Santos Ángeles Custodios
“DIOS
NOS ACOMPAÑA”
PRIMERA LECTURA
ÉXODO 23,20-23
Así dice el Señor: «Voy a
enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al
lugar que he preparado. Respétalo y obedécelo. No te rebeles, porque
lleva mi nombre y no perdonará tus rebeliones. Si lo obedeces fielmente y haces
lo que yo digo, tus enemigos serán mis enemigos, y tus adversarios serán mis
adversarios. Mi ángel irá por delante. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
En nuestro tiempo hay un interés muy
grande por los ángeles, aunque lamentablemente no suele estar bien orientado.
Se les ve sólo como figuras benévolas, más o menos irreales, que pueden
traernos beneficios de sabiduría o darnos pistas sobre cómo guiar la vida más
allá de lo que ven nuestros ojos. Esto, en sí mismo, no es contrario a nuestra
fe, pero a ello se le pretende añadir toda una suerte de "mecanismos"
mentales y de prácticas cercanas a la superstición y el espiritismo para
finalmente llevarnos a una especie de espiritualidad sin base real en la
Escritura. El resultado es un mercantilismo y una confusión deplorable.
En la fiesta de hoy sobre los ángeles, debemos tener claro, su
existencia como servidores y mensajeros de Dios, que le pertenecen a Cristo, y
fueron creados por Él y para ÉL. Su fin último es la de ser adoradores del Dios
vivo.
En la primera lectura, Dios promete a Moisés, su compañía,
asistencia y protección a través de un ángel para cuando tengan que entrar en
Canaán. El ángel acompaña y custodiará al pueblo para que cumpla fielmente el
plan de Dios. En un sentido espiritual y práctico para nosotros hoy, la misión
del ángel protector consiste en acompañarnos, defendernos y protegernos
en las acechanzas del mal.
R. / Que sus ángeles te cuiden en
todos tus caminos
Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi
baluarte,
mi Dios, en quien confío». R.
Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas. R.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las
tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol. R.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque Él te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus
caminos. R
OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es una exhortación a
tener confianza absoluta en la protección de Dios, en medio de toda clase de
peligros y dificultades. La enseñanza de Jesús, quien nos invita a llamar a
Dios “Padre nuestro”, hace aún más íntimo el sentimiento de confianza
filial.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 18, 1-5.10
“Sus ángeles están viendo siempre en el
cielo el rostro de mi Padre celestial”
En aquel momento, se acercaron los
discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino
de los cielos?» Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Os aseguro que,
si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por
tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino
de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus
ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. »
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
A veces uno se pregunta por qué Jesús
señaló a los niños como referencia de su seguimiento. Generalmente la respuesta
es porque son ingenuos, son frágiles o, como dice la gente, son puros. Es
posible que todo esto sea verdad. Pero parece que la verdadera razón es porque
el niño depende totalmente de su padre o de su madre. El papá y la mamá les da
la vida, los educa, los alimenta y los cuida. También el Padre Dios ha dado la vida
a cada uno de los seres humanos, sus hijos; les ofrece valores para vivir según
su voluntad y cuida de cada uno brindándole lo necesario para vivir dignamente.
Pero no falta la ambición de poder y el deseo de dominación de unos sobre
otros. Queremos ser grandes para poder dominar a los demás. Hoy la Iglesia
celebra la fiesta de los Santos Ángeles Custodios. Unámonos en oración por
todas las personas que desempeñan tareas de cuidar y proteger la vida de los
demás. Y el Señor nos regale un corazón de niños.
ORACIÓN
Padre Bueno, danos un nuevo corazón, un
corazón como de niños, capaz de maravillarnos de las cosas sencillas de
la vida, danos un sentir puro y sencillo, para ver siempre lo bueno y dulce de
la vida y de cada persona. Guíanos hoy con tu Espíritu y no permitas que
nos apartemos de Ti, ni que olvidemos tu proyecto de vida. Que en este
día nuestra vida se sintonice con tu amor y vivamos en tu gozo. Oramos, damos
gracias por la vida de Juliana en su cumpleaños. Amén.
“A través de nuestras acciones seamos ángeles para
nuestro prójimo”
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