lunes, 1 de abril de 2019

Domingo 07 de Abril de 2019

“EL AMOR QUE DA OPORTUNIDAD”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 43, 16-21

“Mirad que realizo algo nuevo y apagaré la sed de mi pueblo”

Así dice el Señor, que abrió camino en el mar y senda en las aguas impetuosas; que sacó a batalla carros y caballos, tropa con sus valientes; caían para no levantarse, se apagaron como mecha que se extingue. "No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo. Me glorificarán las bestias del campo, chacales y avestruces, porque ofreceré agua en el desierto, ríos en el yermo, para apagar la sed de mi pueblo, de mi escogido, el pueblo que yo formé, para que proclamara mi alabanza." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Se ha llamado con frecuencia a Isaías el “profeta del nuevo éxodo”. Es interesante que presenta una larga introducción (vv.16-17) sobre el pasado, haciendo memoria de los acontecimientos del éxodo (Ex 13-14), pero le recuerda a Israel que su fe no radica en los acontecimientos del pasado, sino en un Dios que “hace”  en el  presente. Porque lo que viene “es nuevo”, ya no estamos ante un río que se seca para que un pueblo pase, sino ante un desierto que se llena de agua para que el pueblo beba; lo nuevo es el camino en el desierto  y el agua y la vegetación en ese lugar. Para  el tiempo del éxodo, el desierto es un lugar terrible, “enorme y temible”, allí Dios dio agua de la roca, y alimento del cielo; lo que promete ahora,  que ahora va a realizar, será  algo notablemente superior. Lo que quiere destacar el autor es que no hay que quedarse en los acontecimientos del pasado por difíciles o  maravillosos que hayan sido; quedarse en los acontecimientos y no en Dios es una forma sutil de idolatría; lo que hay que recordar es a Dios que es quien las hizo, hace y hará. El éxodo es el acontecimiento más representativo y por eso es modelo de acontecimientos nuevos, Dios no se ha estancado en el pasado. La “sola memoria” puede ser peligrosa, no puede ser un permanecer “estancados”, no tiene valor si no va acompañada de la esperanza, si no prepara  el futuro.
SALMO RESPONSORIAL: 125
R./ El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
 nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R.

Hasta los gentiles decían:
"El Señor ha estado grande con ellos.
" El Señor ha estado grande con nosotros,
 y estamos alegres. R.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R.

Al ir, iba llorando,
 llevando la semilla;
 al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo presenta el recuerdo de la alegría que experimentó el pueblo al regresar del destierro e invocación de una nueva intervención divina en un nuevo peligro. La liberación de Israel seguirá siendo presagio y figura de la redención que realizó Cristo y esta será prenda de liberación definitiva en la consumación del Reino de Dios.
SEGUNDA LECTURA
FILIPENSES 3, 8-14

“Por Cristo lo perdí todo, muriendo su misma muerte”
Hermanos: Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en él, no con una justicia mía, la de la Ley, sino con la que viene de la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe. Para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su misma muerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos. No es que ya haya conseguido el premio, o que ya esté en la meta: yo sigo corriendo a ver si lo obtengo, pues Cristo Jesús lo obtuvo para mí. Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio. Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios desde arriba llama en Cristo Jesús. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la carta a los Filipenses vemos que lo que ha cambiado a Pablo dando un nuevo enfoque a su vida es el “conocimiento de Cristo Jesús”. Es cierto que otro “conocimiento” puede ser inútil o hasta perverso, pero si de conocimiento de Cristo se trata, ése llegará a su plenitud al final de los tiempos, donde “conoceré, como soy conocido (por Dios)”, 1 Cor 13,12. Todo es “a causa de Cristo”. Es importante notar cómo Pablo empieza a poner los cimientos para una marcada separación entre Israel y la Iglesia: todo lo anterior, en comparación con Cristo es nada menos que basura. El lenguaje que Pablo destaca es económico “pérdida/ganancia”, pero más bien es deportivo. Pablo pretende: “ganar a Cristo y ser encontrado por él”. Las imágenes deportivas no son extrañas a Pablo, y le sirven a Pablo como un ejemplo más para destacar algo que ya ha comenzado pero que aún no ha concluido. Sin embargo, Pablo no pretende que las imágenes sean suficientes; él no corre con sus propias fuerzas, no espera llegar con su “justicia”; no lo ha alcanzado, sino que fue él mismo alcanzado por Cristo. Pablo sabe que colabora con la obra de Dios, pero sabe que no son sus fuerzas las que le permiten alcanzar la meta. La justificación –la meta– sólo puede venir de la iniciativa de Dios, no por la ley sino por la fe.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 8, 1-11

“El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?" Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó sólo Jesús, con la mujer, en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más." Palabra del Señor.
REFLEXION
Como no conocemos el contexto de este relato del evangelio de Juan, que es un relato añadido, no sabemos las razones por las cuales a Jesús quieren “ponerle una trampa”. Pero dada la semejanza con los acontecimientos del final de la vida de Jesús, según nos cuentan los evangelios sinópticos, podemos pensar que el drama ya se ha desencadenado y se pretende ahora por todos los medios encontrar argumentos para un juicio que ya está decidido. En ese sentido, el texto es semejante al de la moneda del impuesto al César. Tampoco es fácil saber exactamente cuál es la trampa, pero parece ser ponerlo en la disyuntiva entre, por un lado, ser fiel a la ley de Moisés, y consentir en que la adúltera sea apedreada, con lo que su insistencia en la misericordia se revela “hipócrita”, o, por otro lado, insistir en la misericordia con lo que se manifiesta como infiel a lo mandado por Moisés.
A Jesús no van a buscarlo porque confíen en su buen criterio o porque reconozcan autoridad a su palabra, o porque él pueda decidir la suerte de la mujer. En realidad, en este drama ni Jesús ni la mujer son importantes. Ambos son rechazados por los escribas y fariseos. Jesús, porque buscan atraparlo; la mujer porque es una simple excusa para ese objetivo. Por eso, porque su palabra en realidad no importa es por lo que el Señor se inclina para escribir en tierra. Manifiesta su desinterés por la cuestión, como ellos también la manifiestan.
Somos tan prontos a juzgar y condenar, nosotros los hombres... ¡Es tan fácil en este caso! Nada menos que una adúltera, descubierta en plena infidelidad. Hay que aplicarle el rigor de la ley: ¡debe ser apedreada! De paso, veremos cuánto de fiel a la ley es Jesús. La actitud del Señor no parece ser muy atenta; casi, hasta parece indiferente. En nuestras actitudes, muchas veces, juzgar y condenar van de la mano. Los hombres ya condenaron, falta que hable Jesús, para condenarlo también a él.
¿Sexo? ¡Horror! Para tantos, todavía sigue siendo el más grave y horroroso de los pecados. Es cierto que muchas veces nos hemos ido al otro extremo, y ni hablamos ya del tema... pero cuántas veces nos encontramos con actitudes o comentarios que parecen que el único pecado existente fuera el pecado sexual. La envidia, la ambición, la falta de solidaridad, la injusticia, la soberbia, y tantos otros, parecen no estar en la “lista”. El sexo es "el" pecado. Ésa es, también, la actitud de los acusadores de la mujer: fue descubierta en pleno pecado, ¡debe ser apedreada! "-Muy bien, el que no tenga pecado, que tire la primera piedra". Y, casualmente, los primeros en retirarse son los ancianos, los que ya no tienen "ése" pecado. Muchos pecados hay, no uno, pero nosotros juzgamos, ¡y hasta condenamos!
¿Quién considera pecado sus opciones políticas, que miran sus intereses y no lo que mejor beneficie la causa de todos, especialmente de los pobres? ¿Quién considera pecado su falta de solidaridad con los marginados de su mismo barrio o región? ¿Quién considera pecado su "no te entrometas", o su falta de compromiso político para que los pecados desaparezcan?  
Recordemos las palabras de Monseñor Romero con respecto a la lectura que hacemos hoy: “No encuentro figura más hermosa de Jesús salvando la dignidad humana, que este Jesús que no tiene pecado, frente a frente con una mujer adúltera... Fortaleza, pero ternura: la dignidad humana ante todo... A Jesús no le importaban (los) detalles legalistas... Él ama, ha venido precisamente para salvar a los pecadores... convertirla es mucho mejor que apedrearla, ordenarla y salvarla es mucho mejor que condenarla... Las fuentes (del) pecado social (están) en el corazón del ser humano... Nadie quiere echarse la culpa y todos son responsables... de la ola de crímenes y violencia... la salvación comienza arrancando del pecado a cada persona". "–No peques más".

ORACIÓN
Señor tú abriste un camino por el mar, nos permitiste conocerte y nos has dado la oportunidad de pedir perdón y ser perdonados por ti, por eso, te pedimos ayúdanos a no caer en legalismos, sino a reconocernos necesitados de ti para aprender a amar a nuestro prójimo, como Tú, Amen 


“La ley ha sido dada para la vida y no para la muerte”

Lunes 08 de Abril de 2019

“UN CAMINO TRAS LAS HUELLAS DE JESÚS”

LECTURA DEL EVANGELIO
DANIEL 13,1-9.15-17.19-30.33-62

“Ahora tengo que morir, siendo inocente”

En aquellos días, vivía en Babilonia un hombre llamado Joaquín, casado con Susana, hija de Jelcías, mujer muy bella y religiosa. Sus padres eran honrados y habían educado a su hija según la ley de Moisés. Joaquín era muy rico y tenía un parque junto a su casa; como era el más respetado de todos, los judíos solían reunirse allí. Aquel año fueron designados jueces dos ancianos del pueblo, de esos que el Señor denuncia diciendo: "En Babilonia la maldad ha brotado de los viejos jueces, que pasan por guías del pueblo." Solían ir a casa de Joaquín, y los que tenían pleitos que resolver acudían a ellos. A mediodía, cuando la gente se marchaba, Susana salía a pasear por el parque de su marido. Los dos ancianos la veían a diario, cuando salía a pasear en el parque, y se enamoraron de ella. Pervirtieron su corazón y desviaron los ojos, para no mirar a Dios ni acordarse de sus justas leyes.
Un día, mientras acechaban ellos el momento oportuno, salió ella como de ordinario, sola con dos criadas, y tuvo ganas de bañarse en el parque, porque hacía mucho calor. Y no había nadie allí, fuera de los dos ancianos escondidos y acechándola. Susana dijo a las criadas: "Traedme el perfume y las cremas y cerrad la puerta del parque mientras me baño." Apenas salieron las criadas, se levantaron los dos ancianos, corrieron hacia ella y le dijeron: "Las puertas del parque están cerradas, nadie nos ve, y nosotros estamos enamorados de ti; consiente y acuéstate con nosotros. Si no, daremos testimonio contra ti diciendo que un joven estaba contigo y que por eso habías despachado a las criadas." Susana lanzó un gemido y dijo: "No tengo salida: si hago eso, seré rea de muerte; si no lo hago, no escaparé de vuestras manos. Pero prefiero no hacerlo y caer en vuestras manos antes que pecar contra Dios." Susana se puso a gritar, y los ancianos, por su parte, se pusieron también a gritar. Uno de ellos fue corriendo y abrió la puerta del parque. Al oír los gritos en el parque, la servidumbre vino corriendo por la puerta lateral a ver qué le había pasado. Y cuando los ancianos contaron su historia, los criados quedaron abochornados, porque Susana nunca había dado que hablar. Al día siguiente, cuando la gente vino a casa de Joaquín, su marido, vinieron también los dos ancianos con el propósito criminal de hacer morir a Susana. En presencia del pueblo ordenaron: "Id a buscar a Susana, hija de Jelcías, mujer de Joaquín." Fueron a buscarla y vino ella con sus padres, hijos y parientes. Toda su familia y cuantos la veían lloraban. Entonces los dos ancianos se levantaron en medio de la asamblea y pusieron las manos sobre la cabeza de Susana. Ella, llorando, levantó la vista al cielo, porque su corazón confiaba en el Señor. Los ancianos declararon: "Mientras paseábamos nosotros solos por el parque, salió ésta con dos criadas, cerró la puerta del parque y despidió a las criadas. Entonces se le acercó un joven que estaba escondido y se acostó con ella. Nosotros estábamos en un rincón del parque y, al ver aquella maldad, corrimos hacia ellos. Los vimos abrazados, pero no pudimos sujetar al joven, porque era más fuerte que nosotros y, abriendo la puerta, salió corriendo. En cambio, a ésta le echamos mano y le preguntamos quién era el joven, pero no quiso decírnoslo. Damos testimonio de ello." Como eran ancianos del pueblo y jueces, la asamblea les creyó y condenó a muerte a Susana. Ella dijo gritando: "Dios eterno, que ves lo escondido, que lo sabes todo antes de que suceda, tú sabes que han dado falso testimonio contra mí, y ahora tengo que morir, siendo inocente de lo que su maldad ha inventado contra mí."
El Señor la escuchó. Mientras la llevaban para ejecutarla, Dios movió con su santa inspiración a un muchacho llamado Daniel; éste dio una gran voz: "¡No soy responsable de ese homicidio!" Toda la gente se volvió a mirarlo, y le preguntaron: "¿Qué pasa, qué estás diciendo?" Él, plantado en medio de ellos, les contestó: "Pero, ¿estáis locos, israelitas? ¿Conque, sin discutir la causa ni apurar los hechos condenáis a una hija de Israel? Volved al tribunal, porque ésos han dado falso testimonio contra ella." La gente volvió a toda prisa, y los ancianos le dijeron: "Ven, siéntate con nosotros y explícate, porque Dios mismo te ha nombrado anciano." Daniel les dijo: "Separadlos lejos uno del otro, que los voy a interrogar yo." Los apartaron, él llamó a uno y le dijo: "¡Envejecido en años y en crímenes! Ahora vuelven tus pecados pasados, cuando dabas sentencias injustas condenando inocentes y absolviendo culpables, contra el mandato del Señor: "No matarás al inocente ni al justo." Ahora, puesto que tú la viste, dime debajo de qué árbol los viste abrazados." El respondió: "Debajo de una acacia." Respondió Daniel: "Tu calumnia se vuelve contra ti. El ángel de Dios ha recibido la sentencia divina y te va a partir por medio." Lo apartó, mandó traer al otro y le dijo: "¡Hijo de Canaán, y no de Judá! La belleza te sedujo y la pasión pervirtió tu corazón. Lo mismo hacíais con las mujeres israelitas, y ellas por miedo se acostaban con vosotros; pero una mujer judía no ha tolerado vuestra maldad. Ahora dime: ¿bajo qué árbol los sorprendiste abrazados?" Él contestó: "Debajo de una encina." Replicó Daniel: "Tu calumnia se vuelve contra ti. El ángel de Dios aguarda con la espada para dividirte por medio. Y así acabará con vosotros."
Entonces toda la asamblea se puso a gritar bendiciendo a Dios, que salva a los que esperan en él. Se alzaron contra los dos ancianos a quienes Daniel había dejado convictos de falso testimonio por su propia confesión. Según la ley de Moisés, les aplicaron la pena que ellos habían tramado contra su prójimo y los ajusticiaron. Aquel día se salvó una vida inocente. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
De otra parte, impresiona el veredicto: el mal cayó sobre el malvado; lo que él quería hacer se lo hicieron. Es algo drástico como remedio pero nos deja ver una verdad muy honda: la primera víctima del mal es el malvado. Y esto es fundamental para entrar en el camino del perdón, del perdón serio. No es posible perdonar al que nos ha hecho daño si no descubrimos en él o ella, antes que un agresor, una víctima, una pobre víctima de un poder que en el fondo lo está usando para su desgracia. Y así resulta que una ley tan dura, como aquello de aplicar al malvado su propia maldad, en realidad nos pone en ruta de compadecernos, entender y perdonar. El Antiguo Testamento lleva al Nuevo.
SALMO RESPONSORIAL: 22
R./ Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.

OREMOS CON EL SALMO
Dos imágenes, la del pastor y la del banquete, sirven al salmista para expresar la relación personal de amistad con Dios. Esas imágenes también las usa Cristo: Él es el buen pastor y nos invita a su mesa, en la que se nos entrega en persona.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 8,12-20

“Yo soy la luz del mundo”
En aquel tiempo, Jesús volvió a hablar a los fariseos: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Le dijeron los fariseos: "Tú das testimonio de ti mismo, tu testimonio no es válido." Jesús les contestó: "Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y adónde voy; en cambio, vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde voy. Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie; y, si juzgo yo, mi juicio es legítimo, porque no estoy yo solo, sino que estoy con el que me ha enviado, el Padre; y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos es válido. Yo doy testimonio de mí mismo, y además da testimonio de mí el que me envió, el Padre." Ellos le preguntaban: "¿Dónde está tu Padre?" Jesús contestó: "Ni me conocéis a mí ni a mi Padre; si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre." Jesús tuvo esta conversación junto al arca de las ofrendas, cuando enseñaba en el templo. Y nadie le echó mano, porque todavía no había llegado su hora. Palabra del Señor.
REFLEXION
Juan presenta a Jesús como la luz del mundo. ¿Esto qué significa? Para la comunidad del cuarto Evangelio, el mundo en su totalidad yacía en tinieblas a causa del pecado, la injustica, la violencia provocada por el egoísmo personal y de las instituciones. Ni siquiera la Ley antigua, -por sagrada- ni las más hermosas tradiciones centenarias habían posibilitado la iluminación de las personas. Todo cuanto habían hecho a lo largo de la vida y lo acuñado hasta entonces había generado tinieblas. Es entonces cuando la experiencia de vida y de fe que Jesús ofrece relativiza todas las tradiciones y prácticas más antiguas del pueblo. Será solo la adhesión a la persona de Jesús, el seguimiento de su persona y  de su causa lo que dará la plena iluminación. Cada creyente está invitado a aceptar y recibir a Jesús como la Luz verdadera. Pero el compromiso ha de ser mayor: quien acepta a Jesús como luz está llamado a ser luz y a irradiarla al mundo. ¡Esta es una tarea que no da espera!

ORACIÓN
Señor, ayúdanos a adquirir el don de la sabiduría, así como Daniel, que logro salvar a una mujer inocente. Necesitamos obrar no por emociones, sino por la guía de tu Espíritu Santo, que nos indica el camino asertivo, veraz, justo y recto para obrar con humanidad en todos los ámbitos de nuestra vida. Amén

“Que nada nos impida ser discípulos(as) de Jesús de manera radical”

Miércoles 10 de Abril de 2019


LA PALABRA ABRE LOS OJOS PARA CONOCER LA VERDAD


PRIMERA LECTURA
DANIEL 3,14-20.91-92.95

“Envió un ángel a salvar a sus siervos”

En aquellos días, el rey Nabucodonosor dijo: "¿Es cierto, Sidrac, Misac y Abdénago, que no respetáis a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que he erigido? Mirad: si al oír tocar la trompa, la flauta, la cítara, el laúd, el arpa, la vihuela y todos los demás instrumentos, estáis dispuestos a postraros adorando la estatua que he hecho, hacedlo; pero, si no la adoráis, seréis arrojados al punto al horno encendido, y ¿qué dios os librará de mis manos?" Sidrac, Misac y Abdénago contestaron: "Majestad, a eso no tenemos por qué responder. El Dios a quien veneramos puede librarnos del horno encendido y nos librará de tus manos. Y aunque no lo haga, conste, majestad, que no veneramos a tus dioses ni adoramos la estatua de oro que has erigido."
Nabucodonosor, furioso contra Sidrac, Misac y Abdénago, y con el rostro desencajado por la rabia, mandó encender el horno siete veces más fuerte que de costumbre, y ordenó a sus soldados más robustos que atasen a Sidrac, Misac y Abdénago y los echasen en el horno encendido. El rey los oyó cantar himnos; extrañado, se levantó y, al verlos vivos, preguntó, estupefacto, a sus consejeros: "¿No eran tres los hombres que atamos y echamos al horno?" Le respondieron: "Así es, majestad." Preguntó: "¿Entonces, cómo es que veo cuatro hombres, sin atar, paseando por el horno sin sufrir nada? Y el cuarto parece un ser divino."  Nabucodonosor entonces dijo: "Bendito sea el Dios de Sidrac, Misac y Abdénago, que envió un ángel a salvar a sus siervos que, confiando en él, desobedecieron el decreto real y prefirieron arrostrar el fuego antes que venerar y adorar otros dioses que el suyo." Palabra de Dios
REFLEXIÓN
En esta primera lectura, tres jóvenes hebreos se encuentran en medio del fuego, como castigo del rey Nabucodonosor,  (quien en realidad representa a un rey posterior, Antíoco IV), quien había puesto una estatua del dios pagano Zeus en el templo de Jerusalén y quería obligar a los judíos a adorarla. Para aquellos jóvenes, la fe y el servicio a Yahvé, Dios de la vida, es optar por la verdadera vida aun cuando ello conlleve sufrimiento o incluso el martirio. A pesar de estar en medio de un ambiente hostil, pagano, y a pesar de todas la ordenes y amenazas de la corte real en la que sirven, saben mantener su identidad de creyente.  En medio de las llamas del horno, son un ejemplo viviente de libertad. Son  más libres ellos que el rey que ha mandado arrojarlos al horno. Es tal su fidelidad a Dios que, preservados de todo mal, provocan en el rey una alabanza al Dios de Israel. Con este relato el autor del libro nos intenta animar a todos los creyentes para que persistamos en la fe y resistamos la agresión de los poderosos que quieren ocupar el lugar de Dios. También nosotros(as) hoy somos destinatarios(as) de este mensaje. Son muchos los ídolos que nos presenta el mundo para que le rindamos culto. Pero si nuestra vida descansa en Dios, nada ni nadie nos va apartar del amor del Padre.   

SALMO RESPONSORIAL: DANIEL 3, 52-56
R. / A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre santo y glorioso. R.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.

Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas los abismos. R.

Bendito eres en la bóveda del cielo. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este cántico, atribuido a los tres jóvenes en el horno ardiendo, es un salmo en forma de letanía, el autor sagrado lo ha querido poner en boca de los tres héroes para expresar sus sentimientos de gratitud a Dios por haberlos liberado de las llamas. Contiene una oración a Dios, que se ha manifestado a Israel, en su alianza y en su templo de Jerusalén, como Dios glorioso que habita sobre los querubines e invita a todas las criaturas a que alaben a Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 8,31-42
“Si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres”
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: "Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres." Le replicaron: "Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: "Seréis libres"?" Jesús les contestó: "Os aseguro que quien comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque no dais cabida a mis palabras. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre."  Ellos replicaron: "Nuestro padre es Abrahán." Jesús les dijo: "Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios, y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre." Le replicaron: "Nosotros no somos hijos de prostitutas; tenemos un solo padre: Dios." Jesús les contestó: "Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y aquí estoy. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió."  Palabra del Señor
REFLEXIÓN
La fidelidad a la Palabra de Jesús es lo que da la certeza de estar en el camino discipular, en el camino verdadero. La verdad es la única realidad que genera, en la historia de la humanidad y en la persona en concreto, la libertad. Es necesario ser libre para tener una relación personal con el Padre de Jesús. Dios no hace pacto con esclavos. Dios necesita de personas libres, para que en libertad acojan su propuesta y la hagan posible en la historia. La verdad que da libertad es el conocimiento total del Padre. Y es Jesús quien revela definitivamente a Dios. No se puede aceptar el mensaje de Jesús sobre Dios y sobre los seres humanos sino aceptamos de manera contundente que ese mensaje es la misma vida de Jesús de Nazaret. Él es el mensaje de Dios hecho carne. Es Hijo de Hombre e Hijo de Dios. Abrámonos a la revelación de Dios realizada por Jesús. Entonces conoceremos la verdad y la verdad nos hará libres.

ORACIÓN
Señor tu nos has enseñado que lo importante es la libertad interior,  la que sentimos cuando estamos seguros de andar en tus caminos y obrar con rectitud; por eso te pedimos hoy que nos ayudes a salir de esas esclavitudes personales y sociales que aún nos mantienen atados(as) y alejados(as) de ti, para asumir la libertad que produce tu amor y que nos  que entrega tu Hijo Jesucristo. Amén.

A través de la Palabra conocemos y seguimos a Dios por eso hay que estudiarla, meditarla y sobre todo ponerla en práctica”


Jueves 11 de Abril de 2019

FIELES A LA PALABRA DE CRISTO


PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 17,3-9

“Serás padre de muchedumbre de pueblos”

En aquellos días, Abrán cayó de bruces, y Dios le dijo: "Mira, éste es mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de pueblos. Ya no te llamarás Abrán, sino que te llamarás Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré crecer sin medida, sacando pueblos de ti, y reyes nacerán de ti. Mantendré mi pacto contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como pacto perpetuo. Seré tú Dios y el de tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra en que peregrinas, la tierra de Canaán, como posesión perpetua, y seré su Dios."  Dios añadió a Abrahán: "Tú guarda mi pacto, que hago contigo y tus descendientes por generaciones."  Palabra de Dios
REFLEXIÓN
De la esterilidad vencida viene una fecundidad maravillosa, una muchedumbre de pueblos. Y conmueve pensar que a esa muchedumbre pertenecemos también nosotros, pues ciertamente es la fe de Abraham la que ha hecho posible que un día cada uno de nosotros lleguemos a la fe.

La alianza con Abraham tiene tres puntos: una descendencia, una tierra y sobre todo, una relación: "yo seré el Dios de tus descendientes". Aunque ciertamente lo más inmediato y visible es la tierra y la descendencia, es sobre todo ese modo de relación lo que va a resultar más durable y decisivo en la alianza cuyo comienzo presenciamos en esta primera lectura. Nosotros mismos, en una inmensa mayoría, no somos descendencia de Abraham según la carne y la sangre; no venimos de Isaac, en ese sentido. Tampoco vivimos en Palestina. Pero el género nuevo y único de relación de amor y bendición que Dios inauguró con Abraham, y que tiene su plenitud en Cristo, el Unigénito, eso sí es herencia nuestra.

SALMO RESPONSORIAL: 104
R. / El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es la proclamación de las maravillas que realizó el Señor para la salvación de su Pueblo. Las acciones divinas se enumeran a partir de la Alianza de Dios con Abraham y el designio salvador es presentado como una prueba constante de la fidelidad de Dios, que lleva a su cumplimiento las promesas hechas al Patriarca. La alabanza, la acción de gracias y la obediencia a los preceptos divinos deben ser la nuestra respuesta a la obra de Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 8,51-59
“Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día”
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Os aseguro: quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre." Los judíos le dijeron: "Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abraham murió, los profetas también, ¿y tú dices: "Quien guarde mi palabra no conocerá lo que es morir para siempre"? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?" Jesús contestó: "Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios", aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera: "No lo conozco" sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría." Los judíos le dijeron: "No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?" Jesús les dijo: "Os aseguro que antes que naciera Abrahán, existo yo." Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo. Palabra del Señor
REFLEXIÓN
La manera de ser y de hablar de Jesús generaba irritación en la gente de su tiempo. Muchos acomodados a viejas tradiciones, no podían recibir con gozo y alegría la frescura de la Buena Noticia. La gente se armaba con piedras para acabar con Jesús, La novedad que él proponía no la podían entender, a dicha novedad la enfrentan con violencia. Jesús se manifiesta con una autoridad tremenda: “quien cumpla mi palabra no sufrirá jamás la muerte” Al hablar así Jesús se manifiesta como la revelación autorizada de Dios. Él es Dios y habla con la autoridad divina que tiene. Eso molesta a la gente. Eso irrita a las autoridades religiosas del judaísmo. Jesús se revela como el “YO SOY” por eso se atreve a decirles a los judíos que él es anterior a Abraham. Reconocer a Jesús como el Señor es una de las cosas que tenemos que pedirle al Espíritu de Dios que nos regale en esta cuaresma. Mientras no reconozcamos a Jesús como el Señor, los cambios en nuestra vida no serán profundos.

ORACIÓN
Señor Jesús ayúdanos hoy a guardar Tu Palabra y alegrarnos en tu presencia. Que tu amor nos sorprenda dispuestos(as) a hacer el bien y tu favor nos llene de tu gracia. Hoy como Abraham nos gozamos al pensar en Tí.  Glorificado sea tu nombre, Señor, que la tierra entera conozca tu grandeza. Amén


Pidamos la gracia de permanecer en la Palabra de Dios que es fuente de fe y vida



Viernes 12 de Abril de 2019


“ANUNCIAR A DIOS SIN TEMOR”


PRIMERA LECTURA
JEREMIAS 20,10-13

“El Señor está conmigo, como fuerte soldado”

Oía el cuchicheo de la gente: "Pavor en torno; delatadlo, vamos a delatarlo." Mis amigos acechaban mi traspié: "A ver si se deja seducir, y lo abatiremos, lo cogeremos y nos vengaremos de él." Pero el Señor está conmigo, como fuerte soldado; mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo. Se avergonzarán de su fracaso con sonrojo eterno que no se olvidará. Señor de los ejércitos, que examinas al justo y sondeas lo íntimo del corazón, que yo vea la venganza que tomas de ellos, porque a ti encomendé mi causa. Cantad al Señor, alabad al Señor, que libró la vida del pobre de manos de los impíos. Palabra de Dios
REFLEXIÓN
La vida de Jeremías fue una vida marcada por muchos miedos, especialmente debidos a la incomprensión y dureza de su propio pueblo. Marcado por una soledad dolorosa, que no carecía de significado en el conjunto de su ministerio profético, este hombre admirable vivió con intensidad singular lo que significa "amar a Dios sobre todas las cosas". En su voz, aterrada por las amenazas de sus enemigos, sigue siendo más fuerte el amor a Dios y a su alianza.
Tal es la fuerza de la fe. No es un blindaje que nos impide sentir la oposición, la burla, el dolor o la incomprensión. No es una anestesia que nos distrae mientras el mundo nos ataca con su crueldad o nos castiga con su indiferencia. Es una luz sobrenatural que nos permite reconocer detrás de toda bruma el esplendor de un amor que se ha entregado entero por nosotros; es una energía interior que nos mueve más allá de nosotros mismos a una fidelidad que no es otra cosa sino la fidelidad divina obrando adentro de quienes han estado dispuestos a creer.
SALMO RESPONSORIAL: 17
R. / En el peligro invoqué al Señor, y me escuchó.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R.

Me cercaban olas mortales,
torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo,
me alcanzaban los lazos de la muerte. R.

En el peligro invoqué al Señor,
grité a mi Dios:
desde su templo él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es una alabanza a Dios (puesta en boca de David) por la protección que obtuvo en su lucha contra diversos enemigos. La presencia de Dios se manifestó en medio de la tormenta. El tono guerrero de este salmo podemos tomarlo como una imagen literaria y aplicarla a realidades nuevas, en el orden espiritual. También estamos en lucha con el pecado, con el mal, con la muerte. Dios es el único que pude iluminar nuestras tinieblas. Cristo, es el Rey victorioso.     

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 10,31-42
“Intentaron detenerlo, pero se les escabulló de las manos”
En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó: "Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?" Los judíos le contestaron: "No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios." Jesús les replicó: "¿No está escrito en vuestra ley: "Yo os digo: Sois dioses"? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y no puede fallar la Escritura), a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros que blasfema porque dice que es hijo de Dios? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre." Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: "Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de éste era verdad." Y muchos creyeron en él allí.  Palabra del Señor
REFLEXIÓN
Jesús ha sido fiel a su Padre Dios. Lo único que ha hecho durante toda su vida es mostrar el amor y la bondad infinita amor y la bondad infinita del Padre. Las buenas obras de Jesús se dirigen a reconstruir la creación como estaba en el diseño de Dios. Jesús busca por todos los medios posibles inaugurar el reino de la vida y destruir el imperio de la muerte. La obra de Dios, que Jesús confirma con su vida y su palabra, es un ininterrumpido trabajo de creación y de liberación. Esa tarea que hace el Padre, también la hace el Hijo y asume las consecuencias de crear la vida y de liberarla de toda esclavitud. Jesús se presenta como Hijo. No tiene más nada que lo acredite frente al Pueblo. Dios mismo da testimonio de él, pero la gente más creyente no le cree a Dios. Esto puede pasar hoy con nosotros. Estemos atentos. Que tanta religión no nos haga perder de vista la revelación plena de Dios en su Hijo Jesús.

ORACIÓN
Queremos Señor apasionarnos por ti, enamorarnos  de ti, estar contigo y así siempre vivir, con nuestra vida puesta en tus manos, seguros(as) de tu amor, acompañamiento y ayuda. No nos sueltes de tu mano, por favor; que tu Espíritu Santo nos envuelva en todas las áreas de nuestra vida para vencer todo  lo que nos aparte de ti. Amén.


Cuando hablamos en nombre de Dios no debemos preocuparnos por alcanzar la aprobación de las otras personas

Sábado de 13 de Abril de 2019


“ES HORA DE CONSTRUIR COMUNIDAD”

PRIMERA LECTURA
EZEQUIEL 37,21-28

“Los haré un solo pueblo”

Así dice el Señor: "Yo voy a recoger a los israelitas por las naciones adonde marcharon, voy a congregarlos de todas partes y los voy a repatriar. Los haré un solo pueblo en su país, en los montes de Israel, y un solo rey reinará sobre todos ellos. No volverán a ser dos naciones ni a desmembrarse en dos monarquías. No volverán a contaminarse con sus ídolos y fetiches y con todos sus crímenes. Los libraré de sus pecados y prevaricaciones, los purificaré: ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis mandatos y cumplirán mis preceptos, poniéndolos por obra.

Habitarán en la tierra que le di a mi siervo Jacob, en la que habitaron vuestros padres; allí vivirán para siempre, ellos y sus hijos y sus nietos; y mi siervo David será su príncipe para siempre. Haré con ellos una alianza de paz, alianza eterna pactaré con ellos. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y sabrán las naciones que yo soy el Señor que consagra a Israel, cuando esté entre ellos mi santuario para siempre."  Palabra de Dios
REFLEXIÓN
Miremos cuántas cosas nos promete el Señor por boca de este profeta: el cumplimiento de las promesas hechas al pueblo de la alianza; la reconciliación y la unidad, la victoria sobre la idolatría, el fin de la tiranía del pecado, una nueva pureza, estado de amistad y amor con Dios, dulzura en una paz estable y duradera, gloria entre todos los pueblos. Si examinamos estos bienes maravillosos notamos que comprenden dos momentos básicos: la sanación de las heridas del mal y la consolidación en la obra del bien. Y eso es la Pascua, eso es lo que el Señor ha querido darnos con la muerte de Cristo, en la que nuestros males han muerto y con la Resurrección de Cristo, en donde ha encontrado cimiento y fuerza toda bendición.

SALMO RESPONSORIAL: JEREMÍAS 31
R. / El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.

Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
"El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño." R.

Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R.

Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R.

OREMOS CON EL SALMO

Este es un Salmo de instrucción. Eso quiere decir que en este Salmo David estaba dándonos instrucciones. Lo segundo que destacamos es que en este Salmo está el registro de su confesión, del perdón recibido, y de la bendición de su completa restauración. Aquí destacamos la mención de la Palabra de Dios y las obras de Dios, que constituyen una referencia a Sus obras creativas. Dios utilizó Su voz, no para destruir, sino para crear. Y por la Palabra de Dios fue creado este universo en el cual nos encontramos.


LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 11,45-57
“Para reunir a los hijos de Dios dispersos”
En aquel tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron: "¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación." Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: "Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera." Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no sólo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos.
Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente con los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos. Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban: "¿Qué os parece? ¿No vendrá a la fiesta?" Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo. Palabra del Señor
REFLEXIÓN
Jesús va llegando a la plenitud de la misión. La tensión con sus adversarios, las autoridades religiosas judías, va aumentando. Sus innumerables signos se hacen insoportables. Jesús, consiente del inminente peligro que corre permaneciendo en la ciudad, se retira a un lugar apartado. Las autoridades comienzan a maquinar la manera de detenerlo. Ponen precio a su cabeza. Es mejor que muera un hombre por el pueblo a que perezca toda la nación en manos de los romanos. La sentencia está dictada. Jesús debe morir. La cuestión es encontrar la estrategia para detenerlo sin alborotar al pueblo. Entonces buscan la forma de prenderlo. ¡Cuántas veces, en nuestros contextos sociales y eclesiales, se prefiere acallar a una persona o a una comunidad por conveniencia, aunque se tenga que sacrificar la justicia y la verdad! Pero Jesús se mantiene firme, coherente, radical hasta el final. Apostar por la verdad, la justicia, la paz y el amor, como valores supremos del Reino, tiene su propio valor: ratificar el compromiso con la propia vida, asumir el sacrificio o incluso la muerte para que brillen la justicia y la verdad. – He aquí el desafío para los seguidores de Jesús en el mundo de hoy, que reclama y necesita gente coherente.

ORACIÓN
Amado Dios Gracias, porque Tú eres el Rey de nuestra vida y de nuestras pequeñas comunidades. Aunque es tan difícil en nuestra realidad  juntarse y unirse para hacer el bien, luchar  por la justicia y denunciar la injusticia, mantenerse firme y radical con los principios de Reino, compartir el pan y la vida, queremos comprometernos a hacerlo como tú lo hiciste;  ayúdanos a actuar coherentemente, a ser  fermento en este difícil y consternado mundo y que nunca nos apartemos  de Tu camino y verdad. Amén.

En nuestras familias debe reinar la paz, las buenas relaciones, el amor y nunca el rencor


Lunes 15 de Abril de 2019


“TESTIGOS DE LA PASCUA”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 42, 1-7

No gritará, no voceará por las calles

Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. No gritará, no clamara, no voceará por las calle. La caña cascada no la quebrará., el pabilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas. Así dice el Señor Dios, que creo y desplegó los cielos, consolidó la tierra con su vegetación, dio el respiro al pueblo que lo habita y el aliento a los que se mueven en ella. Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas. Palabra de Dios
REFLEXIÓN
Durante estos días santos vamos a encontrarnos con los Cantos del Siervo de Yahvé del profeta Isaías.  Son cantos que nos van anunciando la figura de este Siervo, que podría referirse al mismo pueblo de Israel, pero que poco a poco se va interpretando con el Mesías enviado por Dios con una misión muy concreta en medio de las naciones. El primer canto que escuchamos hoy presenta al Siervo como el elegido de Dios, lleno de su Espíritu, enviado a llevar el derecho a las naciones y abrir los ojos de los ciegos y liberar a los cautivos.  Se describe el estilo con el que actuará, como la misión de ese Siervo no se prevé que sea fácil  y así aparecerá en los siguientes cantos.

SALMO  RESPONSORIAL: 26
R. / El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado

El Señor es mi ley y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿Quién me hará temblar?. R.

Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo. R.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
 habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.

Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada, me alzará sobre la roca. R
OREMOS CON EL SALMO
Este salmo, característico de Cuaresma, nos brinda la ocasión de hacer la experiencia más prolongada de intimidad con Dios. El salmista se consideraba "huésped” de Dios. La presencia de Dios en el templo es fuente de atracción constante y de alegría confiada. La presencia de Dios entre los seres humanos se hace definitiva a través de su Hijo Jesucristo quien es la luz que ilumina a todo hombre y mujer. Él puso su morada entre nosotros para hacernos participar de su vida.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 12, 1-11

“María ungió con el perfume los pies a Jesús y se los enjugó con los cabellos”

Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él en la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres? (Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa llevaba lo que iban echando). Entonces Jesús dijo: Déjala: lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis. Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús comparte en Betania una cena con sus amigos más cercanos. Cada uno de los tres hermanos atiende a Jesús de una manera particular. Lázaro como interlocutor, Martha en el servicio y María brindándole el gesto de acogida común en aquel entonces, lavar y secar los pies como gesto de hospitalidad y de acogida. María, al utilizar un perfume muy fino y costoso, está poniendo de manifiesto el inmenso amor que siente por Jesús. Contrasta con la actitud de Judas, que no comprende el gesto de la mujer y la cuestiona bajo el pretexto de ser solidario con los pobres. Jesús defiende el gesto de la mujer y le da un nuevo significado: le está preparando para la sepultura; ya que, según la costumbre de la época, a los muertos se les embalsamaba con perfumes. Tres aspectos sobresalen en el texto: el amor incondicional a Jesús que implica darle lo mejor de sí, darle lo más valioso; pretender utilizar la solidaridad con los pobres para alcanzar propósitos egoístas y mezquinos; e intentar eliminar a todo el que favorezca la conversión a Jesús.  Nuestra solidaridad con los excluidos debe surgir de un auténtico amor compasivo y un fuerte deseo por la justicia y no como simple asistencialismo.
Sigamos preparando el corazón y la mente para acompañar, de forma activa, a Jesús hasta la Cruz, para llegar con él a la victoria de la Resurrección. Que nuestra vida testifique ante el mundo que Jesús es el Señor y que por nuestro testimonio otros descubran que vale la pena seguir al Señor.

ORACIÓN
Señor hoy nos llevas a una gran reflexión: hay momentos de la vida en que las palabras no son suficientes para expresar lo que se lleva por dentro, siendo el silencio y los gestos más dicientes. Ayúdanos por favor para poder escuchar desde el silencio los gritos de las personas sometidas al dolor,  la injusticia; así como a escuchar tu dirección para acercarnos con caridad a los verdaderos necesitados de consuelo y ayuda. Amén


 “Nuestro corazón debe ser Betania, donde Jesús se sienta en casa, amando y sintiéndose amado”