lunes, 1 de febrero de 2016

Sábado 06 de Febrero de 2016

“SABIDURÍA Y COMPASIÓN”

PRIMERA LECTURA
1REYES 3,4-13
“Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo”

En aquellos días, Salomón fue a Gabaón a ofrecer allí sacrificios, pues allí estaba la ermita principal. En aquel altar ofreció Salomón mil holocaustos. En Gabaón el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo: "Pídeme lo que quieras." Respondió Salomón: "Tú le hiciste una gran promesa a tu siervo, mi padre David, porque caminó en tu presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón; y le has cumplido esa gran promesa, dándole un hijo que se siente en su trono: es lo que sucede hoy. Pues bien, Señor, Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre, en el trono, aunque yo soy un muchacho y no sé desenvolverme. Tu siervo se encuentra en medio de tu pueblo, un pueblo inmenso, incontable, innumerable. Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien, pues, ¿quién sería capaz de gobernar a este pueblo tan numeroso?". Al Señor le agradó que Salomón hubiera pedido aquello, y Dios le dijo: "Por haber pedido esto y no haber pedido para ti vida larga ni riquezas ni la vida de tus enemigos, sino que pediste discernimiento para escuchar y gobernar, te cumplo tu petición: te doy un corazón sabio e inteligente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti. Y te daré también lo que no has pedido: riquezas y fama, mayores que las de rey alguno."   Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Aparece en primer plano el don de la sabiduría, por supuesto, porque Salomón es conocido sobre todo como el sabio por excelencia. Pero ese no es el único don que podemos meditar y agradecer hoy. Ante todo, porque la sabiduría no aparece sin una cierta preparación, que, según vemos esta primera lectura, incluye la oración y la humildad. La humildad a su vez brota del reconocimiento, es decir, de admitir los bienes recibidos desde fuera y las limitaciones que tenemos por dentro. Las dos cosas hace Salomón. Lo primero cuando dice: " Tú favoreciste mucho a mi padre David..."; lo segundo cuando añade: " yo soy muy joven y no sé cómo gobernar..."
Hay otras dos compañeras que van muy cerca de la humildad: la responsabilidad y la búsqueda  de la gloria de Dios. La responsabilidad, como lo sugiere su nombre, indica el deseo consecuente de responder. Salomón observa que David fue "responsable" en ese sentido, pues respondió al favor de Dios caminando " con fidelidad, justicia y rectitud de corazón." El hambre de la gloria de Dios es fundamental también porque es lo que termina orientando nuestros esfuerzos y propósitos, no hacia nosotros mismos, sino como ofrenda de amor al que es la Fuente de la vida y de todo bien. La sabiduría es un don precioso pero no está solo. La Palabra  nos enseña cómo, buscarlo, prepararlo y conservarlo.
SALMO RESPONSORIAL: 118
R. /  Enséñame, Señor, tus leyes.

¿Cómo podrá un joven andar honestamente?
 Cumpliendo tus palabras. R.

Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.

En mi corazón escondo tus consignas,
así no pecaré contra ti. R.

Bendito eres, Señor,
enséñame tus leyes. R.

Mis labios van enumerando
los mandamientos de tu boca. R.

Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo presenta las excelencias de la ley de Dios, entendida como la manifestación de la voluntad de Dios para el ser humano; su cumplimiento le asegura el bienestar y la dicha. La urgencia de cumplir siempre la voluntad de Dios nace de la misma fe. Para nosotros se trata de “La Ley perfecta del amor”, que se encuentra en el evangelio y se encarna en el seguimiento a Cristo.  

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 6,30-34

“Andaban como ovejas sin pastor”
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco." Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Están regresando de misionar, se merecen un descanso. No tienen tiempo ni para comer. Pero la gente acude de todas partes, se ha extendido la noticia de que Jesús y sus discípulos se encuentran allí. Este movimiento creado por Jesús no puede escaparse de la gente. Este es el mensaje de Marcos. Tienen que ocuparse de ellos. Son pueblo desorganizado, ovejas sin pastor. En la cultura campesina de la época la imagen de las ovejas sin pastor transmite un sentimiento de abandono y desolación. Las ovejas son animales que forman rebaños y dependen del liderazgo del pastor para afrontar las amenazas y para alimentarse. La visión de un pueblo que deambula abandonado de sus líderes institucionales y en busca de un profeta provoca la reacción de Jesús. Jesús sabe necesitan enseñanzas. Esas enseñanzas nacen, como en la parábola del samaritano, de la compasión. Sintió lástima. En otros pasajes la compasión es porque no han comido (Mc 8,2). Aquí la compasión es porque Jesús los ve desorganizados. No hay nadie que se ocupe de ellos. Necesitan un líder que a través de la enseñanza, los organice como pueblo. No componen un pueblo, son una masa abandonada y despreciada. La compasión de Jesús va dirigida a enseñarles para transformarlos en pueblo. Esta es la imagen de Jesús que más nos recuerda Marcos: el que enseña (Mc 10,1) Por eso los misioneros, los discípulos, los apóstoles deben ser los servidores de la palabra.

ORACIÓN
Cuando nos haces partícipes de proclamar tu Evangelio y guiar a tu rebaño, Señor, por favor, no permitas que surja en nosotros sentimientos de autosuficiencia y orgullo,  que no olvidemos que somos siervos inútiles, solo hacemos lo que nos corresponde, y no humanos con poder para atropellar al prójimo. Por favor ayúdanos para que con la sabiduría que da tu Espíritu Santo sepamos guiar  a tus pequeños. Amén


“Constantemente roguemos al  Espíritu Santo nos regale la gracia de tener un corazón misericordioso y sensible al dolor y las necesidades ajenas”

Domingo 07 de Febrero de 2016

“LLAMADOS(AS)  A COLABORAR EN EL REINO DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 6, 1-2A. 3-8

“Aquí estoy, mándame”
El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a él. Y se gritaban uno a otro, diciendo: "¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!". Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo.
Yo dije: "¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos." Y voló hacia mí uno de los serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: "Mira; esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado." Entonces, escuché la voz del Señor, que decía: "¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?" Contesté: "Aquí estoy, mándame." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El autor de la primera lectura ubica la escena en un tiempo concreto, año 740 a.C. que corresponde a la muerte del rey Osías (740 a.C). El relato se divide en dos partes: la visión (vv. 1-4) y la reacción del profeta (vv. 5-8). Una tercera parte, que ha sido excluida en nuestro texto (vv. 9-13), cuenta la misión que recibe el profeta. La escena comienza a desarrollarse probablemente en el templo de Jerusalén, donde el profeta recibe la visión de una liturgia celeste. El profeta ve a Yahvé con los rasgos de un rey, ejerciendo su poder. También sobresale un lenguaje de plenitud expresado en frases como “el ruedo de su manto llenaba el templo”, “su gloria llena la tierra toda”... Los serafines (serafín = ardiente), seres alados de fuego, que no son todavía los ángeles de la tradición posterior, están por encima del rey, en actitud de servicio. Los serafines entonan el canto del «santo, santo, santo». La santidad de Dios se hace visible a través de su gloria, y la gloria de Dios se manifiesta a través de sus obras en la creación y de sus acciones liberadoras a favor de su pueblo. En los vv. 5-7 se nos muestra la reacción de Isaías ante la visión, poniendo el acento en la impureza de sus labios y los de su pueblo. Se siente perdido por que tal vez no habló en el momento que lo debía hacer, esto lo hace impuro e incapacitado para ejercer su vocación de hablar en el nombre de Yahvé. La exclamación angustiosa que expresa conversión es atendida con un serafín quien a través de un carbón encendido toca su boca para que le sean perdonados sus pecados. Isaías entonces está habilitado de nuevo como profeta, no sólo para hablar sino para escuchar la voz de Dios que busca un profeta. Pasando de la angustia del pecado a la seguridad de estar acreditado para hacer de profeta, responde de inmediato “aquí me tienes”, manifestando así su disponibilidad y pertenencia absoluta a la voluntad del Señor.

SALMO RESPONSORIAL: 137
R./Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre: por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué,
me escuchaste, acreciste el valor en mi alma. R.

Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,
al escuchar el oráculo de tu boca;
 canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande. R.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
abandones la obra de tus manos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
El amor y la fidelidad del Señor, que reconforta y protege a los humildes, motivan este canto de acción de gracias, en el cual aparece claramente que la invitación a la acción de gracias es universal. El Salmo concluye con una renovada expresión de confianza en el Señor, en su protección divina. Este salmo es atribuido por la tradición judía al rey David, aunque probablemente fue compuesto en una época posterior, comienza con un canto personal del orante. Alza su voz en el marco de la asamblea del templo o, por lo menos, teniendo como referencia el santuario de Sion, sede de la presencia del Señor y de su encuentro con el pueblo de los fieles.
SEGUNDA LECTURA
1CORINTIOS 15, 1-11

“Esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído”
Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os proclamé y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé; de lo contrario, se ha malogrado vuestra adhesión a la fe. Porque lo primero que yo os transmití, tal como lo había recibido, fue esto: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se le apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales viven todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, después a todos los me apareció también a mí.
Porque yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto ellos como yo esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Todo el capítulo 15 de 1 Corintios tiene como eje temático la resurrección de Jesucristo, puesta en duda en el v.12: “¿cómo dice alguno que no hay resurrección de los muertos?”. Al comenzar el capítulo Pablo recuerda la Buena Nueva como el mejor regalo entregado a la comunidad de Corinto, regalo que fue recibido y mantenido con fidelidad a las palabras anunciadas. Aparece claro que el elemento común a los cristianos de todos los pueblos, culturas y tradiciones es la Palabra de Dios. El contenido de la Buena Nueva lo describe Pablo citando un fragmento del primer credo cristiano que tiene como protagonista a Cristo, como testimonio de solidaridad, su muerte por nuestros pecados, como punto de referencia, las Escrituras, como respuesta solidaria humana, su sepultura, como intervención directa de Dios, su resurrección, como testigos de la resurrección, a todos los que se les apareció. El Dios de la Vida y la vida de nuestro pueblo es la razón de ser de toda vocación cristiana, que es vocación a defender y acrecentar la vida. «Para que tengan Vida y Vida en abundancia».
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 5, 1-11

“Dejándolo todo, lo siguieron”
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Rema mar adentro, y echad las redes para pescar." Simón contestó: "Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes." Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: "Apártate de mí, Señor, que soy un pecador." Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres." Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
REFLEXIÓN
En el evangelio de hoy nos encontramos con un diálogo entre Jesús y Pedro, sencillo y profundo a la vez, diálogo que podríamos hacer nuestro en medio de las aguas tempestuosas de este mundo mientras nos esforzamos en nadar contra corriente. Pedro, por el oficio, era el experto en lugares y horas precisas para pescar. Sabía que en la noche y con las aguas tranquilas se pesca mejor, eso había estado haciendo toda la noche ¡y no habían cogido ni un pececito! Pero llega Jesús que sin ser pescador le dice sencillamente, que eche las redes para pescar... Pedro, el experto, pudo haber dicho que no, que no era ni la hora ni el lugar para pescar y todo hubiera quedado ahí. Pero no, calla su experiencia y sabiduría (“hemos pasado toda la noche bregando”); reconoce su fracaso y desilusión (“no hemos cogido nada”), y “en nombre de Jesús echa las redes”. Y ya conocemos el final del relato: ¡una pesca maravillosa! Cuando Jesús le pide a Pedro que “reme mar adentro” lo está invitando a una aventura que lo lleva más allá de las playas cotidianas en busca de un horizonte mucho más amplio. Y Pedro cree en la palabra de Jesús. Éste es el verdadero milagro: creer cuando todo parece ilógico. La abundante pesca y las redes llenas de peces son sólo la consecuencia de la fe. Todos los relatos de milagros en el evangelio comienzan con la fe o la suscitan, es la condición para ver la acción de Jesús. Cuando no la hay, Jesús simplemente se va a la otra orilla como veremos en las próximas semanas. Si creemos en Jesús entonces se realiza el milagro! Claro, la cosa no es tan sencilla, se necesita una fe muy grande dada por Dios. Pidamos esa fe para que igual que Pedro, creamos en Jesús, obedezcamos su palabra, rememos mar adentro y echemos las redes para pescar, entonces, veremos otro milagro en nuestras vidas y en nuestra comunidad.
Y es que ser discípulos de Jesús exige confiar en su palabra. La misión a la que Jesús nos quiere enviar es osada y, hoy por hoy, con pocas probabilidades de éxito. Jesús quiere contar con nosotros para el proyecto de Reino. Jesús convoca a los Apóstoles para que sean pescadores de personas, por eso toda vocación exige "remar mar adentro" para abandonar las seguridades de la orilla, tener un horizonte ilimitado asumir responsabilidades y meterse en una gran obra: el servicio al Reinado de Dios, es decir, una utopía de la que serán beneficiaros todos los hombres y mujeres del mundo. Sin que desmerezca el oficio de los pescadores, lo que le propone Jesús a Pedro es una superación en el oficio que hasta ahora había desempeñado: pescar hombres y mujeres para el Reino es una empresa más noble y difícil que pescar peces, es algo más milagroso que la pesca que acaban de hacer. Pero algunos llamados a esta nueva labor son también invitados a “dejarlo todo” para seguir a Cristo. Los necesita dedicados a tiempo completo, dedicándole a esta “misión” todas las fuerzas. Pescar hombres y mujeres para el Reino exige renunciar a todo lo demás y asumir a Jesús como única posesión. La misión a la que se llama exige desprenderse por completo, para apegarse totalmente a Jesús. En el relato de hoy se van con Jesús, que vale mucho más que las dos barcas llenas de pescados que les acaba de regalar. Dejan esa abundante pesca que los había admirado tanto porque comprenden que la vocación compromete al ser humano en un trabajo que está por encima de los trabajos humanos ordinarios. La vocación–misión es una invitación a colaborarle a Dios, un trabajo milagroso. Oremos hoy por aquellos que dejándolo todo se han ido tras el Señor.

ORACIÓN
Señor de la vida, gracias porque aún sin merecerlo, nos has llamado y tratas con nuestras debilidades, para que sirvamos a tu propuesta de amor misericordioso. Llénanos cada vez más y más de tu Espíritu Santo para continuar caminando por este mundo siendo pescadores, sembradores y  luz que motive a tus predilectos a volverse de corazón y acción hacia Ti. Amén    


“Incluyendo a Dios en todas nuestras actividades, nuestra vida adquiere  otra dimensión. Es como si entráramos en un mundo extraordinario.”

Lunes 08 de febrero de 2016

“ACUDIR A JESÚS PARA ENCONTRAR SALUD Y VIDA”

PRIMERA LECTURA
1 REYES 8,1-7.9-13

“Llevaron El Arca de la Alianza al Santísimo, Y la nube llenó el templo”

En aquellos días, Salomón convocó a palacio, en Jerusalén, a los ancianos de Israel, a los jefes de tribu y a los cabezas de familia de los israelitas, para trasladar el arca de la alianza del Señor desde la ciudad de David, o sea Sión. Todos los israelitas se congregaron en torno al rey Salomón, en el mes de Etanín (el mes séptimo), en la fiesta de las Tiendas. Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes cargaron con el arca del Señor, y los sacerdotes levitas llevaron la tienda del encuentro, más los utensilios del culto que había en la tienda. El rey Salomón, acompañado de toda la asamblea de Israel reunida con él ante el arca, sacrificaba una cantidad incalculable de ovejas y bueyes.  Los sacerdotes llevaron el arca de la alianza del Señor a su sitio, al camarín del templo, al Santísimo, bajo las alas de los querubines, pues los querubines extendían las alas sobre el sitio del arca y cubrían el arca y los varales por encima. En el arca sólo había las dos tablas de piedra que colocó allí Moisés en el Horeb, cuando el Señor pactó con los israelitas, al salir de Egipto. Cuando los sacerdotes salieron del Santuario, la nube llenó el templo, de forma que los sacerdotes no podían seguir oficiando, a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba el templo. Entonces Salomón dijo: "El Señor puso el sol en el cielo, el Señor quiere habitar en la oscuridad; y yo te he construido un palacio, un sitio donde vivas para siempre." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La lectura nos transporta a un momento culminante de todo el Antiguo Testamento: la dedicación del templo. El texto de hoy nos presenta los hechos que se dieron y el de mañana nos contará algo de las palabras que se dijeron, en particular, la hermosa oración del rey Salomón. Destaca la grandiosidad del momento: ningún gasto parece suficiente; todo el pueblo se hace presente; las autoridades y jefes, los sacerdotes y cabezas de familia: todos se unen en una voz y un corazón para adorar a Dios. Lo interesante es que en el centro de todo eso están el rey y el sacrificio. Y ahí tenemos la imagen del cielo: todo poder, todo el pueblo, toda la gloria, y en el centro el rey y el sacrifico, sólo que esta vez son uno y el mismo: Jesucristo

SALMO RESPONSORIAL: 131
R. / Levántate, Señor, ven a tu mansión.

 Oímos que estaba en Efrata,
 la encontramos en el Soto de Jaar:
 entremos en su morada,
 postrémonos ante el estrado de sus pies. R.

 Levántate, Señor, ven a tu mansión,
 ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
 que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
 no niegues audiencia a tu Ungido. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto litúrgico que celebra las promesas hechas a David, la elección de Jerusalén como sede del templo y la consagración de éste como el lugar para el arca de la alianza, símbolo de la presencia de Dios en medio de su pueblo. La presencia definitiva de Dios en medio de los seres humanos se realiza en Jesucristo. La nueva Jerusalén es la comunidad, cuerpo de Cristo.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 6, 53-56

“Los  que  tocaban se ponían sanos”

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El pueblo sufriente de la otra orilla del lago también busca a Jesús. El objetivo principal de la gente que busca a Jesús es ser sanados. La presencia de Jesús tiene el poder no sólo de cambiar la mente; puede también sanar el cuerpo. Su palabra no es sólo de adoctrinamiento o de exposición de teorías, sino de salvación. Pero Jesús no se limita a la predicación o a la enseñanza. Su acción incluye el contacto con las personas, en particular con los enfermos. La gente todavía no ha experimentado que lo primero es vivir con Él, estar con Él, oír sus palabras, hacer amistad con Él. Saciar el hambre y sanar las enfermedades, son las dos acciones repetidas por Jesús en el evangelio, pero Marcos insiste mucho en que les enseñaba, aunque no especifica qué les enseñaba. Siempre se trata de la Buena Noticia sobre Dios como el compasivo de los sufrientes y el que quiere hacer del mundo una mesa donde haya igualdad, una mesa compartida. Aquí se centra toda la actividad misionera de Jesús. Tocar a Jesús. Ahí está el secreto, aunque sea tan solo con los flecos de su manto. Tener esta experiencia mínima de trato con Jesús. La carne sufriente del pueblo quiere tocar a Jesús. Hoy esa carne sufriente de la gente de nuestras comunidades, se ha convertido en la misma carne sufriente de Jesús. Como iglesia tenemos que acercarnos al pueblo en problemas, tocar esa carne, limpiar esas heridas.
 alud física, mental y espiritual.  Encontrar a Jesús supone aprender a

ORACIÓN
Señor hemos comprendido que en ti, en tu Hijo Jesucristo, te  has acercado de forma íntima a la historia humana y sobre todo a su situación más dolorosa. Que como comunidades logremos sentir tu presencia en el pan, el abrigo y el afecto compartido, en todo momento. Señor que sigas sanando  todas nuestras  heridas causadas por la sociedad, la familia, las circunstancias de nuestra vida.  Amén


“Como seguidores(as) de Jesucristo tenemos que acercarnos al pueblo en problemas, tocar su dolor y limpiar sus heridas”

Martes, 09 de Febrero de 2016


“HONRAR AL SEÑOR CON EL CORAZÓN Y CON LAS OBRAS”

PRIMERA LECTURA
1REYES 8,22-23.27-30

“Escucha la súplica de tu pueblo, Israel.”

En aquellos días, Salomón, en pie ante el altar del Señor, en presencia de toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo: "¡Señor, Dios de Israel! Ni arriba en el cielo ni abajo en la tierra hay un Dios como tú, fiel a la alianza con tus vasallos, si caminan de todo corazón en tu presencia. Aunque ¿es posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en el cielo y en lo más alto del cielo, ¡cuánto menos en este templo que he construido! Vuelve tu rostro a la oración y súplica de tu siervo, Señor, Dios mío, escucha el clamor y la oración que te dirige hoy tu siervo. Día y noche estén tus ojos abiertos sobre este templo, sobre el sitio donde quisiste que residiera tu nombre. ¡Escucha la oración que tu siervo te dirige en este sitio! Escucha la súplica de tu siervo y de tu pueblo, Israel, cuando recen en este sitio; escucha tú, desde tu morada del cielo, y perdona." Palabra de Dios.


REFLEXIÓN
Salomón ora en el templo, el grandioso templo que será durante siglos el corazón de la vida de la fe del pueblo de Dios. Sus palabras destacan la grandeza de Dios que hace ver pequeño al templo mismo; y piden compasión y perdón. Hay pues, un juego maravilloso de contrastes entre lo grande del momento y de la construcción, y lo pequeñas que son nuestras vidas y nuestras obras frente a la santidad y la inmensidad del Señor.

Hay varios modos de aprovechar para nuestra vida las enseñanzas la lectura de hoy. Ante todo, es bello que Salomón es tan humilde cuando era más grande a los ojos de su pueblo. Otro aspecto interesante es aquello de no idolatrar las obras de nuestras manos. Lo más sano es ver todo lo que hacemos como Salomón vio su templo. Él sabía que no iba a hacer nada más grande en su vida y sin embargo comprendió que el Dios que rebasa los cielos sobrepasa también el breve espacio de unos ladrillos.

SALMO RESPONSORIAL: 83
R. /  ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

 Mi alma se consume y anhela
 los atrios del Señor,
 mi corazón y mi carne
 retozan por el Dios vivo. R.

 Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
 la golondrina, un nido, donde colocar sus polluelos:
 tus altares, Señor de los ejércitos,
 Rey mío y Dios mío. R.

 Dichosos los que viven en tu casa,
 alabándote siempre.
Fíjate, oh Dios, en nuestro Escudo,
 mira el rostro de tu Ungido. R.

 Vale más un día en tus atrios
 que mil en mi casa, y prefiero el umbral de la casa de Dios
 a vivir con los malvados.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Salmo puesto en boca de los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén y expresan la alegría del encuentro con el Señor. El templo definitivo donde Dios se hace presente entre hombres y mujeres es Cristo y la nueva Jerusalén es la Iglesia, comunidad de creyentes y seguidores(as).  Dios invita a todos los pueblos a dirigirse a ella. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS  7,1-13

“Dejais a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la  tradición de los hombres”

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.)  Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: "¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?" Él les contestó: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos." Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres."

Y añadió: "Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas." Palabra del Señor.


REFLEXIÓN
Va creciendo el conflicto ante dos imágenes diferentes de Dios. Entre la santidad de Dios y la compasión de Dios. Dios es santo, pero es también compasivo. Jesús experimenta a Dios como el Compasivo. La santidad de Dios no está en contradicción con su compasión. Perdonar pecados, sanar en sábado, dejar a un lado la leyes del ayuno, comer sin lavarse las manos, para los fariseos son prácticas de los discípulos y de Jesús que van en contra de la santidad de Dios. Los discípulos vienen de compartir las mesas de los pobres. Para Jesús, no importa que lo hagan sin lavarse las manos. Han expresado en ese compartir la misma mesa que Dios es compasivo. Ese Dios compasivo prefiere que las ofrendas vayan dirigidas a cuidar al padre y a la madre en sus tribulaciones y necesidades. A ese Dios compasivo no le interesan las ofrendas. No las necesita. La mejor ofrenda es cuidar del huérfano, del migrante, de las viudas y de los propios padres en su vejez. Este conflicto entre el Dios santo del Levítico y el Dios compasivo de los evangelios sigue vivo en la iglesia. ¿Cuándo aprenderemos que la gloria de Dios consiste en que el POBRE VIVA, como decía Monseñor Romero (mártir salvadoreño), como nos lo mostró la madre Teresa de Calcuta  y como nos lo recuerda  el Papa Francisco día a día?

La enseñanza de Jesús es muy clara: las prácticas religiosas sólo son un medio para discernir la voluntad de Dios. Lo fundamental es el amor y la justicia.

ORACIÓN
Señor tu habitas en medio de tu pueblo y no te dejas encerrar en ninguna imagen o figura creada por el ser humano, no te agrada sólo el cumplimiento de  prácticas religiosas y ritos.  Tú nos llamas a tomar la Palabra, a tener una experiencia viva contigo e ir mas allá, a descubrir tu acción liberadora y amorosa de  Creador, Maestro, Amigo y sanador; para luego  ir y comprometernos con el pobre, el necesitado y el más desvalido. Amén


“El culto que Dios quiere es el que nace de un corazón  lleno del amor a Dios y al prójimo, que se compromete con obras de servicio a los necesitados, desprotegidos y sedientos de Él”

Miércoles, 10 de Febrero de 2016

Miércoles de Ceniza

“CUARESMA: CAMINO DE CONVERSIÓN”

  
PRIMERA LECTURA
JOEL 2,12-18

“Rasgad los corazones y no las vestiduras”
"Ahora -oráculo del Señor- convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas." Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios. Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho. Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: "Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo." Palabra de Dios.
 REFLEXIÓN
Un corazón desgarrado es un corazón DOLIENTE. El pecado nos atrajo con la seducción de la alegría, el pecado utilizó a la belleza y se hizo acompañar de la risa para envolvernos en su encanto mentiroso. Dejar estas mieles duele y abandonar estas caricias es duro. Pero en ese dolor empieza un camino de genuina salvación, y por eso hemos de considerar como bendito ese sufrimiento primero que nos desprende por fin del engaño.
SALMO RESPONSORIAL: 50
R./ Misericordia, Señor: hemos pecado.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.

SEGUNDA LECTURA
2CORINTIOS 5,20-6,2

“Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable”
Hermanos: Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda"; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La segunda carta a los Corintios afirma que se busca “la reconciliación con Dios”. Y dejemos claro que reconciliarse es volver a tener relación, es entablar una nueva y más profunda cercanía después de una falla. Esa oportunidad de volver a su casa y disfrutar de sus dones, es una invitación constante que nos hace Dios, sin embargo, muchas veces la ignoramos y la desechamos creyendo que hay alternativas mejores, hasta que descubrimos que estamos equivocados y que hemos perdido mucho tiempo de nuestras vidas en ese error.  
Recordemos que esta época, esta cuaresma, es "un tiempo favorable". Lo mejor que podía sucedernos quiere sucedernos. Dios quiere llegar a nuestra vida y reconstruirla. Dios sabe quiénes somos; conoce lo escondido, y así como somos nos acepta; aunque no para dejarnos cuales somos sino para hacernos cada vez más imagen y semejanza suya. Este es el tono sereno y profundo de gozo que se esconde detrás de la penitencia que hoy empezamos.
LECTURA DEL EVANGELIO 
MATEO 6,1-6.16-18

“Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Hoy, miércoles de ceniza, se inaugura la práctica cuaresmal. La liturgia invita a hacer un “alto” en el camino para mirar por el espejo retrovisor y repasar el camino recorrido. Se trata de examinar la práctica cotidiana a la luz de la Palabra revelada: el Evangelio.
Y pareciera que para Jesús, según el evangelio de Mateo, los signos externos no tienen ningún sentido si no nacen del corazón, de una “recta intención”, de una auténtica actitud de conversión, de un compromiso real con el Reino de Dios. La limosna, la oración y el ayuno deben estar íntimamente conectados con un compromiso de vida que contribuya a transformar el ambiente en que vivimos. La solidaridad, la justicia, la honradez y la apuesta por la paz son la expresión de una auténtica conversión que nace de lo profundo del ser humano.
Es tiempo de penitencia y conversión de corazón. Pero la penitencia no puede ser solo una cuestión de ritos exteriores. Tiene que ser, como dice el profeta Joel, una “transformación radical” de corazón, sincera, verás, convincente. De nada nos sirve realizar tantas acciones penitenciales externas como ayunos, vigilias, romerías si la mentalidad, los sentimientos, pensamientos, gestos y actitudes no los revisamos y transformamos desde dentro, desde las convicciones del corazón. No se trata de hacer una cantidad de gestos externos, aparentes para que todo el mundo nos vea y nos felicite sino de sentir a fondo el profundo deseo de conversión. Iniciamos este itinerario con la alegría de quien está seguro que Jesús acompaña el caminar para vivirlo con el gozo de quien experimenta el amor misericordioso de Dios ¿cómo te preparas para vivir esta cuaresma con autenticidad?.

ORACIÓN
Señor en este tiempo nos invitas a mirar hacia adentro, a despojarnos de todo lo que obstaculice el encuentro cara a cara contigo, en lo secreto y escondido del corazón. Ayúdanos por favor, a dirigir la mirada en tres direcciones importantes, hacía nuestros adentros, las necesidades de los demás, tu ternura y acción de tu Espíritu, para generar un cambio de actitud y una nueva vida en cada uno(a) de nosotros(as).Amén


“De nada nos sirve vigilias, ayunos y romerías si la mentalidad, los sentimientos, pensamientos, gestos y actitudes no los revisamos y transformamos desde dentro”

Jueves, 11 de Febrero de 2016

“LIBRES PARA SEGUIR A JESUCRISTO”

PRIMERA LECTURA
DEUTERONOMIO 30,15-20

“Hoy te pongo delante bendición y maldición”
Moisés habló al pueblo, diciendo: "Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para conquistarla. Pero, si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que, después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante vida y muerte, bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob."Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El texto del Deuteronomio se refiere a dos caminos: el bien y el mal, lo que da vida y lo que la quita, lo que libera y lo que esclaviza. Ante nosotros, Dios pone los dos caminos posibles.  Aunque no permanece inmóvil, pues nos anima a tomar uno de ellos, nos seduce para que así sea, nos invita a que elijamos el bien y rechacemos el mal.. Sin embargo, somos nosotros los que tomamos la decisión, los que optamos. Teniendo claro que toda opción nos lleva a un camino: vida o muerta, bendición o maldición. No se puede pretender tomar el camino de la perdición y llegar a la vida; como tampoco tomar el camino de la vida y terminar en la muerte. La opción del aquí y el ahora tiene una implicación en la eternidad; o por lo menos en el futuro. Pero el autor añade algo más: no únicamente nosotros pagaremos los gastos de nuestras decisiones libres; sino que también los nuestros, los cercanos, los que nos aman. Tenemos una responsabilidad social en cada cosa que hacemos, valdría la pena pensar en todo lo que vivimos no sólo en función del hoy, sino también del mañana.   

SALMO RESPONSORIAL  1
R. /  Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.


OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo, introducción a todo el salterio, proclama la dicha de seguir fielmente la voluntad de Dios, manifestada para el israelita en la ley. Se contrapone a la suerte que tendrán los que siguen el camino opuesto. Jesús también proclama dichosos a los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Seguir “el buen camino” es seguir a Jesús, camino, verdad y vida. 

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9,22-25

“El que pierda su vida por mi causa la salvará”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día." Y, dirigiéndose a todos, dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El anuncio de la pasión por parte de Jesús a sus discípulos no solo es un episodio puntual y pasajero que se queda en el tiempo y en el espacio sino un verdadero itinerario de vida. La entrega de la vida no se hace de un momento a otro sino que implica recorrer un camino en fidelidad a la misión del Padre. La muerte en cruz es la plena manifestación de la misión cumplida, de la vida entregada y del amor donado “hasta las últimas consecuencias”. Por eso, la propuesta de Jesús es exigente, radical y sin medias tintas. No se puede ser cristiano, discípulo, misionero de Jesús si no se está dispuesto a entregar la vida minuto a minuto para que la obra de Dios se transparente en el mundo. La salvación integral y total de la humanidad pasa, necesariamente, por la donación  de la misma vida. Tampoco se trata de hacer acciones espectaculares y fantásticas. A veces una existencia ofrendada en el silencio y la sencillez de la vida ordinaria es más elocuente y efectiva para que el Reino de Dios se haga presente en medio de nuestro mundo. ¿Estás en disposición para recorrer este camino?

ORACIÓN
Amado Jesús necesitamos aprovechar estos cuarenta días de interiorización junto a ti y entender el sentido de tu caminar de Belén a Jerusalén; desde la humildad y sencillez del pesebre, el crecer en gracia y sabiduría en una familia, el enseñar la Buena Nueva y asumir al pobre y necesitado hasta tomar la decisión de obedecer por amor al Padre. Cuánto nos falta para esto; ayúdanos a tomar una buena decisión, a hacer la mejor elección, tu camino de vida, el camino del bien, a vivir en tu libertad y trabajar en favor de tu Proyecto de vida. Amén 


“La persecución no acabó, lo que acabó fueron los(as) cristianos(as) intrépidos(as)”

Viernes, 12 de Febrero de 2016


“LA PENITENCIA QUE AGRADA AL SEÑOR”
PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 58,1-9ª

“El ayuno que quiere el Señor”
Así dice el Señor Dios: "Grita a plena voz, sin cesar, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, muestran deseo de conocer mi camino, como un pueblo que practicara la justicia y no abandonase el mandato de Dios. Me piden sentencias justas, desean tener cerca a Dios. "¿Para qué ayunar, si no haces caso?; ¿mortificarnos, si tú no te fijas?" Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores; mirad: ayunáis entre riñas y disputas, dando puñetazos sin piedad. No ayunéis como ahora, haciendo oír en el cielo vuestras voces. ¿Es ése el ayuno que el Señor desea, para el día en que el hombre se mortifica?, mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor?
El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: "Aquí estoy. " Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Una de las prácticas  propias de la cuaresma, desde los primeros siglos del cristianismo, es el ayuno. Pero las raíces de esta práctica se extienden aún más atrás, hasta los tiempos mismos de los profetas y aún de Moisés. Grandes, pues son los bienes del ayuno, pero como casi todo lo bueno, era susceptible de desfiguración y fue perdiendo su verdadero sentido. Es lo que denuncia Isaías en su vigoroso texto de la primera lectura de hoy: "utilizan el día del ayuno para hacer lo que les da la gana y explotar a sus trabajadores; ayunan entre pleitos y riñas golpeando criminalmente con el puño". Lo grave aquí no es ayunar, sino utilizar el día de ayuno para hacer prevalecer los propios intereses. La maldad está en aparentar, de modo que el corazón se endurece precisamente cuando se muestra como más piadoso y atento al querer de Dios.
Dice el texto: "El ayuno que yo quiero es abrir las prisiones injustas, dejar libres a los oprimidos, partir su pan con el hambriento" Isaías 58,6.   Es así entonces que lo primero que debe ayunar es la injusticia. Antes que abstenerse de alimentos hay que abstenerse de pecados, sobre todo de los que lastiman a los hermanos, empezando por los más pobres. Pero más que ayunar el alimento es  ante todo compartirlos con los que no lo tienen. Así entendemos cómo la perfección del ayuno está en la caridad a la que dispone. El sentido el ayuno, supone algo que va más allá,  supone un renunciar a sí mismo para aceptar el Reino de Dios. El ayuno es  ponerle un límite a mis intereses, y  en ello entran los placeres, los gustos, etc.; poner un límite a todo ello para que los intereses de Dios ganen terreno en mí. El ayuno, no es un amor a la muerte, ni una aversión a la vida; sino  implica  de que mi yo pierda terreno para que la voluntad de Dios, que es liberadora, gane terreno, implica  descubrir que nos hace falta Dios,  para que Él venga a colmar nuestra hambre, para que  Dios ocupe el espacio que le dejamos  libre. Dios necesita que le dejemos reinar, que le dejemos el  cetro, que nos bajemos del  trono de nuestro   propio corazón y le demos amplio espacio a su voluntad, a su sabiduría y a su amor.

SALMO RESPONSORIAL 50
R./Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Confesión de un pecador arrepentido, que pide a Dios perdón e implora la misericordia divina. En la parábola del hijo pródigo y del padre compasivo, nos habla Jesús de la alegría que siente Dios por todo pecador que confiesa su pecado y vuelve a Él.


LECTURA DEL EVANGELIO  
MATEO 9,14-15

“Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán”
En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Para los judíos el precepto del ayuno era un asunto de mucha importancia en la práctica religiosa. Los momentos de ayuno estaban muy bien estipulados en el calendario litúrgico semanal y anual. También se ayunaba por diversas circunstancias y motivos. Por eso los discípulos de Juan (junto con los de los fariseos) no logran entender por qué los discípulos de Jesús no asumen con seriedad esta tradición religiosa de su pueblo. Ante el cuestionamiento la respuesta de Jesús es contundente y sorprendente. En una fiesta de bodas todo el mundo está contento. Nadie va a hacer penitencia ni ayunar. Jesús pone de manifiesto que su presencia tiene un sentido festivo similar a una fiesta nupcial. El anuncia y testimonia una buena y alegre noticia de parte de Dios. Cuando él ya no esté con sus seguidores entonces sí que sentirán la necesidad de ayunar. Las prácticas devocionales, de piedad, de religiosidad no tienen sentido por sí solas. Cuando irrumpe el Reino en medio del Pueblo sólo hay cabida para la alegría y el gozo. ¿Cómo vives tu experiencia de la presencia del Reino de Dios en tu vida, en la vida de tu familia y de tu comunidad?

ORACIÓN
Bondadoso Dios, ayúdanos por favor a hacer el ayuno agradable a Ti, el que ya nos has enseñado, no en decidir tener el estómago vacío, sino en el compartir solidariamente ese alimento, con los que lo viven porque no hay otra opción. Que logremos ponernos en los zapatos del pobre, del que tiene hambre, desnudez, en la soledad del anciano o del encarcelado, del que sufre las injusticias, por la mentira y la traición disfrazada; que tu  amor  se revele a través de nosotros  en la atención al débil y necesitado. Amén 


“Los gestos y signos de enmienda deberían brotar de una vida coherente con el querer de Dios, con la justicia y la fraternidad, y no como adormecedores de la conciencia”