miércoles, 1 de octubre de 2014

Lunes 06 de Octubre de 2014


“PRÓJIMO ES TODO EL QUE NECESITA AYUDA”

PRIMERA LECTURA
GÁLATAS 1, 6-12

“No he recibido ni aprendido de ningún hombre el evangelio, sino por revelación de Jesucristo”

Hermanos: Me sorprende que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó a la gracia de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, lo que pasa es que algunos os turban para volver del revés el Evangelio de Cristo. Pues bien, si alguien os predica un evangelio distinto del que os hemos predicado-seamos nosotros mismos o un ángel del cielo, ¡sea maldito! Lo he dicho y lo repito: Si alguien os anuncia un evangelio diferente del que recibisteis, ¡sea maldito! Cuando dijo esto, ¿busco la aprobación de los hombres, o la de Dios?; ¿trato de agradar a los hombres? Si siguiera todavía agradando a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Os notifico, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí no es de origen humano; yo no lo he recibido ni aprendido de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La Carta a los Gálatas es uno de los documentos más fuertes del Nuevo Testamento. Raya en la dureza. Pablo, hombre muy bien educado para los estándares de su tiempo, sabía escribir con la cortesía propia de una correspondencia amable, y por eso no faltan en sus epístolas elogios y expresiones de afecto al saludar a las distintas comunidades. Incluso cuando tiene que tratar temas dolorosos o escandalosos, como sucede en la Primera carta a los Corintios, este apóstol une la severidad con la gentileza. Así sucede en casi todos los escritos suyos menos en esta Carta a los Gálatas. Y uno se pregunta: ¿qué le disgustó tanto?

La dureza, aclarémoslo de una vez, no es por nada que ellos le hayan hecho a él, No es su sensibilidad humana, o sea su "carne," la que está protestando en la vehemencia de las palabras de esta Carta. Al contrario, lo que le duele es la  manera como ponen su confianza en las prácticas exteriores propias de la Ley de Moisés y van descuidando más y más los elementos que son centrales de nuestra fe.

Pablo enseña en la carta a los Gálatas, a no dejarse engañar y permanecer fieles a la buena noticia.  El testimonio de Jesús no puede estar condicionado por modas culturales o religiosas, o por fenómenos espectaculares, de Él habla una vida coherente que no busca ganarse favores o admiraciones humanas.
La radicalidad de la vida y predicación de Pablo, quien sacrificó todo por anunciar a ese Cristo que le habló en el camino, debe movernos también hoy a nosotros a vivir a fondo el discipulado de Jesús. Con mucha facilidad nos dejamos confundir y pactamos con los criterios del mundo y olvidamos las exigencias de ser un verdadero cristiano. Hoy se nos llama a vivir en la radicalidad del amor, la justicia y la verdad.

SALMO RESPONSORIAL: 110
R. / El Señor recuerda siempre su alianza.

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.

Justicia y verdad son las obras de sus manos,
todos sus preceptos merecen confianza:
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud. R.

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible.
La alabanza del Señor dura por siempre. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un Salmo alfabético, compuesto de reminiscencias de otros salmos, para alabar a Dios por su bondad con el pueblo y la grandeza de sus obras. Nunca se cansará el ser humano de alabar a Dios y darle gracias por su bondad. Himno de alabanza que pronuncia el sabio, escrito en estilo acróstico.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 10, 25-37

“¿Quién es mi prójimo?”

En aquel tiempo se presentó un letrado y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" Él le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley?, ¿qué lees en ella?" El letrado contestó: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo" El le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida" Pero el letrado, queriendo aparecer como justo, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo, dio un rodeo y pasó de largo.

Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó en una posada y lo cuidó. Al día siguiente sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más, yo te lo pagaré a la vuelta. ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?" El letrado contestó: "El que practicó la misericordia con él".  Díjole Jesús: "Anda, haz tú lo mismo". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La pregunta que hace el maestro de la Ley, “¿Quién es mi prójimo?”, revela una de las más graves limitaciones que se le impone a la Sagrada Escritura y es pensar que su significado solamente afecta a los compromisos religiosos. En la época de Jesús la interpretación más difundida de la Escritura era que los prójimos eran los correligionarios o los hermanos de raza. Se creía entonces que estas obligaciones no se extendían estrictamente a las mujeres y a los niños. El prójimo entonces era el hermano de tribu o el hermano de raza. Jesús cambia esa manera de pensar al hacernos descubrir que todo ser humano, sin excepción, es nuestro prójimo y que nuestra vocación es ir hacia ese prójimo venciendo los obstáculos de credo, raza, nación o clase social. La invitación de Jesús nos convoca a hacer más fuerte nuestra humanidad en el contacto con otros seres humanos, que están en una situación de precariedad. Para Jesús las obligaciones con los demás no provienen de otra fuente que de nuestro común origen y destino en Dios. Y la obligación del creyente es descubrir cómo puede amar a Dios en el amor universal a la humanidad, superando esos afectos egoístas hacia su propia raza, cultura, nación o clase social.

ORACIÓN
Maestro Jesús, queremos hoy estar atentos, en sintonía contigo para percibir todo lo bueno que tienes para mí en este día. Unimos nuestro corazón con el tuyo, para saber recibir y compartir tu bendición. Danos de tu paz para que podamos compartirla con nuestros  hermanos; que nada en este día nos aparte de la comunión contigo y que aprendamos a ver en todo tu obra maravillosa de amor. Amén.

“El prójimo es una persona cualquiera que necesita ayuda misericordiosa y certera”
 


Martes 07 de Octubre de 2014

Martes 07 de Octubre de 2014

“LLAMADOS A LA ESCUCHA Y AL SERVICIO”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 1, 13-24

Reveló a su hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles
Hermanos: Habéis oído hablar de mi conducta pasada en el judaísmo: con qué saña perseguía a la Iglesia de Dios y la asolaba, y me señalaba en el judaísmo más que muchos de mi edad y de mi raza, como partidario fanático de las tradiciones de mis antepasados.
Pero, cuando aquel que me escogió desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia se dignó revelar a su Hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles, en seguida, sin consultar con hombres, sin subir a Jerusalén a ver a los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia, y después volví a Damasco.
Más tarde, pasados tres años, subí a Jerusalén para conocer a Pedro, y me quedé quince días con él. Pero no vi a ningún otro apóstol, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Dios es testigo de que no miento en lo que os escribo. Fui después a Siria y a Cilicia. Las Iglesias cristianas de Judea no me conocían personalmente; sólo habían oído decir que el antiguo perseguidor predicaba ahora la fe que antes intentaba destruir, y alababan a Dios por causa mía. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Pablo en la primera lectura nos habla de su pasado. Es cosa que nos interesa mucho porque quizá no haya conversión más conocida y predicada a lo largo de los siglos que la conversión de este que llegó a ser el sinónimo de la palabra "apóstol."
Lo que encontramos en el caso de Pablo es un hombre que,  era celoso por el cumplimiento de la Ley de Moisés, y eso implica, ante todo, los Diez Mandamientos. 
Lo único que Pablo menciona, la única pista que tenemos para saber de sus grandes pecados, es que fue un perseguidor de los cristianos,  porque no creía que Cristo fuera el cumplimiento de las esperanzas y promesas que había recibido el pueblo de Dios. Para él, Cristo era un farsante y el mensaje del Evangelio un gran engaño.
¿Qué fue lo que encontró? Mejor sería preguntar a quién encontró. Se encontró con Cristo vivo, y fue exactamente eso lo que le cambió toda su perspectiva. Aquel que vive más allá de la muerte, aquel que venció a la muerte, es la revelación definitiva de lo que Dios puede; es la señal indeleble de la fidelidad y de la compasión de Dios. Eso fue lo que descubrió Pablo porque Dios lo descubrió a él, es decir: le quitó el manto de orgullo  y de oscuridad que lo cubría.

Salmo responsorial: 138
R. / Guíame, Señor, por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras. R.

Conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.
Cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
La experiencia de fe lleva al salmista a un diálogo en que expresa el misterio de Dos y la absoluta dependencia del hombre respecto de él, y le pide protección y guía. También San Pablo exclama: “¡Qué abismo el de la generosidad, de la sabiduría y de la providencia de Dios!” "¡Qué insondable son su juicios y que insondables sus caminos!” 


LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 10, 38-42

“Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor”
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano."
Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Cuando leemos este Evangelio caemos en la cuenta que Jesús no habló mucho de la vida eterna. Y seguro, que este doctor de la ley -hombre importante de aquella sociedad- necesitaba tener claridad sobre la vida en el más allá. Muchas veces el interés que le colocamos a los temas que hacen relación a lo que sucederá después de la muerte, expresan nuestra falta de compromiso y nuestro poco interés en esta historia; pero sobre todo, manifiesta un gran desinterés por los hermanos más necesitados. Muchos al interior de la vida cristiana también tienen la costumbre de preocuparse más por la vida después de la muerte, que por esta historia presente. Este tipo de pensamiento se convierte como en un opio que aliena y adormece la conciencia profética del creyente. Jesús de manera inteligente responde al doctor de la Ley, con la misma Ley que seguro ese doctor sabe y recita a diario. Es la Ley la que taladra la conciencia de ese hombre. Amar a Dios sobre todas las cosas y olvidarnos del hermano, en especial del débil, del vulnerable, es amar incompletamente a Dios. La gran pregunta: ¿Cómo estoy amando a Dios? ¿Estoy siendo solidario con los más pobres?


 ORACIÓN
Dios de amor, aquieta a esta hora nuestro corazón, para que no nos dejemos llevar por los afanes y el bullicio de la vida. Queremos abandonarnos en tu misericordia y contemplarte con calma en todo momento, escucharte y hacer de la escucha un servicio a los demás, déjanos sentarme en tu regazo y disfrutar de tu presencia infinita.  


“Escucharle  y Servirle son dos acciones que se deben dar a Dios en forma exclusiva”

Miércoles 08 de Octubre de 2014


“EN LA ESCUELA DE LA ORACIÓN”

PRIMERA LECTURA
GÁLATAS 2, 1-2. 7-14

“Reconocieron el don que he recibido”

Hermanos: Transcurridos catorce años, subí otra vez a Jerusalén en compañía de Bernabé, llevando también a Tito.  Subí por una revelación. Les expuse el Evangelio que predico a los gentiles, aunque en privado, a los más representativos, por si acaso mis afanes de entonces o de antes eran vanos.

Al contrario, vieron que Dios me ha encargado de anunciar el Evangelio a los gentiles, como a Pedro de anunciarlo a los judíos; el mismo que capacita a Pedro para su misión entre los judíos me capacita a mí para la mía entre los gentiles.

Reconociendo, pues, el don que he recibido, Santiago, Pedro y Juan, considerados como columnas, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de solidaridad, de acuerdo en que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los judíos. Una sola cosa nos pidieron: que nos acordáramos de sus pobres, y esto lo he tomado muy a pecho. Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que encararme con él, porque era reprensible. Antes de que llegaran ciertos individuos de parte de Santiago, comía con los gentiles; pero cuando llegaron aquellos, se retrajo y se puso aparte, temiendo a los partidarios de la circuncisión. Los demás judíos lo imitaron en esta simulación, tanto que el mismo Bernabé se vio arrastrado con ellos a la simulación.

Ahora que, cuando yo vi que su conducta no cuadraba con la verdad del Evangelio, le dije a Pedro delante de todos: "Si tú, siendo judío, vives a lo gentil y no a lo judío, ¿cómo fuerzas a los gentiles a las prácticas judías?"   Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La lectura de hoy nos invita a tener una perspectiva distinta. Queda claro que hasta cierto punto es normal que mientras caminamos en esta tierra haya disputas y queda claro también que algo bueno puede salir de ellas.
Es interesante notar la actitud de Pablo: por una parte reconoce de lleno y sin rodeos la autoridad de los apóstoles a los que llama "columnas." Más interesante aún notar su motivación interior y personal: "no sea que tanto entonces como ahora me estuviera esforzando inútilmente." Esas palabras indican la convicción de un hombre que sabe que apartarse de la comunión con la Iglesia es "esforzarse inútilmente." Se pueden lograr cosas pero será esfuerzo perdido en buena parte. A la larga, el que no edifica junto a los apóstoles no edifica para Cristo.
Pero esa obediencia de Pablo va unida a lo que podríamos llamar un gran sentido crítico. Pablo no es un tonto ni un cobarde. Se da cuenta de las cosas y obra en consecuencia, denunciando el doblez incluso en la cabeza más alta de la Iglesia. No deja de ser cristiano por criticar y hacer ver su punto de vista. Es decir, en él se juntan una obediencia auténtica y un espíritu fuerte que se pliega sólo ante la verdad. Algo así necesita siempre la Iglesia y nosotros de la cual formamos parte.

Salmo responsorial: 116
R. / Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
Este es el salmo más breve. En el original hebreo está compuesto sólo por diecisiete palabras, nueve de las cuales son las particularmente importantes. Se trata de una pequeña doxología, es decir, un canto esencial de alabanza, que idealmente podría servir de conclusión de oraciones más amplias, como himnos. Así ha sucedido a veces en la liturgia, como acontece con nuestro «Gloria al Padre», con el que suele concluirse el rezo de todos los salmos.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11, 1-4

Señor, enséñanos a orar

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".

El les dijo: "Cuando oréis, decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación"". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La oración del “Padrenuestro” nos ayuda a descubrir nuestra vocación de hijos e hijas de Dios. Si bien otras expresiones religiosas se relacionan con Dios invocándolo como fuerza, sabiduría, bien, origen de todas las cosas y muchas otras formas, lo particular del cristianismo es su vinculación con Dios en términos de amor filial. “Santificar su nombre” significa reconocer que su amor por nosotros nos da la fuerza para cambiar la manera como nos relacionamos con el mundo y con nuestros hermanos. Santificarse, según la mentalidad de esa época, era aproximarse a Dios por todos los medios: la oración, el servicio, la evangelización. Clamar por su Reino significa que reconocemos el valor de la propuesta que él nos hace en Jesús, de hacer de este mundo un mundo más justo. El Reino de Dios no es un asunto únicamente para el ‘más allá’, sino ante todo una manera de organizar el ‘más acá’ a partir del amor solidario. Pedir perdón a Dios por las ofensas significa que sabemos que su misericordia es infinita y que, en consecuencia, podemos hacer nosotros también pequeños gestos de perdón y reconciliación. Esta oración es una invitación para que hagamos del amor de Dios el pan de nuestras relaciones con Él y con nuestros hermanos.

ORACIÓN
Señor de la vida, que bella oportunidad para encontrarnos hoy de nuevo contigo en la escuela de la oración, que maravilloso momento que tú nos regalas, en el que  nos descubrimos  amados(as) por tu bondad; gracias por mostrarnos el amor infinito del Padre y por acercarnos poco a poco a su corazón. De la escuela de la oración queremos hoy pasar a la escuela de la vida.    


“Oración es relación filial entre Dios y yo, pero también entre Dios y nosotros”

Jueves 09 de Octubre de 2014


"LA FE EN DIOS PADRE, MUEVE MONTAÑAS”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 3, 1-5

¿Recibisteis el espíritu por observar la ley, o por haber respondido a la fe?

¡Insensatos gálatas! ¿Quién os ha embrujado?

¡Y pensar que ante vuestros ojos presentamos la figura de Jesucristo en la cruz! Contestadme a una sola pregunta: ¿recibisteis el Espíritu por observar la ley, o por haber respondido a la fe?

¿Tan estúpidos sois? ¡Empezasteis por el espíritu para terminar con la carne! ¡Tantas magníficas experiencias en vano! Si es que han sido en vano. Vamos a ver: Cuando Dios os concede el Espíritu y obra prodigios entre vosotros, ¿por qué lo hace? ¿Porque observáis la ley, o porque respondéis a la fe? Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Los elementos centrales de nuestra fe se pueden resumir en  dos: la gracia y la fe. "Gracia," en griego: jaris, es una palabra que alude al amor con que Dios nos ha amado, es decir, al regalo de su amor que nos perdona, nos restaura, nos da victoria, y nos participa de la vida misma que hay en Dios. Todo esto es regalo, no es algo que hayamos comprado o que podamos comprar, ni siquiera si nos ponemos en la tarea de "ser buenas personas."

Y la fe es fundamentalmente entender que así son las cosas, o sea, que por nuestras propias fuerzas nada podemos esperar sino un desastre. Ni nuestra inteligencia, ni nuestras tradiciones, ni los grupos a que pertenezcamos, ni las ceremonias que realicemos, nada de eso por sí solo trae salvación, nada de eso nos permite acceder a la gracia. Recibimos la gracia de Dios por un acto de absoluta confianza en él, es decir, arrojándonos en su amor manifiesto en la Cruz de Jesucristo, y en la gloria de su resurrección. Obrar así es tener fe.

Pablo, pues, quiere que esa predicación básica esté siempre ante los ojos de los gálatas, y los nuestros por supuesto. Esto es tan vital, es tan central a la predicación de este apóstol y está tan unido al valor de la Pasión de Jesús, que olvidarlo es dejar sin fruto la labor de los genuinos predicadores y mucho más que eso: hacer inútil el dolor de Cristo. Pablo no puede tolerar algo así y por eso su voz se levanta.

SALMO RESPONSORIAL: Interleccional: Lucas 1,69-75
R. / Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado a su pueblo.

Nos ha suscitado una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas. R.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia / que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza. R.

Y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
En este canto se llama a Jesús Señor y Salvador, como lo llamarán también el ángel en el anuncio a los pastores. El pasaje habla de Juan y de Jesús: “Juan viene a ser como la línea divisoria entre los dos Testamentos, el Antiguo y el Nuevo. Porque personifica lo antiguo, nace de padres ancianos; porque personifica lo nuevo, es declarado profeta en el seno de su madre. El silencio de Zacarías

LECTURA EVANGELIO
Lucas 11, 5-13

“Pedid y se os dará”

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene a medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle", y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada, mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos". Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.

Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide, recibe; quien busca, halla, y al que llama, se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio de hoy destaca dos valores: la fidelidad y la perseverancia.  Este evangelio podría decirse que es la segunda parte de la secuencia de la oración del Padre Nuestro. Contiene una parábola en la que Dios es comparado con un amigo a quien otro amigo va en su búsqueda de noche, a una hora muy incómoda, para pedirle algunos panes. Es muy importante lograr captar el sentido original de esta parábola que quiere explicarnos de manera clara que la oración ha de llevar al creyente a tomar una conciencia comunitaria.
Algo muy importante que no podemos olvidar en nuestra vida espiritual, es que la oración no es para llamar la atención de Dios. Dios siempre está atento. La oración es ante todo, y sobre todo, para llamar nuestra atención, que con facilidad la dispersamos y la colocamos en realidades que no son fundamentales. Dios es el Padre Bueno que está siempre está atento a las necesidades de sus hijos e hijas. Orar, entonces, es prestar profundamente atención a Dios. Confrontarnos con su proyecto. Llegar a asumir su voluntad, para que transformados en hombres y mujeres nuevos, lleguemos a ser en nuestra propia vida como Jesús. Revisemos nuestra manera de orar y aprendamos que la oración ha de cambiar nuestra vida personal y comunitaria.

ORACIÓN
Padre gracias por aceptarnos como tus hijos(as), por darnos un lugar en tu casa y en tu proyecto de amor. Nada ni nadie se compara con tu amor, Tú eres la fuerza que nos mueve a salir de nosotros mismos(as) e ir al encuentro con el otro para amarle, perdonarle y bendecirle sin límites. Aumenta nuestra fe para que podamos  mover las montañas de los imposibles que hoy se nos puedan presentar. Amén

“Quien se sabe hijo(a) del Padre no tiene otra salida que acercarse confiado(a) de su amor y recibir de Él lo que realmente necesita para su vida”



Viernes 10 de Octubre de 2014


“VIVIR DE LA FE EN EL HIJO DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 3, 7-14

Son los hombres de fe los que reciben la bendición con Abrahán, el fiel
Hermanos: Comprended de una vez que hijos de Abrahán son los hombres de fe. Además, la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, le adelantó a Abrahán la buena noticia: "Por ti serán benditas todas las naciones." Así que son los hombres de fe los que reciben la bendición con Abrahán, el fiel.
En cambio, los que se apoyan en la observancia de la ley tienen encima una maldición, porque dice la Escritura: "Maldito el que no cumple todo lo escrito en el libro de la ley."
Que en base a la ley nadie se justifica ante Dios es evidente, porque lo que está dicho es que "el justo vivirá por su fe", y la ley no arranca de la fe, sino que "el que la cumple vivirá por ella."
Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose por nosotros un maldito, porque dice la Escritura: "Maldito todo el que cuelga de un árbol." Esto sucedió para que, por medio de Jesucristo, la bendición de Abrahán alcanzase a los gentiles, y por la fe recibiéramos el Espíritu prometido. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El tono de la primera lectura es fuerte. Pablo, casi más que enseñar, parece estar dando consignas y criterios de acción. La situación, como hemos comentado en otros lugares, no era para menos. Los gálatas, confundidos por la llegada de algunos predicadores posteriores a la evangelización que había hecho Pablo, empiezan a creer que su fe estaba incompleta si no empezaban a obedecer la Ley de Moisés. El apóstol escribe con líneas de fuego porque le arde el corazón de pensar que el mensaje central de su enseñanza está por perderse.

Y tomando el tema por su raíz misma, se remonta hasta Abrahán. Si todo el orgullo de los predicadores que le hacen la competencia a Pablo es lograr que los gálatas se circunciden para que así empiecen a ser "hijos de Abrahán," pues entonces examinemos qué es ser hijo de Abrahán. Nacer de Abrahán es tener la vida que él tuvo, pues un hijo recibe vida de su padre. Y lo que le dio vida a Abrahán, lo único que lo salvó de la esterilidad y con ello de una vida absurda, fue la fe. Tener la vida de Abrahán es vivir de fe como vivió Abrahán.


Salmo responsorial: 110
R. / El Señor recuerda siempre su alianza.
Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente. R.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
Este es un salmo alfabético, compuesto de reminiscencias de otros salmos, para alabar a Dios por su bondad con el pueblo y la grandeza de sus obras. Nunca se cansará el ser humano de alabar a Dios y darle gracias por su bondad. Himno de alabanza que pronuncia el sabio, escrito en estilo acróstico.
LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 11, 15-26

“Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros”
En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: "Si echa los demonios, es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios".
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. El, leyendo sus pensamientos, les dijo: "Todo reino en guerra civil va a la ruina, y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo hecho los demonios con el poder de Belzebú; y si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero si yo echo les demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo, está contra mí; el que no recoge conmigo, desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: "volveré a la casa de donde salí". Al volver se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio".  Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El Reino de Dios ha llegado. Esta es la proclamación contundente del Evangelio de hoy. La vida, la palabra y la obra de Jesús dan testimonio fehaciente que un tiempo nuevo, el tiempo de Dios, se ha instaurado en la historia. Pero los poderosos, de la política y de la religión, se resisten a aceptar y a recibir la novedad que trae Jesús. Lo primero que suscita este anuncio, son las reacciones de violencia tanto de palabras como de acción contra el mismo Jesús. Cuando el Reino llega la vida no puede seguir siendo igual. La acción de Jesús lo deja bien claro: él expulsa los demonios por el “dedo de Dios”, por el “poder de Dios”. Por lo tanto un hombre oprimido por las ideologías que marginalizan, el endemoniado del Evangelio, ahora puede oír y hablar.
Cuando permitimos que Dios llegue a nuestra vida y que su Reino acontezca en nuestra existencia, se hace imposible vivir de manera neutral. Asumir el Reino de Dios implica tomar partido aunque, con dicha toma de conciencia, llegue la persecución, la amenaza o la muerte. En definitiva ¿de parte de quien estamos? ¿Estamos abiertos a la acción del Reino de Dios en nuestras vidas?

ORACIÓN
Padre de bondad, en Ti está hoy de nuevo nuestra vida. Tú lo conoces todo acerca de nosotros. Tú das razón, sentido y motivos a  nuestra existencia que hoy se quiere deshacer en deseos de agradarte, bendecirte y servirte. En tu servicio y la construcción de tu proyecto de vida en medio de la comunidad haciéndonos compasivos y solidarios, como signo de vivir la verdadera fe de los hijos de Dios. Amén   

“Creer en el anuncio del Evangelio es hacer visible la acción de Jesús para poner fin a todo poder o sistema maligno que oprime o destruye la vida de las personas”

Sábado 11 de Octubre de 2014


“LA FE NECESITA DE LA ESCUCHA DE LA PALABRA”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 3, 22-29

“Todos sois hijos de Dios por la fe”

Hermanos: La Escritura presenta al mundo entero prisionero del pecado, para que lo prometido se dé por la fe en Jesucristo a todo el que cree.
Antes de que llegara la fe estábamos prisioneros, custodiados por la ley, esperando que la fe se revelase.
Así, la ley fue nuestro pedagogo hasta que llegara Cristo y Dios nos justificara por la fe. Una vez que la fe ha llegado, ya no estamos sometidos al pedagogo, porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos sois uno en Cristo Jesús. Y, si sois de Cristo, sois descendencia de Abrahán y herederos de la promesa.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pablo trata de explicar a los Gálatas que la Ley, la de Moisés, no es una perfección de la gracia que ya les fue anunciada, sino al contrario: la gracia vino a perfeccionar, a dar plenitud y remate al camino que la Ley había iniciado. ¿De qué manera?

En esto había como dos extremos. De un lado, los de tendencia judaizante, muy opuestos a Pablo, veían en la Ley el único camino real de la llegada del Reino de Dios, así como el único criterio firme de su realización. Para estos, había que predicar la obediencia a la Ley de Moisés con tanto o mayor énfasis que el que se diera al Evangelio de Jesús.

En el otro extremo, los de tendencia neopagana propagaban la idea de un Evangelio sin implicaciones morales de ninguna clase. En realidad la posición de san Pablo es muy clara y vigorosa, pero también llena de sensatez y equilibrio.

La Ley denuncia el pecado pero no lo cura. Muestra su maldad pero no tiene el poder para arrancarnos de ella. Nos ayuda a dar claridad a la conciencia pero no a las obras. Enciende la luz, que ya es algo y es valioso e importante, pero no logra lo decisivo, lo que sólo logra la gracia: movernos realmente con eficacia hacia el bien.

Salmo responsorial: 104
R. / El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas;
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R.

Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
Este es un himno litúrgico de alabanza a Dios por las maravilla hechas en favor de su pueblo, recordando la historia desde los patriarcas hasta la entrada a la tierra prometida. La historia de salvación  de Israel hace parte de nuestra propia historia de salvación, pero ella se completa con la nueva alianza mediada por Jesucristo y con el ofrecimiento de salvación a todos los pueblos.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 11, 27-28

“¡Dichoso el vientre que te llevó! Mejor: ¡dichosos los que escuchan la Palabra de Dios!”
En aquel tiempo, mientras hablaba a las turbas, una mujer de entre el gentío levantó la voz diciendo: "¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!" Pero él repuso: "Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!"  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Las bienaventuranzas son una forma especial de bendición, que se volvió distintivo de las primeras comunidades cristianas. Pero, mientras en el ambiente de la época se consideraba una bendición la riqueza, la fuerza física, el poder político, el origen racial o la nobleza de cuna, la comunidad cristiana valoró como bendición el amor universal, la solidaridad con los pobres y excluidos y la capacidad de discernir la voluntad de Dios en la escucha de la Palabra. La mujer que interrumpe y aclama a Jesús bendice a la familia en la que él nació y, ciertamente, su hogar de proveniencia debió ser un lugar muy especial, en el que se cultivaron de manera extraordinaria todos los valores que después él propuso a toda la humanidad. – Pero la bendición que Jesús nos propone es la del cultivo asiduo de su palabra, escuchada en clima de oración y vivida en ambiente de comunidad. Tenemos, pues, la bendición de Jesús, y la Iglesia nos proporciona algunos métodos de lectura y de oración: ¿Qué esperamos, para hacer de la Palabra el centro de nuestra vida?
ORACIÓN
Padre de compasión, eres bendito y alabado por siempre. Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron Señor Jesús. Alabado y bendecido seas por siempre, por tu infinita bondad y ternura. Hoy nos unimos en un clamor pidiéndote que resplandezcas nuestras vidas con tu poder, que nos transforme toda oscuridad y tristeza. Auméntanos la fe en la escucha de tu palabra. Bendito, y alabado seas hoy por siempre.  Amén.