viernes, 1 de noviembre de 2013

Lunes 25 de Noviembre de 2013


“EN DIOS TODO ESTA ASEGURADO POR 

LA FE”

PRIMERA LECTURA
DANIEL 1,1-6.8-20

“No se encontró a ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías”
El año tercero del reinado de Joaquín, rey de Judá, llegó a Jerusalén Nabucodonosor, rey de Babilonia, y la asedió. El Señor entregó en su poder a Joaquín de Judá y todo el ajuar que quedaba en el templo; se los llevó a Senaar, y el ajuar del templo lo metió en el tesoro del templo de su dios.
El rey ordenó a Aspenaz, jefe de eunucos, seleccionar algunos israelitas de sangre real y de la nobleza, jóvenes, perfectamente sanos, de buen tipo, bien formados en la sabiduría, cultos e inteligentes, y aptos para servir en palacio, y ordenó que les enseñasen la lengua y literatura caldeas. Cada día el rey les pasaría una ración de comida y de vino de la mesa real. Su educación duraría tres años, al cabo de los cuales, pasarían a servir al rey. Entre ellos, había unos judíos: Daniel, Ananías, Misael y Azarías.
Daniel hizo propósito de no contaminarse con los manjares y el vino de la mesa real, y pidió al jefe de eunucos que lo dispensase de aquella contaminación. El jefe de eunucos, movido por Dios, se compadeció de Daniel y le dijo: "Tengo miedo al rey, mi señor, que os ha asignado la ración de comida y bebida; si os ve más flacos que vuestros compañeros, me juego la cabeza." Daniel dijo al guardia que el jefe de los eunucos había designado para cuidarlo a él, a Ananías, a Misael y a Azarías: "Haz una prueba con nosotros durante diez días: que nos den legumbres para comer y agua para beber. Compara después nuestro aspecto con el de los jóvenes que comen de la mesa real y trátanos luego según el resultado." Aceptó la propuesta e hizo la prueba durante diez días. Al acabar, tenían mejor aspecto y estaban más gordos que los jóvenes que comían de la mesa real. Así que les retiró la ración de comida y de vino y les dio legumbres. Dios les concedió a los cuatro un conocimiento profundo de todos los libros del saber. Daniel sabía además interpretar visiones y sueños.
Al cumplirse el plazo señalado por el rey, el jefe de eunucos se los presentó a Nabucodonosor. Después de conversar con ellos, el rey no encontró ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías, y los tomó a su servicio. Y en todas las cuestiones y problemas que el rey les proponía, lo hacían diez veces mejor que todos los magos y adivinos de todo el reino. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Durante esta última semana del año litúrgico leeremos algunos textos del libro de Daniel. Este escrito sitúa los acontecimientos en tiempos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, quien llevó al destierro al pueblo de Israel; pero fue escrito hacia al año 170 antes de Cristo, cuando el pueblo judío estaba sufriendo el ataque4 del rey Antíoco Epíanes. Daniel no es el autor del libro, sino su protagonista.
El texto de hoy nos habla de la fidelidad de cuatro jóvenes a sus valores religiosos judíos, en medio de los halagos y las tentaciones del ambiente pagano de la corte real. Dios está con ellos y tanto en salud ente todos los jóvenes al servicio del rey. La lección es clara para los judíos que estaban luchando por resistir a la tentación paganizante de Antíoco: sigan teniendo esperanza y sean fieles a la Alianza, en medio de esa persecución, como lo fueron Daniel y sus compañeros en circunstancias parecidas o peores.
También hoy, cuando nos sentimos tentados a seguir los criterios de un mundo materialista, que pretende ignorar la existencia de Dios y rendir culto a lo pasajero, podemos encontrar en el testimonio de los cuatro jóvenes la motivación para mantenernos firmes en la fe, aún en medio de la prueba. Los cristianos nos damos cuenta, sobre todo cuando escuchamos y meditamos la Palabra de Dios, que no podemos seguir la mentalidad de la sociedad en que vivimos, aunque sea mayoritariamente aplaudida.
INTERLECCIONAL: DANIEL 3,52-56
R. / A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre santo y glorioso. R.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.

Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas los abismos. R.

Bendito eres en la bóveda del cielo. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El capítulo 3 del libro de Daniel, es la historia dramática que sucedió en tres jóvenes hebreos. Habla a los judíos de aquellos días, para que tuvieran fe, ya que Dios los preservaría en su tribulación, no importaba la situación por la cual tenían que pasar.
Por supuesto esta historia también nos habla tanto de nuestros tormentos en nuestra fe en Dios. La máxima lección que nos deja se podría resumir en que nuestra fe en Dios puede superar todo sufrimiento. Este salmo es un hermoso himno de alabanza y bendición al Dios de la victoria.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,1-4

“Vio una viuda pobre que echaba dos reales”
En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el arca de las ofrendas; vio también una viuda pobre que echaba dos reales, y dijo: "Sabed que esa pobre viuda ha echado más que nadie, porque todos los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Jesús fija sus ojos en el gesto de una viuda. Mientras los ricos echaban grandes donativos en el arca del Templo, la pobre viuda ofreció todo lo que tenía para vivir. Unos versículos antes de este texto, Jesús denuncia la codicia de los letrados que devoran los bienes de las viudas aparentando agradar a Dios.
La situación de las viudas, junto con la de los huérfanos y extranjeros, resultaba bastante insegura en el pueblo de Israel. Por esto existían leyes que las protegían (Ex 22, 21; Dt 10, 18; etc.). A su favor intercedían una y otra vez los profetas (Is 1, 17; Jer 7, 6; etc.). También en la primitiva Iglesia se las sostenía (Hch 6), y visitarlas en sus dificultades es alabado por el apóstol Santiago (1, 27) como verdadero culto a Dios.
El gesto de la viuda, destacado por Lucas en este texto, está cargado de contenido evangélico. Ella, sumamente necesitada de ayuda, es la que se abre a dar sin medida las monedas que posee. Jesús valora la generosidad y el desprendimiento total que manifiestan la madurez de la fe y la confianza en el Dios de la vida, que no abandona nunca a los pobres.
Nuestro llamado es el mismo, a ser generosos como lo hizo la viuda, a echar nuestros dos reales para el bien común. Que a pesar del cansancio, de nuestras ocupaciones, del apresuramiento, sigamos trabajando por otros, que seamos capaces de caminar "la milla más" por otros. Tal vez nadie se de cuenta, nadie nos aplauda. Pero Dios si se da cuenta, siempre lo ve y lo está viendo, y sonríe cada vez que lo hacemos y escribe nuestra historia en esos momentos en el Libro de la Vida.
ORACIÓN
Bendito sea, Dios Uno y Trino. En este nuevo día te damos inmensas gracias, te declaramos de nuevo nuestro amor y nuestro abandono, confiados a tu bendición y amor misericordioso. Hoy queremos entender declarando que desde la fe todo está firmemente asegurado en ti. Amén.


Martes 26 de noviembre de 2013


“LA PALABRA DE DIOS SE REVELA EN 

LENGUAJE HUMANO”

PRIMERA LECTURA
DANIEL 2,31-45

“Dios suscitará un reino que nunca será destruido, sino que acabará con todos los demás reinos”
En aquellos días, dijo Daniel a Nabucodonosor: "Tú, rey, viste una visión: una estatua majestuosa, una imagen gigantesca y de un brillo extraordinario; su aspecto era impresionante. Tenía la cabeza de oro fino, el pecho y los brazos de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro y los pies de hierro mezclado con barro. En tu visión, una piedra se desprendió sin intervención humana, chocó con los pies de hierro y barro de la estatua y la hizo pedazos. Del golpe, se hicieron pedazos el hierro y el barro, el bronce, la plata y el oro, triturados como tamo de una era en verano, que el viento arrebata y desaparece sin dejar rastro. Y la piedra que deshizo la estatua creció hasta convertirse en una montaña enorme que ocupaba toda la tierra.
Éste era el sueño; ahora explicaremos al rey su sentido. Tú, majestad, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha concedido el reino y el poder, el dominio y la gloria, a quien ha dado poder sobre los hombres, dondequiera que vivan, sobre las bestias del campo y las aves del cielo, para que reines sobre ellos, tú eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso. Después un tercer reino, de bronce, que dominará a todo el orbe. Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro. Como el hierro destroza y machaca todo, así destrozará y triturará a todos. Los pies y los dedos que viste, de hierro mezclado con barro de alfarero, representan un reino dividido; conservará algo del vigor del hierro, porque viste hierro mezclado con arcilla. Los dedos de los pies, de hierro y barro, son un reino a la vez poderoso y débil. Como viste el hierro mezclado con la arcilla, así se mezclarán los linajes, pero no llegarán a fundirse, lo mismo que no se puede alear el hierro con el barro. Durante ese reinado, el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido ni su dominio pasará a otro, sino que destruirá y acabará con todos los demás reinos, y él durará por siempre; eso significa la piedra que viste desprendida del monte sin intervención humana y que destrozó el barro, el hierro, el bronce, la plata y el oro. Éste es el destino que el Dios poderoso comunica a su majestad. El sueño tiene sentido, la interpretación es cierta." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Nabucodonosor, rey de Babilonia, tuvo un sueño que no pudo ser interpretado por ninguno de los sabios de su corte. Entonces, cuando da la orden de que todos los sabios sean ejecutados, aparece en escena Daniel que, lleno de la sabiduría de Dios, adivina e interpreta el sueño del rey.
Los materiales con que está hecha la estatua y la interpretación que se hace en ella está en relación con cuatro etapas de la historia antigua, en las que se sucedieron cuatro imperios poderosos. El oro, metal más valioso, representa el imperio babilónico más poderoso; a éste le seguirá uno de plata, el de los medos; luego otro de bronce, el de los persas; y finalmente, uno de hierro y otro de barro, que representan a Asiria y Egipto, donde se concentró el imperio griego. En este último se detiene más el autor del libro de Daniel, porque es el que están padeciendo los judíos cuando se escribe el libro, y está representado en el rey Antíoco Epífanes. Esta gran mole, sin embargo, es derribado por una simple esquirla desprendida de una gran roca, que representa el Reino de Dios.
Muchos imperios e ideologías se han ido sucediendo a lo largo de la historia. Así como nacen en algún momento caen, porque tienen pies de barro. Esto debería hacernos más humildes, evitando la tentación de poner demasiado entusiasmo en alguna institución o en algún ídolo. Y lo mismo habría que decir de nosotros mismos, que también tenemos pies de barro y somos frágiles: no podemos confiar demasiado en nuestras propias fuerzas. Todo es caduco, Cristo es el único ayer,, hoy y siempre.
INTERLECCIONAL: DANIEL 3,57-61
“Ensalzadlo con himnos por los siglos”.

Criaturas todas del Señor,
bendecid al Señor. R.

Ángeles del Señor: bendecid al Señor. R.

Cielos, bendecid al Señor. R.

Aguas del espacio, bendecid al Señor. R.

Ejércitos del Señor, bendecid al Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
El salmo que tomamos, también es del libro de Daniel, ésta oración nos trae una pregunta existencial: ¿Quién puede dejar de alabar el Santo Nombre de Dios?, es decir, que sólo alguien que no es capaz de ver, de percibir la realidad como es, de reconocer y valorar las bendiciones, sólo ese alguien con ceguera espiritual, podría en su dureza de corazón dejar de reconocer la acción maravillosa de Dios en la historia. El Señor lo creo todo para convertirlo en una continua alabanza de su Santo Nombre. Nosotros no fuimos creados, ni llamados a la vida para convertirnos en una ofensa o maldición a Dios; sino para ser signo de bendición al Creador en esta tierra.          

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,5-11

“No quedará piedra sobre piedra”
En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: "Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido." Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?" Él contestó: "Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien "El momento está cerca"; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida. Luego les dijo: "Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Este texto de Lucas pertenece al llamado “apocalipsis sinóptico” y tiene sus paralelos en Mc 13 y Mt 24. Está formado por un entrelazamiento de tradiciones cristianas y de la apocalíptica judía, que reflejan el ambiente y la situación de la primera guerra de los romanos contra los judíos desde el 66 al 70 d. C.
Este texto hace referencia al Templo, que era una construcción sobresaliente. Representaba la unión del pueblo judío y su fe monoteísta. Jesús no comparte la admiración y el entusiasmo que sentían sus discípulos por esa obra arquitectónica y les afirma que será destruido.
Este texto es un conjunto de advertencias que Jesús dirige a la Iglesia, llamada a perseverar en la fe y enviada a anunciar la Buena Noticia en medio de los acontecimientos históricos y naturales y sus correspondientes peligros. El mensaje busca que la comunidad de creyentes sostenga su esperanza y no desplace su atención hacia los acontecimientos, buscando en ellos señales del fin. Por el contrario, el fin no llegará enseguida; la misión de la Iglesia debe continuar.

ORACIÓN

No sabemos cuando vuelvas Señor Jesús, no conocemos la fecha, ni el modo en que acontecerá tu llegada, nadie en este mundo puede señalar ese momento. Sin embargo te esperamos con ansias y anhelamos este momento en que nos dirás, vengan siervos y amigos fieles, pasen a disfrutar del banquete de su Señor. Vela con nosotros, Buen Señor hasta poder disfrutar contigo de ese hermoso día. Amén.  

Miércoles 27 de Noviembre de 2013


“INTERPRETAR LOS SIGNOS DE LOS 

TIEMPOS”

PRIMERA LECTURA
DANIEL 5,1-6.13-14.16-17.23-28

“Aparecieron unos dedos de mano humana escribiendo”
En aquellos días, el rey Baltasar ofreció un banquete a mil nobles del reino, y se puso a beber delante de todos. Después de probar el vino, mandó traer los vasos de oro y plata que su padre, Nabucodonosor, había cogido en el templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y concubinas. Cuando trajeron los vasos de oro que habían cogido en el templo de Jerusalén, brindaron con ellos el rey y los nobles, sus mujeres y concubinas. Apurando el vino, alababan a los dioses de oro y plata, de bronce y hierro, de piedra y madera. De repente, aparecieron unos dedos de mano humana escribiendo sobre el revoco del muro del palacio, frente al candelabro, y el rey veía cómo escribían los dedos. Entonces su rostro palideció, la mente se le turbó, le faltaron las fuerzas, las rodillas le entrechocaban.
Trajeron a Daniel ante el rey, y éste le preguntó: "¿Eres tú Daniel, uno de los judíos desterrados que trajo de Judea el rey, mi padre? Me han dicho que posees espíritu de profecía, inteligencia, prudencia y un saber extraordinario. Me han dicho que tú puedes interpretar sueños y resolver problemas; pues bien, si logras leer lo escrito y explicarme su sentido, te vestirás de púrpura, llevarás un collar de oro y ocuparás el tercer puesto en mi reino."
Entonces Daniel habló así al rey: "Quédate con tus dones y da a otros tus regalos. Yo leeré al rey lo escrito y le explicaré su sentido. Te has rebelado contra el Señor del cielo, has hecho traer los vasos de su templo, para brindar con ellos en compañía de tus nobles, tus mujeres y concubinas. Habéis alabado a dioses de oro y plata, de bronce y hierro, de piedra y madera, que ni ven, ni oyen, ni entienden; mientras que al Dios dueño de vuestra vida y vuestras empresas no lo has honrado. Por eso Dios ha enviado esa mano para escribir ese texto. Lo que está escrito es: "Contado, Pesado, Dividido". La interpretación es ésta: "Contado": Dios ha contado los días de tu reinado y les ha señalado el límite; "Pesado": te ha pesado en la balanza y te falta peso; "Dividido": tu reino se ha dividido y se lo entregan a medos y persas." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Este Baltasar, de la primera lectura, es la imagen viva del hombre endiosado por el inmenso poder que tiene, por su propia jactancia, por la felicidad que supuestamente puede darse (banquetes, lujos, placeres), y sobre todo por el deseo de hacer público que no respeta autoridad alguna por encima de sí mismo y de sus creencias (por eso lo de beber precisamente en las copas del templo de Jerusalén).
Este hombre endiosado se ve obligado a contemplar cómo un poder "intruso" se inmiscuye en su vida y en su recinto. Como en el caso del ricachón que derribó sus graneros y que sólo hablaba consigo mismo ( Lc 12,16-21), al cual Dios interrumpió llamándolo "necio", así también aquí, toda la necedad de Baltasar queda en evidencia y él mismo descubre una verdad que le resulta bastante amarga: "no soy Dios."
Descubramos, sin embargo, que esa es una mala noticia para quien ve en Dios su enemigo o por lo menos a alguien que le hace competencia. Para quien ve en Dios su fuente, su Padre, su amigo, su Salvador, es una gran noticia que Dios está cerca. Por eso la proximidad del Señor es en realidad la puerta de salvación para todos.

INTERLECCIONAL: DANIEL 3,62-67
R. / Ensalzadlo con himnos por los siglos.

Sol y luna, bendecid al Señor. R.
Astros del cielo, bendecid al Señor. R.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor. R.
Vientos todos, bendecid al Señor. R.
Fuego y calor, bendecid al Señor. R.
Fríos y heladas, bendecid al Señor. R.
   
OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El cántico que se nos presenta el día de hoy en el Salmo, parte de la certeza que tiene la mujer y el hombre bíblico, de que la creación viene de Dios y toda ella alaba y bendice el Santo Nombre del Señor. El texto de hoy forma parte del llamado cántico de los jóvenes que tiene como objetivo invitar a los que lo lean de no hacer caso o desantender la orden del rey, de ser idólatras adorando la estatua de oro. Que quede claro: Sólo hay que adorar y servir al único y verdadero Dios, que da vida y puede salvar. Único Señor, a quien algún día reyes, poderosos y emperadores, tendrán que reconocer.   
     
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21, 12-19

“Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Os echarán mano, os perseguirán, estregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Estos versículos hablan de la persecución que ineludiblemente sufrirán los discípulos. El término “entregar”, que se refiere a las aflicciones que padece una Iglesia perseguida, mantiene una estrecha relación con la pasión de Jesús.
El sufrimiento que experimenta la comunidad cristiana se convertirá en ocasión para dar testimonio. Jesús mismo guiará a los testigos en su testimonio, que nadie podrá resistir ni refutar. En este texto hay un llamado claro a la esperanza, al compromiso, al testimonio, para que la Iglesia sea fiel hasta el final. La misma exhortación pretende ayudar a la comunidad de los seguidores de Jesús para que, asumiendo con realismo su situación en medio de la crudeza del imperio romano, pueda proyectarse hacia el futuro desarrollando la misión que Jesús le ha encomendado.
La Palabra invita a confiar en el Señor, quien permitirá a sus discípulos enfrentar las situaciones difíciles, con la certeza de saber que él siempre está presente y que nunca abandona a los suyos.

ORACIÓN

Muchas veces repetimos con orgullo, Señor, que el ser humano es el culmen de la creación, que todo lo pusiste bajo tu amparo para que lo ejerciéramos para simples administradores de tu Reino, pero muchas veces hemos terminado siendo esclavos de nuestras conquistas y de nuestros caprichos. Queremos dejar que tu Espíritu Santo siga conduciendo los hilos de nuestra historia. Ayúdanos a seguir interpretando los signos de los tiempos en nuestra vida. Amén  

Jueves 28 de Noviembre de 2013


“DIOS ES UNA PRESENCIA QUE LIBERA”

PRIMERA LECTURA
DANIEL 6,12-28

“Dios envió su ángel a cerrar las fauces de los leones”
En aquellos días, unos hombres espiaron a Daniel y lo sorprendieron orando y suplicando a su Dios. Entonces fueron a decirle al rey: "Majestad, ¿no has firmado tú un decreto que prohíbe hacer oración, durante treinta días, a cualquier dios o cualquier hombre fuera de ti, bajo pena de ser arrojado al foso de los leones?" El rey contestó: "El decreto está en vigor, como ley irrevocable de medos y persas." Ellos le replicaron: "Pues Daniel, uno de los deportados de Judea, no te obedece a ti, majestad, ni al decreto que has firmado, sino que tres veces al día hace oración a su Dios."
Al oírlo, el rey, todo sofocado, se puso a pensar la manera de salvar a Daniel, y hasta la puesta del sol hizo lo imposible por librarlo. Pero aquellos hombres le urgían, diciéndole: "Majestad, sabes que, según la ley de medos y persas, un decreto o edicto real es válido e irrevocable." Entonces el rey mandó traer a Daniel y echarlo al foso de los leones. El rey dijo a Daniel: "¡Que te salve ese Dios a quien tú veneras tan fielmente!" Trajeron una piedra, taparon con ella la boca del foso, y el rey la selló con su sello y con el de sus nobles, para que nadie pudiese modificar la sentencia dada contra Daniel. Luego el rey volvió a palacio, pasó la noche en ayunas, sin mujeres y sin poder dormir. Madrugó y fue corriendo al foso de los leones. Se acercó al foso y gritó afligido: "¡Daniel, siervo del Dios vivo! ¿Ha podido salvarte de los leones ese Dios a quien veneras tan fielmente?" Daniel le contestó: "¡Viva siempre el rey! Mi Dios envió su ángel a cerrar las fauces de los leones, y no me han hecho nada, porque ante él soy inocente, como tampoco he hecho nada contra ti."
El rey se alegró mucho y mandó que sacaran a Daniel del foso. Al sacarlo, no tenía ni un rasguño, porque había confiado en su Dios. Luego mandó el rey traer a los que habían calumniado a Daniel y arrojarlos al foso de los leones con sus hijos y esposas. No habían llegado al suelo, y ya los leones los habían atrapado y despedazado. Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas de la tierra: "¡Paz y bienestar! Ordeno y mando que en mi imperio todos respeten y teman al Dios de Daniel. Él es el Dios vivo que permanece siempre. Su reino no será destruido, su imperio dura hasta el fin. Él salva y libra, hace signos y prodigios en el cielo y en la tierra. Él salvó a Daniel de los leones." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Nos impacta en la primera lectura la imagen de Daniel, honesto y perseguido, rodeado de peligros y sin embargo a salvo. Todo se reúne para hacer de este uno de esos relatos que, una vez escuchados, sencillamente no podemos olvidar: la tensión de una noche de pesadilla que se convierte en una alborada de gozo; la dulce sensación de ver triunfar el bien y de descubrir que hay un límite para la iniquidad de los malvados; la actitud serena pero tan digna de este hombre condenado en su inocencia, que sin embargo no se rinde a los poderes de la tierra sino que se abandona en las manos del rey de los Cielos...
Hay también una denuncia sutil, sobre el poder de aquellos reyes que se endiosan a sí mismos. Es el caso que este gran rey, Darío, supuestamente el más poderoso hombre de aquella época, resulta obligado a condenar a alguien de cuya inocencia está convencido. Es casi cómica después la imagen de este poderoso señor incapaz de conciliar el sueño, porque ha obrado en contra de sí mismo. Y luego su júbilo por la victoria de Daniel no es sino el reconocimiento de su descanso al ver que hubo uno más grande, Dios, que sí fue capaz de salvar a sus amigos.

INTERLECCIONAL: DANIEL 3,68-74
Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor. R.
Témpanos y hielos, bendecid al Señor. R.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor. R.
Noche y día, bendecid al Señor. R.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor. R.
Rayos y nubes, bendecid al Señor. R.
Bendiga la tierra al Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Continuamos alabando y cantando con Daniel, la invitación para hacer de la creación toda una alabanza y bendición al Creador. No puede haber en el cosmos nada ni nadie que ignore a su creador y que no lo tenga presente.  Hay que tener cuidado, con el pensamiento gnóstico (Nueva era), que nos invita a alabar y bendecir la creación o lo creado, no al creador.  Cantar este cántico tiene que generar en todos nosotros una actitud de fe, esperanza y victoria.     

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,20-28

“Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción. Entonces, los que estén en Judea, que huyan a la sierra; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad; porque serán días de venganza en que se cumplirá todo lo que está escrito. ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Porque habrá angustia tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo. Caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora.
Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación."

REFLEXIÓN
Históricamente, la ciudad de Jerusalén cayó y el Templo fue destruido por los romanos en la guerra del año 70. El evangelista parte de este hecho impactante, reinterpretándolo como un momento determinado por Dios en la historia de la salvación, que marca el fin de una época y el comienzo de otra. Entre la caída de Jerusalén y la llegada de la parusía, Lucas introduce la época de la misión. De esta manera exhorta a los cristianos a no perder el contacto con la realidad histórica buscando la fecha de la segunda venida del Salvador.
Con acontecimientos y símbolos, Lucas destaca la importancia de la llegada del Hijo del Hombre. Los cristianos deben aguardar este momento en actitud de expectación gozosa. Como en otros tiempos, también hoy vivimos en un ambiente impregnado de ideas que provienen de corrientes catastróficas. Jugando con la situación delicada del medio ambiente, de guerras, de nuevas enfermedades, etc., transmiten la desesperación y el pesimismo de cara a un futuro próximo posible. Este texto de hoy, más que atemorizarnos por el fin, debe invitarnos a una actitud de optimismo y esperanza y a trabajar con denuedo por el establecimiento del Reino entre nosotros.

ORACIÓN

Buen Dios, aquí de nuevo está nuestra vida, con nuestros talentos y limitaciones, es todo lo que tenemos y podemos dar. Te ofrecemos este día en signo de nuestra gratitud y amor por ti. Te pedimos que en este día podamos seguir descubriendo en todas nuestras  realidades, tú presencia salvadora, que nos  apasiona más por tí y tu proyecto de vida. Amén  

Viernes 29 de Noviembre de 2013


“LA REVELACIÓN DE DIOS ES CERCANÍA

 Y MISTERIO SALVADOR”

PRIMERA LECTURA
DANIEL 7,2-14

“Vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre”
Yo, Daniel, tuve una visión nocturna: los cuatro vientos del cielo agitaban el océano. Cuatro fieras gigantescas salieron del mar, las cuatro distintas. La primera era como un león con alas de águila; mientras yo miraba, le arrancaron las alas, la alzaron del suelo, la pusieron de pie como un hombre y le dieron mente humana. La segunda era como un oso medio erguido, con tres costillas en la boca, entre los dientes. Le dijeron: "¡Arriba! Come carne en abundancia." Después vi otra fiera como un leopardo, con cuatro alas de ave en el lomo y cuatro cabezas. Y le dieron el poder.
Después tuve otra visión nocturna: una cuarta fiera, terrible, espantosa, fortísima; tenía grandes dientes de hierro, con los que comía y descuartizaba, y las sobras las pateaba con las pezuñas. Era diversa de las fieras anteriores, porque tenía diez cuernos. Miré atentamente los cuernos y vi que entre ellos salía otro cuerno pequeño; para hacerle sitio, arrancaron tres de los cuernos precedentes. Aquel cuerno tenía ojos humanos y una boca que profería insolencias. Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano de sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Yo seguí mirando, atraído por las insolencias que profería aquel cuerno; hasta que mataron a la fiera, la descuartizaron y la echaron al fuego. A las otras fieras les quitaron el poder, dejándolas vivas una temporada. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
En la primera lectura notamos que los imperios son representados por bestias fuertes. Es una buena imagen del poder cuando carece de razón y de corazón: así como las fieras tienen fuerza pero no admiten argumentos ni se compadecen de sus víctimas, así también los poderes de esta tierra cuanto más se enaltecen y endiosan, más crueles y homicidas se vuelven.
Se da una sucesión en los poderes. Cada uno parece invencible hasta que es vencido. Es lo que sabemos también de las naciones que dominaron a los judíos en el tiempo helenístico, al que alude este texto de hoy, pero sobre todo: es lo mismo que vemos en nuestro mundo: una sucesión de fanfarrones al frente del Imperio Romano; una sucesión de crueldades y traiciones en el nacimiento convulso de la República Francesa; una sucesión de locuras en las Guerras Mundiales del siglo XX. Cada poder aprende que es limitado cuando ya está siendo trozado por el poder siguiente.
Mas ese círculo se rompe cuando llega el anciano y unos tronos aparecen. Y con él aparece también un poder que tiene el rostro de un hombre. Es más fuerte que todos y es también más humano que todos. Comparados con él, los anteriores son animales sanguinarios.
Esa imagen nos permite alegrarnos en el misterio que se esconde en la predicación, la vida, la pasión dolorosa y la triunfante resurrección de Cristo. Él es el poder que no bebe la sangre de su imperio, sino que lo alimenta en cada Eucaristía y para siempre en el Cielo, con su propia sangre y su propia vida.

INTERLECCIONAL: DANIEL 3,75-81
R. / Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor. R.
Cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor. R.
Manantiales, bendecid al Señor. R.
Mares y ríos, bendecid al Señor. R.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor. R.
Aves del cielo, bendecid al Señor. R.
Fieras y ganados, bendecid al Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Todo nos habla de Dios; y el mejor signo visible y audible de la voz de Dios, es la misma creación. Ella nos da testimonio del poder, maravilla inmensidad del que la creó, el problema a veces está en si nosotros somos capaces de escuchar la voz de Dios en el sonido y lenguaje de la creación.  No es el lenguaje de las palabras sino de las acciones, de las manifestaciones del mismo cosmos. No hay límites para que la creación anuncie y deje de alabar y exaltar a su creador, pero es el corazón del ser humano y su actitud generosa de disposición la que hace falta.    
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,29-33

“Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios”
En aquel tiempo, puso Jesús una parábola a sus discípulos: "Fijaos en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, os basta verlos para saber que el verano está cerca. Pues, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. Os aseguro que antes que pase esta generación todo eso se cumplirá. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En este texto Jesús subraya la atención que hay que tener a la hora de discernir los signos de los tiempos y la esperanza fundada en las palabras de Jesús. Con la parábola, Jesús invita a los discípulos que observan los fenómenos de la naturaleza, a poder interpretar los acontecimientos en el mundo. Como al contemplar los brotes de los árboles frutales se espera el advenimiento del verano, así también con la atenta observación de los signos de los tiempos se conoce la proximidad del Reino de Dios. Ésta es una tarea importante de la comunidad cristiana, la de descubrir los signos de vida que surgen desde las situaciones de muerte aparente, para poder anunciar la llegada de ese tiempo de plenitud.
Al igual que el profeta confía en las palabras de Dios (Is 40,8) así el cristiano alimenta su esperanza en las palabras de Jesús. Todo lo que él ha prometido se cumplirá dentro del desarrollo del proceso histórico.
Este texto nos recuerda una vez más que nuestro Dios es el Dios de la historia. A través de ella vamos descubriendo que él camina con la humanidad.

ORACIÓN

Dios Grande y Maravilloso. Tú eres nuestro Padre y Creador, somos hechura maravillosa de tus manos. Vuelve a tomarnos en tus manos de alfarero y transformarnos en la imagen de tu Hijo  y permítenos  para estar preparados para su venida gloriosa. Que Jesús nos encuentre disponible con acciones de bondad y de justicia, para que podamos entrar al Reino y podamos estar con Él para siempre. Amén.

Sábado 30 de Noviembre de 2013

San Andrés apóstol

“LA FE QUE DECLARAMOS CONDUCE  A 

DIOS”

PRIMERA LECTURA
ROMANOS 10,9-18

“La fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo”
Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación.
Dice la Escritura: "Nadie que cree en él quedará defraudado." Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues "todo el que invoca el nombre del Señor se salvará". Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían? Lo dice la Escritura: "¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio!"
Pero no todos han prestado oído al Evangelio; como dice Isaías: "Señor, ¿quién ha dado fe a nuestro mensaje?" Así, pues, la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo. Pero yo pregunto: "¿Es que no lo han oído?" Todo lo contrario: "A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En la escuela, cuando íbamos a iniciar un nuevo párrafo o un nuevo capítulo siempre oíamos esa expresión del dictado: "punto y aparte". Algo que se cierra y algo nuevo que empieza. Eso es lo que Jesús trae a nuestra vida: punto y aparte. Como sucedió a aquellos primeros llamados por Él: dejaron una vida y empezaron una historia nueva.
Cristo viene, pues, a romper algo en el hilo de nuestra vida; o mejor: viene a revelar la continuidad profunda de nuestro hoy incierto con su mañana glorioso. No es igual pescar peces que pescar hombres, pero hay una continuidad: pescar. Nuestro hoy y nuestro mañana en Cristo tienen una continuidad; algo que no hemos podido encontrar y que sólo encontraremos al ritmo de su voz.

SALMO RESPONSORIAL: 18
R./ A toda la tierra alcanza su pregón.

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa su mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R.

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo hace la alabanza de la revelación de Dios, primero en las obras de a creación y luego en la ley, para terminar con una humilde oración. La revelación de Dios tiene su punto culminante en Jesús, palabra definitiva de Dios, camino, verdad y vida

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 4,18-22

“Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron”
En aquel tiempo, pasando Jesús ante el lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Encontramos en el evangelio de hoy varios elementos del llamado al seguimiento, que Jesús dirige a todas las personas y comunidades.
Jesús toma la iniciativa. No esperó, sino salió al encuentro y tomó la palabra: “Vengan conmigo...”. El se acerca a nuestra vida cotidiana, en nuestro trabajo, en nuestra comunidad. Tenemos que aprender a ser sensibles a sus acercamientos, en las personas necesitadas, en las situaciones de compromiso en favor de la justicia, en los llamados a defender la vida…
Jesús no nos llama a seguirlo para aislarnos del resto de su pueblo. Nos invita a un servicio para la vida, a realizarse en medio de la comunidad. Él llamó a los discípulos para comprometerles en una misión que suponía seguirle y para transmitirles un mensaje que, a la vez, debe vivirse en el camino.
Esta invitación de Jesús afecta a toda la persona. Por eso, los discípulos no se quedaron con las redes. Fue necesario para ellos un cambio de vida. Así también con nosotros, no podemos seguir siendo iguales, después de acoger la invitación que Jesús nos hace.
Jesús hace también la misma invitación a las comunidades y a nosotros cristianos del presente.

ORACIÓN
 Al finalizar este mes, elevamos a ti Buen Señor nuestra oración de  gratitud, alabanza y adoración, por estos treinta días de bendición, “en el día a día con tu Palabra”. Gracias por el regalo de la fe, que nos conduce hacia ti. Pronuncia hoy nuestro nombre y haznos tus discípulos(as), queremos seguir perteneciendo a tu escuela discipular y alimentarnos a diario de tus enseñanzas. Anhelamos aprender más de ti y llevar esa Buena Noticia hasta los confines. Permítenos  ser tus amigos,  servidores y testigos. Amén