lunes, 1 de abril de 2024

Sábado 27 de Abril de 2024

 

“CAMINAR AL ENCUENTRO DEL PADRE”

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS 13,44-52

 

“Sabed que nos dedicamos a los gentiles”

 

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la Palabra de Dios. Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: "Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: "Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra."  Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron.

La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio. Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad, y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Dios tiene caminos para hacer las cosas y casi siempre maravillosos, aunque impensados. Quien creería que el sábado siguiente a la predicación de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia, casi toda la ciudad, se congregó para oír la Palabra de Dios.  Ocho días después, la “Buena Nueva” había recorrido toda la ciudad.  En el mercado, en las calles, en las tiendas, en las casas, entre los vecinos. Y todos, curiosos de saber más cosas, se reunieron alrededor de  Pablo. Los judíos, al verlo, se llenaron de envidia y contradecían  con blasfemias cuanto Pablo decía. Este pasaje nos muestra un viraje decisivo en la historia de la Iglesia. Los apóstoles, después de haber predicado primero a los judíos en las sinagogas, se verán obligados a dirigirse preferentemente  a los gentiles, en los que hallaban unos oyentes más receptivos. Entonces, dijeron con valentía Pablo y Bernabé: “era necesario anunciaros  a vosotros en primer lugar la Palabra de Dios  pero ya que la rechazáis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, mirad, que nos volvemos a los gentiles”. El pueblo del Antiguo Testamento había sido elegido primero. Es verdad. Pero no podía monopolizar  la salvación de Dios. Su elección tenía que extenderse a todos los pueblos: esto estaba previsto y anunciado por los profetas. El Dios del Universo-mundo ama a todos los hombres y quiere salvarlos a todos.

 

SALMO RESPONSORIAL: 97

R. / Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

porque ha hecho maravillas:

su diestra le ha dado la victoria,

su santo brazo. R.

 

El Señor da a conocer su victoria,

revela a las naciones su justicia:

se acordó de su misericordia y su fidelidad

en favor de la casa de Israel. R.

 

Los confines de la tierra han contemplado

la victoria de nuestro Dios

Aclama al Señor, tierra entera;

gritad, vitoread, tocad. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es un himno de alabanza al Señor, que estableció su trono en Sión para revelarse a Israel como Rey justo y poderoso. La benevolencia y la justicia con que el Señor gobierna a su Pueblo se manifiesta, en las figuras de Moisés, Aarón y Samuel: ellos son, a un mismo tiempo, los mediadores de la Revelación divina y un ejemplo constante para los seguidores. El despliegue del poder salvador de Dios llega a su punto culminante en la encarnación de su Hijo y su victoria frente a la muerte y la desobediencia.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 14,7-14

 

“Quien me ha visto a mí ha visto al Padre”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto." Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré."  Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Pascua es el tiempo propicio para comprender, a través de una actitud contemplativa y como experiencia de intimidad profunda, quien es Jesús y por qué Él nos revela al Padre. Cualquier tiempo litúrgico es bueno para este ejercicio, pero Pascua, es un tiempo oportuno, por todo el gozo y la alegría que da a la vida del creyente, la Resurrección de Jesús. Hemos de seguir haciendo el itinerario pascual experimentando todo lo bueno y bello que nos ofrece Jesús en su propio itinerario. Descubrir a Jesús como el Crucificado-Resucitado es entrar en el misterio de Dios y asumir quien es Dios para la vida de un cristiano. En perspectiva cristiana, Dios es el ser cercano. Es el amor que busca al ser humano permanentemente. Es el compañero de caminada. Es quien, sin pena ni asco, se acerca a la vida humana sin importar como esté.  Aprendamos en Pascua que ver a Jesús es ver a Dios. Acojamos a Jesús, acojamos a Dios tal cual es.

 

ORACIÓN

En tu nombre clamamos al Padre nos ayude a vivir en gratitud por todo lo que nos han dado como Dios que crea, se hace amigo y nos enseña a volver a la esencia del sentido de nuestra existencia: el amor que puede superar toda carencia y dificultad en busca de llegar de nuevo a Padre y dejar atrás un pasado sin Dios. Amén

 

“Preocupémonos por conocer mejor la Palabra de Dios y así llegar a la perfecta comunión con Él”

Domingo 28 de Abril de 2024

 

“PERMANECER EN JESÚS”

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS  9,26-31

 

“Les contó cómo había visto al Señor en el camino”

 

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban de  que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles. Saulo les contó cómo había visto al Señor en el camino, lo que le había dicho y cómo en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús. Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén, predicando públicamente en nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron suprimirlo. Al enterarse los hermanos, lo bajaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso. La iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea, y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Encontramos el testimonio de Pablo y el de la primera comunidad cristiana. Pablo había encontrado a Jesús en su vida de fariseo perseguidor y se había entregado a Él; pero los hermanos “no se fiaban de que fuera realmente discípulo” hasta que lo probó con su testimonio. Lucas nos dice que se presentó a los apóstoles para que lo conocieran mejor, les contó su experiencia del Resucitado (es el “ver al Señor”), acogió la Palabra de Jesús y la misión que el Señor le entregó  y se dedicó de lleno a predicar por todas partes en nombre de Jesús. He ahí una vida con fruto abundante. La primera comunidad, por su parte. “gozaba de paz en toda Judea, Galilea, y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo”.  Estos son los frutos de la fe pascual, pero si nuestras comunidades están divididas, no se construyen y progresan en la fidelidad y no crecen en número porque les falta la vida del Espíritu, es señal de que están siendo ramas secas y faltas de vida, que no merecen recibir savia. A todos nosotros nos corresponde, pues, luchar por mantener la comunión afectiva y efectiva con Cristo y dar fruto abundante, personal y comunitariamente, de la vida pascual que celebramos.

 

SALMO RESPONSORIAL: 21

R./ El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.

 

Cumpliré mis votos delante de sus fieles.

Los desvalidos comerán hasta saciarse,

alabarán al Señor los que lo buscan:

 viva su corazón por siempre. R.

 

Lo recordarán y volverán al Señor

hasta de los confines del orbe;

en su presencia se postrarán

las familias de los pueblos.

Ante él se postrarán las cenizas de la tumba,

ante él se inclinarán los que bajan al polvo. R.

 

Me hará vivir para él, mi descendencia le servirá,

hablarán del Señor a la generación futura,

contarán su justicia al pueblo que ha de nacer:

todo lo que hizo el Señor. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

En medio de una gran aflicción, el salmista, perseguido injustamente, expresa su confianza en la ayuda del Señor. Este salmo lo aplica el Nuevo Testamento a Cristo en su pasión. Casi todo él puede leerse en esa perspectiva. Sin embargo, la esperanza de no morir queda transformada por la realidad de la nueva vida de Cristo resucitado. El discípulo(a) de Cristo resucitado debe tomar la cruz y seguirlo.    

 

SEGUNDA LECTURA

1 JUAN 3,18-24

 

“Éste es su mandamiento: que creamos y que amemos”

 

Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.  Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Permanecer en Cristo, es estar unido íntimamente a Él, recibir su savia, su vida, escuchar su Palabra, mantener ardiente el fuego de su Espíritu y aferrarse a Él para lograr tener sus mismos sentimientos y llegar a ser conforme a él en su vida y en su muerte.  Es todo un proceso maravilloso y posible de identificación con Jesús, que nos hace para los demás “imágenes de su presencia”.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 15,1-8

 

“El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

La vid o la viña es el símbolo de Israel como pueblo de Dios lo encontramos en muchos textos de Antiguo Testamento, la afirmación de Jesús se contrapone a esos textos; no hay más pueblo de Dios (vid y sarmientos)- que la nueva humanidad que se construye a partir de Él (la vid verdadera, la luz verdadera; el verdadero pan del cielo). Como en el AT, es Dios, a quien Jesús llama su Padre, quien ha plantado y cuida esta vid. 

Jesús hace una advertencia severa, que define la misión de la comunidad. Él no ha creado un círculo cerrado, sino un grupo en expansión: todo miembro tiene un crecimiento que efectuar y una misión que cumplir. El fruto es el hombre nuevo, que se va realizando, en intensidad, en cada individuo y en la comunidad (crecimiento, maduración), y, en extensión, por la propagación del mensaje, en los de fuera (nuevo nacimiento). La actividad, expresión del dinamismo del Espíritu, es la condición para que el hombre nuevo exista.  El sarmiento no produce fruto cuando no responde a la vida que recibe y no la comunica a otros. El Padre, que cuida de la viña, lo corta: es un sarmiento que no pertenece a la vid. El sarmiento que no da fruto es aquel que pertenece a la comunidad, pero no responde al Espíritu; el que come el pan, pero no se asimila a Jesús.

Quien practica el amor tiene que seguir un proceso ascendente, un desarrollo, hecho posible por la  poda o limpieza que el Padre hace. Con ella elimina factores de muerte, haciendo que el discípulo sea cada vez más auténtico y más libre, y aumente así su capacidad de entrega y su eficacia. Pretende acrecentar el fruto: en el discípulo, fruto de madurez; en otros, fruto de nueva humanidad. El sarmiento no tiene vida propia y, por tanto, no puede dar fruto de por sí; esta unido a la vid y  necesita la savia, es decir, el Espíritu comunicado por Jesús. Interrumpir la relación con Él significa cortarse de la fuente de la vida y reducirse a la esterilidad.

 

ORACIÓN

Nuestro corazón se alegra al tomar esta parábola y comprender que como sarmientos todos los de la comunidad o viña podemos vivir adheridos a Ti  para que transformados en tus discípulos(as), estemos atentos  a ser mejores personas y recibir de tu alimento, de tu fuerza para no desfallecer y continuar este arduo camino de la vida. Gracias porque nos das vida, te pedimos  que no permitas que nada nos separe de ti. Oramos, damos gracias y bendecimos las vidas de Ana Rita Reina y Claudia Patricia Herrera en su cumpleaños. Amén

 

 

“Nuestro encuentro diario con Dios debe ser el alimento para transmitirlo a quienes nos rodean”

Lunes 29 de Abril de 2024

 

“GESTOS Y PALABRAS DE AMOR”

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS 14,5-18

 

“Os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo”


En aquellos días, se produjeron en Iconio conatos de parte de los gentiles y de los judíos, a sabiendas de las autoridades, para maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé; ellos se dieron cuenta de la situación y se escaparon a Licaonia, a las ciudades de Listra y Derbe y alrededores, donde predicaron el Evangelio.  Había en Listra un hombre lisiado y cojo de nacimiento, que nunca había podido andar. Escuchaba las palabras de Pablo, y Pablo, viendo que tenía una fe capaz de curarlo, le gritó, mirándolo: "Levántate, ponte derecho." El hombre dio un salto y echó a andar. Al ver lo que Pablo había hecho, el gentío exclamó en la lengua de Licaonia: "Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos." A Bernabé lo llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque se encargaba de hablar. El sacerdote del templo de Zeus que estaba a la entrada de la ciudad, trajo a las puertas toros y guirnaldas y, con la gente, quería ofrecerles un sacrificio.

Al darse cuenta los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron el manto e irrumpieron por medio del gentío, gritando: "Hombres, ¿qué hacéis? Nosotros somos mortales igual que vosotros; os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo lo que contienen. En el pasado, dejó que cada pueblo siguiera su camino; aunque siempre se dio a conocer por sus beneficios, mandándoos desde el cielo la lluvia y las cosechas a sus tiempos, dándoos comida y alegría en abundancia." Con estas palabras disuadieron al gentío, aunque a duras penas, de que les ofrecieran sacrificio. Palabra del Señor.

 

REFLEXION

Es bien interesante  las respuestas extremas que recibe este par de predicadores audaces, Pablo y Bernabé. En Iconio los quieren apedrear como si fueran lo peor del universo; en Listra los quieren adorar como si estuvieran por encima del mundo entero y ya se les pudiera llamar “dioses”. La actitud de estos grandes del apostolado nos muestra cómo responder cuando nos pretendan amarrar los lazos del miedo o de la vanidad. Perseguidos, no buscan la muerte ni se exponen a riesgos innecesarios, pero tampoco dejan de predicar. Aclamados, no fomentan la ovación ni se solazan en el aplauso, sino que obran varonilmente y proclaman claramente su condición de seres humanos como los demás, aunque bendecidos por la gracia que trae salvación.

 Aprendamos de este hecho también cuán variables son las opiniones que encontraremos si queremos seguir el camino del Señor. No faltará el que nos mire como basura, aunque es también probable que aparezca alguno que nos trate como si fuéramos grandes santos y magníficos testimonios de Dios. ¡Qué poco se puede confiar en las opiniones de la gente, que hoy nos desprecia y mañana nos alaba; hoy nos echan en olvido y mañana piden nuestra opinión; hoy se burlan de nosotros y mañana nos piden que oremos por sus intenciones!

 

SALMO RESPONSORIAL: 113

R. / No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria.

 

 No a nosotros, Señor, no a nosotros,

sino a tu nombre da la gloria,

por tu bondad, por tu lealtad.

¿ Por qué han de decir las naciones:

"Dónde está su Dios"?  R.

 

Nuestro Dios está en el cielo,

lo que quiere lo hace.

Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,

hechura de manos humanas. R.

 

Benditos seáis del Señor,

que hizo el cielo y la tierra.

El cielo pertenece al Señor,

la tierra se la ha dado a los hombres. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo es un recuerdo poético de los acontecimientos del éxodo, el momento de fundación del pueblo de Dios. El éxodo seguirá siendo anticipación y símbolo de la más honda y universal liberación que Dios realiza por medio de Cristo.

 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 14,21-26

 

“El Defensor que enviará el Padre os lo enseñará todo”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él." Le dijo Judas, no el Iscariote: "Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?" Respondió Jesús y le dijo: "El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho." Palabra del Señor.

 

REFLEXION

 

El Espíritu es el Defensor que el Padre enviará a la Comunidad y será él quien enseñará todo a la Iglesia. La presencia real del Resucitado es la Comunidad. Solo ella es el signo visible y contundente de la Resurrección en el mundo. Ella es el lugar donde se verifica históricamente la Resurrección de Jesús. Y por eso el Espíritu del Viviente, de Jesús, es quien enseñará a la comunidad lo que falta y que es necesario para que la resurrección llegue a ser una realidad una experiencia de vida del creyente y de la comunidad. Ésta ha de estar atenta para vivir la experiencia de la conversión. Abriéndose a la acción de la Palabra de Dios, la comunidad se prepara para ser testimonio  de la Resurrección de Jesús. Comprometámonos a vivir la fe en comunidad. Es en comunidad donde el Espíritu va mostrando toda la voluntad de Dios y es desde la comunidad, desde donde la resurrección manifiesta el cambio profundo de estructuras egoístas a realidades más solidarias y fraternas. ¡Comencemos! Éste es tiempo de salvación.  

 

ORACIÓN

Gracias mi Buen Dios, porque en el Hijo se recibe el verdadero sentido del amor del Padre que se prolonga con el regalo de tu Espíritu Santo. Ayúdanos  por favor a ser personas dignas de ese amor, con la transformación de nuestra vida, a ser obedientes a tu voluntad y tu proyecto, que sigamos viviendo este tiempo de Pascua y Resurrección guiados por ti y construyendo una vida comunitaria. Amén

 

 

“En el corazón de las personas es donde Dios quiere morar para actuar, ya que sabe que es ahí donde se libran las batallas trascendentales del ser”

Martes 30 de Abril de 2024

 

“AMOR VERDADERO”

 

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS 14,19-28

 

“Contaron a la Iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos”

 

En aquellos días, llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio y se ganaron a la gente; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dejándolo por muerto. Entonces lo rodearon los discípulos; él se levantó y volvió a la ciudad. Al día siguiente, salió con Bernabé para Derbe; después de predicar el Evangelio en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios.

En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Se quedaron allí bastante tiempo con los discípulos.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

No deja de ser un gran interrogante por qué hay dolores, incluso espantosos, dispuestos a acosar a los pregoneros y testigos de la gran victoria de Cristo. Uno tiene que preguntarse por qué odiaban tanto a Pablo, hasta el extremo de apedrearlo y arrastrarlo dándolo por muerto.

 Apedrear era la forma típica de exterminar a alguien, sacándolo de la comunidad de creyentes. Era la pena que estaba prevista en la Ley antigua para los que caían en idolatría o predicaban rebelión contra Yahvé. Apedreando a Pablo, aquellos hombres enceguecidos estaban diciendo que él era un traidor de la fe de los patriarcas y profetas. Cosa que tiene su dejo de ironía, porque en el capítulo 7 de los Hechos de los Apóstoles vemos que Pablo aprueba que apedreen a Esteban, el primer mártir de la Iglesia, precisamente por la misma causa por la que ahora es apedreado Pablo.

 Y así se cumple lo que dijo Dios a Ananías, aquel cristiano que fue enviado por Dios a sanar de su ceguera a Pablo, cuando la conversión en Damasco: “Yo le mostraré lo mucho que tiene que sufrir por mi causa... (Hch 9,16). Apedreado, vemos a Pablo padecer hoy el mismo castigo extremo que quiso para Esteban, aunque en la ocasión presente el desenlace no ha sido la muerte de Pablo, sino una resolución suya, aún mayor, de predicar el Evangelio que no puede ser sepultado con piedras.

 

SALMO RESPONSORIAL: 144

R. / Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.

 

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que  hablen de tus hazañas. R.

 

Explicando tus hazañas a los hombres,

la gloria y majestad de tu reinado.

Tu reinado es un reinado perpetuo,

tu gobierno va de edad en edad. R.

 

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,

todo viviente bendiga su santo nombre

por siempre jamás. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo expresa la profesión de fe en el verdadero Dios e invocación implorando las bendiciones de .Dios sobre el pueblo. Es necesario proclamar nuestra fe en el verdadero Dios frente a los ídolos modernos (la riqueza, el poder, el placer, la fama…). En la persona de Cristo Dios nos ha bendecido con toda clase de bienes espirituales, que son más valiosos que los bienes del mundo. 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 14,27-31ª

 

“Mi paz os doy”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado." Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el Príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que lo que el Padre me manda yo lo hago."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La paz que Jesús ofrece a sus discípulos es la paz que surge del amor fraterno que los creyentes vivencian en medio de la comunidad. Es una paz distinta a la del “mundo”; no es el resultado de la violencia y el poder, sino que es el reflejo más bello de la sobreabundancia de Dios en el corazón del ser humano. Esta paz, dada por Jesús al mundo, es fruto de una armónica relación entre Dios y el hombre; es el resultado de un conocimiento profundo de Dios, gracias a la acción del Espíritu Santo. La partida de Jesús hacia el Padre representa el culmen de su misión profética y liberadora en la humanidad, lo cual debe alegrar a creyentes, ya que la obra de Dios se ve realizada en la entrega amorosa de Jesús en la Cruz y también en el envío misionero de los discípulos, quienes seguirán animados y orientados por la presencia vivificadora del Espíritu de Dios. Quien cree en Jesús no debe temer a la hostilidad y a la incredulidad del “mundo”, pues tiene la paz de Dios, tiene el conocimiento anticipado de las cosas venideras y sabe cuál es el camino que debe seguir para llegar a Dios.

 

ORACIÓN

La paz que Tú nos transmites cuando logramos mantenernos en comunión contigo, sobrepasa todo entendimiento, pues cuando estamos en  dificultades, en medio de las tensiones y  angustias de lo cotidiano, podemos llegar a mantenernos en el gozo de tu Espíritu. Te clamamos para que nos ayudes a mantener una relación tan estrecha contigo,  que no desconfiemos de tu actuar en nuestras circunstancias, porque Tú nos sostienes. Amén.

 

“La paz que ofrece el mundo es frágil y a menudo se autodestruye. Es una paz que se apoya en las cosas de este mundo, las cuales así como vienen se van; además tiende al egoísmo y se olvida de la realidad trascendente del final de nuestra vida. Por eso Cristo, en su compasión, ha traído una paz distinta, fundada en la seguridad indestructible que brota de nuestra unión con Dios Padre”

 

 

 

“Quien ama de verdad se alegra del bien de la persona amada”