sábado, 1 de marzo de 2014

Domingo 09 de Marzo de 2014


“RADICAL FIDELIDAD  A LA PALABRA DE DIOS”

Los comentarios bíblico-litúrgicos para ayudar a la elaboración de las homilías dominicales de este típico “domingo de las tentaciones”, el primero de cuaresma, suelen presentar en esta ocasión un sencillo paralelismo antagónico: la primera tentación fue la que se le presentó a Eva, que acabó en el pecado; pero ha habido otra tentación, la que sufrió Jesús en el desierto, que acabó en victoria, de la que podemos tomar ejemplo.


PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 2,7-9; 3,1-7

“Creación y pecado de los primeros padres”

El Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo. El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: "¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?" La mujer respondió a la serpiente: "Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: "No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte."" La serpiente replicó a la mujer: "No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y del mal."

La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó el fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La primera lectura de este domingo reúne, resumidamente, dos importantes relatos bíblicos: el de la creación y el del pecado original. Son muy significativos, muy importantes, y hoy día, también muy problemáticos.
Es importante hacer recordar a los oyentes que estos textos, y todos los que forman el grupo de los once primeros capítulos del Génesis, que se refieren a los inicios de la «historia de la Salvación», han sido entendidos desde siempre de un modo literal. Todas las generaciones que nos precedieron en la fe los entendieron así. Seguramente que nuestros padres -y ciertamente nuestros abuelos- nunca pensaron otra cosa, y muchos cristianos mayores también lo piensan hoy día. Desde tiempo inmemorial, estos textos han fungido para muchísimas generaciones, como una fuente capital de su comprensión del mundo y de la historia. Las “coordenadas generales” que estos mitos trazan (Dios arriba, naturaleza abajo, un acto divino de creación que pone en marcha el cosmos, una creación del ser humano distinta a la creación de todos los demás seres, Dios que prohíbe comer el fruto del árbol, la desobediencia del ser humano que se convierte en el «pecado original» que transformará la suerte de toda la humanidad posterior –¡y del cosmos!–, el protagonismo principal de la mujer en este pecado, el enfado de Dios, su consecuente ruptura de relaciones con la Humanidad por haber comido ésta el fruto prohibido...), han sido para toda esa humanidad judeocristiana de los tres mil últimos años, el “paradigma” desde el que han entendido tanto el mundo, como a Dios, como a sí mismos, es decir, la realidad global. Estamos ante unos mitos religiosos ante los que hay que descalzarse, como quien pisa tierra sagrada.

SALMO RESPONSORIAL: 50
R. / Misericordia, Señor: hemos pecado.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa,
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.

SEGUNDA LECTURA
ROMANOS 5,12-19

“Si creció el pecado, más abundante fue la gracia”

Hermanos: Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.

[Porque, aunque antes de la Ley había pecado en el mundo, el pecado no se imputaba porque no había Ley. A pesar de eso, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una transgresión como la de Adán, que era figura del que había de venir. Sin embargo, no hay proporción entre el delito y el don: si por la transgresión de uno murieron todos, mucho más, la gracia otorgada por Dios, el don de la gracia que correspondía a un solo hombre, Jesucristo, sobró para la multitud. Y tampoco hay proporción entre la gracia que Dios concede y las consecuencias del pecado de uno: el proceso, a partir de un solo delito, acabó en sentencia condenatoria, mientras la gracia, a partir de una multitud de delitos, acaba en sentencia absolutoria.]

Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuanto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el don de la justificación. En resumen: si el delito de uno trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y la vida. Si por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La desobediencia primera de la Palabra de Dios tuvo consecuencias para todo el ser humano, ahora privado de la gracia de Dios. La fidelidad de Dios hizo que sobreabundara la gracia, a tal punto que no es compatible con el delito, pues por la gracia de Jesucristo  en su misterio pascual todos han sido hechos justos y lo que era signo de condenación se ha convertido en causa de justificación. En el Hijo está la plenitud de la obediencia a la Palabra del Padre, por lo que tuvo el poder de enfrentar y derrotar al enemigo. Por eso hoy la comunidad discipular es la responsable de comunicar la Palabra de Dios como generadora de diálogo entre Él y el ser humano y como experiencia vital.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 4,1-11

“Jesús ayuna cuarenta días y es tentado”

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo: "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes." Pero él le contestó, diciendo: "Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.""

Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: "Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras."" Jesús le dijo: "También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios.""

Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: "Todo esto te daré, si te postras y me adoras." Entonces le dijo Jesús: "Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto.""

Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio de hoy nos relata, que una vez Jesús bautizado es llevado por el Espíritu al desierto y tentado por el mal (diablo). Las tentaciones de Jesús en el desierto son como un resumen o sumario de toda la vida de pruebas, acechanzas, crisis o tentaciones que le acompañarán a lo largo de su vida y de su misterio público, sobretodo, la tentación de un “falso mesianismo”. Después de haber sido confirmado por el Padre, en su bautismo, como él “Hijo amado y predilecto”, lleno del poder del Espíritu Santo, y antes de iniciar su misión, Jesús apoyándose en la fuerza de la Palabra y el Espíritu, vence sus propias tentaciones que le vienen de su participación en nuestra condición humana, débil y egoísta;  de esta forma, reafirma su fidelidad al Padre y su proyecto de vida. En el desierto, lugar simbólico de purificación o transformación y de prueba, y durante cuarenta días (cuaresma), tiempo también simbólico que recuerda los cuarenta años de Israel por el desierto, en busca de la tierra prometida; tiempo en el que hay que alcanzar la perfecta plenitud. Jesús es tentado por el diablo (el que divide), que busca por todos los medios distraer, confundir y separar a Jesús y a todos nosotros de la misión que Dios nos ha encomendado. Él se manifiesta en todo semejante a nosotros, menos en el pecado.
Las tres tentaciones de Jesús en el desierto, buscan siempre lo mismo, que Jesús ceda a las tendencias egoístas de su naturaleza humana en provecho personal, sacando ventaja de su relación filial con Dios: “Si eres de verdad el Hijo de Dios…. ”. Jesús, entonces, en vez de faltar y falsear su relación filial con el Padre, se reafirma en ella, apoyado en la fuerza del Espíritu y  utilizando la misma Palabra como defensa y ataque a la acechanza (Deut. 8,3; 6,13-15 y 6,16). Rechazando así la tentación, Jesús rescata la dignidad de nuestra condición humana, siendo en la prueba obediente al Padre. Pablo el gran apóstol, llegará a afirmar que: “por la obediencia de uno (Cristo) todos hemos sido liberados”. 

ORACIÓN
Dios de la vida, nos creaste por amor, dotándonos de tantos bienes y posibilidades que no se justifica el que seamos desobedientes a tu Palabra, que es certera, sabia, nos guía, alimenta, fortalece. Por favor ayúdanos a mantenerla muy presente, a ser fieles a Ti, asimilándola, discerniéndola, y sacando todos las enseñanzas que tiene para que vivamos como verdaderos hijos(as), amantes de un Dios tan Hermoso y maternal como Tú. Amén

“Vivir de la voluntad de Dios, es vivir de su Palabra y hacer experiencia vital de ella”

Lunes 10 de Marzo de 2014


“LA JUSTICIA SE MIDE EN LA RELACIÓN CON EL PRÓJIMO”

PRIMERA LECTURA
LEVÍTICO 19,1-2.11-18

 “Juzga con justicia a tu conciudadano”

El Señor habló a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No robaréis ni defraudaréis ni engañaréis a ninguno de vuestro pueblo. No juraréis en falso por mi nombre, profanando el nombre de Dios. Yo soy el Señor. No explotarás a tu prójimo ni lo expropiarás. No dormirá contigo hasta el día siguiente el jornal del obrero. No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezos al ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.

No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico. Juzga con justicia a tu conciudadano. No andarás con cuentos de aquí para allá, ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor. No odiarás de corazón a tu hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor."" Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Hoy queremos destacar un hecho: la fuerza positiva de un buen "no". Alguien dijo que el hombre es el único ser que tiene la facultad de decirse "no" a sí mismo. Los animales o las plantas obedecen a sus ciclos y a sus estímulos. Comen, beben, duermen o se aparean según esas reglas internas que no quebrantan ni pueden quebrantar. Sólo el ser humano puede sentir el deseo, tener la oportunidad de realizarlo y sin embargo decirse "no".
El "no", aunque es por definición una negación, tiene también un aspecto positivo. Decirse que no es un modo de disponer de sí mismo, de adueñarse de la propia vida. El que quiere dormir y hacer pereza toda una mañana pero se dice que "no" crea una disciplina, y con ella un hábito. Fortalecido por ese hábito llega a dominar un arte, aprender un idioma, lograr interpretar un difícil instrumento musical... ¡todo nace de un "no" dicho con amorosa constancia!
También las sociedades necesitan aprender a decirse "no" ante ciertas prácticas que destruirían su propio tejido. Los grupos humanos que se abstienen de los caminos fáciles pero degradantes del robo, el adulterio o el soborno institucionalizado. Ese "no" como esfuerzo colectivo brinda también un precioso fruto colectivo que puede medirse en términos de paz, progreso, seguridad, confianza mutua, actitud creativa y gozo compartido. Así entendemos la fuerza de amor que tienen los preceptos de Dios: cada cosa que nos ha ordenado es para nuestro bien.

SALMO RESPONSORIAL: 18
R./ Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.

Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, roca mía, redentor mío. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo hace la alabanza de la revelación de Dios, primero en las obras de la creación y luego en la Ley, para terminar con una humilde oración. La revelación de Dios tiene su punto culminante en Jesús, Palabra definitiva de Dios, camino, verdad y vida. 
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 25,31-46

“Cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme." Entonces los justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" Y el rey les dirá: "Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis."

Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis." Entonces también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?" Y él replicará: "Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo." Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Frente a Jesús no valen las medias tintas. Es necesario tomar posición a favor o en contra. Los empobrecidos, excluidos, marginados, explotado, exiliados, desplazados, etc. Son “sacramento” de Jesús. Son el rostro auténtico de Dios. Aquí no se pregunta por credo, raza, posición social, grado de intelectualidad, sino por acción realizada a favor o en contra de estos “sujetos preferenciales”; “rostros sufrientes de Cristo” que posibilitan la cercanía con el Señor. Los hambrientos, los sedientos, los desnudos, los encarcelados, los enfermos, los extraños son la parte visible del mismo Jesús. Cada época, cada lugar y cada circunstancia tiene que discernir a la luz de este texto quienes son esos Cristos vivientes para no pasar de largo sino detenerse y abrir las manos y el corazón para solidarizarse y acoger. La tradición católica, a la luz de este pasaje, habla de obras de misericordia. Lamentablemente se queda sólo en el plano personal, asistencial. Habrá que trabajar mucho para que se entiendan las obras de misericordia como proyecto de “justicia y paz” para toda la humanidad. Hoy la misericordia también se traduce en justicia y solidaridad. Examinemos como estamos viviendo personal y comunitariamente la experiencia de la solidaridad en nuestras vidas.

ORACIÓN
Bello Jesucristo, Tú fuiste el injustamente tratado sin merecerlo. Por favor danos el entendimiento y la sabiduría necesaria, para no seguir agrediendo al inocente, para buscar un sistema de relaciones en este entramado social en el que tenemos que vivir, cargadas, dominio propio, buen trato, respeto e interés por el bienestar de nuestros semejantes y de todo lo que nos regalas para vivir, en medio de sistemas cagados de poder, opresión e injusticia. Amén 


“No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”

Martes 11 de Marzo de 2014


“LA PALABRA REVELA UNA IDENTIDAD DIVINA”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 55,10-11

“Mi palabra hará mi voluntad”

Así dice el Señor: "Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Nos presenta la imagen viva de la eficacia de la Palabra, de la cual dice Dios: "no volverá a mí sin resultado". Acerquémonos a esta imagen y descubramos su sabor y su fuerza nutritiva.
Nieve y lluvia "bajan del cielo". Pertenecen al ámbito de aquello que el hombre no domina. Son un regalo. Así es también la Palabra.
Hay que "empapar" la tierra para fecundarla. Así también la Palabra hace su obra "empapándonos", es decir: colmándonos interiormente, penetrándonos, llenando nuestros vacíos interiores. Cuando esto permitimos a la Palabra nos fecunda y hace dar fruto.
Lluvia y nieve "vuelven" al cielo. Así también la Palabra: a nosotros llega y de nosotros sale. Viene sola pero no retorna sola, pues ha hecho posible el milagro del pan y de la semilla. La Palabra llega del cielo como enseñanza y vuelve al cielo como plegaria y como alabanza. En nuestras súplicas de hijos y en nuestra gratitud de redimidos habla la Palabra con la fuerza de sus frutos.

SALMO RESPONSORIAL: 33
R. /El Señor libra de sus angustias a los justos.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El salmista nos participa su experiencia del amor de Dios y nos invita a hacer nosotros mismos esa experiencia. Jesús, más que nadie en este mundo, puede hablarnos del amor de Dios y puede hacérnoslo comprender en toda su profundidad.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 6,7-15

“Vosotros rezad así”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La oración al Padre nos la enseñó y nos la dio el Señor Jesús. Esta oración que nos viene de Jesús es verdaderamente única; es la oración "del Señor". Por una parte, en efecto, por las palabras de esta oración el Hijo único nos da las palabras que el Padre le ha dado: El es el Maestro de nuestra oración. Por otra parte, como Verbo encarnado, conoce en su corazón de hombre las necesidades de sus hermanos y hermanas los hombres, y nos las revela: es el Modelo de nuestra oración.
Pero Jesús no nos deja una fórmula para repetirla de modo mecánico. Como en toda oración vocal, el Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre. Jesús no sólo nos enseña las palabras de la oración filial, sino que nos da también el Espíritu por el que éstas se hacen en nosotros "espíritu y vida" (Jn 6,63). Más todavía: la prueba y la posibilidad de nuestra oración filial es que el Padre "ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!" (Ga 4,6). Ya que nuestra oración interpreta nuestros deseos ante Dios, es también "el que escruta los corazones", el Padre, quien "conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión en favor de los santos es según Dios" (Rm 8,27 ). La oración al Padre se inserta en la misión misteriosa del Hijo y del Espíritu.

ORACIÓN
¡Oh mi Dios!, la Palabra es tan importante, ata o desata. Si solo estuviésemos atentos a la manera como nos dirigimos hacia los demás, si en todo momento pusiéramos por delante tu Palabra en nuestra mente, corazón y acción, que diferente  sería el mundo; daríamos testimonio de tu identidad de Padre-Madre cargada de amor, misericordia, bondad y entrega. Seríamos verdadero ejemplo de lo que tú eres y esperas de nosotros y nosotras tus hijas e hijos. Ayúdanos por favor. Amén


 “Leer la biblia mata: la tristeza, ignorancia, ansiedad, el miedo, la angustia, el desespero, la soledad y principalmente la falta de amor”

Miércoles 12 de Marzo de 2014


“SABER LEER LOS SIGNOS DE DIOS”

PRIMERA LECTURA 
JONÁS 3,1-10

“Los ninivitas se convirtieron de su mala vida”

Vino la palabra del Señor sobre Jonás: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo." Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando: "¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!" Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños.

Llegó el mensaje al rey de Nínive; se levantó del trono, dejó el manto, se cubrió de saco, se sentó en el polvo y mandó al heraldo a proclamar en su nombre a Nínive: "Hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, no pasten ni beban; vístanse de saco hombres y animales; invoquen fervientemente a Dios, que se convierta cada cual de su mala vida y de la violencia de sus manos; quizá se arrepienta, se compadezca Dios, quizá cese el incendio de su ira, y no pereceremos." Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Cuando Jonás empieza a predicar, habla de parte de Dios, y lo que dice es cierto. Sin embargo, aunque es cierto, es condicional: "Nínive será destruida"; pero Nínive no fue destruida, porque esos corazones se quebrantaron, se abrieron al arrepentimiento.
Y ese es el ejemplo hermoso que nos presenta el rey de Nínive, un rey que ni siquiera nombre tiene,  un rey de una inmensa ciudad;  renunció por completo a su propia gloria; qué impacto tuvo que haber causado en la Corte de aquella inmensa ciudad que el rey es el primero, es el que va adelante; se quita su manto, abandona su trono y reemplaza su trono por el piso duro, y reemplaza su manto por el sayal y por la ceniza; se viste de suciedad, se viste de iniquidad, y no tiene otro solio sino el piso, la tierra.
Sin embargo, este rey no dejó de ser rey; allá sentado, dice aquí: "se sentó en el polvo, se cubrió de saco, ceniza y mandó al heraldo"; allá sentado en el piso, cubierto de mugre, allá sigue siendo el rey, ¿pero para qué le sirve su realeza allá? Le sirve para mandar a todo el reino.
Eso es lo que Dios tiene que ver en esta Cuaresma, tiene que ver esas obras. "Vio que se convertían de la mala vida" . Y entonces viene la parte tierna, la parte misericordiosa, amorosa, que es la que a uno lo conmueve más: "Dios se compadeció, se arrepintió" 
¡Qué mensaje tan hermoso para nosotros! Pues vamos a pedirle a Dios que nos dé conversión de corazón; que verdaderamente nuestro entendimiento, así confundido, sin buscar ya más argumentos de nada, se vuelva hacia Dios y le diga: "Tú eres mi único Dios, yo me arrepiento de todo lo que he hecho".

SALMO RESPONSORIAL: 50
R. / Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,  
tú no lo desprecias. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,29-32

“A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás”

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Tarea difícil es la conversión de corazón. Sobre todo cuando consideramos que ya estamos convertidos del todo. Quizá eso le sucedía a los oyentes de Jesús en el relato evangélico de Lucas. Escuchaban la predicación de Jesús pero no la comprendían ni aceptaban. Veían sus obras pero no las entendía. No fueron capaces de comprender que Dios estaba actuando en medio de ellos. Su corazón y su mente estaban empecinados en su propio ego religioso. Cuando esto sucede es casi imposible que la palabra de Dios penetre hasta el fondo. Es como un muro de contención que se coloca para detener el caudal de una represa. Así es un corazón empecinado en su propio mundo sin dejar la menor posibilidad de abrirse a otra mirada diferente, a una propuesta de vida nueva, transformada por la acción y la predicación de Jesús. Lo peor es pensar y sentir que como ya somos bautizados y pertenecemos a una iglesia entonces ya no necesitamos transformar nuestras vidas. Aprovechemos al máximo este tiempo de cuaresma para reconocer los signos salvadores de Jesús, escuchar y digerir sus palabras de vida y abrirnos a su propuesta de salvación.

ORACIÓN
Señor, te vales de muchas maneras para  llamarnos  a cambiar de estilo de vida, pero no caemos en cuenta y seguimos como si nada, por eso te suplicamos que nos des un espíritu atento, vigilante, capaz de comprender lo que nos quieres decir con cada situación y realidad que vivimos. En ti nada sucede porque si, sino que tiene una razón y sobre todo las adversidades traen signos concretos para nuestra conversión y la del mundo. Amén

“La lógica se limita a ver  lo que hay, en cambio la fe ve lo que habrá de venir”

Jueves 13 de Marzo de 2014

“SABER DIRIGIR HACIA DIOS LAS JUSTAS                            NECESIDADES”

PRIMERA LECTURA
ESTER 14,1.3-5.12-14

“No tengo otro auxilio fuera de ti, Señor”

En aquellos días, la reina Ester, temiendo el peligro inminente, acudió al Señor y rezó así al Señor, Dios de Israel: "Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro. Desde mi infancia oí, en el seno de mi familia, cómo tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones, a nuestros padres entre todos sus antepasados, para ser tu heredad perpetua; y les cumpliste lo que habías prometido. Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación, y dame valor, Señor, rey de los dioses y señor de poderosos. Pon en mi boca un discurso acertado cuando tenga que hablar al león; haz que cambie y aborrezca a nuestro enemigo, para que perezca con todos sus cómplices. A nosotros, líbranos con tu mano; y a mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Nos presentan como modelo de orante a Ester, aquella reina legendaria judía que por medio de su profeta logró cambiar el corazón del rey pagano que estaba tan mal aconsejado, de modo que dejara de perseguir al pueblo judío y más bien se convirtiera en su aliado.
Pero la fuerza de la convicción en las palabras de Ester, estuvo no tanto en sus encantos femeninos, que los tenía, cuanto en esta oración que le hemos escuchado en el día de hoy. La oración es la clave, la oración abre posibilidades insospechadas.
Entre una persona sin oración y esa misma persona cuando se resuelve a orar, hay tanta diferencia que casi parece que fueran dos personas.
Ester, sin oración, ¿qué es? Una mujer que pertenece al pueblo perseguido. Pensemos lo que significa este escrito, especialmente viniendo de una cultura que más bien se caracteriza por despreciar la opinión de la mujer.
En la sociedad judía una mujer no podía servir de testigo. Y se trata aquí no sólo de una mujer, sino de una que pertenece al pueblo perseguido, al pueblo odiado. No es nada, es menos que nada. Esa misma mujer, con oración, es la fuente de la victoria.
Se necesita mucho de esa oración como la de Ester: una oración con el corazón abierto, con la necesidad desnuda, una oración desde el fondo del alma, una oración con el corazón.

SALMO RESPONSORIAL: 137
R. / Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre,
por tu misericordia y tu lealtad;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto de acción de gracias a Dios y expresión de confianza en la protección divina. La invitación a la acción de gracias es universal. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 7,7-12

“Quien pide recibe”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden! En resumen: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Un aspecto fundamental de la oración propuesta por Jesús es la confianza en la misericordia de Dios. La oración no consiste en presentar la lista de peticiones a Dios. Es necesario poner toda la vida en función del proyecto del Reino. Pedir, buscar y llamar, tres verbos que indican colocarse en acción. No basta sólo con pedir. Es necesario buscar a Jesús. Es urgente llamar a su puerta. Una verdadera oración nos tiene que llevar necesariamente a colocar la confianza en Dios, pero al mismo tiempo, procurar hacer su voluntad sobre nuestras vidas y sobre la vida de nuestros pueblos. Y la voluntad de Dios es siempre salvífica, liberadora. Sabemos que personas que se comprometieron hasta el fondo con la propuesta de Jesús eran personas de profunda oración como Francisco de Asís o Teresa de Calcuta. En segundo lugar, Jesús presenta una exigencia que se desprende de una auténtica oración fundada en el seguimiento y la fidelidad; es la equidad en el trato con los demás. No se puede orar y ser injusto, no se puede orar y ser violento, no se puede orar y ser corrupto. ¿Cómo anda nuestra coherencia entre vida y oración?

ORACIÓN
Preciosos Señor, así como a Esther, haznos necesitados(as) de dirigirnos hacia ti en todo momento y sobre todo colocando nuestra humanidad a veces decaída, angustiada e insegura, en ti que eres misericordioso y actúas en medio de nuestra vida. Cuántos testimonios tendríamos que dar las(os) seguidoras(es) del Día a Día con la Palabra de cómo nos has levantado y protegido, de cómo vivimos tu amor de Padre y Madre que nos das tanto, aún sin merecerlo. Bendito eres. Gracias Señor. Amén 

“Atesorando en nuestro corazón las enseñanzas de la Palabra de Dios nos mantendremos firmes y experimentaremos la paz que sobre pasa todo entendimiento”


Viernes 14 de Marzo de 2014


“VIVIR LA FE UNIDA A LA CAPACIDAD DE PERDONAR”

PRIMERA LECTURA
EZEQUIEL 18,21-28

“¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y que viva?”

Así dice el Señor Dios: "Si el malvado se convierte de los pecados cometidos y guarda mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se le tendrán en cuenta los delitos que cometió, por la justicia que hizo, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado -oráculo del Señor-, y no que se convierta de su conducta y que viva? Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, imitando las abominaciones del malvado, ¿vivirá acaso?; no se tendrá en cuenta la justicia que hizo: por la iniquidad que perpetró y por el pecado que cometió, morirá.

Comentáis: "No es justo el proceder del Señor." Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Una de las dimensiones, quizá la más hermosa de la conversión a la que estamos invitados especialmente en la Cuaresma, es la reconciliación.
Reconciliación con Dios, cuando el pecador recapacita, deja su mala vida y se acoge a aquella palabra que hemos escuchado hoy por boca de Ezequiel: "¿Acaso quiero yo la muerte del pecador y no que se convierta y viva?"
Nuestra conversión entonces no nace de nosotros sino nace del deseo mismo de Dios. Convertirse no es tanto un esfuerzo nuestro, a menos que hablemos del esfuerzo por abrir la puerta para que entre la salvación.
Convertirse es darle la razón a Dios, es reconocer que su Palabra es verdadera, es más fuerte que nosotros, que su modo de vida; que lo que Él quiere para nosotros es bello y es bueno; es recibir esa Palabra de Dios, es abrirle espacio entre nosotros y dejar que esa Palabra que estuvo primero, finalmente venza, finalmente gane en nuestras vidas.

SALMO RESPONSORIAL: 129
R. / Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto. R.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R.

Porque del Señor viene la misericordia,
 la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
 de todos sus delitos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Humilde reconocimiento del pecado y acto de confianza en el perdón de Dios para el salmista y para todo el pueblo. Con la misma convicción de que todos necesitamos el perdón de Dios, podemos hacer nuestras las palabras del salmista. En Cristo, Dios concede a todos la reconciliación.    
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,20-26

“Vete primero a reconciliarte con tu hermano”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego.

Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La propuesta de Jesús es muy simple, pero a la vez, demasiado exigente y radical. Los escribas y fariseos eran cumplidores estrictos de la ley, pero Jesús advierte a sus seguidores que no sean como ellos. Pero tampoco se puede decir que Jesús no cumple la ley. Como buen judío asume los preceptos legales de su tiempo. Pero Jesús supera la ley. A veces la ley es fuente de conflicto y generadora de una espiral de injusticias y violencias. Jesús rompe dicha espiral superando lo estrictamente estipulado por el complejo código legal judío. El perdón, la reconciliación, la interpelación silenciosa y contundente ante quien agrede y provoca, eran armas eficaces para romper los círculos viciosos de la violencia y generar un nuevo proceso de reconstrucción y reparación de los estragos causados por el abuso del poder. Nuestros pueblos viven acorralados por la violencia, la corrupción y la injusticia, la mayoría de las veces orquestada por los gobernantes de turno. Esta situación ha generado verdaderas espirales de violencia de todo género que va ascendiendo progresiva y peligrosamente. Nosotros, seguidores de Jesús, tenemos la misión de contribuir a romper ese círculo perverso que destruye y retrasa la paz.

ORACIÓN
Cuando nos enseñaste en medio de los ultrajes e injusticias que padeciste, a cómo no atacar, sino decir: “Padre perdónalos…. ”, así necesitamos ese don maravilloso de pedir perdón y dar perdón. Ayúdanos a buscar diálogos conciliadores y generadores de reconciliación, siendo conscientes de nuestras ofensas y ayudando a quienes nos ofenden a descansar liberándoles de sentirse mal por la palabra, obra u omisión que nos hayan o hayamos propiciado. Amén

“Verdadera y auténtica relación con Dios es la que está ligada vitalmente a la reconciliación con el prójimo”