domingo, 1 de febrero de 2026

Lunes 02 de Marzo de 2026


“DAR MISERICORDIA PARA RECIBIR MISERICORDIA” 

PRIMERA LECTURA

DANIEL  9,4b-10

 

“Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos”

 

Señor, Dios grande y terrible, que guardas la alianza y eres leal con los que te aman y cumplen tus mandamientos. Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos. No hicimos caso a tus siervos, los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, padres y terratenientes. Tú, Señor, tienes razón, a nosotros nos abruma hoy la vergüenza: a los habitantes de Jerusalén, a judíos e israelitas, cercanos y lejanos, en todos los países por donde los dispersaste por los delitos que cometieron contra ti. Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti. Pero, aunque nosotros nos hemos rebelado, el Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona. No obedecimos al Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por sus siervos, los profetas. Palabra de Dios

 

REFLEXIÓN

La lectura de Daniel es una súplica de misericordia, es un texto muy provechoso para aprender humildad, para orar con humildad. El reconocimiento de que Dios es justo y que nosotros hemos pecado contra Él. Pero ese reconocimiento de nuestros pecados se convierte en una fuerte súplica de misericordia, nosotros reconocemos nuestros pecados para hundirnos, pero no en la desesperación sino en la bondad de Dios, en su piedad, en su clemencia.

 

SALMO RESPONSORIAL: 78

R. / Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.

 

No recuerdes contra nosotros

las culpas de nuestros padres;

que tu compasión nos alcance pronto,

pues estamos agotados. R.

 

Socórrenos, Dios, salvador nuestro,

por el honor de tu nombre;

líbranos y perdona nuestros pecados

a causa de tu nombre. R.

 

Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:

con tu brazo poderoso,

salva a los condenados a muerte. R.

 

Mientras, nosotros, pueblo tuyo,

ovejas de tu rebaño,

te daremos gracias siempre,

contaremos tus alabanzas

de generación en generación. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El salmista reconoce que la tragedia nacional es el justo castigo de reiteradas infidelidades; pero hace presente al Señor que esa derrota compromete la gloria de su Nombre, ya que Israel es su Pueblo y su “rebaño”. Si no escucha el llanto de los cautivos, los paganos pensarán que es inútil servir al Señor.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 6,36-38

 

“Perdonad, y seréis perdonados”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros." Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

Jesús nos invita a vivir un amor generoso y universal que haga posible otro modelo de humanidad, capaz de construir una nueva sociedad. La invitación, concreta de Jesús, es a vivir un amor que vaya configurando al cristiano con la forma de ser del Padre Dios. La compasión, el no juzgar, el no condenar, el perdonar y el dar… son características de Jesús y de su Padre. Por eso él quiere que todos los que le sigan asuman esas características y las coloquen como realidades dinamizadoras de la existencia. Esas características, que Jesús propone, son en definitiva una regla de oro que puede vivir toda persona, hombre o mujer, de buena voluntad, en cualquier pueblo, cultura o religión. ¿Estamos dispuestos a vivir según éstas exigencias? ¿Seriamos capaces de aprender a vivir como Dios, para llenar el mundo de más humanidad?. Aprendamos a vivir tan humanamente que cuándo los demás nos miren, vean a Dios mismo a través de nuestras vidas. La cuaresma es el tiempo propicio para dar ese cambio profundo en la vida.

 

ORACIÓN

Señor, hoy queremos comprometernos a ser tus verdaderos testigos. Ayúdanos a siempre a tener una actitud compasiva con los que nos rodean, a crear situaciones y ambientes de  reconciliación, perdón, generosidad, solidaridad; ayúdanos desde nuestro entorno, ir cambiando el mundo poco poco. Enséñanos a perdonar como tú nos perdonas, a dar como Tú nos das, a vivir como tú lo hacías. Amén

 

“Ser compasivo es tener un corazón que se duele con el dolor del prójimo y actúa”

 

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