San Francisco de Sales
“UN EVANGELIO DE LOCURA”
PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 1, 1-27
“¡Cómo cayeron los valientes en
medio del combate!”
En aquellos días, al volver de su victoria
sobre los amalecitas, David se detuvo dos días en Sicelag. Al tercer día de la
muerte de Saúl, llegó uno del ejército con la ropa hecha jirones y polvo en la
cabeza; cuando llegó, cayó a tierra, postrándose ante David. David le preguntó:
"¿De dónde vienes?" Respondió: "Me he escapado del campamento
israelita" David dijo: "¿Qué ha ocurrido? Cuéntame".
El respondió: "Pues que la tropa ha huido de la batalla y ha habido muchas
baja entre la tropa y muchos muertos, y hasta han muerto Saúl y su hijo
Jonatán".
Entonces David agarró sus vestiduras y las rasgó, y sus acompañantes hicieron
lo mismo. Hicieron duelo, lloraron y ayunaron hasta el atardecer por Saúl, y
por su hijo Jonatán, por el pueblo del Señor, por la casa de Israel, porque
habían muerto a espada. Y dijo David: "¡Ay, la flor de Israel herida en
tus alturas! ¡Cómo cayeron los valientes! Saúl y Jonatán, mis amigos queridos:
ni vida ni muerte los pudo separar; más rápidos que águilas, más bravos que
leones. Muchachas de Israel, llorad por Saúl, que os vestía de púrpura y de
joyas, que enjoyaba con oro vuestros vestido. ¡Cómo cayeron los valientes en
medio del combate! ¡Jonatán, herido en tus alturas! ¡Cómo sufro por ti,
Jonatán, hermano mío! ¡Ay, cómo te quería! Tu amor era para mí más maravilloso
que el amor de mujeres. ¡Cómo cayeron los valientes, los rayos de la guerra
perecieron!" Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
David lamenta la muerte de Saúl y de su hijo Jonatán, el texto describe
el llanto de David, un llanto que es de verdad. Recuerda y elogia a Saúl son
sus cualidades verdaderas: “La flor de Israel hería en tus alturas; ¡cómo
cayeron los valientes!" 2 Samuel 1,19, describiendo a Saúl como valiente.
Y llama a Saúl y Jonathan, "rayos de la guerra" 2 Samuel 1,27,
"rápidos como águilas, bravos como leones" 2 Samuel 1,23. David no
hace un estéril y convencional discurso, no dice mentiras Pero sobre todo,
David llora por algo, que es la unción de Saúl, ya que Saúl era un ungido del
Señor".
David llora por la herida que recibe la unción de Dios. Reconocer en la otra
persona sus valores reales, sin añadirle los que no tiene, y sin quitarle los
defectos que sí tiene, esa es una cualidad de David. Pero reconocer la unción
de Dios, reconocer que hay quien tiene poder en él, y quien lo tiene destinado
para algo y quien le ha dado Espíritu para algo, David sabe reconocer el valor
de la unción, del plan de Dios en una persona.
Hay tres llantos en David. Un llanto por una cualidad humana perdida, en este
caso, Saúl que es un valiente, y hay un pesar que se pierdan esas cualidades,
llanto por una cualidad humana perdida, por un bien humano perdido; hay un
llanto porque el plan de Dios ha quedado herido, ese es el más alto, ese es el
más espiritual, ese es el más profundo; y hay otro llanto, porque mi afecto
personal ha quedado solo, ha perdido algo, ha perdido a alguien, ha perdido a
Jonatán su amigo, por el cual tenía un gran afecto y amistad .
Y esos tres llantos distintos nos revelan tres amores distintos que puede haber
en el corazón humano. De amor a lo bueno, a lo grande, a lo valioso, eso
corresponde al llanto por Saúl, que era hombre muy valiente; el amor a mis
amigos, mis sentimientos, mi gente con la que compartimos, ese es el llanto de
mis sentimientos, de mis afectos, ese es el llanto que David hace por Jonatán.
Y el llanto porque la causa de Dios ha quedado en entredicho, porque el plan de
Dios ha sido herido, porque a Él se le ha desatendido, porque a Él no se le ha
obedecido. Son tres llantos y tres amores distintos, David, ama lo grande y
bello, ama a sus amigos, ama la causa de Dios.
Que Dios nuestro Señor infunda su Espíritu de amor en nosotros, para que en
nosotros crezcan también estos tres amores. Sobre todo, desde luego, pidámosle
para que crezca el amor a su unción, a su mismo Espíritu, a su plan entre
nosotros. Y que los otros amores, el amor de sentimiento y el amor por lo
grande, que esos otros amores vayan de la mano con el amor de Dios y al plan de
Dios.
SALMO RESPONSORIAL: 79
R. / Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.
Pastor de Israel, escucha,
tú que guías a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines,
resplandece ante Efraím, Benjamín y Manasés.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
Señor Dios de los ejércitos,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica?
Les diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las contiendas
de nuestros vecinos, nuestros enemigos
se burlan de nosotros. R.
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 3, 20-21
“Muchos decían que no estaba en sus cabales”
En aquel tiempo volvió Jesús con sus
discípulos a casa y se juntó tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al
enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus
cabales. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La misión de Jesús desata el asombro de los creyentes sencillos, la
oposición de escribas y fariseos y el rechazo de sus propios parientes. Marcos
es el único evangelista que resalta la tremenda oposición que suscitó la acción
de Jesús, y no duda en señalarnos la confusión que la actitud de Jesús genera
entre sus allegados. Al parecer, la reacción de la parentela de Jesús se desata
cuando se enteran de la conformación de un grupo permanente de seguidores de
Jesús. El texto indica que sus familiares no aceptan el estilo profético que
Jesús asume y el hecho de que encuentre tanta acogida en Cafarnaún y sus
alrededores. Nosotros debemos preguntarnos si no nos ocurre nada semejante.
Muchas veces nos contentamos con una existencia tranquila en la medida que lo
permiten las circunstancias, pero nos angustiamos cuando un hermano, un hijo o
incluso uno de nuestros padres se dedica mucho a actividades que consideramos
propias de profetas o de gente religiosa. Todo está bien mientras no desafíen
nuestras convicciones. Pero, aceptar el evangelio significa colocarse fuera de
sí a la escucha de Dios y al servicio de los otros
¿Queremos una religión que nos tranquilice o una que nos mueva?
ORACIÓN
Señor, abre nuestro corazón hoy para escucharte a través de tu palaba, ser
dóciles a la misión, danos oídos atentos a tu propuesta, queremos hoy dejarnos
seducir por la fuerza de tu palabra, que ella sea para nosotros luz en nuestro
caminar, fortaleza en medio de nuestras debilidades y nos haga estar en
movimiento. Hoy te pedimos que podamos sentir y asumir como tu, la locura del
Reino que todo lo hace nuevo. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Luz
Marina Triana en su cumpleaños. Amén.
“Cristo nos amó con locura, locura de amor
hasta la cruz. Que se nos contagie esta locura para amarlo así a Él y al
prójimo”
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