“SU PALABRA DÍA A
DÍA NOS TRANSFORMA”
Dando
gracias y bendiciendo sinceramente a nuestro Buen Dios, quiero iniciar
este nuevo año; confiado en su amor misericordioso y en su poder sin límites
que nos hace vencedores. Seguro que a lo largo de este año tendremos que
enfrentar batallas o situaciones de adversidad, quiero desde hoy motivarles e
invitarles a que lo hagamos siempre confiados en la generosidad de nuestro Dios
y diciéndole como el salmista: “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿De quién
podre tener miedo?, el Señor defiende y protege mi vida ¿A quién habré de
temer?”(Salmo 27). Abandonados en esta confianza en el Señor, seguros(as) que
en el encuentro con su Palabra día a día conoceremos, amaremos, seguiremos y
serviremos más a la persona maravillosa de Jesús. El encuentro con esta bendita
Palabra es la única garantía que vamos a poder enfrentar y derrotar todas
nuestras adversidades y adversarios. La Palabra de Dios es fuente de luz y de
fe; esto lo afirma San Pablo en la carta a los Romanos 10,17: “La fe nace del
oír y el mensaje que se escucha es la Palabra de Cristo”. El encuentro
diario con esta Palabra nos fortalece en nuestra fe y nos da la plena certeza
que el Señor esta a nuestro lado en todas las situaciones cotidianas. Por duras
que sean algunas pruebas que nos angustian, no olvidemos que “En todo
interviene Dios para el bien de los que le aman” (Romanos 8,28).
Anteriormente decimos que la Palabra es luz que nos ilumina el camino es decir
se hace discernimiento; y el discernimiento es clave en todas las decisiones
que tengamos que tomar en este nuevo año; el salmista llega a confesar: “Tu
Palabra es lámpara a mis pies y una luz en mi camino”. Escuchar la Palabra de
Dios, meditarla, creerla, guardarla en el corazón y ponerla por obra es la
seguridad de tomar sabias y prudentes decisiones en nuestra vida. El creyente
que quiera construir su vida sobre una roca firme y orientarla con seguridad
esta invitado a seguir estos anteriores consejos.
Sé
que comenzando año todavía estamos inundados con el espíritu de alegría,
esperanza y ánimo de la Navidad; sé que todavía están vivos muchos sueños,
metas y proyectos; pero hay que tener cuidado que no se nos empiece a infiltrar
el espíritu del desencanto, desánimo y pereza, cuando van apareciendo los
problemas y las dificultades. En el encuentro diario con esa Palabra nuestra
expectativa debe ir creciendo aún en momentos de dificultades. No olvidar que
así como al pueblo en la antigüedad para cada uno de nosotros hoy, comenzando
este nuevo año Dios sigue teniendo un propósito o gran deseo para con nuestras
vidas: “Llevarnos a la tierra prometida”. Para ello nos recuerda el
ejemplo de un servidor que es llamado Caleb que a diferencia de los demás en
los momentos de la prueba supo ser fiel y seguir por encima de todo al Buen
Dios y por eso pudo entrar a la bendición que es la Tierra Prometida.
Que
este nuevo año 2026 desde sus comienzos sea un batallar y esforzarnos día a día
como fruto del encuentro con su Palabra para ir entrando poco a poco al
cumplimiento y realización de todas esas maravillosas promesas del amor de Dios
que podríamos llamar Tierra Prometida o desarrollo de la felicidad plena o
realización de las diferentes áreas de nuestra existencia humana.
Los
animo a seguir caminando juntos(as) en este camino de búsqueda hacia el verdadero
sentir de nuestra existencia.
Roberto
Zamudio
PROMESA BÍBLICA DEL MES
“A mi siervo Caleb, por cuanto fue fiel y hubo en el
él otro espíritu y decidió seguirme lo meteré a él y a su descendencia en la
tierra prometida”. Números 14,24
ORACIÓN AL COMENZAR EL DÍA
El
primer sentimiento, pensamiento y palabra comenzando este nuevo año es:
“GRACIAS BENDITO ALABADO Y ADORADO SEAS POR SIEMPRE, PADRE DIOS”. Gracias por
el renovar tú venida en mi vida, en la Navidad que acabo de celebrar. Gracias
por este nuevo año 2026 que estoy iniciando, que de antemano quiero que sea
para ti, y desde tu nombre y presencia para nuestros hermanos como bendición.
Reconozco que te necesito más que ayer, más que el año anterior, por eso Buen
Dios no te canses de seguir viniendo y naciendo a través de esta cartillita y
diferentes circunstancias a mi vida y la de los que me rodean. Ayúdame a seguir
creciendo en fe, en esperanza, en misericordia, perdón y solidaridad con
nuestros hermanos. Dame del Espíritu de valentía que le diste a tu siervo Caleb
y empújame con autoridad a enfrentar y derrotar a los Jericós (Obstáculos) que
se me presentaran en este nuevo año. Renuévame cada vez más, con la
luz, sabiduría y visión de tu Espíritu Santo. Llévame a hacer cada mes y cada
día de este año una oportunidad de encuentro contigo, con tu creación, con
nuestros hermanos y con nosotros mismos. Colócame personal y comunitariamente
en sintonía con los diferentes temas, reflexiones y propuestas que a través de
esta cartillita seguiré lanzando en tu nombre a mis hermanos(as). Ayúdame a
seguir avanzando en el proceso de cambio y transformación. Que pueda hacer del
encuentro diario contigo una oportunidad para experimentar buenas noticias, y
ser instrumento o motivo de una “Buena Noticia para los demás”. En tu Buen
Nombre Señor Jesús, Dios de la vida, quiero iniciar este nuevo día y este nuevo
año, seguro(a) que tu bendición siempre va a estar conmigo. Amén
ORACIÓN
AL FINALIZAR EL DÍA
Amado
Dios, de igual manera como inicié el día en la mañana, ahora al llegar la noche
me dispongo a ir al descanso no sin antes: Reconocer, valorar, agradecer y
bendecir todas las muestras y signos de tu bondad que a lo largo de este día me
han acompañado. Gracias por todo lo vivido, aprendido y compartido a lo largo
de este día. He experimentado tu amor en cada oportunidad y circunstancia que
hoy he tenido que enfrentar. Gracias por regalarme nuevas fuerzas, cuando mi
cuerpo por el trabajo físico se sintió desfallecer, gracias por tu Espíritu de
vida que me animó para seguir adelante cuando tuve que enfrentar momentos
difíciles en este día. Inúndame a esta hora de la guía y animación de tu
Espíritu Santo para que a través de Él pueda prepararme para un buen descanso;
ayúdame a controlar y dominar esa nuestra naturaleza humana que tanto se
equivoca en los momentos de relacionarme y convivir con mi prójimo. Me abandono
a esta hora en ti, en tus manos tiernas de Madre y Padre, someto mi sueño
y el reposo que me provees para recuperar fuerzas y así estar preparado
para el día de mañana que con ilusión y esperanza quiero desde ya empezar a
vivir. Gracias y Bendito seas por siempre. Amén
CUMPLEAÑOS
Saludamos
con especial cariño a cada una y cada uno de ustedes y en oración agradecemos
al Dios de la vida y el amor por el regalo de un nuevo año de sus benditas
vidas.
1
Diana Carolina Franco e Irma Garzón
4.
Janet Romero
5.
Nazly Hurtado y Francisco Zamudio
6.
Martha Prada
7.
Beatriz Hernández y Rosalba Avendaño
15.
Rosa Reina
20. Magda Táutiva
24.
Luz Marina Triana