sábado, 1 de noviembre de 2025

NOVIEMBRE 2025

 

LA PACIENCIA EN MEDIO DE LAS PRUEBAS

 

Reflexionemos este mes  sobre la Paciencia, sigamos dando algunos aportes especialmente en clave de dificultad, adversidad o prueba. La paciencia es una de las frases que más aparece no solamente en la boca del ser humano, sino en la pantalla de muchos de nuestros computadores varias veces al día: “Tenga paciencia, esta operación tardará unos minutos”. Decirlo y leerlo parece fácil, pero qué difícil es cuando se está viviendo un momento de dificultad,  de angustia, de necesidad, de demanda de un ejercicio personal. La paciencia es totalmente ajena a la naturaleza humana, es más bien, una manifestación sobrenatural de la presencia divina en nuestro ser.

La reacción humana ante los malos momentos, ante el conflicto, las crisis, las pruebas, o las cargas que a veces tenemos que llevar es la de minimizar el peso, buscar la mejor y la más fácil opción o esquivar las dificultades. Cuantas veces le hemos rogado a Dios que nos dé paciencia ante la dificultad, que nos dé una carga más liviana, o que nos la quite, inconscientemente ignoramos que con una actitud facilista de la paciencia, no se van a solucionar los conflictos de raíz que tenemos; cuando lo que estamos haciendo es retrasar nuestro desarrollo madurativo, ya que son justamente las dificultades que a veces atravesamos, los grandes desafíos que la vida nos propone, los que nos hace más fuertes. San Pablo lo afirma de esta manera: “Por amor a Cristo, me gozo en las debilidades, afrentas, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias, porque cuando soy débil entonces soy más fuerte” 2da de Corintios 12,10. Nos surge una gran pregunta, ¿Cómo puede este hombre  hablarnos de paciencia ante los embates de la vida?. La respuesta: Porque tenía una sobredosis especial de fortaleza ante su debilidad inherente, que venía del Dios mismo, porque en él reposaba el poder de Cristo Jesús. Cuando tú y yo aprendamos que en medio de los problemas lo más importante es buscar la gracia, la presencia o bendición de Dios, vamos a encontrar lo suficiente para nuestras necesidades y los problemas. Quizás algunos de ustedes puedan estar atravesando algunas situaciones difíciles que necesitan de paciencia, de fortaleza, pero más que eso, que necesitan del amor, de la dirección y guía de Dios; puede ser este el instante en que invitemos a Jesús a nuestras vidas, le pidamos que a través de su Espíritu Santo tome el control y dirección de nuestro temperamento y carácter y nos siga moldeando para llevarnos a través del dolor y el sufrimiento a la madurez.  La paciencia es el fruto del obrar de Dios en nuestras vidas. A menudo nosotros siempre tenemos prisa, estamos de afán pero Dios no. Es posible que nos sintamos frustrados(as) con el proceso aparentemente lento del problema que no se resuelve y que estamos experimentando. Una de las frustraciones y a veces de la cosas más difíciles de entender es que el programa de Dios,  raramente es igual al nuestro, pero escuchémoslo nuevamente:  Dios nunca anda de prisa pero siempre llega a tiempo. El usará toda nuestra vida, preparándonos para nuestro papel definitivo en la eternidad. Si nos matriculamos en la escuela de la paciencia, y en ella, nos ejercitamos constantemente seremos perfectos y cabales, aptos para enfrentar cualquier circunstancia adversa que se nos presente. En momentos de prueba y de dificultad recordemos cuánto hemos progresado, y no únicamente cuanto nos falta. Busquemos y descubramos el recurso divino del Espíritu Santo que nos capacita para ser pacientes. Todavía hay capítulos de nuestra vida que están inconclusos. Ya llegarán. En el Antiguo Testamento Ana la madre del profeta Samuel, espero pacientemente y vio al Señor convertir su tristeza en un gozo abundante, 2da Samuel 1,10. Para todos los que creemos y esperamos en el Señor Jesús, los días de sufrimiento y las largas horas de aguante nos traerán con toda seguridad un día muy pronto que dará paso al gran regocijo y bendición.

 

“VALE LA PENA, EN MEDIO DE LAS DIFICULTADES, CON PACIENCIA SEGUIR ESPERANDO LA BENDICIÓN DE DIOS QUE NO FALTARÁ”

 

                                                                       

 

Dios los bendiga.

Roberto Zamudio

 

PROMESA BÍBLICA DEL MES:

 

 

“Por este niño oraba y oraba y por fin el Señor me ha concedido la petición que le hice” 1ra SAMUEL 1,27

 

 

ORACIÓN AL COMENZAR EL DÍA

Dios bondadoso y generoso, Buenos días. Ya casi terminando este año, deseamos reconocer lo que Tú has hechos, haces y seguirás haciendo por cada uno(a) de tus hijos y por el mundo entero. Si Señor, porque así seamos ingratos, permaneces fiel. Perdona por favor nuestra falta de conciencia por todo lo que recibimos, por tu gran amor y misericordia. Este mundo que se caracteriza hoy por la indiferencia, el egoísmo y darte la espalda, no reconoce todo lo que nos has dado, la vida, la naturaleza que produce el alimento, el vestido, el techo, y tanta belleza; nos has dado la familia y una oportunidad de caminar bajo tu amparo, guía y fortaleza para tener relaciones y vivencias dignas, organizadas y armoniosas por donde vayamos. No queremos ser como los diez leprosos, que recibieron tu sanidad y solo uno se devolvió a darte las gracias y alabar tu amor misericordioso y desinteresado. En tus manos colocamos  en este día la vida que nos regalas y la de todos nuestros seres queridos. Amén 

 

ORACIÓN AL FINALIZAR EL DÍA

 

Buen Dios, al terminar este día traemos ante ti nuestra vida, cansada del camino y sedienta de ti, buscando tu refugio y descanso.  Hay tantas cosas que nos agobian, que tal vez no entendemos de nuestro ser interior, pero también de lo que nos rodea; la enfermedad, la injusticia, tantos seres humanos sumidos en el consumo de drogas, tanto irrespeto a la vida, tanto anhelo de poder, de dinero y de un falso desarrollo, que a toda costa lo que quiere es aniquilar lo más preciado que son nuestros recursos naturales; tanta pérdida del valor del amor en la familia, en el  prójimo, en Ti Señor. Sin embargo, Tú siempre estás dispuesto a recibirnos con los brazos abiertos y darnos ese amor que tanto necesitamos. Porque Tu eres el único que nos puede llenar completamente ahora y siempre. Gracias porque nos fortaleces, nos guías y habilitas para ser sal y luz del mundo. Gracias Señor por lo que nos diste hoy y por todo lo que nos tienes preparado para mañana, tenemos la certeza que bajo tu amparo lo viviremos de la mejor manera. Amén.

 

CUMPLEAÑOS

 

1. Yolanda Betancur

2. Aura Cecilia Ocampo

4. Héctor Buitrago y Ana González

5. Miriam González

9. Sandra Franco y Laura María Alvarado Corredor 

12. Leticia Hospital

13. Raquel Rodríguez

18. Jeiler Andrade Leudo

23. Sandra González

26. Servando González

27. Lucía González

28. Mireya Barahona

29. Martha Lucia Díaz

 

DIAS ESPECIALES

1.      Día del (la) Vigilante

6.   Día del (la)Policía

22. De los Músicos

24. Día del Psicólogo(a) y del Agrónomo(a)

 

Sábado 01 de Noviembre de 2025

 

Todos los Santos

 

“COMUNIÓN PLENA CON DIOS”

 

PRIMERA LECTURA

APOCALIPSIS 7,2-4.9-14

 

“Apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua”

 

Yo, Juan, vi a otro ángel que subía del oriente llevando el sello del Dios vivo. Gritó con voz potente a los cuatro ángeles encargados de dañar a la tierra y al mar, diciéndoles: "No dañéis a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que marquemos en la frente a los siervos de nuestro Dios." Oí también el número de los marcados, ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de Israel. Después esto apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Y gritaban con voz potente: "¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!" Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro vivientes cayeron rostro a tierra ante el trono, y rindieron homenaje a Dios, diciendo: "Amén. La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén."

Y uno de los ancianos me dijo: "Ésos que están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido?" Yo le respondí: "Señor mío, tú lo sabrás." Él me respondió: "Éstos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero."  Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 Al comenzar este mes, la Iglesia nos invita a celebrar con gozo la solemnidad de Todos los Santos. Hoy, la Palabra de Dios orienta nuestra mirada hacia la meta. Esta lectura nos presenta un panorama espectacular y hermoso: la visión de una inmensa multitud que goza victoriosa y alaba a Dios en el cielo. Es la Iglesia de los Santos, de aquellos que siguieron fielmente a Jesús y ahora gozan de plena alegría en la eternidad de Dios.  Nos hable el texto de una muchedumbre incontable que estaba delante de Dios era «de toda lengua, pueblo, raza y nación»... En aquel entonces, hablar de «las naciones» implicaba a las religiones, porque cada pueblo-raza-nación era considerado que tenía su propia religión. A Juan le parece contemplar reunidos, en aquella apoteosis, no sólo a los de su propia religión, sino a todos los pueblos, lo que entonces equivalía a decir: a todas las religiones.

 

Podríamos  reflexionar sobre dos aspectos: el de la santidad misma (¿qué es, en qué consiste....?), y el del «Dios de todos los santos». La actitud universalista, la amplitud del corazón y de la mente hacia la universalidad, a la acogida de todos sin etiquetas particulares, siempre nos cuestiona la imagen de Dios. Dios no puede ser sólo nuestro Dios, “el nuestro”, el que piensa como nosotros e intervendría en la historia siempre según nuestras categorías y de acuerdo con nuestros intereses... Dios, si es verdaderamente Dios, ha de ser el Dios de todos los santos, el Dios de todos los nombres, el Dios de todas las utopías, el Dios de todos los hombres  ( religiosos o no).  Dios está más allá de toda religión concreta. Está «con todo el que ama y practica la justicia, sea de la religión que sea», como dijo Pedro en casa de Cornelio (Hch 10).  Que cada día sea una oportunidad para nosotros de buscar hacer la voluntad de Dios, de hacer siempre el bien, de crear ambientes de solidaridad, equidad, justicia en nuestra realidad y de mantener una mente y un corazón abierto hacia los demás.

 

SALMO RESPONSORIAL: 23

R. / Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

 

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,

el orbe y todos sus habitantes:

él la fundó sobre los mares,

él la afianzó sobre los ríos. R.

 

¿Quién puede subir al monte del Señor?

¿Quién puede estar en el recinto sacro?

El hombre de manos inocentes

y puro corazón,

que no confía en los ídolos. R.

 

Ése recibirá la bendición del Señor,

le hará justicia el Dios de salvación.

Éste es el grupo que busca al Señor,

que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Después de anunciar las condiciones morales para que el culto a Dios tenga sentido, se dramatiza la entrada de Dios, Rey de la gloria, en el templo. En la liturgia se aplica este salmo a la entrada de Cristo al santuario celestial, a su glorificación definitiva. De Él también se puede decir que es el Rey de la gloria.

 

SEGUNDA LECTURA

1JUAN 3,1-3

 

“Veremos a Dios tal cual es”

Queridos hermanos: Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no le conoció a él. Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. Todo el que tiene esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él es puro. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El secreto de la santidad no está en el esfuerzo humano sino en la iniciativa gratuita de amor con que Dios nos llama a ser sus hijos. En otras palabras, Dios nos quiere tanto, que desea que seamos como Él. “Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!”. Dios se inserta en nuestra historia imprimiéndole a nuestro ser su misma santidad y haciendo así de nuestra vida una bendición para el mundo.

 

 

LECTURA DE EVANGELIO

MATEO 5,1-12A

 

“Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo”

 

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: "Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Aparece Jesús seguido por multitudes judías y paganas; su actividad trasciende las fronteras de su pueblo. Sube al monte y se dispone a enseñar. El lugar nos refiere a Moisés, y la actividad a Dios mismo. Se sienta como un maestro y comienza a enseñar a sus discípulos.

Jesús va a hablar del Reino en muchas oportunidades, pero siempre de manera misteriosa, en parábolas. Aquí nos regala toda una propuesta para comenzar a vivir el proyecto del Padre, en el aquí y ahora de la historia, sabiendo que su consumación plena será al final de los tiempos. La misma lógica del reinado de Dios, que no encaja en la lógica del sistema imperante, no se entiende sino en la paradoja misma: “Felices los afligidos”, “felices los desposeídos”. La lógica de Jesús es ilógica para aquellos que no piensan y sienten desde el corazón de Dios. La herencia de la tierra es el Reino mismo que ya viven los que todo lo esperan en Dios, los que no acumulan, sino que comparten lo propio. En ellos ya está Dios reinando. El programa de Jesús nos invita también a no descansar en la búsqueda de la paz, que proviene de la justicia, y a asumir el riesgo profético que lleva consigo el oponer una alternativa de inclusión, solidaridad e igualdad al sistema de opresión e injusticia. La persecución y la injuria serán elementos para discernir si nuestras opciones son las de Jesús y el Reino u otras.

Esta invitación es a vivir la verdadera santidad a la que nos llama la liturgia del día de hoy. Ser santos en el día a día para hacer realidad el Reino que Jesús nos mostró con palabras y hechos.

 

ORACIÓN

Señor quienes han logrado vivir según tu proyecto de amor, nos dan testimonio del gozo  y felicidad plena de una vida bienaventurada que se ha centrado en el servicio a quienes más lo necesitan. Por eso te pedimos que mientras permanezcamos en esta tierra logremos, vivir las Bienaventuranzas y  ser testigos alegres que proclaman tu Evangelio, no solo con la palabra sino sobre todo con nuestras obras. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Yolanda Betancourt en su cumpleaños. Amén 

 

“La vida de personas que entregaron todo a Dios, son ejemplo para quienes aún existimos”

Domingo 02 de Noviembre de 2025

 Conmemoración de todos los fieles difuntos

 


“LA INMENSIDAD DE LA MISERICORDIA DIVINA”

 

PRIMERA LECTURA

SABIDURÍA 11, 22-12,2

 

“Te compadeces, Señor, de todos, porque amas a todos los seres “

 

Señor, el mundo entero es ante ti como grano de arena en la balanza, como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra. Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes, cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado. Y ¿cómo subsistirían las cosas, si tú no lo hubieses querido? ¿Cómo conservarían su existencia, si tú no las hubieses llamado? Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida. Todos llevan tu soplo incorruptible. Por eso, corriges poco a poco a los que caen, les recuerdas su pecado y los reprendes, para que se conviertan y crean en ti, Señor. Palabra de  Dios.

 

REFLEXIÓN

La lectura de hoy del libro de la Sabiduría presenta una bella e impecable imagen de Dios... y es una bella oración meditativa sobre Dios. La misericordia divina, no es sólo un "sentimiento." Produce fruto y su fruto es la conversión. La primera lectura  describe a Dios de modo poético, muy hermoso: "a los que caen, los vas recogiendo poco a poco, los reprendes y les traes a la memoria sus pecados, para que se arrepientan de sus maldades y crean en ti Señor."

Es interesante notar en este último versículo que la misericordia en realidad no elimina la justicia. El reconocimiento del pecado cometido es una obra de la misericordia adentro de nosotros; tal reconocimiento mueve a dolor de amor, es decir, arrepentimiento. Tal dolor es de algún modo también obra de justicia que nos hace "pagar" por el mal cometido. No es entonces que la misericordia elimine el hecho de la culpa o el hecho de que es necesaria una restitución de la gloria divina que hemos usurpado y robado con esa culpa. La misericordia no quita la obra de la justicia, ni la justicia excluye el poder de la misericordia: van juntas porque vienen de Dios.

 

SALMO RESPONSORIAL: 144

R. / Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

 

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;

bendeciré tu nombre por siempre jamás.

Día tras día, te bendeciré

y alabaré tu nombre por siempre jamás. R.

 

El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad;

el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas. R.

 

Que todas tus criaturas te den gracias,

Señor, que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas. R.

 

El Señor es fiel a sus palabras,

 bondadoso en todas sus acciones.

El Señor sostiene a los que van a caer,

endereza a los que ya se doblan. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El salmista no puede contenerse de "dar gloria" a su rey que es Dios. Alaba su "gloria", su "magnificencia", su "grandeza" su "poder", su "esplendor"... ¡Cualidades eminentemente reales!.  Pero canta también su bondad, su justicia, su ternura, su piedad, su amor, su fidelidad, su proximidad . Cualidades más que todo paternales.¡ Dios es Rey! Pero un rey que pone todo su poder al servicio de su amor y derrama sus bendiciones sobre la humanidad. No es un potentado dominador y lejano: se interesa por su creación y en ella difunde la vida.

 

SEGUNDA LECTURA

2TESALONICENSES 1, 11-2, 2

 

“Que Cristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él “

 

Hermanos: Pedimos continuamente a Dios que os considere dignos de vuestra vocación, para que con su fuerza os permita cumplir buenos deseos y la tarea de la fe; para que así Jesús, nuestro Señor, sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo. Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En esta segunda lectura escrita a la comunidad de Tesalónica, debemos entender el texto de Pablo, en la realidad o contexto que se produce.  Al parecer, algunos exaltados fanáticos de esa comunidad habían difundido la idea de que la venida del Señor ( parusía) era ya, con lo cual habían creado pánico alarmando a los creyentes, como sucede hoy en día en medio de algunas iglesias fanáticas. Estas afirmaciones se fundaban en supuestas revelaciones y visiones de algunos miembros de la comunidad y en algunas frases mal entendidas de Pablo en su carta anterior, que podían ser y fueron, de hecho, muy mal interpretadas. En efecto, la exhortación a la vigilancia ante la repentina venida del Señor y la insistencia en la necesidad de orar comunitariamente sin interrupción, se  prestaban a una interpretación milenarista; se llamaba “milenarismo” a la actitud fanática de algunos primeros cristianos que con el pretexto de la inmediata venida del Señor, se desentendían de vivir su realidad en el mundo

y la sana convivencia, dejando sus familias y el trabajo sólo para dedicarse para el ayuno y la oración. Pablo condena aquí esa actitud, los exhorta a no olvidarse de su realidad familiar, social y laboral motivándolos en una actitud de fe viviendo el presente y serenando los ánimos de la comunidad         

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 19, 1-10

 

“El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”

 

En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa." Él bajo en seguida y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador." Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor: "Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más." Jesús le contestó: "Hoy ha sido la salvación de esta casa; también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En el evangelio de hoy, Jesús nos enseña hoy que el Padre–Dios no deja de ser el mismo, siempre compasivo perdonador, amigo de la vida, siempre saliendo al encuentro de sus hijos y construyendo con ellos una relación nueva de amor. Las lecturas de este domingo son una preciosa descripción de este comportamiento de Dios con la persona humana. Nos dicen que Dios ama entrañablemente todo lo que existe, porque su aliento de vida está en todas las cosas.

El episodio de la conversión de Zaqueo se encuentra en el itinerario o “camino” de Jesús hacia Jerusalén y sólo lo encontramos narrado por el evangelio de Lucas. En él pone de manifiesto el evangelista, una vez más, algunas de las características más destacadas de su teología: la misericordia de Dios hacia los pecadores, la necesidad del arrepentimiento, la exigencia de renunciar a los bienes, el interés de Jesús por rescatar lo que está “perdido”. Este evangelio es una ocasión excelente para recordar que éstos son los temas que se destacan en el material particular de la tradición lucana y que resaltan la predilección de Jesús por los pobres, marginados y excluidos.

El relato nos muestra la pedagogía de Dios, en la persona de Jesús, hacia aquellos que actúan mal. Dios es paciente y compasivo, lento a la ira y rico en misericordia, corrige lentamente, respeta los ritmos y siempre busca la vida y la reconciliación. En este sentido, Dios es definido como “el amigo de la vida”, y buscando ésta, su auténtica gloria, sale hacia el pecador y lo corrige, le brinda su amor y lo salva.

Muy seguramente nosotros, por nuestra incapacidad de acoger y perdonar, no hubiéramos considerado a Zaqueo como un hijo bienaventurado de Dios, como no lo consideraron sus paisanos que murmuraron contra Jesús diciendo: “Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador”. Decididamente, Jesús y sus contemporanéos creían en un Dios diferente. Por eso pensaban también de forma diferente. Para el judaísmo de la época el perdón era cuestión de ritos de purificación hechos en el templo con la mediación del sacerdote, era un puro cumplimiento; para Jesús la oferta del perdón se realiza por medio del Hijo del hombre, ya no en el templo sino en cualquier casa, y con ese perdón se ofrece también la liberación total de lo que oprime al ser humano.

 

ORACIÓN

Señor reconocemos que eres el creador de todo cuanto existe y amante de la creación, enséñanos a amar tu obra y a comprometernos en  solidaridad y  justicia para con todos los que amas y quieres liberar. Ayúdanos a mirar con tus ojos y a pensar a tu manera y no a la manera del mundo; a ser pacientes y compasivos con los que nos rodean, a estar siempre comprometidos con tu palabra en la construcción de una sociedad basada en los valores del evangelio. Oramos, damos gracias y bendecimos las vidas de Aura Cecilia Ocampo y Luz Avellaneda en su cumpleaños. Amén

 

“Quienes, con amor abren su corazón a otros y disponen tiempo para compartir con los más necesitados, tienden a transmitir salud, vigor y optimismo”