viernes, 1 de agosto de 2025

Jueves 28 de Agosto de 2025

 


“AMAR Y VIGILAR”

 

PRIMERA LECTURA

1 TESALONICENSES 3,7-13

 

“Que el Señor os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos” 

 

Hermanos, en medio de todos nuestros aprietos y luchas, vosotros, con vuestra fe, nos animáis; ahora nos sentimos vivir, sabiendo que os mantenéis fieles al Señor. ¿Cómo podremos agradecérselo bastante a Dios? ¡Tanta alegría como gozamos delante de Dios por causa vuestra, cuando pedimos día y noche veros cara a cara y remediar las deficiencias de vuestra fe!. Que Dios, nuestro Padre, y nuestro Señor Jesús nos allanen el camino para ir a veros. Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos. Y que así os fortalezca internamente, para que, cuando Jesús, nuestro Señor, vuelva acompañado de todos sus santos, os presentéis santos e irreprensibles ante Dios, nuestro Padre. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Pablo colma de cariño y elogios a los fieles de Tesalónica, según vemos en la primera lectura. Pero ese afecto no le hace ciego. La fe de los tesalonicenses ha recibido buenas bases pero aún debe madurar, completarse, crecer. Ese dato es muy importante y va mucho más allá de la circunstancia particular de ese lugar y de ese momento. Que la fe debe crecer significa que el acto de creer tiene, en su simplicidad, una cierta estructura. No es algo tan sencillo como "blanco o negro". Uno puede "ya" tener fe, y sin embargo no tener "suficiente" fe, o no tener una fe madura. Esto nos obliga a preguntarnos qué es crecer o madurar en la fe.  Otro modo de plantear la pregunta es: ¿qué le puede faltar a quien ya cree que Jesús es el Mesías y el Señor? Los cristianos tesalonicenses ya creían, evidentemente, en Jesucristo, pues le hemos escuchado a Pablo decir, en el capítulo primero de esta misma Carta, que "su fe en Dios ha llegado a ser conocida, no sólo en Macedonia y Acaya, sino en todas partes". Y sin embargo, algo falta a esa fe, que es tan grande y ya famosa. ¿No es cosa de ponerse a meditar un poco?. Tradicionalmente los protestantes han afirmado que la fe, fe viva en Cristo, es suficiente. Y en cierto sentido es así. Pero también es verdad, y también lo enseña la Biblia, que a esa fe viva algo le falta, o por lo menos, algo le puede faltar, dado que los tesalonicenses tenían esa fe, que necesitaba ser completada. Por hoy quedemos con esa inquietud. En cierto modo el resto de la Carta que estamos meditando nos ayudará a encontrar respuesta a nuestra pregunta sobre la madurez de la fe.

 

SALMO RESPONSORIAL: 89

R./ Sácianos de tu misericordia, Señor, y estaremos alegres. 

 

Tú reduces al hombre a polvo,

diciendo: "Retornad, hijos de Adán."

Mil años en tu presencia

son un ayer, que pasó;

una vela nocturna. R.

 

Enséñanos a calcular nuestros años,

para que adquiramos un corazón sensato.

Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?

Ten compasión de tus siervos. R.

 

Por la mañana sácianos de tu misericordia,

y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

Baje a nosotros la bondad del Señor

y haga prósperas las obras de nuestras manos. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

La experiencia de fe lleva al salmista a un diálogo en que se expresa el misterio de Dios y la absoluta dependencia del ser humano respecto de él, y le pide protección y guía. También San Pablo exclama: “¡Qué abismo el de la generosidad, de la sabiduría y de la providencia de Dios! ¡Qué insondables son sus juicios y que insospechables sus caminos!”     

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 24, 42-51

 

“Estad preparados”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. ¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Pues, dichosos ese criado, si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes. Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo hará pedazos, mandándolo a donde se manda a los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El evangelista Mateo nos presenta las actitudes con que los discípulos debemos preparar la llegada del Hijo del Hombre. En aquel tiempo, como ahora, al “sentir y captar que esta venida tarda” surgen en nuestra vida cotidiana abandono, dejadez, rutina y enfriamiento que impiden estar dispuestos a recibir al Señor en el aquí y ahora y por consecuencia en el momento final de la historia. Ello rompe la intención de quienes son constantes. ¿Qué hacer al respecto? Jesús nos insiste en no desfallecer y en vivir atentos y vigilantes a las enseñanzas que nos ofreció con su palabra y su vida con la certeza de que el Señor vendrá, aunque no sabemos ni el día ni la hora y por ello debemos estar en vela y preparados viviendo el día que nos ofrece el Señor como si fuera el primero, el único y el último de nuestra vida terrena. Que el tiempo de la espera no desanime nuestra sensatez y fidelidad diarias.

 

ORACIÓN

De nuevo, Padre Dios, gracias y alabanzas a ti por este nuevo momento de encuentro contigo. Que cada vez más seamos conscientes de que tú nos has hecho no dueños sino simplemente administradores de tus bienes. Te pedimos hoy en clamor, Buen Dios, nos regales la bendición en tu Espíritu, de permanecer siempre atentos a tu venida, para poder recibirte con un corazón agradecido,  lleno de amor y con unas manos llenas de buenas obras para así entrar a gozar contigo, de tu Reino Eterno. Oramos, damos, gracias y bendecimos la vida de Miriam Riveros en su cumpleaños. Amén.

 

 

“Estar despiertos consiste en darnos cuenta de lo que sucede dentro y fuera de nosotros y lo que nos distrae de lo esencial de Dios”

 

Viernes 29 de Agosto de 2025

  Martirio de San Juan Bautista

 

“TESTIMONIO HEROICO”

 

PRIMERA LECTURA

JEREMÍAS 1, 17-19

 

“Diles que yo te mando. No les tengas miedo”

 

En aquellos días recibí esta palabra del Señor: "Ciñete los lomos, ponte en pie y diles lo que yo te mando. No les tengas miedo, que si no, yo te meteré miedo de ellos. Mira; yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes y príncipes de Judá, frente a los sacerdotes y la gente del campo. Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte." Oráculo del Señor. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

Al celebrar hoy la memoria y discipulado de Juan el Bautista, reflexionamos en la primera lectura en torno al llamado del profeta Jeremías. Dios afirma que Él es que primero ve, luego escoge y tercero llama a su profeta, aunque éste y casi todos ponen una excusa y dificultad a ese llamado; pero Dios no se desanima y ante los obstáculos que encuentra a su llamado lo sigue buscando, lo confirma, y le promete su asistencia y compañía permanente, aún en medio de los ataques y las dificultades. Dios aparece en el texto como quien quiere comunicar a su pueblo y a todas las naciones su voluntad y sus planes de salvación. El profeta es el corazón de Dios en medio de su pueblo, es presentado como el instrumento y la boca de este mismo Dios, (vocero). Pero, al mismo tiempo, como una persona plenamente humana, llena de debilidad y de miedos y que necesita sentir la fuerza y la ayuda de Dios en su vida.

De la misma manera el cristiano está llamado a tomar conciencia, cada vez más, de su condición  de hijo de Dios, de comunicar con valentía a todos los hombres y mujeres el mensaje del anuncio de la Buena Noticia, pero también la denuncia de todo lo que vaya en contra del proyecto de Dios.    

 

SALMO RESPONSORIAL 70

R. / Mi boca contará tu auxilio

 

A ti, Señor , me acojo:

no quede yo derrotado para siempre;

tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,

inclina a mí tu oído y sálvame. R.

 

Sé tu mi roca de refugio,

el alcázar donde me salve,

porque mi peña y mi alcázar eres tú,

Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.

 

Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza

y mi confianza, Señor, desde mi juventud.

En el vientre materno ya me apoyaba en ti,

en el seno tú mje sostenías. R.

 

Mi boca contará tu auxilio,

y todo el día tu salvación.

Dios mío, me instruiste desde mi juventud,

y hasta hoy relato tus maravillas. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El salmista apela a su larga experiencia de anciano para expresar, en medio de la aflicción, su confianza inalterable en la ayuda del Señor. Él quiere dejar un testimonio de la gracia de Dios a las generaciones venideras. Mezcla la petición con la acción de gracias.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MARCOS 6,17-29

 

“Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista”

 

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto.

 

La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras, que te lo doy." Y le juró: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino." Ella salió a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" La madre le contestó: "La cabeza de Juan, el Bautista." Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista." El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El Bautista derrama su sangre por ser fiel a los valores de la conversión que prepararon el camino del Mesías y que predicó sin descanso hasta ser encarcelado por los vicios de Herodes. La muerte violenta del Bautista nos es presentada por el evangelista para recordar la suerte que le espera a Jesús y a sus discípulos. Su misión, como la de Juan, acarreará la hostilidad, la persecución e incluso el martirio. Cuando trabajamos con una conciencia limpia por fomentar la verdad, ser defensores de los derechos de Dios y de su gloria, que el hombre tenga vida plena, haciendo frente a las fuerzas oscuras de los poderosos y violentos, estamos expuestos a correr la misma suerte de Juan el Bautista y de nuestro Salvador. Sin embargo, se nos recuerda también que no debemos tener miedo pues el Señor estará con nosotros en todo momento y resonando el mensaje feliz e invaluable de la resurrección. Muestra en tu vida un comportamiento verdaderamente cristiano. 

 

ORACIÓN

Señor, necesitamos fortalecer nuestro carácter y ayudar al prójimo, a fortalecer el suyo, pues ser débil lleva a la división y ruptura interior y a generar acciones de muerte, odio y confusión. Señor dolorosamente la historia de Herodes se repite  hoy, pues la Palabra dada por los  “importantes” es de más valor que la vida del pobre, del campesino humilde y honesto, de la persona que hace su trabajo con responsabilidad. Ayúdanos Señor a mantenernos en tus principios  sin perder nuestro norte que eres tú,  y vivir siempre sostenidos en fe.  Amén.  

 

 

“Hay quienes arriesgan su vida en lugares y situaciones difíciles pero mantienen su fe”

Sábado 30 Agosto de 2025

 


“¿CUÁLES SON MIS TALENTOS?”

 

 

PRIMERA LECTURA

1TESALONICENSES 4,9-11

 

“Dios mismo os ha enseñado a amaros los unos a los otros”

 

Hermanos: Acerca del amor fraterno no hace falta que os escriba, porque Dios mismo os ha enseñado a amaros los unos a los otros. Como ya lo hacéis con todos los hermanos de Macedonia. Hermanos, os exhortamos a seguir progresando: esforzaos por mantener la calma, ocupándoos de vuestros propios asuntos y trabajando con vuestras propias manos, como os lo tenemos mandado. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Dos rostros grandes y elocuentes de la vida cristiana dominan el breve texto de la primera lectura de hoy: el amor y la paz. Son como complementarios, porque donde hay en verdad el amor, no faltará la paz, y donde hay profunda paz, habita siempre el amor.

 Interesante, por destacar brevemente un punto, aquello que Pablo propone, con tanto sentido humano, como camino y lenguaje para la paz: que cada uno se ocupe de sus asuntos, que cada uno trabaje con sus manos. Todo indica que la primera fuente de los conflictos es que uno descuida sus tareas por criticar las del vecino.

 

SALMO RESPONSORIAL: 97

 

R./ El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

porque ha hecho maravillas:

su diestra le ha dado la victoria,

su santo brazo. R.

 

Retumbe el mar y cuanto contiene,

la tierra y cuantos la habitan;

aplaudan los ríos, aclamen los montes. R.

 

Al Señor, que llega para regir la tierra.

Regirá el orbe con justicia

y los pueblos con rectitud. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es un himno de alabanza al Señor, que estableció su trono en Sión para revelarse a Israel como Rey justo y poderoso. La benevolencia y la justicia con que el Señor gobierna a su Pueblo se manifiesta, en las figuras de Moisés, Aarón y Samuel: ellos son, a un mismo tiempo, los mediadores de la Revelación divina y un ejemplo constante para los seguidores. El despliegue del poder salvador de Dios llega a su punto culminante en la encarnación de su Hijo y su victoria frente a la muerte y la desobediencia.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 25,14-30

 

“Has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu señor”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.

Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La parábola de los talentos ofrece una enseñanza sencilla y exigente. Dios da a cada persona múltiples dones, los cuales no pueden estar ociosos sino en constante crecimiento. Podemos añadir dos cosas más. Dios reparte los talentos de acuerdo a las capacidades y necesidades de cada uno. Desafortunadamente, muchos cristianos viven más preocupados y con envidia de los talentos de los otros, que en conocer y desarrollar los propios. Todos los talentos, aún el más pequeño es como la semilla de mostaza, con posibilidades de crecer y cubrir nuestras necesidades. Dios nos pide seguir sus instrucciones, pero trabajar con autonomía. No somos títeres de Dios. La Palabra de Dios es una luz en el camino para tomar las mejores decisiones, pero cada uno es quien determina qué hacer y cómo hacerlo. Hacer la voluntad de Dios no significa esperar a que Dios nos dicte lo que debemos hacer, es descubrir creativamente lo que El quiere que hagamos de acuerdo a cada tiempo y lugar. ¿Cuál de nuestros talentos permanece enterrado y cuáles sin mucho crecimiento?

 

ORACIÓN

Gracias Señor, por este nuevo día, gracias por el reposo y descanso que nos has dado en la noche anterior. Gracias y Bendito seas por cada uno de los regalos o talentos que nos has dado. Además de tu propia vida, tu Palabra, tu familia (Comunidad-Iglesia), gracias por tu solidaridad para con todos nosotros, todos los que nos reconocemos  necesitados de ti. Multiplica, Buen Dios, según tu generosidad estos talentos; capacitándonos cada vez más y usándonos en el servicio a nuestros hermanos en el trabajo de tu Reino. Amén.

 

“Hemos recibido dones de Dios  y tenemos la libertad para enterrarlos o ponerlos al servicio de nuestro prójimo”

 

Domingo 31 de Agosto de 2025

 

“LA PRÁCTICA DE LA HUMILDAD PERFECTA”

 

PRIMERA LECTURA

ECLESIÁSTICO 3, 17-18. 20. 28-29

 

“Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios”

 

Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te querrán más que al hombre generoso. Hazte pequeño en las grandezas humanas, y alcanzarás el favor de Dios; porque es grande la misericordia de Dios, y revela sus secretos a los humildes. No corras a curar la herida del cínico, pues no tiene cura, es brote de mala planta. El sabio aprecia las sentencias de los sabios, el oído atento a la sabiduría se alegrará. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

En el libro de Eclesiástico, se dan consejos de sentido común: la conveniencia de proceder siempre con humildad, de hacerse pequeño en las grandezas humanas, de no darse demasiada importancia, tan en la línea del comportamiento y los consejos de Jesús que se ha hecho asequible, menos solemne,  y ya no se manifiesta, como Dios en el Antiguo Testamento, con señales de fuego, nubarrones, tormenta y estruendo, sino como mediador de la Nueva Alianza, como puente entre la comunidad y Dios. Para llegar a Dios, los cristianos tienen que pasar por Jesús, verdadero camino para el Padre y el único sendero que debe practicar la comunidad cristiana. Él se ha definido en el evangelio de Juan como camino, verdad y vida, o como camino que lleva a la verdad que es y conduce a la vida. Y la vida florece en plenitud cuando está impregnada de amor sin deseos de protagonismo, cuando se sabe ocupar el único lugar de libre elección del cristiano: el último puesto, para que no haya últimos, para que, como Jesús se propuso, no haya quienes estén arriba y abajo. Maravillosa utopía que nos empuja para conseguir cuanto antes la única aspiración o meta que debe ponerse el cristiano: la de hacer un mundo de hermanos, igualados en el servicio mutuo. Sobre todo una cosa en la primera lectura: el soberbio se arraiga en el mal. Y esto es verdad, porque la soberbia eleva tanto el propio criterio que la persona nunca o sólo difícilmente aceptará lo que le contradice. Este modo de obrar enceguece y priva de ayuda al soberbio, de modo que, cuanto más fuerte se cree, más débil es en realidad.

 

SALMO RESPONSORIAL: 67

R. / Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.

 

Los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios,

rebosando de alegría.

Cantad a Dios, tocad en su honor;

su nombre es el Señor. R.

 

Padre de huérfanos, protector de viudas,

Dios vive en su santa morada.

Dios prepara casa a los desvalidos,

libera a los cautivos y los enriquece. R.

 

Derramaste en tu heredad, oh Dios,

una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada;

y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad,

Oh Dios, preparó para los pobres. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

La comunidad alaba a Dios por su constante amor. Todos los pueblos deben reconocer la grandeza del Dios de Israel. La historia de liberación tiene su culminación en la historia de Jesús y de la iglesia. La invitación a unirse al pueblo de Dios en su acción de gracias se hace aún más universal.

 

SEGUNDA LECTURA

HEBREOS 12, 18-19. 22-24ª

 

“Os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo”

 

Hermanos: Vosotros no os habéis acercado a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni habéis oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió que no les siguiera hablando. Vosotros os habéis acercado al monte de Sión, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a millares de ángeles en fiesta, a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al Mediador de la nueva alianza, Jesús. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En esta segunda lectura, se nos invita a reflexionar sobre una experiencia de vida cristiana que se fortalece con la sangre Cristo. Utiliza el símbolo del monte para expresar la novedad del Reino de Dios que se inaugura en Jesús. 

La revelación hecha en el Antiguo Testamento se realiza en el monte Horeb, lleno de llamas y tempestades (teofanías), que atemorizan al pueblo israelita. Por el contrario, los discípulos cristianos, no sienten miedo, porque se han acercado a Jesús, al nuevo monte, que revela a Dios de una manera diferente, no ya por el terror y el miedo, sino por la entrega misericordiosa hasta la muerte en la cruz.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 14, 1. 7-14

 

“El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”

 

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: "Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: "Cédele el puesto a éste." Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido." Y dijo al que lo había invitado: "Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Es humano el afán de ser, de situarse, de sentir querer estar sobre los demás. Parece tan natural convivir con este deseo que lo contrario se etiqueta en nuestra sociedad de “idiotez”. Quien no aspira a más, quien no se sitúa por encima de los demás, quien no se sobrevalora, es tachado a veces de “tonto” en este mundo tan competitivo.

En nuestra sociedad hay un complejo sistema de normas de protocolo por las que cada uno se debe situar en ella según su valía. En los actos públicos, las autoridades civiles o religiosas ocupan uno u otro lugar según escalafón, observando una rigurosa jerarquía en los puestos. Se está ya tan acostumbrado a tales reglas, que parece normal este comportamiento jerarquizado.

 

Jesús acaba con este tipo de protocolo, invitando a la sensatez y al sentido común a sus seguidores. Es mejor, cuando se es invitado, no situarse en el primer puesto, sino en el último, hasta tanto venga el jefe de protocolo y coloque a cada uno en su lugar. El consejo de Jesús debe convertirse en la práctica habitual del cristiano. El lugar del discípulo, del seguidor de Jesús es, por libre elección, el último puesto. Lección magistral del evangelio que no suele ponerse en práctica con frecuencia. No hay que darse el primer puesto; deben ser los demás quienes nos den la merecida importancia, hay que actuar con sencillez; lo contrario puede traer malas consecuencias. El cristiano no debe situarse nunca por propia voluntad en lugar preferente.

 

No sólo no darse importancia, sino actuar siempre desinteresadamente. Jesús denuncia la práctica de aquellos que invitan a quienes los invitan, “te doy para que me des”, y anima a invitar a pobres, lisiados, cojos y ciegos, gente a la que nadie invita, cuando se da un banquete; quien actúe así será dichoso, porque no tendrá recompensa humana, sino divina “cuando resuciten los justos”. Las palabras de Jesús son una invitación a la generosidad que no busca ser compensada, al desinterés, a celebrar la fiesta con quienes nadie la celebra y con aquellos de los que no se puede esperar nada. El cristiano debe sentar a su mesa, o lo que es igual, compartir su vida con los marginados de la sociedad, que no tienen, por lo común, lugar en la mesa de la vida: pobres, lisiados, cojos y ciegos. Quien así actúa sentirá la dicha verdadera de quien da sin esperar recibir.

Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy muestran las reglas de oro del protocolo cristiano: renunciar a darse importancia, invitar a quienes no pueden corresponder; dar la preferencia a los demás, sentar a la mesa de la vida a quienes hemos arrojado lejos de la sociedad. Quien esto hace, merece una bienaventuranza que viene a sumarse al catálogo de las ocho del sermón del monte: «Dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos».

Para Jesús adquiere el verdadero honor quien no se exalta a sí mismo sobre los demás, sino quien se abaja voluntariamente. Paradójicamente, se adquiere el verdadero honor no exaltándose a sí mismo sobre los demás, sino poniéndose el último a su servicio. La generosidad se debe compartir con los “pobres” que no pueden pagar con la misma moneda, porque no tienen nada. Honor y vergüenza adquieren en boca de Jesús un contenido diferente: el honor consiste en servir ocupando los últimos puestos y esto ya no es motivo de vergüenza sino señal verdadera de que se está ya dentro del grupo de los verdaderos seguidores de un Jesús que "no ha venido para ser servido, sino para servir y dar la vida por muchos”.

 

ORACIÓN

Señor enséñanos a buscar, la sencillez, la humildad, los últimos lugares, la gloria  que solo Tú das. Que tu Espíritu nos ayude a no vivir lo que ahora es normal para el mundo,  el protagonismo, el reconocimiento, la vanidad y prepotencia; que nos llene más de actitudes sabias y justas que nos engrandezcan ante Ti.  Oramos, damos gracias y bendecimos  la vida de Teresa Quiñones en su cumpleaños. Amén

 

 

“Hay que estar prevenidos con los honores y abajarnos a los preferidos de Dios”