domingo, 1 de enero de 2023

Miércoles 04 de Enero 2023

 

“SOMOS DE DIOS Y PARA DIOS”

 

PRIMERA LECTURA
1ª JUAN 3,7-10

 

“Nacidos de Dios”

 

Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo. Quien comete el pecado es del diablo, pues el diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo. Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano. Palabra del Señor.

 

 

REFLEXIÓN
Ya el Evangelio de Juan nos había hecho el maravilloso anuncio: los que acogen la Palabra reciben poder llegar a ser hijos de Dios (Juan 1,12). Es muy importante para este apóstol que descubramos nuestra vocación: hemos nacido de Dios.

El propósito del pasaje de hoy es que descubramos cómo el ser y el obrar necesariamente van de la mano. El obrar sigue al ser. Si nuestro ser tiene su fuente en Dios, porque de él hemos nacido, nuestro obrar sigue al obrar de Dios, a la forma en que Él lo hace. Juan nos escribe: "que nadie los engañe; el que hace la voluntad de Dios es justo, como él es justo".

Cuando Juan dice: "que nadie los engañe" es porque sabe de buena fuente que hay quien engaña. Y el engaño también lo podemos conocer: en aquel tiempo se trataba de una especie de secta, tal vez en proceso de formación, y a si mismo lo vemos en muchas corrientes ahora, que enseñan entre otras cosas que nuestra conducta no importa realmente, mientras mantengamos una especie de luz o de conocimiento sublime y celeste en nuestra mente. Nos dice que la conducta es asunto de cosa humana y no importa. Por consiguiente, lo que hagamos con nuestra conducta tampoco importa.

Pero claro que importa, importa la conducta en la vida de cada día. Si te olvidas de la conducta no sólo niegas el misterio de Aquel que "se hizo carne", sino que niegas su mayor principio: el amor.

 

SALMO RESPONSORIAL: 97

R: / Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

porque ha hecho maravillas:

su diestra le ha dado la victoria,

su santo brazo. R.

 

Retumbe el mar y cuanto contiene,

la tierra y cuantos la habitan;

aplaudan los ríos, aclamen los montes. R.

 

Al Señor, que llega para regir la tierra.

 Regirá el orbe con justicia

y los pueblos con rectitud. R.

 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 1,35-42

 

“Hemos encontrado al Mesías”

 

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: "Éste es el Cordero de Dios." Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: "¿Qué buscáis?" Ellos le contestaron: "Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?" Él les dijo: "Venid y lo veréis." Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde.

 

Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: "Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)." Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro)." Palabra del Señor.

 

 

REFLEXIÓN:

Cada persona y cada grupo reaccionan de manera distinta ante el llamado profético de Juan Bautista y de Jesús de Nazaret. Así como el llamado de Juan Bautista había puesto en evidencia las verdaderas intenciones del pueblo sencillo y la oposición de las autoridades religiosas, así el encuentro con Jesús revela las intenciones de sus discípulos. Por el testimonio de Juan los dos primeros discípulos reconocen a Jesús como Maestro, y luego lo proclaman como Mesías; Pedro tendrá que hacer un recorrido más largo.

 

Los que reconocen a Jesús, tan pronto como tarde, deberán preguntarse constantemente: ¿qué significa este encuentro para mí?, ¿cómo afecta mi vida?, ¿qué debo hacer para responder al llamado de Jesús que me dice “ven y verás”? Encontrar a Jesús significa reconocerle como ‘maestro de vida’ o Rabí; interpretar su mensaje en términos de seguimiento; aceptar que compartimos su misión. Respondemos a su llamado acudiendo a los lugares donde Él vive y actúa. Nos transformamos en mensajeros suyos cuando aceptamos nuestra condición de ‘ungidos para la vida’, que es lo que realmente significa nuestro nombre de cristianos.

 

ORACIÓN

Buen Dios, hoy queremos que tú seas  la luz que brilla en las tinieblas de nuestros problemas,  de nuestros sufrimientos, de nuestras dificultades; te pedimos que tu nos des vida, a través de  tu Espíritu y tu Palabra, y que podamos levantarnos y ayudar a los que amamos,  a los que nos rodean, a salir también de las tinieblas en que se encuentran. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Janeth Romero en su cumpleaños. Amén.

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“Identifica quién maneja tus emociones y es el centro de tu vida”

 

Jueves 05 de Enero de 2023

 

 “HEMOS ENCONTRADO AL MESÍAS”


 

PRIMERA LECTURA

1JUAN 3,11-21

 

“Hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos”

 

Queridos hermanos: Éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros. No seamos como Caín, que procedía del Maligno y asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo asesinó? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran buenas. No os sorprenda, hermanos, que el mundo os odie; nosotros hemos pasado de la muerte a la vida: lo sabemos porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida. Y sabéis que ningún homicida lleva en sí vida eterna. En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos.

 

Pero si uno tiene de qué vivir y, viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios? Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Palabra del Señor.

 

 

REFLEXIÓN

En la Primera Carta de Juan, que venimos meditando, hay una analogía profunda y muy fecunda entre la verdad de Cristo y la verdad de la vida cristiana. Una imagen de Cristo como una especie de idea, o de luz inmaterial, o de portador de un conocimiento,  era lo que predicaban los herejes a los que combate el apóstol Juan en esta carta. Porque no debemos pensar que este apóstol escribió este mensaje sólo como una meditación sabrosa sobre el amor,  aunque tanto se mencione el amar en sus capítulos. Esta carta proviene de un contexto de polémica, y la polémica es con aquellos que querían mirar la revelación cristiana como una especie de precioso relato o de brillantísima teoría. Frente a ellos, Juan presenta lo que ha "tocado." No arguye desde una solidez de razones ni desde una explosión de emociones sino desde la fe que brota un Jesús crucificado y realmente glorioso.  La verdad de la  Encarnación es de tal modo central en esta Carta, que probablemente sea esa la razón fundamental para que la Iglesia nos invite a meditarla en la Navidad, cuando Jesús hecho  hombre, el Hijo de Dios, está ante nuestros ojos y nuestro corazón.

 

SALMO RESPONSORIAL: 99

R. / Aclama al Señor, tierra entera.

 

Aclama al Señor, tierra entera,

servid al Señor con alegría,

entrad en su presencia con vítores. R.

 

Sabed que el Señor es Dios:

que él nos hizo y somos suyos,

su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

 

Entrad por sus puertas con acción de gracias,

por sus atrios con himnos,

dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.

 

"El Señor es bueno,

su misericordia es eterna,

su fidelidad por todas las edades." R.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 1,43-51

 

“Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”

 

En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice: "Sígueme." Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice: "Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret." Natanael le replicó: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?" Felipe le contestó: "Ven y verás." Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño." Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?" Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi." Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel." Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores." Y le añadió: "Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El discipulado es también manifestación de Dios al mundo: por el testimonio de la palabra y el ejemplo, lleva a otras personas a Jesús y nos compromete con la transformación de la sociedad. En primer lugar, acontece la cadena del llamado: Jesús llama a Felipe y, en un segundo momento, éste cuenta su testimonio a Natanael: «Hemos encontrado a Jesús». ¡Cuántas oportunidades perdemos de llevar a las personas, especialmente a los jóvenes, a un encuentro con Jesús, precisamente por la falta de Espíritu en aquello que realizamos! Puede que algunas personas curiosas se acerquen y vean lo que se vive en la Iglesia, pero –por la falta de testimonio– se frustran muchos procesos evangelizadores. La manifestación de Dios en Jesús pasa por los discípulos. Es necesario que, en estos días, nos preguntemos acerca de nuestras verdaderas motivaciones para seguir a Jesús, no sólo dentro de la Iglesia sino en todos los espacios de la vida. Cada vez que somos coherentes en nuestro seguimiento de Jesús, manifestamos al mundo que el reino de Dios es posible.

ORACIÓN

Señor, Tú que  te revelas día a día a nosotros y a tantas personas en el camino, permite que no seamos indiferentes a tu llamado, ni a tu voluntad, danos de la fuerza de tu Espíritu Santo, para abrir nuestra mente, nuestro corazón y con decisión y valentía seguirte y construir tu propuesta de amor. Oramos, damos gracias y bendecimos a  Nazly Hurtado en su cumpleaños y Francisco Zamudio que se encuentra en la presencia del Señor. Amén.

 

 

“Nuestra fe debe ir más allá de normas y costumbres”

 

Viernes 06 de Enero de 2023

 

 

“VENCER AL  MUNDO”

 

PRIMERA LECTURA

PRIMERA DE JUAN 5,5-13

 

“El espíritu el agua y la sangre”

 

Queridos hermanos: El que cree que Jesús es el Hijo de Dios, vence al mundo. La venida de Jesucristo quedó señalada con agua y sangre; no solo con agua, sino con agua y sangre. El Espíritu mismo es testigo de esto, y el Espíritu es la verdad. Tres son los testigos: el Espíritu, el agua y la sangre; y los tres están de acuerdo. Aceptamos el testimonio de los hombres, pero el testimonio de Dios es de mucho más valor, porque consiste en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, lleva este testimonio en su propio corazón; el que no cree en Dios, lo hace aparecer como mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Este testimonio es que Dios nos ha dado vida eterna, y que esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo de Dios, tiene también esta vida; pero el que no tiene al Hijo de Dios, no la tiene. Les escribo esto a ustedes que creen en el Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Vamos llegando al final de la carta de Juan, aunque hemos pasado por diversos matices, el tema ha sido el mismo y terminará del mismo modo como empezó. Jesús ha venido a este mundo apoyado por los testimonios de Dios. El que cree en el Hijo, cree en Dios y tiene el testimonio de Dios. El testimonio, para Juan, con su lenguaje simbólico, es triple; el Espíritu, el agua y la sangre. Este Jesús, en quien creemos, es el bautizado por el Bautista en el agua del Jordán, con el Espíritu sobre él, y el que al final de su vida derramó su sangre en la cruz, y luego fue resucitado por ese mismo Espíritu. Agua y sangre que son certificadas siempre por el Espíritu, el maestro y el garante de toda fe verdadera. Por eso tenemos que creer, el testimonio de Dios sobre Jesús de Nazaret. Pero lo principal es lo que sucede a los que creen en el Enviado de Dios: vencen al mundo y tienen la vida eterna.

 

SALMO RESPONSORIAL: 147

R./Glorifica al Señor, Jerusalén.

 

Glorifica al Señor, Jerusalén;

alaba a tu Dios, Sión:

que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,

y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

 

Ha puesto paz en tus fronteras,

 te sacia con flor de harina.

Él envía su mensaje a la tierra,

 y su palabra corre veloz. R.

 

Anuncia su palabra a Jacob,

sus decretos y mandatos a Israel;

con ninguna nación obró así,

ni les dio a conocer sus mandatos. R.

 

OREMOS CON EL SALMO 

Este salmo propone un canto de acción de gracias por la paz y la prosperidad de Jerusalén, y, sobre todo, por haberle dado el Señor la Ley por la que se distingue de todas las naciones, y que es prueba de la predilección divina por Israel. Los israelitas tienen una obligación especial de entonar alabanzas al Señor por haber fortalecido las murallas de la ciudad reforzando los cerrojos de sus puertas y difundiendo sus bendiciones sobre sus habitantes.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MARCOS 1,7-11

 

“Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto”

 

En aquel tiempo, proclamaba Juan: "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo." Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo: "Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En la epifanía o manifestación de Jesús el misterio se revela: ¡Jesús es el hijo amado y predilecto de Dios! Los cielos que antes estaban cerrados por el odio, la envidia, el egoísmo y la injusticia, quedan abiertos por el amor de Dios, manifestado en Jesús, a todos los pueblos, a todas las personas, a toda la creación. En la epifanía de Jesús, la comunidad cristiana tiene un motivo de profunda alegría para celebrar, compartir y sentirse familia de Dios. El Dios de Jesús no solo se revela, sino que se hace persona y entra en intimidad con toda la creación. Agua, cielos, desiertos, camellos, palomas, personas y pueblos pueden sentirse amados, queridos, confortados y cuidados por el Dios que ama. El Dios que hablaba en el misterio y en el silencio, ahora se deja ver, tocar y oír para continuar diciéndonos: “Tu eres mi hijo amado, tu eres mi hija predilecta”. Estas palabras maternales deben recordarnos que por medio de nuestro bautismo, somos y pertenecemos al Dios de Jesús.

 

ORACIÓN

Gracias, Señor por sumergirnos en tu amor y proyecto de vida. Que no nos hagamos llamar cristianos simplemente por una tradición, doctrina o ritual vacío; sino porque a pesar de nuestras imperfecciones y limitaciones, te hemos dado oportunidad a ti en nuestra vida para que la acontezcas y la transformes. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Martha Prada en su cumpleaños. Amén  

 

 

“Somos personas llamadas a dar frutos de fe y de vida”

Sábado 07 de Enero de 2023

 

¿CÓMO ES LA CALIDAD DE NUESTRA ORACIÓN?”

 

PRIMERA LECTURA

1RA DE JUAN 5,14-21

 

“Nos escucha en lo que le pedimos”

 

Tenemos confianza en Dios, porque sabemos que si le pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Y así como sabemos que Dios oye nuestras oraciones, también sabemos que ya tenemos lo que le hemos pedido.  Si alguno ve que su hermano está cometiendo un pecado que no lleva a la muerte, debe orar, y Dios dará vida al hermano, si se trata de un pecado que no lleva a la muerte. Hay un pecado que lleva a la muerte, y por ese pecado no digo que se deba orar.  Toda maldad es pecado; pero hay pecado que no lleva a la muerte.     Sabemos que el que tiene a Dios como Padre, no sigue pecando, porque el Hijo de Dios lo cuida, y el maligno no lo toca. Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero está bajo el poder del maligno. Sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al Dios verdadero. Vivimos unidos al que es verdadero, es decir, a su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la vida eterna. Hijitos, cuídense de los dioses falsos. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Una de las diferencias entre la fe y la magia es que la magia se presenta con una promesa de omnipotencia. Brujos y hechiceros creen que todo finalmente se puede conseguir a fuerza de mayor concentración mental, mejores recetas o conocimientos más recónditos. La fe no es así. Nuestra fe no nos vuelve omnipotentes; nuestra oración no es una varita mágica; no es tampoco una amplificación de nuestra voluntad. Y ahí está el apóstol Juan para recordárnoslo.

El texto de hoy, en efecto, nos enseña dos límites de la oración cristiana. El primero es que lo que pedimos concuerde con la voluntad divina. Orar no es hacerle presión a Dios, sino dejarnos guiar, y además ayudar a guiar al mundo, por los senderos del amor y la sabiduría de Aquel que mejor nos conoce y ama. El segundo límite es más difícil de entender. Tiene que ver con aquello de no orar por los pecados que llevan a la muerte (1 Jn 5,16). Es extremadamente arduo determinar la naturaleza exacta de este pecado y si Juan cree que uno puede estar seguro de que alguien lo ha cometido. En cualquier caso parece imposible que un cristiano vea que un pecado gravísimo se comete y decide no orar por el que cometió ese pecado, sólo porque está convencido de que ya ese es un pecado "que lleva a la muerte".

Lo que sí parece cierto es que hay un límite a nuestra oración. No podemos lograrlo todo con nuestra oración, al punto de pensar que podremos convertir a cualquier persona, incluso si ella se obstina en no quererlo. Tal vez ese pecado que lleva a la muerte alude precisamente a la condición del que se obstina en su maldad rechazando toda posibilidad de gracia, de conversión o de misericordia hacia sí mismo.  Lo cierto, es que hemos de entender que nuestra oración no usurpa soberanía a Dios; no es una fuerza sobre Él, sino de Él.

 

SALMO RESPONSORIAL: 149

R./ El Señor ama a su pueblo.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;

que se alegre Israel por su Creador,

los hijos de Sión por su Rey. R.

 

Alabad su nombre con danzas,

cantadle con tambores y cítaras;

porque el Señor ama a su pueblo

y adorna con la victoria a los humildes. R.

 

Que los fieles festejen su gloria

y canten jubilosos en filas,

con vítores a Dios en la boca;

es un honor para todos sus fieles. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este es un salmo de alabanza, que exalta la danza. La danza es el cuerpo hecho oración. El cuerpo habla con más elocuencia que la mente, y una inclinación rítmica vale por mil invocaciones. Si el que canta «reza dos veces», ¿qué no hará el que danza? La danza compromete al danzante en presencia del pueblo. Es pública, abierta, manifiesta. La danza es una profesión de fe. El danzante tiene derecho a reclamar para sí la promesa solemne: «Si alguien se pone de mi parte ante los hombres, yo me pondré de la suya ante mi Padre que está en los cielos».

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 2,1-12

 

“Jesús comenzó sus signos, en Caná de Galilea”

 

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: "No les queda vino." Jesús le contestó: "Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora." Su madre dijo a los sirvientes: "Haced lo que él diga." Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: "Llenad las tinajas de agua." Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó: "Sacad ahora y llevádselo al mayordomo." Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: "Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora."

Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él. Después bajó a Cafarnaún con su madre y sus hermanos y sus discípulos, pero no se quedaron allí muchos días. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Las bodas tienen un carácter simbólico importante, pues bíblicamente significan la concreción de la Alianza de Dios con su pueblo. Las bodas son el lugar de la alegría y el amor, del triunfo de la vida y el escenario de un futuro esperanzador. Estando en Caná, Jesús y su madre asisten a una boda en la que se presenta una situación de carencia que pone en riesgo la comunión. La confianza de María en la manifestación de su hijo expresa la apertura serena al futuro. Tal confianza habla de la fe que tiene la madre en su hijo, convirtiéndose en modelo para la comunidad creyente. Ella nos enseña a confiar en Jesús y también a interceder ante situaciones de carencia. María es modelo de discipulado que nos enseña a no dar lugar a la indiferencia sino abrir paso a la solidaridad, siendo signos de la Providencia de Dios.

 

ORACIÓN

Gracias, Señor por este nuevo compartir de tu Palabra contigo, que podamos experimentar ese “vino nuevo” que nos presentas hoy,  permítenos vivir un nuevo encuentro contigo, que renueve nuestra vida, nuestra vida de oración, que fortalezca nuestra fe y estemos dispuestos siempre a abrir nuestro corazón a tu llamado,  a hacer tu voluntad como nos enseñas lo hizo María tu madre. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Rosalba Avendaño, y recordamos a  Beatriz Hernández  que se encuentra en la presencia del Señor.

Amén.

 

“La oración de petición no es magia, no es sugestión, no depende simplemente de mi convicción, la fuerza de la oración está en la búsqueda amorosa de la voluntad de Dios”

 

 

Domingo, 08 de Enero 2023

 

 “LA SALVACIÓN DE DIOS ES UNIVERSAL”

 

EPIFANÍA DEL SEÑOR

 

PRIMERA LECTURA

ISAÍAS 60,1-6

 

“La gloria del Señor amanece sobre tí ”

 

Levántate, Jerusalén, envuelta en resplandor, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti. La oscuridad cubre la tierra, la noche envuelve a las naciones, pero el Señor brillará sobre ti y sobre ti aparecerá su gloria. Las naciones vendrán hacia tu luz, los reyes vendrán hacia el resplandor de tu amanecer. Levanta los ojos, y mira a tu alrededor: todos se reúnen y vienen hacia ti. Tus hijos vendrán desde lejos; tus hijas serán traídas en brazos. Tú, al verlos, estarás radiante de alegría, tu corazón se llenará de gozo; te traerán los tesoros de los países del mar, te entregarán las riquezas de las naciones. Te verás cubierta de caravanas de camellos que vienen de Madián y de Efá; vendrán todos los de Sabá, cargados de oro y de incienso, y proclamarán las acciones gloriosas del Señor. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

La época en que se escribe esta parte del libro del profeta Isaías (Tercer Isaías) corresponde a la restauración, es decir, al regreso a Jerusalén de los exiliados en Babilonia, regreso a la gran ciudad de Dios. Cuando este grupo de exiliados llegó a Israel encontró sus ciudades destruidas, sus campos abandonados o apropiados por otras familias, las murallas derruidas y el templo, el lugar donde Yahvé habitaba, incendiado. Esta dramática realidad los desanimó completamente, centrando sus esperanzas y sus motivaciones únicamente en la reconstrucción de sus viviendas y sus campos, dejando de lado la restauración del templo y, con ello, la confianza en la venida gloriosa de Yahvé, quien traería para Israel la salvación plena en la misma historia. Isaías anima la fe de su pueblo, los invita a poner nuevamente su fe y su corazón en la fuerza salvadora de Yahvé, quien traerá la paz y la justicia a su pueblo, por ello Jerusalén será una ciudad radiante, llena de luz, en donde la presencia de Dios como rey hará de ella una nación grande, ante cuya presencia se postrarán todos los pueblos de la tierra. El profeta manifiesta con esta gran revelación que Dios es quien dará inicio a una nueva época para Israel, una época donde reinará la luz de Dios y serán destruidas todas las fuerzas del mal, pues Dios se hace presente en Israel y ya más nadie podrá hacerle daño.

 

SALMO RESPONSORIAL: 71

R./ Se postrarán ante ti, Señor, todos los reyes de la tierra.

 

Dios mío, confía tu juicio al rey,

 tu justicia al hijo de reyes: para que rija a tu pueblo con justicia,

a tus humildes con rectitud. R.

 

Que en sus días florezca la justicia y la paz hasta que falte la luna;

que domine de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra. R.

 

Que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributos;

que los reyes de Sabá y de Arabia le ofrezcan sus dones, que se postren ante él todos los reyes,

y que todos los pueblos le sirvan. R.

 

Porque él librará al pobre que clamaba,

al afligido que no tenía protector;

él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es una oración por el rey de Israel, en la que se idealiza proféticamente su figura como gobernante que implanta la justicia y la paz. El éxito del rey asegura la prosperidad para todo el pueblo.  Ya en el judaísmo este salmo fue interpretado mesiánicamente y lo mismo ha hecho la liturgia cristiana. Cristo es el verdadero Rey que establece la justicia y la paz, su Reino es universal.

 

SEGUNDA LECTURA

EFESIOS 3,2-6

 

“Ahora ha sido revelado que también los gentiles son coherederos”

 

Pues ya sin duda sabrán que Dios me ha encargado anunciar a ustedes lo que él, en su bondad, ha dispuesto. Por revelación he conocido el designio secreto de Dios, como ya les escribí brevemente.  Al leerlo, pueden darse cuenta de que conozco este designio secreto realizado en Cristo, que no se dio a conocer a nadie en otros tiempos, pero que ahora Dios ha revelado a sus santos apóstoles y profetas por medio de su Espíritu. El designio secreto es este: que por el evangelio Dios llama a todas las naciones a participar, en Cristo Jesús, de la misma herencia, del mismo cuerpo y de la misma promesa que el pueblo de Israel. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Esta visión profética posee una comprensión muy reducida de la acción salvífica de Dios, ya que es asumida como una promesa que se cumplirá en beneficio única y exclusivamente del pueblo de Israel y no de toda la tierra. Pablo, a través de la carta a los Efesios, ampliará esa comprensión, afirmando que la salvación venida por Dios, a través de Jesús, es para “todos”, judíos y paganos. El plan de Dios, según Pablo, consiste en formar un solo pueblo, una sola comunidad creyente, un solo cuerpo, una sola Iglesia, un organismo vivo capaz de comunicar a toda la creación la vida y la salvación otorgada por Dios. La carta a los Efesios expresa que el misterio recibido por Pablo consiste en que la Buena Nueva de Cristo se hace efectiva también en los paganos, ellos son coherederos y miembros de ese mismo Cuerpo; esto significa que Dios se ha querido revelar a toda la humanidad, actúa en todos, salva a todos, reconcilia a todos sin excepción.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 2,1-12

 

“Vimos su estrella y venimos a adorarle”

 

Jesús nació en Belén, un pueblo de la región de Judea, en el tiempo en que Herodes era rey del país. Llegaron por entonces a Jerusalén unos sabios del Oriente que se dedicaban al estudio de las estrellas, y preguntaron: --¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos salir su estrella y hemos venido a adorarlo.

El rey Herodes se inquietó mucho al oir esto, y lo mismo les pasó a todos los habitantes de Jerusalén. Mandó el rey llamar a todos los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el Mesías. Ellos le dijeron: -En Belén de Judea; porque así lo escribió el profeta: 'En cuanto a ti, Belén, de la tierra de Judá,no eres la más pequeña, entre las principales ciudades de esa tierra; porque de ti saldrá un gobernante que guiará a mi pueblo Israel.'

Entonces Herodes llamó en secreto a los sabios, y se informó por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Luego los mandó a Belén, y les dijo: -Vayan allá, y averiguen todo lo que puedan acerca de ese niño; y cuando lo encuentren, avísenme, para que yo también vaya a rendirle homenaje.

Con estas indicaciones del rey, los sabios se fueron. Y la estrella que habían visto salir iba delante de ellos, hasta que por fin se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Cuando los sabios vieron la estrella, se alegraron mucho. Luego entraron en la casa, y vieron al niño con María, su madre; y arrodillándose le rindieron homenaje. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Después, advertidos en sueños de que no debían volver a donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN:

Hoy celebramos la epifanía del Señor, que significa manifestación. Con el nacimiento de Jesús se nos ofrece una manifestación maravillosa de Dios que cambia todo el sentido de nuestras vidas. Cuando Dios se nos manifiesta y lo acogemos con alegría, se transforman nuestros pensamientos, criterios, cambian nuestros caminos, se iluminan nuestros proyectos y se realizan nuestros sueños.

 

En este texto se muestra, el rechazo de este nacimiento por parte de las autoridades políticas representadas en el rey Herodes, quien se inquieta ante la noticia del nacimiento de un nuevo rey. Herodes simboliza la ambición, el egoísmo, la prepotencia, la envidia, la injusticia, el camino del poder.

Y en otro escenario vemos en un lugar de Belén, en un pesebre, la familia de Nazareth, que representa un proyecto de familia de puertas abiertas, de unidad, de justicia, de misericordia y de servicio. Los magos venidos de oriente encuentran la casa de Belén, ellos son paganos, han visto una luz y una estrella y vienen a Jerusalén para buscar al Rey y Mesías. Existe un juego de contrastes: Jesús nace en medio de su pueblo elegido que se sobresalta con su presencia pero no lo acoge sino que lo va a rechazar más tarde y lo llevará a la cruz. En cambio, los paganos, los de afuera, los extraños descubren el valor de Jesús, lo reconocen como Salvador y lo adoran en su pequeñez. Los propios no tienen la capacidad de leer los signos de la historia y se desentienden; los lejanos se dejan tocar por su luz, por una presencia sencilla, y descubren que tras la presencia de un niño pequeño hay una fuerza salvadora que todo lo transforma.

Los magos venidos de Oriente se vuelven para nosotros un testimonio, ellos viajan de lejos, hacen un camino, buscan, interrogan, hasta descubrir una pequeña luz, que siguen para encontrar al Rey y Señor, una vez que lo encuentran se postran ante Él, lo adoran, se llenan de alegría, son trasformados, y regresan a su tierra por otro camino, con la seguridad de una presencia, con la fuerza de una vida y la alegría de un encuentro.

 

He ahí la oferta que nos hace el evangelio de hoy. En este año que iniciamos hemos de hacer nuestro propio camino con la dirección del Señor, buscar al Señor con decisión, dispuestos a seguirle y a llevar cabo su proyecto.

 

ORACIÓN

Señor hoy queremos reconocerte, como el soberano y rey de nuestra vida. Que podamos entregarte como regalo nuestra disposición, nuestro tiempo, nuestras facultades y talento, en especial todo nuestro amor y toda nuestra vida sin reservarnos nada para nosotros. Amén.

 

 

“Saliendo al encuentro de los necesitados es donde mejor se manifiesta el rostro de Dios”