miércoles, 1 de septiembre de 2021

Domingo 05 de Septiembre de 2021

 

“SOLO JESÚS PUEDE SANAR NUESTRA SORDERA ESPIRITUAL”

 

PRIMERA LECTURA

ISAÍAS 35, 4-7ª

 Los oídos del sordo se abrirán, la lengua del mudo cantará

Decid cobardes de corazón: "Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios que trae el desquite, viene en persona, resarcirá y os salvará." Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa; el páramo será un estanque, lo reseco un manantial. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

El profeta Isaías es el profeta de la consolación. El pueblo de Israel, sumido en el dolor del destierro, necesita de una voz de aliento y esperanza; por eso el profeta les invita a tener valor, a que «no tengan miedo»: es necesario confiar en Dios, pues él va a salvar a su pueblo de la esclavitud.

El profeta evoca el recuerdo de la tierra de Palestina, sus riquezas naturales, torrentes y manantiales, tierra fértil y espaciosa, un paraíso o una tierra prometida, que les espera para después del exilio, a la que regresarán como en un nuevo éxodo. En esta tierra se volverán a instaurar, y reconstruirán el Templo, la ciudad y la historia. Y vivirán en plenitud, llenos de vida y salud. El profeta anuncia tantos bienes que parece que se refiere a la llegada de los tiempos mesiánicos.

 

 

SALMO RESPONSORIAL 145

R./Alaba, alma mía, al Señor

 

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,

 que hace justicia a los oprimidos,

que da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos. R.

 

El Señor abre los ojos al ciego,

el Señor endereza a los que ya se doblan,

el Señor ama a los justos,

 el Señor guarda a los peregrinos. R.

 

Sustenta al huérfano y a la viuda

y trastorna el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,

tu Dios, Sión de edad en edad. R.

 

OREMOS CON EL SALMO 

Este salmo es un  canto de alabanza al reinado de Dios en favor de los necesitados.

Jesús proclama el reinado de Dios y lo presenta con sus obras de compasión y de poder.

 

SEGUNDA LECTURA

SANTIAGO 2, 1-5

 

“¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres para hacerlos herederos del reino?”

 

Hermanos míos: No juntéis la fe en nuestro Señor Jesucristo glorioso con el favoritismo. Por ejemplo: llegan dos hombres a la reunión litúrgica. Uno va bien vestido y hasta con anillos en los dedos; el otro es un pobre andrajoso. Veis al bien vestido y le decís: "Por favor, siéntate aquí en el puesto reservado." Al pobre, en cambio: "Estate ahí de pie o siéntate en el suelo." Si hacéis eso, ¿no sois inconsecuentes y juzgáis con criterios malos? Queridos hermanos, escuchad: ¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino, que prometió a los que lo aman?. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La carta de Santiago es un reclamo fuerte a la fraternidad. El que hace distinción de personas en la asamblea, es decir, en la celebración litúrgica, no puede ser cristiano. Santiago en su carta nos habla de diferencias y desigualdades en el interior de la misma comunidad, paradójicamente donde se tendría que construir otro modelo que prefigure la relación que los seres humanos deben construir en la vida social. En una palabra: la fraternidad, como fruto del mandamiento del amor, empieza en la misma celebración litúrgica y se debe hacer realidad en las relaciones sociales de los miembros de la comunidad. Cada vez que el cristiano celebra la eucaristía debe asumir el compromiso del amor real, un amor que se hace efectivo en las obras que enriquecen la vida y la llenan de contenidos de humanización. Ésta es una tarea que tenemos que asumir para hacer de la celebración cristiana un espacio de vida abundante y de experiencia profunda de amor.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MARCOS 7, 31-37

 

“Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”

 En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es "Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

El evangelio de hoy nos presenta una situación concreta que sirve de paradigma para la obra salvadora de Jesús. Nos encontramos con un hombre sordo y tartamudo: ni escucha la palabra ni se expresa claramente en su diálogo con Dios y con los demás. La comunidad entonces, en un servicio muy bello de solidaridad, lo presenta a Jesús y le ruega que le imponga las manos para sanarlo. 

Las acciones de Jesús que a más de uno le podrán parecer incómodas y hasta sucias (meter sus dedos en los oídos del sordo y ponerle saliva en su boca), tienen, en cambio, un contenido teológico preciso tomado del rito bautismal primitivo. Jesús es el Creador de hombres y mujeres nuevos. Por eso, al estilo de Dios Alfarero en Génesis, (2,7), Isaías (64,7) o Jeremías (18,1-6), se acerca a nuestra debilidad, toma nuestro barro, da una Palabra poderosa y hace con nosotros una nueva creación. Por eso, el sordo que no escuchaba nada, ahora tiene oídos abiertos para escuchar;  el que no podía ni hablar, ahora, sin dificultad, proclama la acción maravillosa de Jesús y alaba a Dios en medio de la comunidad. Es un hombre nuevo, abierto a la acción creadora de Jesús, disponible en sus manos, comprometido con el testimonio y la alabanza.  

Cada uno de nosotros está, pues, invitado a mirar su vida, reconocer su debilidad y ponerse en las manos de Jesús, el autor de la nueva creación. Sólo Él nos puede cambiar, y quiere hacerlo, para que nuestra realidad de discípulos sea más

 

ORACIÓN

Bendito Dios hoy te pedimos nos ayudes a que nuestros oídos  estén siempre abiertos a escuchar tu Palabra y hacerla vida en nuestra realidad,  que nuestros labios se abran para contar tus maravillas y para bendecir a otros; danos la capacidad de amar  y servir, queremos ser hombres y mujeres nuevos para tu Reino. Amén.

 

 

“Quien poco a poco abre sus oídos a la Palabra de Dios, se adhiere a su proyecto con total libertad y disponibilidad”

 

Lunes 06 de Septiembre de 2021

 

“ACOGER AL SER HUMANO AL ESTILO DE DIOS”

 

PRIMERA LECTURA

COLOSENSES 1,24-2,3

 

“Dios me ha nombrado ministro de la Iglesia para anunciaros a vosotros el misterio escondido desde siglos”

 

Hermanos: Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A estos Dios ha querido dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria.

Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo: ésta es mi tarea, en la que lucho denodadamente con la fuerza poderosa que él me da. Quiero que tengáis noticia del empeñado combate que sostengo por vosotros y los de Laodicea, y por todos los que no me conocen personalmente. Busco que tengan ánimos y estén compactos en el amor mutuo, para conseguir la plena convicción que da el comprender, y que capten el misterio de Dios. Este misterio es Cristo, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y del conocer. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El dolor y el sufrimiento es repetidamente valorado de modo particular en el Nuevo Testamento como manifestación de amor: Ahora me alegro de mis padecimientos por vosotros, dice San Pablo a los Colosenses. El propio Cristo reprende severamente a Pedro, cuando quiere hacerle abandonar los pensamientos sobre el sufrimiento y sobre la muerte de cruz. Jesús deseaba su sufrimiento, aunque le costaba, hasta entrar en agonía por la Pasión ya inminente.

La perspectiva de sufrimiento: de fatiga agobiante, de trabajo que parece excesivo, de dolor crónico, de incapacidad definitiva, de marginación, de abandono, de incomprensión, de humillación continua, de permanente frustración… podría cegarnos e inducirnos a menospreciar esos momentos y situaciones que vienen a ser como la angustia en Getsemaní, cuando ruega Jesús al Padre que le libre de aquel Cáliz: las palabras de la oración de Cristo en Getsemaní prueban la verdad del amor mediante la verdad del sufrimiento. San Pablo enseña con su actitud y con su ejemplo que el cristiano puede y debe imitar la disposición del Señor ante el dolor. Cristo ya había exigido a los suyos el sacrificio para alcanzar el Reino de los Cielos: Si alguno quiere venir en pos de mí… tome cada día su cruz. La fidelidad a Cristo exige este sacrificio. Entrad por la puerta angosta, porque amplia es la puerta y ancho el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por ella. ¡Qué angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la Vida, y qué pocos son los que la encuentran!

 

SALMO  RESPONSORIAL 61

R. / De Dios viene mi salvación y mi gloria.

 

Descansa sólo en Dios, alma mía,

porque él es mi esperanza;

sólo él es mi roca y mi salvación,

mi alcázar: no vacilaré. R.

 

Pueblo suyo, confiad en él,

desahogad ante él vuestro corazón,

que Dios es nuestro refugio. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

En medio del peligro amenazante, el salmista expresa su confianza inalterable en Dios. Solo de Él espera ayuda. Igual confianza nos inspira el Nuevo Testamento, pero nos proporciona  un motivo más profundo de esperanza: la unión con Cristo presente en medio de su pueblo.  

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 6,6-11

 

“Estaban al acecho para ver si curaba en sábado”

 

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: "Levántate y ponte ahí en medio." Él se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: "Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?" Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: "Extiende el brazo." Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

«¿Salvar una vida o destruirla?». Esta interrogante de Jesús es urgente para evaluar nuestras acciones. Nunca antes en la historia, nuestro planeta, con sus animales, peces, árboles, glaciares y la misma humanidad, se había visto en un nivel de alto riesgo como hoy. El evangelio del día presenta la acción sanadora de Jesús que restituye la humanidad de un hombre con su mano paralizada. No obstante, los fariseos, con su actitud controversial, no ven con buenos ojos la acción de Jesús realizada en sábado. Para Lucas, es claro que el Dios de Jesús es el Dios de la vida y que el sábado se hizo para el hombre y para que éste honrara a Dios, preservando, cuidando y cultivando la vida. Que este texto nos permita reflexionar sobre el don de la vida en cada una de nuestras acciones, sobre todo, en las que implican el cuidado de nuestra existencia, la de los demás y, en especial, la del planeta, nuestra casa común, como dice el Papa Francisco.

ORACIÓN

Amado Maestro, tú te desgastaste, te sacrificaste por anunciar la Buena Nueva. Necesitamos de tu fuerza para ser pregoneros empeñados, esforzados y  dedicados a salvar vidas. Ayúdanos para que con nuestras palabras y acciones demostremos que lo más importante, como nos has enseñado, es  el ser humano, su bienestar, su liberación, su paz y que esto solo se logra con una vida en el Espíritu, y es lo que debemos transmitir. Amén.

 

 “Las estructuras sociales deben estar al servicio de las personas, de la vida, la dignidad y el derecho”

Martes 07 de Septiembre de 2021

 

 “CRISTO ES LA SÍNTESIS DE TODO”

 

PRIMERA LECTURA

COLOSENSES 2,6-15

 

“Dios os dio vida en Cristo, perdonándonos todos los pecados”

 

Hermanos: Ya que habéis aceptado a Cristo Jesús, el Señor, proceded según él. Arraigados en él, dejaos construir y afianzar en la fe que os enseñaron, y rebosad agradecimiento. Cuidado con que haya alguno que os capture con esa teoría que es una insulsa patraña forjada y transmitida por hombres, fundada en los elementos del mundo y no en Cristo. Porque es en Cristo en quien habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad, y por él, que es cabeza de todo principado y autoridad, habéis obtenido vuestra plenitud. Por él fuisteis también circuncidados con una circuncisión no hecha por hombres, cuando os despojaron de los bajos instintos de la carne, por la circuncisión de Cristo.

Por el bautismo fuisteis sepultados con Él, y habéis resucitado con Él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz, y, destituyendo por medio de Cristo a los principados y autoridades, los ofreció en espectáculo público y los llevó cautivos en su cortejo. Palabra del Señor

REFLEXIÓN

La carta a los Colosenses nos presenta como un contraste entre lo que pueden las potestades, es decir, los elementos de este mundo, y lo que puede Jesucristo. Esta comunidad de Coloso estaba como fascinada con el mundo de las cosas espirituales, y habían entrado como en un culto exagerado a los seres espirituales, olvidándose de la centralidad de Jesucristo. Y por eso, en esta Carta Pablo intenta sobre todo, que aparezca la majestad, la unicidad de Jesucristo. Es una carta muy importante hoy también para nosotros, porque también hoy parece, que algunos cristianos pierden de vista la centralidad, la fundamentalidad de la Pascua del Señor. Y entonces, como que se pierden en devociones, incluso reemplazan la fe en Jesucristo, por la fe en los Ángeles, o en elementos de la naturaleza. Conocemos seguramente personas, que le están dando una gran importancia al aura, a las fuerzas magnéticas, a los reservorios energéticos, a los colores, a los aromas.  

Y así, estamos asistiendo como a una especie de reencantamiento del mundo, como que el mundo vuelve a ser lugar mágico de fuerzas, de elementos que tendrían la cualidad, que tendrían la característica de cambiar nuestra vida. Y de este modo, muchas personas se apartan de la fe en Jesucristo. De varios modos, el Apóstol San Pablo le hace ver a estos cristianos, cómo es de superior el misterio de Cristo de cualquier otro misterio, de cualquier otra potestad, de cualquier otro ser, ya sea en los Cielos, en la tierra, o debajo de la tierra. 

Cristo es supremo sobre todas las cosas. Somos obra suya; por consiguiente, vamos a entregarnos radical y totalmente al poder del amor y del señorío de Jesucristo, y vamos a suplicarle que nada nos aparte de Él, que su voluntad, que es la del Padre Celestial, se realice en toda nuestra vida para alabanza de su amos.  Palabra del Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL: 144

R./ El Señor es bueno con todos.

 

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;

bendeciré tu nombre por siempre jamás.

Día tras día, te bendeciré

y alabaré tu nombre por siempre jamás. R.

 

El Señor es clemente y misericordioso,

 lento a la cólera y rico en piedad;

el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas. R.

 

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es un gozosa alabanza al Señor que es ensalzado como soberano amoroso y tierno, preocupado por todas sus criaturas. El centro espiritual de este canto está constituido por una celebración intensa y apasiona de la realeza divina. En la predicación de Jesús, el Reino, también un simbolismo central para expresar el proyecto salvador de Dios que busca realizar en el ser humano una vida de alegría y paz.   

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 6,12-19

“Pasó la noche orando. Escogió a doce y los nombró apóstoles”

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Bajó del monte con ellos y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos. Palabra el Señor .

REFLEXIÓN

El saber tomar decisiones correctas nunca será fruto de la casualidad. Son decisiones pensadas, maduradas, puestas en la balanza que piden tiempo y espacio suficientes para realizarlas. Jesús nos enseña como al subir a la montaña entabló un silencio para escuchar a su Padre, orar le ayudó a dialogar con Él sobre a quienes convendría elegir. Seguramente muchos de nosotros no estaríamos de acuerdo con esos elegidos porque con facilidad veríamos sus defectos y limitaciones, sin embargo, Jesús y su Padre ven más allá de lo que las apariencias muestran, toman en cuenta no sólo las cualidades sino también las posibilidades de error y sobre todo lo que más valoraron fue que todos tenían la capacidad de dar un SÍ generoso al Señor. Sabemos que todos perseveraron excepto uno ya que el Señor llama y en nosotros está la respuesta, nos da la libre voluntad para tomar decisiones y no es que el Señor se haya llama y en nosotros está la respuesta, nos da la libre voluntad para tomar decisiones y no es que el Señor se haya equivocado. Todos los días debemos buscar momentos de silencio y oración siguiendo el ejemplo del Señor. 

ORACIÓN 

Te bendecimos, te damos gracias por este nuevo día, nuestro Buen Señor Jesús, a ti queremos dedicar nuestra vida; te pedimos haznos verdaderas personas orantes, listos para escucharte y preparados para actuar, guíanos en el camino y ayúdanos a comprender que nuestra misión en esta vida debe tener la marca de tu amor misericordioso, Aléjanos de todo sentimiento de egoísmo, intención proselitista de excluir a los demás; por el contrario ayúdanos a abrir nuestro corazón en bondad hacia todos nuestros hermanos, sin discriminación alguna. Amén. Palabra del Señor.

 

 

“Somos fruto de amor divino, hecho oración en Jesucristo”

Miércoles 08 de Septiembre de 2021

 

“ELEGIDA ENTRE LOS HUMILDES”

 

PRIMERA LECTURA

MIQUEAS 5,1-4ª

 

“El tiempo en que la madre dé a luz”

 

Así dice el Señor: "Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En esta lectura escuchamos al profeta Miqueas, este campesino, que vive y actúa entre los años 750 y 700 a.C., ha tenido que huir de su pueblo a causa de la invasión asiria, y se refugia en Jerusalén. Allí al ver la situación de injusticia social y la proliferación de cultos paganos, lanza sus oráculos de destrucción mezclados con anuncios de una nueva situación en la que se cumplirán las promesas de Dios mediante una monarquía digna de sus orígenes davídicos.

El nuevo rey se caracterizará por varias cosas: sus orígenes humildes, pues nacerá en la aldea de Belén; su continuidad con la dinastía davídica; con él terminará el tiempo de abandono y dispersión; en él se manifestará la mano de Dios a favor de su pueblo y, como el objetivo es que el pueblo pueda vivir en paz, este rey tiene como nombre la misma paz.

 

SALMO RESPONSORIAL: 12

R./Desbordo de gozo con el Señor.

 

Porque yo confío en tu misericordia:

Se alegra mi corazón con tu auxilio. R.

 

Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

La confianza en el amor de Dios es el centro de la espiritualidad de los salmos. Este Salmo nos recuerda cómo debemos confiar en Él y su misericordia, y repetir con San Pablo “Tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles, ni los demonios, ni lo presente, ni lo futuro; ningún poder creado, ni lo más alto, ni lo más profundo, ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 1,1-16.18-23

 

“La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo”

 

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios con nosotros". Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de la Natividad de María, la madre de Jesús. En los evangelios canónicos no aparece ningún texto que haga referencia a esta fiesta. En el escrito apócrifo denominado Protoevangelio de Santiago se describe el anuncio y nacimiento de María en el noveno mes. Por eso la tradición oriental y occidental ha señalado el 8 de septiembre como fecha de este acontecimiento.

En este texto meditamos la genealogía de Jesús y su nacimiento, recordando el hecho más trascendente de María, su maternidad divina, nos hace captar que fue la causa y el origen de todas las prerrogativas y gracias especiales. El nacimiento de María es bendición y alegría para todo el mundo. María es tienda, casa, sagrario, escogida por Dios para realizar su plan de salvación ofrecido a toda la humanidad. María es fuente de vida y salvación porque en sus entrañas se gesta la Palabra misma de Dios. Palabra que crea, libera, salva. Palabra que comunica vida en plenitud. María no es un mero instrumento utilizado por Dios para hacerse humano. María coopera libre y voluntariamente con la historia de salvación. Con el nacimiento de María renace la esperanza para la humanidad desesperada.

 

 María nos invita hoy a implicarnos como Ella, la llena de gracia y escogida por Dios, en el proyecto del Reino. Como Ella, escribir con nuestra vida y compromiso cotidiano la historia de salvación. Concientizar que somos invitados también a colaborar con el proyecto de Dios, es casi inimaginable lo que puede realizar la persona humana cuando pone todas sus energías, sus conocimientos y su amor al servicio de este proyecto con la fuerza del Espíritu Santo. Meditemos  en que significado tiene para nosotros y nuestras comunidades la presencia de María y pidámosle a que nos ayude a ser como ella.

 ORACIÓN

Te alabamos Señor, y te bendecimos por el misterio de la Virgen Madre y su natividad. En ella descubrimos  tu rostro y encontramos razones para seguir esperando en Ti. Concédenos un corazón como el suyo: limpio, libre, dócil y confiado y enséñanos de su silencio, sabiduría y fe. Amén.

 

“María de Nazaret nos enseña la pureza de su corazón, la constancia de su fe  y la grandeza de su humildad”

Jueves 09 de Septiembre de 2021

 

 “UN LLAMADO A PRACTICAR LA MISERICORDIA”

 

PRIMERA LECTURA

COLOSENSES 3,12-17

 

“Por encima de todo, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada”

 

Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite en vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Sin duda es alto el nivel de vida y virtud que Pablo espera de los cristianos, según aprendemos de la primera lectura. Quiere que seamos "compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes". Y lo primero que nos llama la atención es cómo en todas ellas brilla más la dimensión de recibir y de acoger que la de emprender o sobresalir. Según eso, lo grande de ser cristiano está decisivamente en la capacidad de construir en otros y con otros. Pablo nos quiere "compasivos" ante la debilidad o dolor de los demás; el mundo a menudo nos manda ser egoístas y tener cuidado sólo de nuestras metas y nuestro propio confort. Pablo nos quiere "magnánimos", es decir, de alma grande y horizontes amplios; el mundo pretende que nos concentremos en unas metas y que seamos mezquinos en nuestro manejo de los resentimientos y roces con los demás, como condición para construir nuestro pequeño imperio. Pablo nos pide "humildad" y el mundo nos reclama autosuficiencia, vanidad, egolatría, apetito de honores y una vida centrada en nosotros mismos y nuestros intereses. Pablo, en fin, quiere que vivamos en la "afabilidad" y la "paciencia", ya que el mundo parece pertenecer a los impacientes, a los implacables, a los inescrupulosos y a los "duros".

 

Pablo además nos da varias razones para actuar así: "Dios nos ha elegido, nos ha consagrado a él y nos ha dado su amor". Antes de pedir nada en nombre de Dios, el apóstol recuerda cuánto nos ha "dado" Dios y cuánto hemos sido  AMADOS por Él.

 

SALMO RESPONSORIAL 150

R. / Todo ser que alienta alabe al Señor.

 

Alabad al Señor en su templo,

alabadlo en su fuerte firmamento.

Alabadlo por sus obras magníficas,

alabadlo por su inmensa grandeza. R.

 

Alabadlo tocando trompetas,

alabadlo con arpas y cítaras,

alabadlo con tambores y danzas,

alabadlo con trompas y flautas. R.

 

Alabadlo con platillos sonoros,

alabadlo con platillos vibrantes.

Todo ser que alienta alabe al Señor. R.

 

OREMOS CON EL SALMO 

Este salmo es una invitación universal a la alabanza con acompañamiento de música y de danza. El salterio concluye con una invitación a la alabanza a Dios. La oración no se reduce a pedir dones, sino que tiene que ser sobre todo reconocimiento del amor y del poder divino.

 

 

LECTURA DEL EVNGELIO

LUCAS 6,27-38

 

“Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos.

Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 La lógica del mundo parece no superar en la práctica el antiguo “ojo por ojo, diente por diente”, “al enemigo hay que aniquilarlo”, o “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. En el Antiguo Testamento, el odio al enemigo era algo natural (Sal 34,1-8). Pero Jesús sorprende a la humanidad con otra lógica: “amen a sus enemigos”. El Dios de Jesús es ante todo el Dios de la Misericordia. El cristiano debe, por tanto, adoptar en su práctica cotidiana el comportamiento misericordioso de Dios. “Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes” es la llamada “regla de oro de la caridad cristiana”. Debemos tener cuidado de no entenderla de manera mercantilista, reduciéndola a un simple negocio de reciprocidad. Hay que entenderla como un amor que no se contenta sólo con evitar el mal, sino que se compromete a hacer el bien a los demás, quienes quiera que ellos sean. Frente a los conflictos ensayemos una actitud misericordiosa, y nos sorprenderemos de su capacidad de desarmar a los enemigos y calmar su agresividad.

 

ORACIÓN

Señor si hemos permitido que tu amor se derrame y permanezca en nuestros corazones, podremos llegar a ser personas que amen de verdad, aún a sus enemigos. Señor  que difícil comprender y llevar a cabo estos principios del Reino. Por esto como tus discípulos(as) te rogamos nos ayudes,  para que tu Espíritu Santo se mantenga activo en nuestro interior y nos capacite para toda obra buena, para amar sin límites y demostrarlo. Amén.  

 

 “Cristo quiere que experimentemos su amor compasivo y que en nuestro corazón reine la misericordia y la compasión, para que luego seamos compasivos con nuestros hermanos”