domingo, 1 de mayo de 2016

Miércoles 25 de Mayo de 2016


“NO A LAS AMBICIONES DE PODER Y EL AFÁN DE LOS PRIMEROS PUESTOS”

PRIMERA LECTURA
1PEDRO 1,18-25

“Os rescataron a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto”
Queridos hermanos: Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra esperanza. Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente. Mirad que habéis vuelto a nacer, y no de una semilla mortal, sino de una inmortal, por medio de la palabra de Dios viva y duradera, porque "toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se marchita la hierba, la flor se cae; pero la Palabra del Señor permanece para siempre". Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pedro recuerda a los recién bautizados la suerte que han tenido, porque ahora creen en Cristo Jesús, han sido rescatados de su antigua vida y han vuelto a nacer de Dios. Ser rescatado significa que alguien ha pagado el precio, la fianza por su liberación. Jesucristo no ha pagado con una cantidad de dinero sino con su propia sangre. Con eso ha cambiado la situación de esos recién bautizados: ahora ponen su fe y su esperanza en Dios, que ha resucitado a Cristo de la muerte. Han vuelto a nacer, no de un padre mortal, sino de Dios mismo, de su Palabra viva y duradera, el evangelio. Pedro quiere que los cristianos saquen de esta convicción una consecuencia concreta: “Amaos unos a otros de corazón”. Si todos hemos nacido del mismo Dios, todos somos hermanos.   Una perspectiva tan optimista debería motivar nuestra vida cristiana; de nosotros se tendría que poder decir que “habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra Esperanza”
SALMO RESPONSORIAL: 147
R. / Glorifica al Señor, Jerusalén.

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este Salmo es un canto de acción de gracias a Dios por la reconstrucción de Jerusalén y el regreso de los desterrados, y de alabanza por la providencia con que gobierna el universo. La restauración de Jerusalén es anticipo y símbolo de la redención obrada por Dios en Cristo. El sigue presente en medio de su pueblo y le ofrece diariamente pruebas de su amor
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS  10,32-45
“Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado
En aquel tiempo, los discípulos iban subiendo camino de Jerusalén, y Jesús se les adelantaba; los discípulos se extrañaban, y los que seguían iban asustados. Él tomó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: "Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará."
Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: "Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir." Les preguntó: "¿Qué queréis que haga por vosotros?" Contestaron: "Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda." Jesús replicó: "No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?" Contestaron: "Lo somos." Jesús les dijo: "El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está reservado." Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: "Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar la vida en rescate por todos." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Según el Evangelista Marcos es la primera vez que el grupo de discípulos y Jesús se dirigen a Jerusalén. Suben hacia la capital, el centro del poder político, religioso y militar de los judíos. Allí Jesús corre peligro, porque su propuesta, tan novedosa, será leída como una amenaza al sistema imperante. Jesús enseña a sus discípulos el camino que tiene que recorrer. Para Jesús el camino de la Cruz es servir, es la regla fundamental de la comunidad cristiana. Cada uno debe ser servidor y  siervo de todos.
Pero veamos como ese  destino que Jesús elige y el estilo de vida de sus discípulos parecen dos realidades distintas y distantes, pero al final están indisolublemente ligadas. Jesús elige confrontarse a sí mismo y confrontar a las autoridades de Jerusalén. Y lo hace no por capricho personal, sino como parte de la voluntad de su Padre que busca la reconciliación del mundo por medio de la eliminación de las diferencias que enemistan a las personas entre sí: judíos y paganos, pobres y ricos, sabios e ignorantes, puros e impuros. Jesús quiere comunicar su verdad en Jerusalén, en un lugar en el que puede ser escuchado, aunque esa decisión comporta riesgos mortales. Lo mismo ocurre con los discípulos que quieren los puestos principales y rivalizan entre sí por el poder de dominación. Sin embargo, Jesús les ha enseñado a realizar la justicia por medio del amor solidario, lo que exige renunciar efectivamente a las pretensiones de poder y de dominio. Jesús asume un destino de reconciliación entre los seres humanos que requiere un nuevo estilo de vida, en total ruptura con las expectativas de control, riqueza y fama, tan apreciadas en esa época como en la nuestra.
Aprender de la lección que nos dio Jesús y vivir de la forma que lo hizo él, sería una verdadera revolución y una manera bien genuina de transformar este mundo gobernado por la lógica del poder, del tener y del placer. ¿Y nosotros qué elegimos?

ORACIÓN
Oh Señor perdónanos porque hay momentos en que nos pasa como nos muestra el evangelio le paso a tus discípulos, donde tú queriendo revelarnos el camino, el propósito de Dios con nuestras vidas, nosotros en cambio nos  desviamos del verdadero proyecto, donde prevalecen nuestros intereses de poder, tener y placer. Ayúdanos Señor con la fuerza de tu Espíritu, a no seguir la lógica del mundo, sino tu lógica, que nos lleva a la entrega, al amor y al servicio. Amén


“Entre los cristianos no deberían funcionar las motivaciones  egoístas y ambiciosas del mundo”

Jueves 26 de Mayo de 2016


EL ENCUENTRO CON JESUCRISTO PRODUCE SALUD, LIBERACIÓN Y SEGUIMIENTO”


PRIMERA LECTURA
1PEDRO 2,2-5.9-12

“Vosotros sois un sacerdocio real, una nación consagrada, para proclamar las hazañas del que os llamó”
Queridos hermanos: Como el niño recién nacido ansía la leche, ansiad vosotros la auténtica, no adulterada, para crecer con ella sanos; ya que habéis saboreado lo bueno que es el Señor. Acercándoos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo. Vosotros sois una raza elegida, un sacerdocio real, una nación consagrada, un pueblo adquirido por Dios para proclamar las hazañas del que os llamó a salir de las tinieblas y  entrar en su luz maravillosa. Antes erais "no pueblo", ahora sois "pueblo de Dios"; antes erais "no compadecidos", ahora sois "compadecidos". Queridos hermanos, como forasteros en país extraño, os recomiendo que os apartéis de los deseos carnales que os hacen la guerra. Vuestra conducta entre los gentiles sea buena; así, mientras os calumnian como si fuerais criminales, verán con sus propios ojos que os portáis honradamente y darán gloria a Dios el día que él los visite.   Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La primera lectura de hoy nos invita a ponernos en la ruta de una alimentación sana y nutritiva. De ello habla mucho la televisión y se lee mucho en Internet, sólo que en este caso se trata de alimento para el alma. Y la primera condición, en analogía con el caso de nuestro cuerpo, es tener sano el paladar. El apóstol Pedro nos dice: "Como el niño recién nacido ansía la leche, ansiad vosotros la auténtica, no adulterada, para crecer con ella sanos; ya que habéis saboreado lo bueno que es el Señor." La experiencia de un amor sano, sirve luego para discernir qué amores convienen. La experiencia de una enseñanza recta sirve para luego discernir qué doctrinas son correctas, y así sucesivamente. Esta clase de experiencias conforman lo que podemos llamar la conciencia de la propia dignidad del cristiano. Humildad no significa pobre autoestima, y sencillez de corazón no significa ingenuidad. Valientes en medio de la paciencia y perseverantes en medio de la mansedumbre, nosotros los cristianos sabemos que valemos mucho: tanto como la Sangre de Cristo.
SALMO RESPONSORIAL 99
R./ Entrad en la presencia del Señor con vítores

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.

"El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Esta salmo es un canto litúrgico que expresa la alegría del pueblo fiel al Señor, e invitación universal a reconocer la gloria y el poder de Dios. Nuestra liturgia también debe ser expresión de la alegría que nace de nuestra fe en la obra salvadora de Dios en Cristo. La invitación universal es más actual gracias al evangelio. El juicio anunciado es juicio salvador.


LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS  10,46-52

“Maestro, haz que pueda ver”
En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: "Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí." Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: "Hijo de David, ten compasión de mí." Jesús se detuvo y dijo: "Llamadlo." Llamaron al ciego, diciéndole: "Ánimo, levántate, que te llama." Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: "¿Qué quieres que haga por ti?" El ciego le contestó: "Maestro, que pueda ver." Jesús le dijo: "Anda, tu fe te ha curado." Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La curación de Bartimeo («el hijo de Timeo») es un relato de curación típico, típico de los que aparecen en los evangelios. Jesús, como siempre, pone el acento en la fe: «Tu fe te ha curado»; nunca dice Jesús en primera persona «yo te he curado». Lo que está en juego en los diálogos de Jesús en los evangelios es esa salvación: la curación, la salud, la plenitud de la vida humana misma.
Hagamos también un recorrido por el evangelio de Marcos para concluir luego con el evangelio de hoy. Recordemos otro ciego que fue curado por Jesús, el ciego de Betsaida (Marcos 8,22-26), el cual en un primer momento no queda curado totalmente, comienza a intuir cosas, pero sólo la mitad, ve primero las personas como si fueran árboles. En un segundo momento en cambio comienza a ver bien y  ya a entenderlo todo bien. Comparémoslo con los discípulos; conforme a las lecturas que hemos reflexionado en días pasados, ellos estaban como este ciego de Betsaida, no tenían la fe suficiente, aceptaban a Jesús como Mesías, pero no aceptaban la cruz (Mc 8,31-33),  no tenían una fe fuerte en Jesús, continuaban siendo ciegos. Cuando Jesús insistía en el servicio y la entrega, ellos discutían sobre quién era el más importante (Mc 9,34) y continuaban pidiendo los primeros puestos en el Reino, uno a la derecha y otro a la izquierda del trono, señal de que la ideología imperante de la época penetraba profundamente en sus mentalidades. El haber vivido varios años con Jesús, no les había renovado su modo de ver las cosas y personas. Miraban a Jesús con la mirada del pasado. Querían que fuese como ellos se lo imaginaban: Un Mesías glorioso. Pero el objetivo de la instrucción de Jesús es que sus discípulos fueran como el ciego Bartimeo, que acepta a Jesús como es. Bartimeo tiene una fe fuerte que le hace ver, (¿Qué quieres que haga por ti?" a lo que Bartimeo le contestó: "Maestro, que pueda ver."),  fe que Pedro no posee todavía. Y así Bartimeo se convierte en el modelo para los discípulos del tiempo de Jesús, para las comunidades del tiempo de Marcos, así como también hoy para nosotros.

 ORACIÓN
Señor Jesús, queremos ver, quita las escamas de nuestros ojos, quita toda sombra de oscuridad que haya en nuestras vidas, retira todo lo que nos haga actuar en  tinieblas, que vivamos, y nos movamos en la verdad, en la luz. Acrecienta nuestra fe, danos la fe necesaria para continuar en el camino, para creerte a pesar de los momentos difíciles y las circunstancias. Amén   


“Seamos piedras vivas en la edificación del Reino”

Viernes 27 de Mayo de 2016


“LLAMADOS(AS) A PRODUCIR FRUTOS DE JUSTICIA Y BIENESTAR”


 PRIMERA LECTURA
1PEDRO 4,7-13

“Sed buenos administradores de la múltiple gracia de Dios

Queridos hermanos: El fin de todas las cosas está cercano. Sed, pues, moderados y sobrios, para poder orar. Ante todo, mantened en tensión el amor mutuo, porque el amor cubre la multitud de los pecados. Ofreceos mutuamente hospitalidad, sin protestar. Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, que hable palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio de Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
Queridos hermanos, no os extrañéis de ese fuego abrasador que os pone a prueba, como si os sucediera algo extraordinario. Estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria, reboséis de gozo. Palabra del Señor

REFLEXIÓN
La palabra "gracia" está relacionada, en su lengua griega original, con la palabra "carisma," que significa “regalo”. El amor "por gracia" es también un amor regalado. En ese sentido, un seguidor de Cristo es aquel que se sabe amado más allá de todos los méritos, de todas las razones e incluso, amado más allá de lo razonable.
Desde esa abundancia de amor y de certeza de ser amados se estructuran todas las relaciones con nuestro prójimo: no es por deber, ni por la urgencia de lograr igualdad, ni la necesidad de obtener unos resultados sino la prisa por amar, amar desinteresadamente, amar como nos ama Dios. Exactamente lo opuesto de lo que sucede en la mentalidad del mundo, para la cual esperar y exigir el propio provecho es lo "obvio," lo "estándar," lo esperable.
Pedro añade otra razón a nuestro amar al otro: el final del mundo presente. Desde su óptica, los bienes y las cosas que pasan pueden servirnos para transmitir un bien que dura, pueden transmitir un mensaje eterno. Ser cristiano, desde esta perspectiva, es asunto de un buena administración, y saber administrar es adquirir lo eterno a precio de lo pasajero.

Salmo responsorial: 95
R/Llega el Señor a regir la tierra.

Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
 él afianzó el orbe, y no se moverá;
 él gobierna a los pueblos rectamente." R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
 retumbe el mar y cuanto lo llena;
 vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
 aclamen los árboles del bosque. R.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
 regirá el orbe con justicia
 y los pueblos con fidelidad. R.
OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
La proclamación de la realeza del Señor es asociada en este himno a dos acontecimientos decisivos de su obra salvífica: la creación y el juicio (v. 10). La primera establece en la naturaleza el orden querido por Dios (Gn. 1. 31); el segundo restablece en la historia el orden quebrantado por la injusticia. Por eso, no sólo los hombres (vs. 1-10), sino todos los seres creados (vs. 11-12) son invitados a celebrar jubilosamente la llegada del Señor, que viene a instaurar definitivamente su justicia
LECTURA DEL EVANGELIO
Marcos 11,11-26

“Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. Tened fe en Dios”

Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, derecho hasta el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, se marchó a Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: "Nunca jamás como nadie de ti." Los discípulos lo oyeron.  
Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía, diciendo: "¿No está escrito: "Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblo"? Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos." Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: "Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado." Jesús contestó: "Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: "Quítate de ahí y tírate al mar", no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Todos nosotros esperamos algún tipo de signo cuando queremos tomar una decisión importante. Jesús acude al templo en compañía de sus discípulos y observa atentamente. Encuentra el signo en los días siguientes al fijarse en la higuera y al mirar a la gente que permanece en los alrededores del Templo. De la higuera percibe que no satisface las expectativas de los pasantes, que se emocionan al ver la abundancia de hojas, pero que no encuentran ningún fruto en ella. Pasa algo similar con el Templo, es un edificio enorme y hermoso, pero los frutos de oración y de acogida nunca se producen. Y  encontramos como  hay un  conflicto entre Jesús y el Templo; entre Jesús y la estructura religiosa. Jesús intenta purificar el lugar donde tradicionalmente se ha dicho que Dios está presente y quiere devolverle al Templo su pureza primitiva. El templo, según la mirada de Jesús, es un lugar donde se ha de expresar la mayor universalidad. Jesús es consciente que el templo ya no responde a su originalidad, por eso suscita la cólera de Dios siendo destruido, más adelante como nos lo dirá el Evangelio. El tempo se ha convertido en sólo  un mercado del que se benefician muy pocos y en el que la mayor parte de los que allí acuden con fe y esperanza sólo son explotados y excluidos. Jesús encuentra allí el signo de los tiempos: tanto el Templo de Jerusalén como la higuera impresionan con su decorado, pero no con sus frutos. La expulsión de los vendedores es el signo contrario a la exclusión, y nos muestra el sentido de apertura y universalidad que constituye la vocación original del Templo de Jerusalén. El descontento que expresa Jesús con la manera como se ha entendido la religión y la forma como se práctica,  provoca a las autoridades y desencadenará su muerte.

Reflexionemos nosotros ahora en nuestra realidad, como a veces también queremos  ceremonias vistosas y elegantes, pero debemos preguntarnos si nos conducen a una auténtica vida cristiana, ¿Nos llevan a encontrar la verdadera esencia, o nos llevan a esterilidad, y experiencias superfluas que nos desvían de dar fruto?.
Preguntémonos también en la manera de vivir nuestra experiencia de fe, y nuestra relación con el Templo como lugar sagrado:  ¿Cómo entendemos  la oración? ¿Cómo entendemos el Templo? ¿Cómo entendemos nuestra experiencia de fe?

ORACIÓN
Amado Dios en este día cantamos y nos gozamos en el Espíritu  porque tu Palabra nos lleva a reconocer que nos enseñas a dar fruto con acciones de bendición hacia nuestro prójimo. Ayúdanos por favor a no vivir de experiencias superfluas, materiales, a construir templos de piedra, sin sentido, donde se excluye y se discrimina y se olvida la verdadera esencia de tu Reino; sino más bien a hacer de  nuestro corazón, de nuestras familias, de nuestras comunidades, verdaderos templos donde Tú habites y  reines. Amén

“Los seguidores de Cristo deben ser signos de la presencia de Dios, con mentalidad incluyente, universal, respetuosa de las diferencias”



Sábado 28 de Mayo de 2016


“LA AUTORIDAD DE JESÚS VIENE DEL PADRE”

PRIMERA LECTURA
JUDAS 17.20B-25

“Dios puede preservaros de tropiezos y presentaros ante su gloria sin mancha”
Queridos hermanos, acordaos de lo que predijeron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Idos asentando sobre el cimiento de vuestra santa fe, orad movidos por el Espíritu Santo y manteneos así en el amor de Dios, aguardando a que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo os dé la vida eterna. ¿Titubean algunos? Tened compasión de ellos; a unos, salvadlos, arrancándolos del fuego; a otros, mostradles compasión, pero con cautela, aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por la carne.
Al único Dios, nuestro salvador, que puede preservaros de tropiezos y presentaros ante su gloria exultantes y sin mancha, gloria y majestad, dominio y poderío, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre y ahora y por todos los siglos. Amén. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El apóstol Judas destaca la importancia de recordar lo anunciado por los apóstoles para combatir a los infiltrados que se burlan de todo, crean discordias, viven inmoralmente y no tienen el Espíritu, el soplo de Dios que da la vida, esto es, viven como si estuvieran muertos. Para Judas, la memoria es fundamental para mantenerse en la tradición del proyecto de Dios. Más adelante deja de un lado a los adversarios y se dirige a los cristianos, sus queridos para que saquen del baúl de los recuerdos sus mejores herramientas para mantenerse firmes en el camino del Señor.  

SALMO RESPONSORIAL: 62
R./Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua. R.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. R.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Un profundo anhelo de Dios -bellamente expresado con la imagen de la tierra sedienta (v. 2)- es el sentimiento que domina todo este Salmo. Su autor podría ser un levita desterrado, que recuerda el tiempo en que vivía junto al Santuario, gozando de la intimidad con el Señor. En el silencio de la noche rememora aquellas horas felices, y ese recuerdo le sirve de consuelo (vs. 7-9). El versículo final indica que el salmista identifica su propia suerte con la de todo su Pueblo, representado en la persona del rey.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 11,27-33

¿Con qué autoridad haces esto?

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron: "¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?" Jesús les respondió: "Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contestadme." Se pusieron a deliberar: "Si decimos que es de Dios, dirá: "¿Y por qué no le habéis creído?" Pero como digamos que es de los hombre..." (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.) Y respondieron a Jesús: "No sabemos." Jesús les replicó: "Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este tiempo de Jesús en Jerusalén, relatado por Marcos, está marcado por discusiones con las autoridades religiosas e intelectuales de la capital. Quiénes están al frente de los estamentos de poder religioso, político y legislativo acosan al Maestro de Nazaret con preguntas, las cuales están llenas de mala intención, sarcasmo e ironía: ¿Con qué poder haces estas cosas? ¿Quién te ha dado poder para hacerlas? La respuesta de Jesús está llena de gran habilidad. Él también formula una pregunta contundente en relación al bautismo de Juan. Las autoridades no se atreven a responder. Ellos no están al servicio de la verdad. Ellos saben que su respuesta los delataría, los colocaría en evidencia. Esa es la verdadera actitud de los hipócritas. Queda claro que Jesús tiene autoridad sobre el Templo. Lo ven como un gran irrespetuoso de la esfera religiosa. Pero Jesús mismo se define superior al Templo y manifiesta su soberanía sobre la Casa de Dios. A la luz de toda esta realidad de enfrentamiento que sus enemigos hacen, tendríamos que preguntarnos: ¿Soy capaz de dejarme interrogar por Jesús? A la luz de sus preguntas y cuestionamientos… ¿estoy dispuesto a cambiar de vida?

ORACIÓN
Señor tu gran entrega  te da el poder y la autoridad para entrar en todo aquello que atente contra tu misión liberadora, así te pedimos que sigas en estos tiempos irrumpiendo en nuestras vidas y en todos los contextos que necesiten ser  transformados según el plan de Dios para el mundo. Amén

“Libertad interior y coherencia de vida, dos grandes virtudes que respaldan nuestro ser cristianos(as)”


Domingo 29 de Mayo de 2016

Festividad del Cuerpo y Sangre de Cristo

“SACIANDO EL HAMBRE MATERIAL Y ESPIRITUAL DEL MUNDO “

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 14, 18-20

“Sacó pan y vino

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salén, sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino y bendijo a Abrán, diciendo: "Bendito sea Abrán por el Dios altísimo, creador de cielo y tierra; bendito sea el Dios altísimo, que te ha entregado tus enemigos."
Y Abrán le dio un décimo de cada cosa. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

La primera lectura de hoy es un antiguo texto legendario, originalmente quizás de naturaleza política-militar, en el que el misterioso personaje Melquisedec rey de Salem ofrece a Abraham un poco de pan y vino. Se trata de un gesto de solidaridad: a través de aquel alimento, Abraham y sus hombres pueden reponerse después de volver de la batalla contra cuatro reyes (Gen 14,17). El pasaje, sin embargo, parece contener una escena de carácter religioso, siendo Melquisedec un sacerdote según la práctica teológica oriental.
El gesto podría contener un matiz de sacrificio o de rito de acción de gracias por la victoria. El v. 19,  conserva las palabras de una bendición. Las palabras de Melquisedec y su gesto ofrecen una nueva luz sobre la vida de Abraham: sus enemigos han sido derrotados y su nombre es ensalzado por un rey-sacerdote. El capítulo 7 de la Carta a los Hebreos ha construido una reflexión en torno a Cristo Sacerdote a la luz de este misterioso texto del Génesis, presente también en las palabras del Sal 109,4 que dirige al rey-mesías y que leeremos hoy: “Tú eres sacerdote para siempre al modo de Melquisedec”.
SALMO RESPONSORIAL: 109, 1. 2. 3. 4
R. / Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.

Oráculo del Señor a mi Señor:
"Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos estrado de tus pies." R.

Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos. R.

"Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré,
como rocío, antes de la aurora." R.

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
 "Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
El núcleo de este Salmo “real” está constituido por un oráculo del Señor, que proclama los privilegios concedidos a los reyes davídicos en el día de su entronización. Este oráculo se articula en tres partes, introducidas y ampliadas por la palabra del salmista. El primer privilegio del rey es el de ser lugarteniente del Señor y partícipe de su soberanía. El segundo radica en su filiación divina, fundada en una adopción por parte de Dios. El tercero es su condición de sacerdote “a la manera de Melquisedec”, el antiguo rey de Jerusalén y sacerdote de Dios, el Altísimo. Con el transcurso del tiempo -sobre todo después del exilio- este Salmo sirvió para alentar la esperanza mesiánica de Israel. En este mismo sentido lo utiliza el Nuevo Testamento, citándolo repetidamente como un testimonio profético de la dignidad mesiánica de Jesús, el Rey y Sacerdote.
SEGUNDA LECTURA
1 CORINTIOS 11, 23-26

“Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor”

Hermanos: Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía." Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía." Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La segunda lectura pertenece a la enseñanza que Pablo dirige a la comunidad de Corinto en relación con la celebración de las asambleas cristianas, donde los más poderosos y ricos humillaban y despreciaban a los más pobres. Pablo aprovecha la oportunidad para recordar una antigua tradición que ha recibido sobre la cena eucarística, ya que el desprecio, la humillación y la falta de atención a los pobres en las asambleas estaban destruyendo de raíz el sentido más profundo de la Cena del Señor.
Se coloca así en sintonía con los profetas del Antiguo Testamento que habían condenado con fuerza el culto hipócrita que no iba acompañado de una vida de caridad y de justicia (Am 5,21-25; Is 1,10-20),  y como también lo hizo Jesús. La Eucaristía, que es la entrega de amor de Jesús, debe ser vivida por los creyentes con el mismo espíritu de donación y de caridad con que el Señor “entregó” su cuerpo y su sangre en la cruz por “nosotros”.
La lectura paulina nos recuerda las palabras de Jesús en la última cena, con las que cuales el Señor interpretó su futura pasión y muerte como “alianza sellada con su sangre” y “cuerpo entregado por vosotros” misterio de amor que se actualiza y se hace presente “cada vez que coman de este pan y beban de este cáliz”. El misterio de la institución de la Eucaristía nace del amor de Cristo que se entrega por nosotros y, por tanto, deberá siempre ser vivido y celebrado en el amor y la entrega generosa, a imagen del Señor, sin divisiones ni hipocresías.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9, 11B-17

“Comieron todos y se saciaron”

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: "Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado." Él les contestó: "Dadles vosotros de comer." Ellos replicaron: "No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío." Porque eran unos cinco mil hombres. Jesús dijo a sus discípulos: "Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta." Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio  relata el episodio de la multiplicación de los panes, que aparece con diversos matices también en los otros evangelios (¡dos veces en Marcos!), lo que demuestra no sólo que el evento posee un alto grado de importancia, sino que también es fundamental para comprender la misión de Jesús. Jesús está cerca de Betsaida y tiene delante a una gran muchedumbre de gente pobre, enferma, hambrienta. Es a este pueblo marginado y oprimido al que Jesús se dirige, “hablándoles del reino de Dios y sanando a los que lo necesitaban” (v. 11). A continuación Lucas añade un dato importante con el que se introduce el diálogo entre Jesús y los Doce: “comienza a atardecer”. El momento recuerda la invitación de los dos peregrinos que caminaban hacia Emaús precisamente al caer de la tarde: “Quédate con nosotros porque es tarde y está anocheciendo” (Lc 24,29). En los dos episodios la bendición del pan acaece al caer el día.
El diálogo entre Jesús y los Doce pone en evidencia dos perspectivas. Por una parte los discípulos que quieren enviar a la gente a los pueblos vecinos para que se compren comida, proponen  una solución “realista”. En el fondo piensan que está bien dar gratis la predicación pero que es justo que cada cual se preocupe de lo material. La perspectiva de Jesús, en cambio, representa la iniciativa del amor, la gratuidad total y la prueba incuestionable de que el anuncio del reino abarca también la solución a las necesidades materiales de la gente.
Al final del v. 12 nos damos cuenta que todo está ocurriendo en un lugar desértico. Esto recuerda sin duda el camino del pueblo elegido a través del desierto desde Egipto hacia la tierra prometida, época en la que Israel experimentó la misericordia de Dios a través de grandes prodigios, como por ejemplo el don del maná. La actitud de los discípulos recuerda las resistencias y la incredulidad de Israel delante del poder de Dios que se concretiza a través de obras salvadoras en favor del pueblo (Ex 16,3-4).
La respuesta de Jesús: “dadles vosotros de comer” (v. 13) no sólo es provocativa dada la poca cantidad de alimento, sino que sobre todo intenta poner de manifiesto la misión de los discípulos al interior del gesto misericordioso que realizará Jesús. Los discípulos, aquella tarde cerca de Betsaida y a lo largo de toda la historia de la Iglesia, están llamados a colaborar con Jesús preocupándose por conseguir el pan para sus hermanos. Después de que los discípulos acomodan a la gente, Jesús “tomó los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, los partió y se los iba dando a los discípulos para los distribuyeran entre la gente” (v. 16). El gesto de “levantar los ojos al cielo” pone en evidencia la actitud orante de Jesús que vive en permanente comunión con el Dios del reino; la bendición (la berajá hebrea) es una oración que al mismo tiempo expresa gratitud y alabanza por el don que se ha recibido o se está por recibir. Es digno de notar que Jesús no bendice los alimentos, pues para él “todos los alimentos son puros” (Mc 7,19), sino que bendice a Dios por ellos reconociéndolo como la fuente de todos los dones y de todos los bienes. El gesto de partir el pan y distribuirlo indiscutiblemente recuerda la última cena de Jesús, en donde el Señor llena de nuevo sentido el pan y el vino de la comida pascual, haciéndolos signo sacramental de su vida y su muerte como dinamismo de amor hasta el extremo por los suyos.
Al final todos quedan saciados y sobran doce canastas (v. 17). El tema de la “saciedad” es típico del tiempo mesiánico. La saciedad es la consecuencia de la acción poderosa de Dios, Jesús es el gran profeta de los últimos tiempos, que recapitula en sí las grandes acciones de Dios que alimentó a su pueblo en el pasado.

ORACIÓN

Señor, ayúdanos a recordar que el mayor sentido de la Eucaristía, es entrega, sacrificio, unión comunitaria, fraterna y solidaria; y misión. Que este día en que hacemos memoria de tu entrega, no olvidemos que siempre nos enseñaste que es con hechos concretos, con “verbo y no sustantivo”, compartiendo la mesa, la vida y la amistad, como amamos a nuestros semejantes. Amén

“Colaboremos con Jesús Resucitado, saciando el hambre material y espiritual del mundo hoy”


Lunes 30 de Mayo de 2016


“BUENOS ADMINISTRADORES(AS) DE LO QUE DIOS NOS CONFÍA”

PRIMERA LECTURA
2PEDRO 1,2-7

“Nos ha dado los inapreciables bienes prometidos, con los cuales podéis participar del mismo ser de Dios”

Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en suerte una fe tan preciosa como a nosotros. Crezca vuestra gracia y paz por el conocimiento de Dios y de Jesús, nuestro Señor. Su divino poder nos ha concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, dándonos a conocer al que nos ha llamado con su propia gloria y potencia. Con eso nos ha dado los inapreciables y extraordinarios bienes prometidos, con los cuales podéis escapar de la corrupción que reina en el mundo por la ambición, y participar del mismo ser de Dios. En vista de eso, poned todo empeño en añadir a vuestra fe la honradez, a la honradez el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, al cariño fraterno el amor. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Esta lectura, es ante todo una invitación a crecer.  Notemos, ante todo, que el mundo en que vivimos se mueve vertiginosamente, el motor de toda esa actividad frenética es casi siempre en parte la codicia, en sus diversas formas: afán de dinero, de poder, de prestigio o placer. Detrás de ese afán, un amor desenfrenado a los bienes de esta tierra, un amor desordenado e impetuoso  que pasa por encima del hermano pequeño o débil.
Por ese amor, la gente  se dedica a prepararse cada vez mejor, para ser más competitivo, para entrar con mejores garantías al "mercado." Se  acumulan postgrados, empresas que inviertan inmensas sumas en investigación y desarrollo. ¡Quieren crecer! ¡No quieren quedarse atrás!
Frente a toda esa actividad nuestra pregunta es, y  qué pasa con nuestra  vida de fe. Preguntémonos con sinceridad: ¿hay en nosotros un apetito y amor siquiera comparable  por la Palabra de Dios? El apóstol san Pedro no dice hoy: "poned todo empeño en añadir a vuestra fe la honradez, a la honradez el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, al cariño fraterno el amor." ¡Es toda una escalera, y la meta es el verdadero amor!
Hoy somos invitados a crecer; a subir esa escalera; a competir en el "mercado" pero no para ganar “monedas”, “cosas superfluas que pasan”, que tendremos que dejar cuando nos vayamos de esta tierra, sino para acumular los verdaderos tesoros que nunca se oxidan, que jamás mueren, que de verdad tienen sentido y nos llevan a la vida eterna.

Salmo responsorial: 90
R. / Dios mío, confío en ti.

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: "Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti." R.

"Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
 me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación." R.

"Lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Una sola idea se repite a lo largo de todo este Salmo: los que se refugian en el Señor pueden afrontar confiadamente cualquier dificultad, porque cuentan con la constante y eficaz protección divina. Muchas expresiones tienen evidentemente un carácter hiperbólico, por ejemplo la del v. 13, y sólo pretenden destacar la excepcional providencia con que el Señor cuida de sus fieles. En la parte final del Salmo (vs. 14-16), un oráculo divino confirma la enseñanza del salmista.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 12,1-12

“Agarraron al hijo querido, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: "Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron: "Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia." Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros. ¿No habéis leído aquel texto: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?  Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La viña es uno de los símbolos proféticos que representan al pueblo de Israel. Esa viña está en manos de unos arrendatarios que se niegan a entregar el fruto a su debido tiempo. La situación del pueblo en la época de Jesús es absolutamente desesperada. Están en manos de príncipes usurpadores y familias sacerdotales abusivas que controlan el Templo e incrementan sin clemencia la carga de impuestos. La parábola no puede ser más oportuna al señalar cómo esos encargados abusan de sus cargos y no temen matar al «hijo amado» para quedarse con la herencia. El hijo amado, como lo ha señalado el evangelista en diversas ocasiones, es Jesús que vive ese amor filial como el rasgo esencial de su espiritualidad. – Ahora bien, podríamos contentarnos pensando que esa parábola era sólo para ese tiempo, omitiendo descubrir cómo en nuestras comunidades y en la sociedad unos pocos se adueñan del espacio común y despojan a los demás. Se nombran a sí mismos propietarios y los demás se convierten en inquilinos. La parábola nos recuerda cómo todos somos huéspedes de este mundo que Dios nos ha dado a todos y cómo estamos llamados a respetar los términos que hacen posible una convivencia pacífica y armoniosa.

ORACIÓN
Amado Dios, eres nuestro buen  viñador, nos has amado tanto que enviaste a tu amado Hijo solo por amor para salvarnos. Señor gracias, por tu amor inmenso hacia nosotros, que podamos ser  fieles a ti, a tu proyecto, te pedimos nos guíes para ser  buenos administradores, que podamos dar el fruto que esperas de nosotros, Amén.  

“Nuestras acciones deben reflejar que somos los viñadores que el mundo necesita”


Martes 31 de Mayo de 2016

Visitación de la Virgen María


“A TRAVÉS DE LA MUJER SENCILLA DE NAZARETH NACE LA ALEGRÍA MAS GRANDE”

PRIMERA LECTURA
SOFONIAS 3,14-18a

“El Señor será el rey de Israel, en medio de ti”

Regocíjate, hija de Sión; grita de júbilo, Israel; alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos. El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: "No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva. Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta." Apartaré de ti la amenaza, el oprobio que pesa sobre ti. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
No sabemos si Sofonías, cuando habla de la hija de Sion, piensa en el pueblo elegido o en una persona individual que lo simboliza; quizá se le superponen ambas imágenes. Lo importante para él es la expresión “en medio de ti”; Yahvé en medio de su pueblo, no oculto, y cuando Yahvé se acerca a los suyos, ahuyenta el temor y el desfallecimiento, y en su lugar pone la fiesta, el júbilo y el regocijo. La alegría de la presencia de Dios en medio de su pueblo está condicionada en que el Proyecto de Dios se vaya convirtiendo en realidad palpable; y cada creyente tendrá que trabajar, lleno de gozo en esa dirección.
SALMO RESPONSORIAL: ISAÍAS 12, 2-3
R. /  El Señor es mi refugio y mi fuerza, él es mi salvador.

En ese tiempo dirás:
Te doy gracias, Señor,
porque aunque estuviste enojado conmigo,
tu ira ya pasó
y me has devuelto la paz. R.

 Dios es quien me salva;
tengo confianza, no temo.
El Señor es mi refugio y mi fuerza
Él es mi salvador.» 

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un cántico de Acción de Gracias. Un himno de alabanza compuesto para celebrar la esperanza del glorioso Reino del Santo de Israel. La mención de aquel día, y el hecho de que haya cesado la indignación del Señor, lo convierten en un himno mesiánico. Va por ello más allá del Israel posterior al exilio y anticipa la plenitud de la salvación mesiánica. Necesitamos expresar nuestra gratitud a Dios: agradecerle, alabarle y hablar a otros de Él. Debemos alabarlo desde lo profundo de nuestro corazón agradecido. Y debemos anunciar las buenas nuevas a los demás.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1, 39-56

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."
María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Celebramos la  fiesta de la "Visitación",  visita que hace  María a su prima Isabel,  una vez  el Ángel Gabriel le anuncia  que Ella había sido elegida como Madre del Mesías, anunciándole también: “Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez ha concebido, porque para Dios nada hay imposible" Estas palabras son una declaración del poder de Dios, pero  también una invitación a servir.  María era muy joven, ajustaba hasta ahora unos catorce o tal vez quince años,  vivía en Nazaret que queda en la región de Galilea, tenía que atravesar la hostil región de Samaría para llegar a las montañas de Judea; María como buen oyente de la Palabra, escucha esta invitación a servir,  no mirando los obstáculos y se encamina para servir a su prima Isabel, vemos  el espíritu de prontitud y servicio de la Madre del Señor. Es el amor que la hace colocar en camino. Es el amor la que la hace servir. Es capaz de abandonar su propia seguridad para vivir a profundidad la caridad. El encuentro de las dos mujeres: la anciana y la joven, es el encuentro del Israel que esperaba (Isabel) y el Israel que ve cumplidas las promesas de Dios (María). La fe de María queda exaltada en el relato. Pero esa misma fe de María, es importante aclarar, es una fe en movimiento. Una fe que no se desconecta de las realidades de la historia, antes por el contrario es una fe que se hace solidaridad allí donde la necesidad humana lo clama. Una de las grandes lecciones que estamos llamados a asimilar de la fiesta de la Visitación de la Virgen María a su prima Isabel es que la fe, tal como se ha de vivir en la experiencia cristiana, siempre está ligada a la caridad, al servicio, a la solidaridad. No se puede tener fe y ser insensible al dolor y a las necesidades de los hermanos. ¿Está nuestra fe ligada a la caridad y al servicio? 
Y ya para terminar detengámonos en el texto del Magníficat declarado por María, es inquietante; es toda una denuncia profética contra  el sistema de poder que oprime y excluye. Dios quiere que se abajen nuestros orgullos personales, pero seguramente también tiene proyectado un mundo en el que no haya poderosos que exploten a los débiles e indefensos.

ORACIÓN
Que hermosa es María tu Madre, que mujer sabia, llena de la gracia de Dios, tan ubicada en su realidad, tan entregada a la voluntad del Padre. Cómo no ha de inspirarnos ese empoderamiento de nuestro ser no solo como madres, sino como personas capaces de generar espacios familiares, laborales, barriales, comunitarios y sociales llenos de amor emocional, inteligente, sabio, de prosperidad y belleza. Danos tu Espíritu para que logremos transmitir a nuestras mujeres el verdadero sentido de “ser mujer” al modelo de María, la Bendita entre todas nosotras. Amén.

“Fijémonos en los sentimientos que generamos en las personas que encontramos a diario”