sábado, 1 de noviembre de 2014

Lunes 24 de noviembre de 2014


“DIOS SE REVELA EN EL LENGUAJE DE LOS SÍMBOLOS”

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 14,1-3-4b

“Llevaban en la frente los nombres de Cristo y su Padre”
Yo, Juan, miré y en la visión apareció el Cordero de pie sobre el monte Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que llevaban grabado en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre. Oí también un sonido que bajaba del cielo, parecido al estruendo del océano, y como el estampido de un trueno poderoso; era el son de arpistas que tañían sus arpas delante del trono, delante de los cuatro seres vivientes y los ancianos, cantando un cántico nuevo. Nadie podía aprender el cántico fuera de los ciento cuarenta y cuatro mil, los adquiridos en la tierra. Éstos son los que siguen al Cordero adondequiera que vaya; los adquirieron como primicias de la humanidad para Dios y el Cordero. En sus labios no hubo mentira, no tienen falta. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Varias veces el Apocalipsis compara la voz del Señor o en alabanza del Señor con "muchas aguas" ( Ap 1,15; 19,6). La experiencia enseña que el estruendo de las aguas es capaz de imponerse a cualquier voz que esté cerca por una sencilla razón física: las gotas de agua al chocar unas con otras en tan diversas velocidades, cantidades y ángulos producen un elenco de frecuencias que recubre casi cualquier sonido. Si la voz del Señor es como "muchas aguas" quiere decir que su Palabra domina sobre toda otra palabra, sobre cualquier palabra de pesimismo, de  amargura o falsedad.
El vidente  pasa a darnos otra descripción: un canto que nadie puede aprender, sino los elegidos. El canto une la idea de la palabra con la fuerza de la música. La palabra es la Palabra poderosa por excelencia, pues así se simboliza a Cristo en este libro; la música es símbolo de la inspiración, el compartir de un mismo espíritu.
El Apocalipsis en este texto nos da una razón además, para las bendiciones de los elegidos: sus labios son sinceros y su conducta irreprochable.  Los "labios sinceros", o mejor: labios "sin engaño" son aquellos que han mantenido el testimonio y no han caído en la "falsedad", que, en lenguaje de los profetas, es, sobre todo, la idolatría.  Algo parecido hay que decir de la "conducta irreprochable". Más que un apelativo moral, nos habla de  "aquellos en quienes está viva la gracia de la salvación". No excluye el esfuerzo, la voluntad, los buenos hábitos, pero se funda ante todo en la obra de Dios por Cristo. Aquellos que viven así, hasta esa dimensión de permanencia en la gracia primera, son los elegidos.

SALMO RESPONSORIAL: 23
R. Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Después de enunciar las condicione molares para que el culto a Dios tenga sentido, se dramatiza la entrada de Dos, Rey de la gloria, en el templo. En la liturgia que aplica este salmo a la entrada de Cristo al santuario celestial, a su glorificación definitiva. De Él también se puede decir que es el Rey de la gloria La conducta de los que buscan al Señor debe corresponder a su profesión de fe.    


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21, 1-4

"Esta mujer ha dado todo cuanto tenia para vivir"

Jesús estaba viendo a los ricos echar dinero en los cofres de las ofrendas, y vio también a una viuda pobre que echaba dos moneditas de cobre. Entonces dijo:
--De veras les digo que esta viuda pobre ha dado más que todos; pues todos dan ofrendas de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
A Jesús le conmueve profundamente la escena que observa en el templo. Cómo es posible que los ricos depositen como ofrenda sólo aquello que les sobra, lo que les estorba en el bolsillo; en cambio la pobre viuda ofrece unas moneditas, que representan todo cuanto tiene para vivir,pone en manos de Dios todo lo que tiene; pone su vida, expresando así que su única esperanza es la misericordia de Dios. Recordemos que también allá en el Antiguo Testamento la viuda de Sarepta puso a disposición del profeta Elías el puñado de harina que tenía en el jarro y, a cambio el Señor le suministró alimento durante mucho tiempo, hasta el día en que volvió la lluvia sobre la tierra.
La ofrenda del rico no es válida ante los ojos de Dios porque es interesada; tal vez el rico busca con ella calmar su conciencia, remediar su injusticia, tal vez exhibirse como generoso y devoto, o bien, junto con depositarla, proyecta acrecentar sus riquezas sin pensar en las necesidades de sus paisanos, ni en la exigencia propia de la ley de compartir los bienes con los más pobres.
Jesús nos quiere así demostrar que ni lo aparentemente valioso ni lo poderoso o dominante es esencial ante los ojos de Dios. En la escala de valores de la nueva sociedad lo primordial es el desprendimiento, la solidaridad, la capacidad de entrega y donación a favor del más necesitado. Dios se fija atentamente en la actitud del corazón de quien ofrece. Y no olvidemos que aquello que parece insignificante a los ojos de este mundo, tiene un valor inmenso según la lógica de Dios cuando viene de un corazón humilde, sencillo, dispuesto a entregarlo todo a cambio de nada. Aprendamos hoy del ejemplo de estas viudas generosas para ofrendar lo mejor de nosotros a Dios, siempre presente en los hermanos. Alguien decía que a Dios se le consagra todo el árbol, no solamente el palo y las ramas, sino también los frutos de óptima calidad.
La viuda aparece frecuentemente en la biblia junto al pobre, al huérfano y al extranjero para señalar a las categorías de personas más excluidas y desprotegidas del pueblo y las más necesitadas de la piedad, solidaridad y justicia dentro de la comunidad. Jesús actúa a favor de ella y sigue las perspectivas proféticas favoreciéndolas, sanando su dolor y soledad y destacando su generosidad.

ORACIÓN
Señor solo Tú puedes observar las intenciones que hay en nuestro interior. Por favor ayúdanos a ser conscientes que no somos dignos de creernos merecedores de tu amor y a desarrollar esa  humildad y sencillez de corazón necesaria para obrar con rectitud y dar, para la construcción de tu Proyecto, desde lo mucho o poco que tengamos y sin esperar nada a cambio.  Amén 


“Dios se revela al ser humano en un lenguaje que  exige interpretarlo no de manera literal, sino desde el  simbolismo y el contexto”

Martes 25 de noviembre 2014


“MIRANDO AL PRESENTE CONSTRUIMOS EL FUTURO CON OPTIMISMO Y ESPERANZA”

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 14,14-19
Yo, Juan, miré y en la visión apareció una nube blanca; estaba sentado encima uno con aspecto de hombre, llevando en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada. Del santuario salió otro ángel y gritó fuerte al que estaba sentado en la nube: "Arrima tu hoz y siega; ha llegado la hora de la siega, pues la mies de la tierra está más que madura." Y el que estaba sentado encima de la nube acercó su hoz a la tierra y la segó.
Otro ángel salió del santuario celeste llevando él también una hoz afilada. Del altar salió otro, el ángel que tiene poder sobre el fuego, y le gritó fuerte al de la hoz afilada: "Arrima tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque las uvas están en sazón."
El ángel acercó su hoz a la tierra y vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar del furor de Dios. Pisotearon el lagar fuera de la ciudad, y del lagar corrió tanta sangre, que subió hasta los bocados de los caballos en un radio de sesenta leguas.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La historia humana tiene una dirección; apunta a un desenlace. Esto, que puede parecernos natural a los creyentes, no fue conocido ni creído por la mayor parte del mundo antiguo. El hombre, individualmente considerado, o la sociedad humana, vista en su conjunto, era para los antiguos como un corcho que flota en las aguas de un océano sin ribera. Un corcho que se mueve pero no avanza. Para nuestra fe es esencial una afirmación: la historia avanza. En nuestros días y en nuestra propia vida hay algo que está madurando. Llegará la cosecha.
El Apocalipsis anuncia la llegada de la cosecha. Es el tiempo de la verdad; el tiempo para ver, no las hojas de las palabras, sino los frutos de las obras. La verdad aparece, todo engaño queda atrás, ninguna disculpa, ninguna retórica, ninguna publicidad es necesaria ni es posible: el trigo ha madurado. Una cosecha de trigo y cosecha de uvas. Si Israel fue llamada "viña de Dios" (Is 5,1; Mt 21,33ss), es porque hay un fruto  abundante y maravilloso que se espera.

SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / El Señor llega a regir la tierra.

Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente." R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
Canto litúrgico que expresa la alegría del pueblo fiel al Señor, e invitación universal a reconocer la gloria y el poder de Dios. Nuestra culto a Dios también debe ser expresión de alegría liturgia también debe ser expresión de la alegría que nace de nuestra fe en la obra liberadora de Dios en Cristo la invitación universal es más actual gracias al evangelio. El juicio anunciado es juicio salvador.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,5-11

“No quedará piedra sobre piedra”
En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: "Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido." Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?" Él contestó: "Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca", no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida."
Luego les dijo: "Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Los discípulos se quedan deslumbrados por la belleza del templo, así como cualquier ser humano se asombra ante la belleza de las criaturas y de las maravillas de la creación. Pero Jesús les hace caer en cuenta que se trata de una realidad material, por más preciosas que sean las piedras, siempre serán cosas perecederas. Si bien el templo es la casa de Dios recinto de oración y de encuentro de la comunidad a la hora de la verdad es algo relativo, pues las cosas materiales tienden a desaparecer con el paso del tiempo. Y, efectivamente el templo fue destruido en el año 70, no quedo de el, piedra sobre piedra. Hay que recordar que cuando Lucas escribe este texto, Jerusalén acaba de ser saqueada por Tito. Aunque estos acontecimientos pertenecen al pasado cuando el evangelista redacta su obra, hay que entender esta descripción en sentido figurado: Jerusalén ha perdido su título de “Ciudad Santa”.
Jesús también llama la atención a aquéllos que se dejan impresionar por la majestuosidad e imponencia arquitectónica del templo de Jerusalén, pues con ello están legitimando, de cierta manera, la institución que representa y su forma de proceder con Dios y con el pueblo, sin la capacidad de criticar la estructura de muerte y marginación que existe detrás de estos muros. La respuesta que Jesús da a esta actitud, se proyecta al futuro y destino de la humanidad. Es una respuesta que surge de la esperanza en la pronta venida del reino de Dios, es decir, de la espera en una nueva forma de vida en la que Dios con su misericordia y su justicia reinará, destruyendo todas aquellas estructuras que producen violencia, hambre, marginación, muerte. Las palabras que emplea Jesús para referirse a la novedad de Dios pueden parecer desesperanzadoras, trágicas y violentas; sin embargo, es un lenguaje que tiene como fin exhortar a sus seguidores a interpretar la realidad desde los valores del reino, sin dejarse convencer ni desalentarse por los falsos profetas ni por la majestuosidad y las promesas de los poderes opresores.

El Señor Jesús nos invita hoy a estar preparados para enfrentar lo que venga, bueno o malo. Cimentados en su palabra, saldremos victoriosos de las más terribles hecatombes. Pero “no se asusten”, dice Jesús, “Pues esto tiene que suceder primero, pero el fin no vendrá inmediatamente”. Entonces ¿Cuándo vendrá? También los discípulos querían saber con exactitud cuándo sucederían todos esos acontecimientos. Pero eso no es lo más importante; en cambio si es fundamental que estemos preparados, ese día no nos sorprendan cual ladrón que ronda en las noches. La actitud del cristiano debe ser entonces de permanente vigilancia y esperanza en el Señor que vendrá, viviendo en nuestras comunidades los valores del Reino y construyendo así espacios alternativos de vida.

ORACIÓN
Señor tendemos a mirar lo que pudo haber sido y no fue y eso nos limita para pararnos en el hoy y darnos cuenta de todo lo provechoso que podemos vivir y de todo lo que somos capaces de hacer, desde ya, para ayudar a que las nuevas generaciones y nuestro ecosistema recuperen la esencia para la cual fueron creados. Necesitamos estar cada vez más adheridos a Ti para mirar con tus ojos. Amén.

 “Construyamos sobre cimientos sólidos el Reino y la solidaridad con el prójimo”



Miércoles 26 de noviembre 2014


SUPERANDO TODO ODIO CON AMOR

Tres grandes epopeyas se entrelazan en las lecturas de hoy: la Pascua de los israelitas, la Pascua del Cordero y la Pascua de los que vencieron la bestia. Tres momentos de victoria, o quizá mejor: tres momentos de una gran victoria, la de Dios en favor de su pueblo.

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 15,1-4

“Cantaban el cántico de Moisés y el del Cordero”
Yo, Juan, vi en el cielo otra señal, magnífica y sorprendente: siete ángeles que llevaban siete plagas, las últimas, pues con ellas se puso fin al furor de Dios.
Vi una especie de mar de vidrio veteado de fuego; en la orilla estaban de pie los que habían vencido a la fiera, a su imagen y al número que es cifra de su nombre; tenían en la mano las arpas que Dios les había dado. Cantaban el cántico de Moisés, el siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: "Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente, justos y verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de los siglos! ¿Quién no temerá, Señor, y glorificará tu nombre? Porque tú solo eres santo, porque vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, porque tus juicios se hicieron manifiestos."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hay un arco de luz que nos precede y nos sobrepasa, que va desde Moisés hasta el Cordero sacrificado, y luego desde Jesucristo hasta la gloria de la llegada en plenitud de su gloria, manifiesta a todos los pueblos. Cada pequeña victoria nuestra se inscribe en ese arco: hemos sido convocados a ser testigos y protagonistas de una gesta maravillosa; vamos a contemplar y a realizar la derrota de la bestia, vamos a cantar y a hacer una realidad la victoria de nuestro Cristo.
Ahora bien, hay que saber entender la victoria sobre la bestia. La bestia pierde incluso cuando pretende estar ganando terreno. Es la ley que vemos inscrita en la Cruz del Señor: allí donde el demonio pretendía estar venciendo estaba siendo vencido. La angustia ante la oposición del mundo es lo que da la victoria al enemigo. Lo inteligente, con la inteligencia de Dios ( 1 Cor 2,16), es aprovechar cada herida como anuncio y cada persecución como camino que conduce a nuevos modos y lugares de evangelización. El cristiano no se distingue porque todas las cosas le salen bien, sino porque sabe aprovechar y sale victorioso sostenido por el Señor de los momentos malos.

SALMO RESPONSORIAL 97
R./ Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios Omnipotente. 

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos, aclamen los montes. R.

Al Señor, que llega para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
Canto de aclamación a la realeza de Dios, Señor del universo y de la historia. El despliegue del poder salvador de Dios llega a su ponto culminante en la encarnación del su Hijo y en la victoria de este sobre la muerte y el pecado. 

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,12-19

“Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá”
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Os echarán mano, os perseguirán, estregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

A los discípulos y misioneros de Jesús, a los que han optado radicalmente por vivir el evangelio, no les espera un camino fácil: serán llevados a las sinagogas y a las cárceles, ante reyes y magistrados por causa del nombre de Jesús. Ésta será una ocasión para que el discípulo de testimonio de su Maestro, asistido por el Espíritu Santo, que dará una elocuencia indecible para resistir el ataque de sus aguerridos adversarios.
En todo tiempo y lugar debemos recordar que la opción por Jesús cuando se vive con toda intensidad comporta sacrificio y sufrimiento. Porque el discípulo tiene que configurarse e identificarse con su maestro, también en la faceta dolorosa de la misión. Por consiguiente, debe estar dispuesto a tomar la cruz de cada día, que implica amenazas, persecuciones y hasta incomprensiones de los miembros del núcleo familiar, eclesial y social.
Es inevitable que en nuestra vida nos sobrevengan las tribulaciones, los momentos prueba, muchas veces dolorosos como la enfermedad, pero hay que recordar que Jesús nos da la seguridad al decirnos no solamente que no tengamos miedo sino que, precisamente en esas circunstancias tengamos el privilegio de testimoniar nuestra fe y que el Espíritu Santo pondrá en nuestros labios las palabras necesarias para nuestra defensa.

La palabra de hoy nos presenta las consecuencias que trae consigo el vivir con fe, esperanza y radicalidad los valores del Reino de Dios en medio de una sociedad que tiene como principio de vida la búsqueda del poder personal antes que la solidaridad y la fraternidad. Como lo hemos mencionado, la persecución, el enfrentamiento con las fuerzas del poder y el martirio son realidades que el discípulo y toda comunidad creyente deben asumir por causa de instaurar un nuevo orden de relaciones en el que el respeto por la vida y la dignidad del ser humano y de la naturaleza, la búsqueda de la justicia social, la solidaridad y la fraternidad entre los pueblos son fundamentos esenciales. Este ambiente hostil en el que va creciendo la comunidad de testigos y seguidores de Jesús, como aquella semilla de mostaza, es propicio para que todos los creyentes en la esperanza den testimonio del Dios de la Vida, resistiendo a toda calumnia, a toda forma de muerte y permanezcan con fidelidad en la construcción de experiencias comunitarias, y en nombre del Evangelio sigan defendiendo la vida.

ORACIÓN
¡Ay! Señor cuantos de los que han replicado y replican tu Evangelio no han sido entendidos, apoyados y respetados; a cuántos han sacrificado por declarar y dar a conocer el verdadero sentido de la existencia que es tu Proyecto de amor. Es una locura para el mundo ver a aquellos (as) que en medio del rechazo, el dolor y sufrimiento siguen orantes, transmitiendo la Palabra, sirviendo con gozo y alzando las manos a ti. Gracias por ellos y ellas. Amén.

  “Vivamos, como comunidad discipular, triunfantes ante el proyecto deshumanizante de odio, violencia, egoísmo y desamor”


Jueves 27 de noviembre 2014


COMUNIDAD LIBERADA DE LA ARROGANCIA

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 18,1-2; 19,1-3.9ª

“Cayó la gran Babilonia”
Yo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo; venia con gran autoridad y su resplandor iluminó la tierra. Gritó a pleno pulmón: -« ¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de todo espíritu impuro, en guarida de todo pájaro inmundo y repugnante.»

Un ángel vigoroso levantó una piedra grande como una rueda de molino y la tiró al mar, diciendo:

«Así, de golpe, precipitarán a Babilonia, la gran metrópoli, y desaparecerá. El son de arpistas y músicos, de flautas y trompetas, no se oirá más en ti. Artífices de ningún arte habrá más en ti, ni murmullo de molino se oirá más en ti; ni luz de lámpara brillará más en ti, ni voz de novio y novia se oirá más en ti, porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra, y con tus brujerías embaucaste a todas las naciones. »  después en el cielo algo que recordaba el vocerío de una gran muchedumbre; cantaban:-«Aleluya. La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos. Él ha condenado a la gran prostituta que corrompía a la tierra con sus fornicaciones, y le ha pedido cuenta de la sangre de sus siervos.» Y repitieron:-«Aleluya. El humo de su incendio sube por los siglos de los siglos.» Luego me dice:-«Escribe: "Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero. " » Palabra del Señor.
REFLEXIÒN
La primera  lectura de hoy nos sacude con un grito de alegría: "¡cayó Babilonia!". Para quienes amamos la paz puede resultar difícil compartir una alegría que en el fondo nace de la derrota o el fracaso del contendor. La cosa suena violenta, sobre todo si hemos visto en la televisión cómo, por ejemplo, algunos palestinos danzaban de gozo cuando cayeron las torres gemelas del World Trade Center. Parece simplemente repugnante alegrarse de una derrota.
Pero, ¿Qué diríamos si pudiéramos ver derrotado el odio? ¿Qué sentiríamos si un día se pudiera declarar vencida al hambre en el mundo? ¿No danzaríamos si un día tuviéramos la certeza de estar enterrando los racismos y las discriminaciones étnicas?
Hay que alegrarse de la caída de Babilonia. Hay que alegrarse cuando el mal resulta mal negocio, en la medida en que ello llame a conversión y le dé una oportunidad al bien y a la gracia. La ciudad caída es morada de animales repugnantes. Vivir en ella se vuelve imposible, pero sobre todo, indeseable. Y eso es maravilloso: que el mal ya no sea deseable; que se le caiga la careta al mal y se vea qué es en verdad. El mal sin careta ya no hace daño, porque es horrendo: ya no engaña, ya no es deseable.

SALMO RESPONSORIAL: 99
R: Dichosos los invitados al banquete de la boda del Cordero.

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.

"El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Aclamación al Señor, pastor del pueblo y canto de alabanza al amor de Dios .el amor de Dios por su pueblo se ha manifestado de manera más evidente en Jesucristo, pastor  la iglesia, presente en medio de nosotros.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21, 20-28

“Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo que Dios ha señalado”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:-«Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción. Entonces, los que estén en Judea, que huyan a la sierra; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad; porque serán días de venganza en que se cumplirá todo lo que está escrito. ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Porque habrá angustia tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo.

Caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora. Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.» Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La liturgia de la palabra nos ofrece para esta temporada una selección de textos que hace referencia a los últimos tiempos (escatología). No se trata de textos que anuncien destrucción y caos, sino que hacen presente una realidad nueva, es decir, “revelan” algo desconocido: revelan el sentido profundo de nuestra realidad presente permitiéndonos ver esa verdad que es la palabra definitiva de Dios sobre el mundo.  La destrucción de la ciudad de Jerusalén no debe ser equiparada con la destrucción o final del mundo; más bien debe ser interpretada como la oportunidad precisa para que la comunidad creyente abra su horizonte de misión y lleve el testimonio de Jesús de Nazaret fuera de las fronteras de Israel, es decir, a los pueblos paganos. Podemos decir que este tiempo en que la ciudad de Jerusalén va a ser entregada en manos de los paganos es un tiempo de Dios, donde Él ofrece a todas las naciones del mundo conocido la salvación prometida a Israel. Lucas pretende expresar, por medio de un lenguaje apocalíptico, la fuerza salvífica y liberadora de Jesús, el cual ha sido enviado para hacer presente de manera definitiva el Reino de Dios.

Jesús nos invita hoy a eliminar nuestras ansiedades y temores que podamos tener con respecto al fin del mundo y nos ofrece la alternativa de una vida que se deja guiar por la confianza en el amor del Padre, en una actitud de entrega y de amor que ya ha vencido la muerte. La venida del Hijo del Hombre es una buena noticia que debe llenarnos de mucho entusiasmo y esperanza, podríamos considerarla como el cumplimiento de todos nuestros deseos, en el encuentro con el Señor. Para este momento crucial debemos prepararnos continuamente con alma, vida y corazón. Tenemos suficientes motivos hoy para levantar la cabeza con esperanza, porque ya llega la hora de nuestra liberación.
Tengamos esta certeza en el corazón: en un mundo donde vemos tantas maldades y donde nos duele el hecho de no percibir con claridad como obra la justicia de Dios, en efecto, en este mundo, Jesús, nuestro Señor resucitado, culminará su obra de justicia y hará que reine la fraternidad en la vida.

ORACIÓN
Amado Dios te necesitamos tanto para seguir contigo en medio de un mundo tan difícil que arrastra un sistema sumido en el egoísmo, el poder, consumismo, la violencia y la depredación del medio ambiente, donde la misma naturaleza reclama su justicia, y tu Espíritu, que nos mantengamos fieles. Por eso hoy ese mismo Espíritu nos lleva a declarar que te exaltamos y reconocemos como nuestro Padre-Madre, Maestro, Pastor y verdadero gobernante. Amén


“La comunidad debe ser testimonio y fermento, porque es seguidora del que es Manso y Humilde”

Viernes 28 de noviembre 2014


“ATENTOS(AS) A LA CALIDAD DE LAS OBRAS”

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 20, 1-4. 11-21, 2

“Los muertos fueron juzgados según sus obras. Vi la nueva Jerusalén, que descendía del cielo.”
Yo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo llevando la llave del abismo y una cadena grande en la mano. Agarró al dragón, que es la serpiente primordial, el diablo o Satanás, y lo encadenó para mil años; lo arrojó al abismo, echó la llave y poso un sello encima, para que no pueda extraviar a las naciones antes que se cumplan los mil años. Después tiene que estar suelto por un poco de tiempo. Vi también unos tronos y en ellos se sentaron los encargados de juzgar; vi también las almas de los decapitados por el testimonio de Jesús y la palabra de Dios, los que no habían rendido homenaje a la bestia ni a su estatua y no habían recibido su señal en la frente ni en la mano. Éstos volvieron a la vida y reinaron con Cristo mil años.
Luego vi un trono blanco y grande, y al que estaba sentado en él. A su presencia desaparecieron cielo y tierra, porque no hay sitio para ellos. Vi a los muertos, pequeños y grandes, de pie ante el trono. Se abrieron los libros y se abrió otro libro, el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según sus obras, escritas en los libros. El mar entregó sus muertos, muerte y abismo entregaron sus muertos, y todos fueron juzgados según sus obras. Después muerte y abismo fueron arrojados al lago de fuego-el lago de fuego es la segunda muerte-. Los que no estaban escritos en el libro de la vida fueron arrojados al lago de fuego.
Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, enviada por Dios, arreglada como una novia que se adorna para su esposo. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El Apocalipsis no cesa de asombrarnos. Cada capítulo y cada página desenvuelven nuevas imágenes y recursos descriptivos que, aunque ya presentes en el conjunto de la Escritura, aquí adquieren un tono especialmente enérgico y majestuoso. He aquí una escena portentosa: un Ángel encadena a Satanás por mil años, aunque luego quedará en libertad por breve tiempo. Los estudiosos de la Biblia intentan encontrar un sentido a esa cifra de mil años. En general hoy podemos hablar de un consenso en un punto: no se trata de mil vueltas de la tierra alrededor del sol. El Libro Santo no está hablando del año 1000, ni del año 1100. Ni seguramente alude a una cifra que tengamos que empezar a contar a partir de algún "gran" acontecimiento, que equivaldría a la caída de una "Babilonia".
El diablo encadenado no es un pobre diablo. La Biblia no dice que esté inactivo, sino que está encadenado, lo cual bien puede y quizá debe entenderse en el sentido de un poder que no es ilimitado y que queda sujeto a un mandato particular de quien le encadena, es decir, Dios. Bien puede pensarse que es la situación en que vemos desenvolverse la historia humana que conocemos: el demonio no logra lo que quisiera, pues, si pudiera, extinguiría por completo la noticia sobre Cristo; sin embargo, sí logra objetivos, entorpeciendo, por decir lo menos, el anuncio de la gracia.
El tiempo de encadenamiento termina. Esto indicaría, si la interpretación que seguimos es correcta, que al final de los tiempos habrá un tipo de confrontación inédito para nosotros; algo que no conocíamos y que reclamará una gracia singular, como puede entenderse quizás de las palabras que dijo el Señor Jesús: "Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados" (Mt 24,22). Esto indicaría un tipo de combate espiritual que rebasa lo que podemos imaginarnos.
Y no podemos dejar pasar por alto un versículo elocuente de la primera lectura: "vi unos tronos, y a los que se sentaron en ellos se les dio poder para juzgar... y reinaron con Cristo mil años" (Ap 20,4). He aquí que los que mueren con Cristo y son vivificados por Cristo, ahora juzgan e incluso ¡reinan! Ponderemos lo que esto significa. Dios ha dicho: "Yo soy el Señor, ése es mi nombre; mi gloria a otro no daré" (Is 42,8). ¡Y ahora vemos a creaturas humanas que juzgan y reinan! No hay contradicción, sin embargo: la gracia no es una simple declaración externa de benevolencia de Dios hacia los pecadores; es ante todo transformación de nuestro ser por Él y con Él.
SALMO RESPONSORIAL: 83
R./ Ésta es la morada de Dios con los hombres.

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza:
caminan de baluarte en baluarte. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Canto puesto en boca de los peregrinos que se  dirigen al templo de Jerusalén y expresan la alegría del encuentro con el Señor. El templo definitivo donde el Señor se hace presente entre los seres humanos es Cristo y la nueva Jerusalén es la iglesia. Dios invita a todos los pueblos a dirigirse a ella.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21, 29-33

“Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el Reino de Dios”
En aquel tiempo puso Jesús una comparación a sus discípulos: "Fijaos en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, os basta verlos para saber que la primavera está cerca. Pues cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el Reino de Dios. Os aseguro que, antes que pase esta generación, todo eso se cumplirá. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán" Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Como es su costumbre, Jesús enseña siempre valiéndose de cosas tan simples y cotidianas como los brotes de las plantas que comienzan a indicar la cercanía de la primavera. A partir de esta imagen Jesús nos enseña a estar siempre atentos a los signos de los tiempos.
Cuando vean que suceden estas cosas...”: se está refiriendo Jesús a todo lo que acaba de anunciar en su discurso escatológico; nos toca a nosotros hoy determinar qué “cosas” están sucediendo, cuáles son los signos que están mostrando de algún modo la cercanía del Reino. El discípulo de Jesús no puede ser indiferente a todo lo que sucede a su alrededor. Una de las críticas que a veces se hace los dirigentes de Iglesia es precisamente una cierta desconexión con la realidad; la sociedad, el mundo, van por un lado y la Iglesia por otro; mientras en el mundo se van dando grandes transformaciones, la Iglesia, la jerarquía y muchos cristianos, se mantienen aferrados a viejos esquemas, a costumbres anacrónicas que ya poco o nada dicen al hombre de hoy.
Nuestro compromiso para el nuevo año que iniciaremos será intentar deshacernos de todo lo viejo para poder ver con mayor claridad lo nuevo que está brotando.

ORACIÓN
Señor creemos en ti, que todo puede pasar pero tu Palabra y tu Reino siempre permanecerán, te pedimos nos ayudes a irnos renovando día a día con la lectura de tu Palabra, a ser fieles a tu proyecto, para seguir construyendo tu Reino desde esta tierra  y poder llegar fieles y victoriosos cuando nos llames a tu presencia y vivir contigo eternamente. Amén.

“Cada quien es responsable de sus acciones, con las cuales va escribiendo las páginas de su libro de vida”



Sábado 29 de noviembre 2014


SU LUZ IRRADIA EN LA OSCURIDAD

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 22, 1-7

“Ya no habrá más noche, porque el Señor irradiará luz sobre ellos”

El ángel del Señor me mostró a mí, Juan, el río de agua viva, luciente como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. A mitad de la calle de la ciudad, a ambos lados del río, crecía un árbol de la vida; da doce cosechas, una cada mes del año, y las hojas del árbol sirven de medicina a las naciones. Allí no habrá ya nada maldito. En la ciudad estarán el trono de Dios y el del Cordero, y sus siervos le prestarán servicio, lo verán cara a cara y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá más noche, ni necesitarán luz de lámpara o del sol, porque el Señor Dios irradiará luz sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.

Me dijo: "Estas palabras son ciertas y verdaderas. El Señor Dios, que inspira a los profetas, ha enviado su ángel para que mostrase a sus siervos lo que tiene que pasar muy pronto. Mira que estoy para llegar. Dichoso quien hace caso del mensaje profético contenido en este libro." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Con la liturgia de este día llegamos al final de este año litúrgico. Mañana, primer domingo de adviento, se inicia el siguiente año. Y el mensaje final es claro en medio de la compleja red de símbolos de la primera lectura: grandes combates, grandes luchas, pero un solo vencedor y una sola victoria: la del "pueblo de los elegidos del Altísimo", según el bello nombre que nos da Daniel en su texto de hoy.
Así pues deben quedarnos claras las dos cosas: que hay combate y que hay victoria. Como hay combate, debemos prepararnos; como hay victoria, deben estar firmes nuestros corazones y no cejar en su empeño ni dejar de cantar las alabanzas del Único que es grande y santo.

SALMO RESPONSORIAL: 94
R. / Maranatha! Ven, Señor Jesús.

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos. R.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Contiene un canto e alabanza al Señor de la creación y de la alianza. También una amonestación al pueblo para recordarle las exigencias de la alianza. La nueva alianza sellada con la sangre de Cristo exige igualmente una correspondencia generosa al amor de Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21, 34-36

“Estad siempre despiertos, para escapar de todo lo que está por venir”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.

Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre."   Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Hoy termina, litúrgicamente hablando, el llamado «Tiempo Ordinario». Lucas advierte sobre la necesidad de la vigilancia para no dejarse persuadir por los ambientes contrarios a los valores evangélicos anunciados y testimoniados por Jesús. “Vicio, embriaguez y preocupaciones de la vida” hacen referencia a las cosas cotidianas que embotan la mente y que distraen de las perspectivas del Reinado de Dios, valor supremo por excelencia. La oración anima la vigilancia. Pero no se trata de exagerar las cosas o de acudir a fanatismos amenazantes y extremos para permanecer vigilantes. Una oración serena, pausada, discernida, saboreada, es suficiente para responder eficazmente a las exigencias de Jesús. Se trata de tener criterios evangélicos para estar pendientes de lo que pasa en nuestro entorno. – En nuestro lenguaje moderno, esta espera consiste en buscar en la Palabra los criterios para auscultar los acontecimientos, y buscar en ellos los designios de Dios. Es bueno aprovechar este tiempo que se aproxima, para dar una mirada panorámica a lo que sucede a nivel local, regional, nacional e internacional e interpretarlo a la luz de la Palabra de Dios para asumir posturas coherentes con el evangelio que profesamos. También es el tiempo oportuno para incentivar la vida de oración personal, familiar y comunitaria.

ORACIÓN
Amado Dios ayúdanos por favor para no dejarnos distraer en el ir y venir de la vida y de la sociedad, pues necesitamos estar muy atentos a tu presencia en nuestro corazón, renovando en este tiempo nuestro llamado y entrega a ti y a tu proyecto de amor. Si, Señor es tiempo de oración y reflexión. Amén.


“No te conformes con pequeñas luces que alumbran el instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el camino”

Domingo 30 de noviembre de 2014


“ATENTOS A LA LLEGADA DEL SEÑOR”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 63.16b-17;19;64,3b-8
“Ojalá rasgases el cielo y bajases!” 

Tú, Señor, eres nuestro padre, tu nombre de siempre es "Nuestro redentor". Señor, ¿por qué nos extravías de tus caminos y endureces nuestro corazón para que no te tema? Vuélvete, por amor a tus siervos y a las tribus de tu heredad. ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los montes con tu presencia! Bajaste, y los montes se derritieron con tu presencia. Jamás oído oyó ni ojo vio un Dios, fuera de ti, que hiciera tanto por el que espera en él. Sales al encuentro del que practica la justicia y se acuerda de tus caminos. Estabas airado, y nosotros fracasamos: aparta nuestras culpas, y seremos salvos. Todos éramos impuros, nuestra justicia era un paño manchado; todos nos marchitábamos como follaje, nuestras culpas nos arrebataban como el viento. Nadie invocaba tu nombre ni se esforzaba por aferrarse a ti; pues nos ocultabas tu rostro y nos entregabas en poder de nuestra culpa. Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre, nosotros al arcilla y tú el alfarero: somos todos obra de tu mano.

REFLEXIÓN
Qué grato es volver los ojos al pasado, a nuestro pasado en Israel, porque todos hemos nacido a la fe gracias a Israel, y reconocer nuestra voz en ese gemido del profeta: "ojalá rasgaras el cielo y bajaras" (Is 64,1)! Así suplica el corazón oprimido por la tristeza; así ruega el alma agotada en su esfuerzo; así se queja el hombre que ha palpado su límite y sabe que nada le queda, sino el horizonte de Dios. Aparentemente se trata de un mensaje de desesperación, pero es todo lo contrario. Cuando el hombre sólo cuenta con sus recursos y estos se le terminan llega la desesperación; pero si ese hombre cree en Dios, hace de su angustia un camino que le lleva más allá de sí mismo. Pues tal es la condición del ser humano: desesperarse en la cárcel de sí mismo, o trascender arrojándose en las manos de su Creador. El profeta nos enseña a escoger.
Y lo más hermoso de esa oración es que sabemos que fue y que será escuchada. Fue escuchada ya, podemos decir si miramos el misterio de Jesús hecho hombre, pues él rasgó los cielos y bajó. Pero además será escuchada una vez más, la última y gloriosa, la definitiva, cuando el Cristo glorioso rompa los cielos, cuando los recoja como una tienda ( Is 40,22) y brille su majestad infinita el día último. Esta súplica, pues, abre el adviento de modo único, porque recuerda la primera venida y ya anuncia la segunda.
Todo el adviento, que hoy empieza, va sellado con un tono de bendita esperanza. La esperanza no es simple ilusión; la esperanza no es simple proyecto. La esperanza nace en el borde mismo en donde nace también la desesperanza, esto es, allí donde sabemos profundamente qué somos y qué quisiéramos ser. En el texto se percibe la meditación de Isaías: "nosotros pecábamos y éramos siempre rebeldes" (Is 64,5): esto es lo que hemos sido; "sin embargo, Señor, tú eres nuestro Padre" (Is 64,8): este es el principio de lo que podemos ser.
Pero nuestro pecado no destruye nuestro vínculo con Dios. Pecadores como somos, seguimos estando en sus manos, y él sigue siendo nuestro alfarero. El pecado no anula la soberanía de Dios. El que nos hizo es quien sabe rehacernos. No hay para el hombre otra alternativa, porque no hay otro Creador. Y en la victoria sobre el pecado siempre brillan la gracia y la misericordia.

SALMO RESPONSORIAL: 79
R./ Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. 

Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. R.

Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.

Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti;
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Se refiere a las calamidades del reino del norte. Se utiliza la alegoría de la vid.  La imagen de la vid se utiliza también en el Nuevo Testamento para referirse al pueblo de Dios. También nosotros debemos repetir: “la luz de tu mirada nos dará la salvación. 

SEGUNDA LECTURA
1CORINTIOS 1,3-9

“Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo”
Hermanos: La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros. En mi acción de gracias a Dios os tengo siempre presentes, por la gracia que Dios os ha dado en Cristo Jesús. Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo. De hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él os mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de qué acusaros en el día de Jesucristo, Señor nuestro. Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro. ¡Y él es fiel!
REFLEXIÓN
Pablo en esta segunda lectura a la comunidad de Corinto, habla sobre los dones y carismas que posee la comunidad, los cuales alaba, pero al mismo tiempo les menciona la necesidad de cuidar y orar constantemente por esos dones y de mantenerse firmes en el Señor, quien a su vez, nos dará fuerzas para mantenernos en Él. La experiencia de Pablo con esta comunidad comienza con una oración de gratitud a Dios por la gracia salvadora otorgada en la persona de Señor Jesús. La fe en Jesucristo se ha ido consolidando en cada creyente, la palabra ha encontrado eficacia en el corazón de los integrantes de la comunidad. Y Pablo garantiza que esta misma palabra nos mantendrá firmes y fuertes hasta la meta final.  
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 13,33-37

“Velad, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa” 
En aquel tiempo, dijo Jesús sus discípulos: "Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!"
REFLEXIÓN
Ha llegado el tiempo del Adviento, comienzo de un nuevo año litúrgico. Es hora de detenerse y mirar atrás a fin de revisar como  marcha  nuestra vida. Hoy en el primer domingo de Adviento se enfatiza sobre la esperanza. El evangelio de Marcos se mueve en clave de esperanza y vigilancia. Forma parte del discurso escatológico de los evangelios. La finalidad de este mensaje es invitar a mantenerse siempre a la expectativa en la venida del “Hijo del Hombre”. No se sabe cuándo será ese día ni el lugar de la plena revelación del Reino, pero  hay que estar vigilantes y preparados en todo momento. El mensaje está dirigido no solo a los oyentes inmediatos de Jesús sino a los seguidores de todos los tiempos. La palabra más repetida en este texto es “velar”. La vigilancia debe ser una actitud natural de nuestra vida cristiana. Muchas personas a veces manifiestan haberse desanimado ante tantos problemas, familiares, sociales, religiosos, etc. A veces se sienten hundidos en un barco cuya esperanza de ser salvados se pierde en el caos. Pero la palabra de Dios es siempre eficaz, consoladora y esperanzadora. A pesar de los momentos difíciles, de las crisis de fe de las pérdidas de sentido de la vida, Dios está siempre presente, dispuesto a tendernos la mano en todo momento. El asunto es estar siempre vigilantes “despiertos”, Dios siempre es fiel, su gracia no falla. ¿Cómo podemos fortalecer en estos días de Adviento nuestra fe y esperanza?.

ORACIÓN
Padre Tú sabes bien que nos hemos alejado de Ti y con frecuencia hemos endurecido nuestro corazón porque nos hemos dejado dominar por la rutina y la superficialidad  sin practicar la misericordia y la justicia, vuélvete hoy a nosotros con amor;  sal a nuestro encuentro y toma nuestras miserias. Tú eres nuestro Padre, nosotros el barro y Tú, el Alfarero. Así como nos hiciste un día, restáuranos ahora con tu gracia y renueva en nosotros el rostro de tu Hijo, para que podamos alabarte y servirte siempre con alegría y anunciar con poder tu evangelio. Amén.  

“No basta solo con estar atentos(s) a la llegada del Señor  sino a estar atentos de las necesidades de los que ha dejado bajo nuestro cuidado”