viernes, 1 de octubre de 2010

Martes, 19 de octubre de 2010

RECONCILIACIÓN Y VIGILANCIA

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 2,12-22

“JESÚS ES NUESTRA PAZ, EL HA HECHO DE TODOS LOS PUEBLOS UNA SOLA COSA”

Recuerden que en otro tiempo estaban sin Cristo, separados de la nación de Israel, y no tenían parte en las alianzas ni en la promesa de Dios. Vivían en este mundo, sin Dios y sin esperanza. Pero ahora, unidos a Cristo Jesús por la sangre que él derramó, ustedes que antes estaban lejos están cerca.
Cristo es nuestra paz. Él hizo de judíos y de no judíos un solo pueblo, destruyó el muro que los separaba y anuló en su propio cuerpo la enemistad que existía. Puso fin a la ley que consistía en mandatos y reglamentos, y en sí mismo creó de las dos partes un solo hombre nuevo. Así hizo la paz. Él puso fin, en sí mismo, a la enemistad que existía entre los dos pueblos, y con su muerte en la cruz los reconcilió con Dios, haciendo de ellos un solo cuerpo.
Cristo vino a traer buenas noticias de paz a todos, tanto a ustedes que estaban lejos de Dios como a los que estaban cerca. Pues por medio de Cristo, los unos y los otros podemos acercarnos al Padre por un mismo Espíritu. Por eso, ustedes ya no son extranjeros, ya no están fuera de su tierra, sino que ahora comparten con el pueblo santo los mismos derechos, y son miembros de la familia de Dios. Ustedes son como un edificio levantado sobre los fundamentos que son los apóstoles y los profetas, y Jesucristo mismo es la piedra principal. En Cristo, todo el edificio va levantándose en todas y cada una de sus partes, hasta llegar a ser, en el Señor, un templo santo. En él también ustedes se unen todos entre sí para llegar a ser un templo en el cual Dios vive por medio de su Espíritu.

REFLEXIÓN
Luego de una larga preparación y reflexión, Pablo da en el punto de su mensaje: La salvación ya no depende de ritos, ni de leyes, ni de privilegios de sangre o raza, ni de doctorados o méritos propios, sino que es un don gratuito de Dios, así que ya no existen diferencias entre judíos y no judíos, todos forman un solo cuerpo, porque Jesús con su muerte en cruz, unió a todos los pueblos derrumbando toda la división y abriendo el acceso a la salvación para la humanidad entera.
La superación de las divisiones se refiere a las diferencias históricas establecidas entre judíos y paganos. Los primeros se sentían escogidos y privilegiados, puros y únicos herederos de las promesas, a los demás los veían como gente sin esperanza y sin Dios, todo amparado en el legalismo religioso. Por su parte, los paganos calificaban a los judíos de animales insociables y enemigos del género humano. Y los cristianos no salimos tan bien librados, a pesar de tener estas enseñanzas, hasta hace muy poco seguíamos tildando a los judíos como “pérfidos o malos”, incluso así aparecía en la liturgia, y qué decir de cómo calificamos a creyentes de otros cultos. Aún nos queda camino por recorrer para comprender este mensaje de unidad de San Pablo en esta primera lectura.

R: Dios anuncia la paz a su pueblo.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 12, 35-38

“TENGAN LA ROPA PUESTA Y LAS LÁMPARAS ENCENDIDAS”

"Sean como criados que están esperando a que su amo regrese de un banquete de bodas, preparados y con las lámparas encendidas, listos a abrirle la puerta tan pronto como llegue y toque. Dichosos los criados a quienes su amo, al llegar, encuentre despiertos. Les aseguro que el amo mismo los hará sentarse a la mesa y se dispondrá a servirles la comida. Dichosos ellos, si los encuentra despiertos aunque llegue a la medianoche o de madrugada.

REFLEXIÓN
Estar despiertos es una recomendación permanente en el Nuevo Testamento. En sintonía con la primera lectura, el trabajo por la unidad de la iglesia debería ser una de las constantes tareas de vigilancia de la iglesia. Continuar agrediéndonos unos a otros es señal de inmadurez espiritual y de que no estamos listos, ni con las lámparas encendidas, ni revestidos para sentarnos a la mesa con el Señor.

El discipulado cristiano debe caracterizarse por el trabajo, la celebración viva, la atención y la vigilancia. La tarea de hacernos seguidores de Jesús no es para anestesiarnos sino para ponernos en un ejercicio continuo. No podemos ser discípulos anticuados y estáticos, sino que nuestra vida de seguidores de Jesús, está exigida a ser dinámica, alegre y despierta. Jesús declara dichoso al discípulo que haga realidad la práctica de la palabra. Celebración y trabajo; compromiso y constancia, son las notas distintivas del discípulo de Jesús que participa plenamente de la mesa y de la fiesta del Señor. Tenemos que dejar la pereza, la mediocridad y al incredulidad. Tenemos que ser peregrinos alegres del Reino y no fugitivos aburridos de la historia.

Cuando dormimos no sentimos lo que sucede a nuestro alrededor y tampoco al interior de la persona, vivimos en la inconsciencia, es decir, no nos importan los demás y sus sufrimientos, tampoco nuestro estado de gracia ante Dios. La somnolencia significa un estado de indiferencia ante el pecado que recurrentemente se manifiesta, nos mueven sólo los impulsos internos, que llevan más a que se manifieste el mal en nosotros.

PARA REFLEXIONAR
¿Si el Señor llegara a visitarme en este momento cómo me encontraría?

ORACIÓN
Señor Dios nuestro, Tú quisiste que donde abundó el pecado de ingratitud, por parte de los hombres, sobreabundará la gracia por tu misericordia y amor. Concédenos sensibilidad más viva ante los problemas de pueblos y familias que sufren en demasía por nuestra insensibilidad e indiferencia. Amén.

Miércoles, 20 de octubre de 2010

EL SEÑOR YA ESTA AQUÍ

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 3, 2-12

“EL MISTERIO DE CRISTO HA SIDO REVELADO AHORA”

Pues ya sin duda sabrán que Dios me ha encargado anunciar a ustedes lo que él, en su bondad, ha dispuesto. Por revelación he conocido el designio secreto de Dios, como ya les escribí brevemente. Al leerlo, pueden darse cuenta de que conozco este designio secreto realizado en Cristo, que no se dio a conocer a nadie en otros tiempos, pero que ahora Dios ha revelado a sus santos apóstoles y profetas por medio de su Espíritu. El designio secreto es este: que por el evangelio Dios llama a todas las naciones a participar, en Cristo Jesús, de la misma herencia, del mismo cuerpo y de la misma promesa que el pueblo de Israel. Y yo he sido puesto al servicio de este mensaje por la bondad y la misericordia que Dios ha tenido conmigo, quien ha mostrado así su gran poder.
Yo soy menos que el más pequeño de todos los que pertenecen al pueblo santo; pero él me ha concedido este privilegio de anunciar a los no judíos la buena noticia de las incontables riquezas de Cristo. Y me ha encargado hacerles ver a todos cuál es la realización de ese designio que Dios, creador de todas las cosas, había mantenido secreto desde la eternidad. De esta manera ahora, por medio de la iglesia, todos los poderes y autoridades en el cielo podrán conocer la sabiduría de Dios, que se muestra en tan variadas formas. Dios hizo esto de acuerdo con el plan eterno que llevó a cabo en Cristo Jesús nuestro Señor. Y en Cristo tenemos libertad para acercarnos a Dios, con la confianza que nos da nuestra fe en él.

REFLEXIÓN
Dios ha querido hacer de toda la humanidad un solo cuerpo, sin distinción de razas o creencias, a través de Cristo la riqueza de Dios se ha desbordado para alcanzar a todos; este es el mensaje que a San Pablo se le ha concedido comunicar. El apóstol se siente insignificante para ser depositario y transmisor de ese misterio, como él, todos podemos sentirnos indignos de un encargo tan grande, pero ese sentimiento de indignidad no debe ser obstáculo para que la humanidad llegue a disfrutar de la salvación que Dios ofrece.
La gratuidad de la salvación, inalcanzable por cualquier esfuerzo o mérito humano, nos impulsa en el compromiso de difundir el mensaje de la salvación, nos hace tomar conciencia de que no es una responsabilidad de algunos elegidos, santos o no santos; todos los bautizados tenemos la misión de proyectar el amor más allá de un límite impuesto por la cultura o los prejuicios. El “misterio”de Cristo no es tan “misterioso”, como generalmente entendemos esta palabra, es entendible y es para anunciarlo a todos es un secreto a voces.

R: Sacaran aguas con gozo de las fuentes del Salvador.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 12, 39-48

“A QUIEN MUCHO SE LE DIO, MUCHO SE LE PEDIRÁ”

Y sepan ustedes esto: que si el dueño de una casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría que nadie se metiera en su casa a robar. Ustedes también estén preparados; porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen. "

Pedro le preguntó:
Señor, ¿dijiste esta parábola solamente para nosotros, o para todos?
Dijo el Señor: "¿Quién es el mayordomo fiel y atento, a quien su amo deja encargado de los de su casa, para darles de comer a su debido tiempo? Dichoso el criado a quien su amo, cuando llega, lo encuentra cumpliendo con su deber. De veras les digo que el amo lo pondrá como encargado de todos sus bienes. Pero si ese criado, pensando que su amo va a tardar en llegar, comienza a maltratar a los otros criados y a las criadas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, el día que menos lo espere y a una hora que no sabe, llegará su amo y lo castigará, condenándolo a correr la misma suerte que los infieles.
"El criado que sabe lo que quiere su amo, pero no está preparado ni lo obedece, será castigado con muchos golpes. Pero el criado que sin saberlo hace cosas que merecen castigo, será castigado con menos golpes. A quien mucho se le da, también se le pedirá mucho; a quien mucho se le confía, se le exigirá mucho más.

REFLEXIÓN
El texto del evangelio de hoy está formado por tres partes relacionadas entre sí. En la primera se nos habla de la reiterada advertencia de Jesús a sus discípulos de estar preparados y atentos para la venida del Hijo del Hombre. Es necesario en estos tiempos tan convulsionados de hoy estar en una actitud que le dé sentido a nuestra experiencia de fe: hay que estar alertas a las mociones del Espíritu en la historia. Tenemos que tener la agudeza evangélica necesaria para comprender los sentidos de la revelación de Dios en la comunidad humana. La segunda parte del texto nos pone de cara con la ingenuidad del dirigente de la comunidad: las palabras que dices, Jesús, ¿Son para nosotros o para todos? La respuesta de Jesús es clara y tajante: tanto ayer como hoy, estamos llamados a ser servidores fieles, responsables, sin perder el carácter liberador, profético y salvífico del servicio coherente con el Evangelio.

Por último, el texto despliega el telón teológico, con una invitación concreta: la administración responsable de los bienes recibidos no importando si son muchos o pocos. En definitiva, el sentido del texto en su totalidad, apunta a la dirección responsable de la comunidad cristiana por parte de sus animadores.

PARA REFLEXIONAR
¿Estoy dando de la abundancia que Dios me da?
¿Saber que el Señor está viniendo a mí, a qué me invita, a qué me compromete?

ORACIÓN
Señor, Dios nuestro, tú nos diste con la naturaleza, la ley de la vida, que es dura, pero hermosa; muévenos con tu poder a ser fieles a lo que profesamos por fe. Amén

Jueves, 21 de octubre de 2010

DERRIBAR PARA CONSTRUIR LA UNIDAD

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 3, 14-21

“QUE EL AMOR SEA SU RAÍZ Y SU CIMIENTO”

Por esta razón me pongo de rodillas delante del Padre, de quien recibe su nombre toda familia, tanto en el cielo como en la tierra. Pido al Padre que de su gloriosa riqueza les dé a ustedes, interiormente, poder y fuerza por medio del Espíritu de Dios, que Cristo viva en sus corazones por la fe, y que el amor sea la raíz y el fundamento de sus vidas. Y que así puedan comprender con todo el pueblo santo cuán ancho, largo, alto y profundo es el amor de Cristo. Pido, pues, que conozcan ese amor, que es mucho más grande que todo cuanto podemos conocer, para que lleguen a colmarse de la plenitud total de Dios.
Y ahora, gloria sea a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros. ¡Gloria a Dios en la iglesia y en Cristo Jesús, por todos los siglos y para siempre! Amén.

REFLEXIÓN
La oración de Pablo que leemos en este día no es sólo por los Efesios sino por toda la humanidad; aquí se comprende que el Padre del cielo es el fundamento de toda unidad por ser Padre de todos, en Él puede encontrarse el punto donde confluyan las diversas concepciones de Dios que siguen las distintas religiones; Dios es el único creador del género humano, es de la misma esencia del Hijo a quien los cristianos reconocemos como nuestro redentor, pero es también el inspirador de los profetas reconocidos por otros cultos.

En esta oración que nos propone Pablo en la primera lectura, se encuentran presentes las tres personas divinas, Padre, Hijo y Espíritu, la Trinidad se encarna en la humanidad por la experiencia de la fe y la vivencia del amor para hacer de todos los pueblos una sola familia. Los confines del universo, toda su anchura y longitud, su altura y profundidad son abarcados por el amor de Dios Salvador, así como la cruz de Cristo, símbolo salvador, apunta a los cuatro extremos de la tierra para atraer hacia sí a todas las generaciones de todos los siglos.

R: La misericordia de Señor llena la tierra.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 12, 49-53

“JESÚS VINO A TRAER FUEGO A LA TIERRA”

"Yo he venido a prender fuego en el mundo; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! Tengo que pasar por una terrible prueba, y ¡cómo sufro hasta que se lleve a cabo!¿Creen ustedes que he venido a traer paz a la tierra? Les digo que no, sino división. Porque de hoy en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra. "

REFLEXIÓN
Puede sonar contradictorio el mensaje de la primera lectura con el del evangelio; en la primera hablábamos de la unidad que representa el Padre y de la convergencia de todo en la cruz de Cristo, en el evangelio de menciona la división, y no entre grupos culturales, sino al interior de las mismas familias, esto señala la radicalidad con la cual se han de vivir los nuevos tiempos de liberación. Es necesario romper con esquemas que separaban a la humanidad construyendo barreras nacidas del propio egoísmo humano. Se requiere derribar para construir una humanidad nueva, es necesario el fuego que Cristo desea ver ardiendo ya, pero este fuego no es para acabar con todo sino para purificar.
La alusión de Jesús sobre “pasar por un Bautismo” hace referencia a la pasión y al martirio, realidades ineludibles de su misión. La mención de la guerra nos señala que aún en medio de situaciones violentas Jesús llama a la reconciliación y al perdón. En este sentido, la paz no puede conseguirse a cualquier costo. Su intención no es apoyar el orden establecido de injusticia y opresión, sino exigirnos una opción de vida: O estamos de parte del Reino de Dios, o con los poderosos de este mundo. Seguir a Jesús, con estas exigencias, implica tomar una decisión que nos debe llevar a opciones radicales.
La obediencia de Jesús a la voluntad del Padre, que lo llevo a transitar por lo ávidos caminos del conflicto, la pasión y el martirio, demandan maduración a sus discípulos, profetas y apóstoles, para estar en constante discernimiento de los signos del Reino de Dios en la historia, desnudando y denunciando los signos catastróficos de los imperios opresores.

PARA REFLEXIONAR
¿Qué es necesario derribar en mi vida y en mis relaciones interpersonales para que germinen las semillas del amor la paz y la unidad?

ORACIÓN
Señor hoy te pedimos, que arda en nuestro corazón el fuego del amor y que tenga deseos de encender muchos corazones con esta llama de la vida verdadera. Amén.

Viernes, 22 de octubre de 2010

“EL GRAN SIGNO DE LOS TIEMPOS”

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 4,1-6

“UN SOLO CUERPO, UN SEÑOR, UNA SOLA FE Y UN BAUTISMO”

Conservar la unidad
Por esto yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que se porten como deben hacerlo los que han sido llamados por Dios, como lo fueron ustedes. Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor; procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios los ha llamado a una sola esperanza. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos.

REFLEXIÓN
En el corazón de la vocación cristiana da el compromiso con la unidad de la Iglesia, ésta se expresa en comportamientos prácticos de humildad, paciencia, justicia, solidaridad y toda virtud que favorezca el amor. La unidad del cuerpo representa lo visible; la unidad de espíritu, lo interior; la unidad en la esperanza y en la fe nos indica que todos caminamos hacia un mismo destino; la unidad del bautismo nos hace miembros del cuerpo de Cristo, y el vértice de todo, está la unidad en el Padre que nos incorpora en la única familia de los hijos de Dios.
La unidad de la que nos habla el apóstol Pablo no se refiere solo al ámbito religioso, es obligatorio que todo cristiano sea un buen ciudadano, esto es consecuencia lógica de estar animados por el amor de Cristo; si actuáramos de tal forma la paz sería una realidad palpable en lugar de un simple buen deseo. La fe no se reduce a sermones dominicales, es el testimonio vivo de la esperanza y la caridad a las que nos convoca la palabra de Dios.
Cualquiera que sea la iglesia a las que pertenezcamos, hacemos parte del único proyecto de Dios y Él está por encima de nuestras divisiones

R: Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 12, 54-59

“¿CÓMO NO SABEN INTERPRETAR EL MOMENTO PRESENTE?”

Las señales de los tiempos
Jesús también dijo a la gente: "Cuando ustedes ven que las nubes se levantan por occidente, dicen que va a llover, y así sucede. Y cuando el viento sopla del sur, dicen que va a hacer calor, y lo hace. ¡Hipócritas! Si saben interpretar tan bien el aspecto del cielo y de la tierra, ¿cómo es que no saben interpretar el tiempo en que viven?

Ponerse en paz con el enemigo
"¿Por qué no juzgas por ti mismo lo que es justo? Si alguien te demanda y vas con él a presentarte a la autoridad, procura llegar a un acuerdo mientras aún estés a tiempo, para que no te lleve ante el juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias, y los guardias te meterán en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo. "

REFLEXIÓN
El evangelio de hoy también nos da un lección acerca de la unidad de la que hablaba el apóstol Pablo: Buscar acuerdos con nuestro prójimo para sanar diferencias es un ejemplo bien concreto de unidad en lo cotidiano que nos puede ayudar a evitar pleitos y sanar resentimientos. La paz no nace de acuerdos impuestos sino de las cosas sencillas, de la reconciliación en lo pequeño pero casi nunca lo vemos así y seguimos esperando que lleguen todas las soluciones del alto gobierno. No sabemos leer los signos de nuestro tiempo como tampoco lo hicieron los contemporáneos de Jesús; aún no vemos que Él es el gran signo de los tiempos.
Jesús manifiesta su decepción porque muchos que los siguen no son capaces de descubrirlo en el momento histórico y realidad completa que viven.
No podemos dejar de experimentar la presencia liberadora y salvífica de Dios en nuestra realidad histórica, en la vida de la comunidad, en la vida de los seres humanos.

PARA REFLEXIONAR
¿Mis acciones y mi compromiso son señal de mi unidad con Cristo, para hacer visibles los tiempos de salvación?
¿Desde la realidad que hoy vivo soy capaz de descubrir el paso de Dios por mi vida?

ORACIÓN
Dios mío, escucha mi oración y dame de tu Espíritu para que sea un hombre de corazón dispuesto, de vista y oídos atentos para descubrir tu paso por mi historia y cumplir tu voluntad. Amén.

Sábado, 23 de octubre de 2010

“UNIDAD EN LA DIVERSIDAD”

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 4, 7-16

“CRISTO ES LA CABEZA DE TODO EL CUERPO”

Pero cada uno de nosotros ha recibido los dones que Cristo le ha querido dar. Por eso, la Escritura dice:

"Subió al cielo llevando consigo a los cautivos,
Y dio dones a los hombres. "

¿Y qué quiere decir eso de que "subió"? Pues quiere decir que primero bajó a esta tierra. Y el que bajó es el mismo que también subió a lo más alto del cielo, para llenarlo todo. Y él mismo concedió a unos ser apóstoles y a otros profetas, a otros anunciar el evangelio y a otros ser pastores y maestros. Así preparó a los del pueblo santo para un trabajo de servicio, para la edificación del cuerpo de Cristo hasta que todos lleguemos a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, y alcancemos la edad adulta, que corresponde a la plena madurez de Cristo. Ya no seremos como niños, que cambian fácilmente de parecer y que son arrastrados por el viento de cualquier nueva enseñanza hasta dejarse engañar por gente astuta que anda por caminos equivocados. Más bien, profesando la verdad en el amor, debemos crecer en todo hacia Cristo, que es la cabeza del cuerpo. Y por Cristo el cuerpo entero se ajusta y se liga bien mediante la unión entre sí de todas sus partes; y cuando cada parte funciona bien, todo va creciendo y edificándose en amor.

REFLEXIÓN
En la comunidad cristiana cada miembro ha sido enriquecido con algún don especial para que trabajando coordinadamente logre la perfección del cuerpo de Cristo. Unidad no es sinónimo de uniformidad, por el contrario, la diversidad nos hace más ricos. San Pablo nos habla de la unidad que se manifiesta en la diversidad de carismas y ministerios destinados al servicio de la comunidad; cada quien ha sido instituido en un oficio, reconocido o humilde, pero esto no es para sentirse más importante o con más méritos, sino que todo converge para el crecimiento y perfección de la comunidad.
La Iglesia es como un cuerpo humano, la cabeza está en la parte superior y coordina todos los movimientos y funciones, así es Cristo, Él nos guía a todos nosotros que somos sus miembros; donde está El estamos nosotros y viceversa, porque ningún miembro se desincorpora del cuerpo para actuar por si solo así sea la cabeza también ella necesita de los hombros y de todo lo demás para mantenerse en su lugar. Nuestra diversidad de pensamientos y funciones no es obstáculo, sino un don de Dios para los demás.

R: Vayamos alegres a la casa del Señor

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 3, 1-9

“SI USTEDES NO SE ARREPIENTEN PERECERAN TAMBIÉN”

Juan el Bautista en el desierto
Era el año quince del gobierno del emperador Tiberio, y Poncio Pilatos era gobernador de Judea. Herodes gobernaba en Galilea, su hermano Filipo gobernaba en Iturea y Traconítide, y Lisanias gobernaba en Abilene. Añas y Caifás eran los sumos sacerdotes. Por aquel tiempo, Dios habló en el desierto a Juan, el hijo de Zacarías, y Juan pasó por todos los lugares junto al río Jordán, diciendo a la gente que ellos debían volverse a Dios y ser bautizados, para que Dios les perdonara sus pecados. Esto sucedió como está escrito en el libro del profeta Isaías:
"Una voz grita en el desierto:
'Preparen el camino del Señor;
Ábranle un camino recto.
Todo valle será rellenado,
Todo cerro y colina será nivelado,
Los caminos torcidos serán enderezados,
Y allanados los caminos disparejos
Todo el mundo verá la salvación que Dios envía. ' "

Cuando la gente salía para que Juan los bautizara, él les decía: "¡Raza de víboras! ¿Quién les ha dicho a ustedes que van a librarse del terrible castigo que se acerca? Pórtense de tal modo que se vea claramente que se han vuelto al Señor, y no vayan a decir entre ustedes: '¡Nosotros somos descendientes de Abraham!'; porque les aseguro que incluso a estas piedras Dios puede convertirlas en descendientes de Abraham. Además, el hacha ya está lista para cortar los árboles de raíz. Todo árbol que no da buen fruto, se corta y se echa al fuego. "

REFLEXIÓN
El evangelio que hoy leemos aclara una idea errónea que aún se mantiene entre nosotros: Cuando a alguien le sucede una tragedia lo calificamos como un castigo de Dios, pero las cosas pasan como consecuencia de la misma naturaleza de nuestros actos, no podemos echarle la culpa a Dios de una enfermedad ocasionada por un hábito nuestro; tampoco Dios es culpable del derrumbe de un edificio donde mueren varias personas, el error puede ser fortuito o de quienes no calcularon bien la estructura, como esto hay muchos ejemplos. Esto más bien nos invita a reflexionar y a cambiar aquello que puede causarnos algún daño.
El evangelista Lucas en ésta primera parte del texto nos hace una exhortación al arrepentimiento y por consiguiente a la reconciliación, mostrándonos que Jesús es compasivo y misericordioso, pero no inseguro, ni mucho menos alcahuete. De fondo, lo que Jesús propone es un cambio de mentalidad que lleve al ser humano a transformar la base de sus relaciones personales, interpersonales y comunitarias, haciendo las relaciones en resistencia no violentas, justas y generadoras de vida digna. En este sentido, la segunda parte del texto, la parábola de la higuera viene a dar la profundidad que necesita el discípulo de poder luchar contra las adversidades y conflictos que se presentan en el seguimiento, exigiéndole la tarea de poder dar frutos nacidos de la semilla del evangelio. Aunque dichos frutos requieren de tiempo y de condiciones apropiadas para madurar, todo tiene un límite. La productividad de la palabra de Dios se pondrá de manifiesto cuando demos abundantes frutos de solidaridad y fraternidad. Recordemos que la higuera es un símbolo muy usado en la Biblia, representa al pueblo de Israel y también a la ley antigua. Jesús con esta parábola está amonestando al pueblo que lo tuvo todo y aun así no dio frutos, es más, durante tres años les habló el mismo hijo de Dios y no lo escucharon, la paciencia de Dios se manifiesta dándoles aún otra oportunidad. De la misma manera Dios, El Señor, nos da el día de hoy a ti y a mí como una nueva oportunidad para que produzcamos frutos si no los hemos dado.

PARA REFLEXIONAR
¿Me siento unido a mi comunidad con el servicio específico que puedo prestar en ella?
¿Cuáles son los frutos que he producido hasta hoy?

ORACIÓN
Señor, que estemos siempre preparados para la vida o para la muerte, que nuestra existencia tenga sentido y podamos decir en cualquier momento que partimos felices a tu presencia. Amén

Domingo, 24 de octubre de 2010

“LA VERDADERA ORACIÓN”

PRIMERA LECTURA
ECLESIÁSTICO 35, 12-18

“LOS GRITOS DEL POBRE ATRAVIESAN LAS NUBES PARA LLEGAR A DIOS”

Porque Él es un Dios justo y trata a todos por igual.
No favorece a nadie con perjuicio del pobre,
Y escucha las súplicas del afligido.
Él oye las quejas del huérfano
Y los muchos gemidos de la viuda.
¡Cómo ruedan las lágrimas por las mejillas de la viuda
Y gime por sus hijos sin hogar!
Sus amargas quejas alcanzan el favor de Dios
Y sus súplicas llegan hasta el cielo.
El clamor del pobre traspasa las nubes
Y no descansa hasta llegar a Dios;
No desiste hasta que Dios lo atiende y,
como juez justo, le hace justicia.

REFLEXIÓN
Es muy claro el mensaje de la liturgia de este domingo, en él Dios nos quiere transmitir que Él está de parte de los angustiados y de quienes le buscan con humildad; Dios siempre escucha sus lamentos y los asiste, les da la mano, los levanta y limpia la lágrima de sus ojos. Generalmente decimos que en las descripciones del Dios del Antiguo Testamento predomina la figura del juez castigador y justiciero, pero es muy distinto lo que encontramos hoy en el libro del Eclesiástico. Esta hermosa imagen es la que más se acerca al verdadero rostro de Dios: El ama y se conmueve del dolor humano, y sin tardanza interviene a favor del pobre; Dios no acepta las opulentas ofrendas de los opresores que desean calmar su conciencia.
Dios tiene un sentido muy profundo y en su proyecto siempre nos exige unas relaciones humanas basadas en principios de igualdad, dignidad, equidad, justicia y reconocimiento de los deberes y los derechos de los seres humanos. Pobres, oprimidos, viudas, huérfanos y extranjeros saben que su clamor de justicia no se detiene en la oscuridad emanada por el poder despótico y totalitario de la injusticia humana, sino que atraviesa todo obstáculo y llega al corazón de Dios que no tolera ningún tipo de impunidad.

R:

SEGUNDA LECTURA
SEGUNDA DE TIMOTEO 4, 6-18

“AHORA ME AGUARDA LA CORONA MERECIDA”

Yo ya estoy para ser ofrecido en sacrificio; ya se acerca la hora de mi muerte. He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel. Ahora me espera la corona merecida que el Señor, el Juez justo, me dará en aquel día. Y no me la dará solamente a mí, sino también a todos los que con amor esperan su venida gloriosa.

Instrucciones y noticias personales
Haz lo posible por venir pronto a verme; pues Demas, que amaba más las cosas de esta vida, me ha abandonado y se ha ido a Tesalónica. Crescente se ha ido a la región de Galacia, y Tito a la de Dalmacia. Solamente Lucas está conmigo. Busca a Marcos y tráelo contigo, porque puede ser una ayuda para mí en el trabajo. A Tíquico lo mandé a Éfeso. Cuando vengas, tráeme la capa que dejé en Tróade, en casa de Carpo; también los libros, y especialmente los pergaminos.
Alejandro el herrero se ha portado muy mal conmigo; el Señor le pagará conforme a lo que ha hecho. Cuídate tú también de él, porque se ha puesto muy en contra de nuestro mensaje.

En mi primera defensa ante las autoridades, nadie me ayudó; todos me abandonaron. Espero que Dios no se lo tome en cuenta. Pero el Señor sí me ayudó y me dio fuerzas, de modo que pude llevar a cabo la predicación del mensaje de salvación y hacer que lo oyeran todos los paganos. Así el Señor me libró de la boca del león, y me librará de todo mal, y me salvará llevándome a su reino celestial. ¡Gloria a él para siempre! Amén.

REFLEXIÓN
Una imagen muy parecida del Señor a la de la primera lectura encontramos en la carta de Pablo a Timoteo. Pablo que lo dio todo por sus comunidades ahora, que se encuentra preso por el evangelio, experimenta el abandono de muchos de sus compañeros, pero se siente fuerte en el Señor que nunca le ha fallado y en el cual tiene puesta su esperanza de vida eterna. Es muy fácil encontrar amigos en épocas de vacas gordas, pero en la prueba y en la desdicha es que sabemos de verdad cuales son los amigos; muchas veces aquellos que creíamos que nunca nos dejarían son los primeros en hacerlo, Cristo es el amigo que nunca falla, el que nos lleva en sus brazos cuando caminamos por terrenos pantanosos y nos libra de todo mal. Esta segunda carta del apóstol a Timoteo se puede considerar como la herencia vivida de Pablo, del apóstol de los gentiles. Ante su inminente muerte a manos del poder imperialista de Roma, Pablo deja una última buena noticia a la comunidad para animarla y mantenerla en pie ante las adversidades y conflictos: No se dejen arrastrar por la modas intelectuales, por los despotismos que se instalan en la burocracia de las instituciones. En este sentido, la integridad del mensaje cristiano estriba en la fidelidad a la experiencia del Jesús histórico y a la capacidad de actualizar su vida y proyecto en medio de las diferentes realidades humanas, venciendo todo tipo de manipulaciones históricas, de ideologías perversas y de totalitarismos genocidas.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 18, 9-14

“EL PUBLICANO VOLVIÓ A CASA PERDONADO Y EL FARISEO NO”

La parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
Jesús contó esta otra parábola para algunos que, seguros de sí mismos por considerarse justos, despreciaban a los demás: "Dos hombres fueron al templo a orar: el uno era fariseo, y el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma. El fariseo, de pie, oraba así: 'Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás, que son ladrones, malvados y adúlteros, ni como ese cobrador de impuestos. Yo ayuno dos veces a la semana y te doy la décima parte de todo lo que gano. ’ Pero el cobrador de impuestos se quedó a cierta distancia, y ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: '¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!'Les digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa ya justo, pero el fariseo no. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido. "

REFLEXIÓN
Es explicita la motivación de la parábola del evangelio: “Por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás”. Luego viene la confrontación de dos maneras de entablar dialogo con Dios: La de quien se cree en capacidad de pasar cuenta de cobro porque se siente muy seguro de sí mismo, su orgullo le hace creer que tiene el beneplácito de Dios y por eso se pone ante Él con la mirada en lo alto, como en estado de igualdad. Por la otra parte está el ser humano que se siente necesitado de amor y perdón de Dios ni siquiera se atreve a acercarse o alzar los ojos. Éste saldrá de la presencia del Señor lleno de bendición, el otro no porque ni siquiera lo pidió simplemente no sentía necesario buscar a Dios. Esta parábola de hoy exclusiva del evangelio de Lucas, nos pone frente a una de las actitudes más exigentes para los que libremente deciden seguir a Jesús: La actitud de total dependencia de Dios, de su voluntad y reinado, más que de ellos mismos y de sus pretendidas fuerzas obras. Jesús enseña a sus discípulos, que les siguen en el camino de ayer de hoy y del futuro, que no les servirán de nada sus pretendidas y pregonadas obras virtuosas para entrar en el Reino de Dios. Los discípulos tienen que concretar en sus vidas y en sus comportamientos éticos, la actitud de justicia del publicano. Es que la justicia en Lucas está guiada por las siguientes coordenadas de navegación evangélica: El no vanagloriarse con total confianza, de la propias obras; debemos comprometernos no con nuestra propia “justicia” sino con la justicia de Dios, la liberación y la salvación de lo humano; y por último, el comprometerse por la justicia divina pasa ineludiblemente por compartir la causa y el mismo destino de su hijo Jesús. Destino que ha desenmascarado y sigue denunciando y desenmascarando todo tipo de injusticia soberbia y violencia humana. Estas son las coordenadas por las cuales debemos guiar nuestro discipulado.

PARA REFLEXIONAR
Examinaré en esta semana como es mi manera de dirigirme a Dios y de ver a mi prójimo, y con sinceridad trataré de responder a cuál de los dos personajes del evangelio de hoy me parezco más.

ORACIÓN
Oh Dios, que grande y maravilloso eres Tú con nosotros. Tú nos amas, Tú nos salvas, Tú nos perdonas, Tú transformas nuestra vida y nos haces hombres y mujeres nuevos. Recibe nuestra debilidad y danos tu Fuerza para que, con nuestras obras, podamos responder a tu amor y edificar juntos una comunidad de hermanos que alaben y bendigan tu Nombre. Amén.

Lunes, 25 de octubre de 2010

“LIBERÉMONOS DE NUESTRAS ATADURAS”

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 4,32-5,8

“VIVAN EN EL AMOR DE CRISTO”

Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.
Ustedes antes vivían en la oscuridad, pero ahora, por estar unidos al Señor, viven en la luz. Pórtense como quienes pertenecen a la luz. Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

REFLEXIÓN
Al pensar en las cosas que podemos reflexionar desde la Palabra del Señor podría ser pensar un poco en la imagen del jefe de la Sinagoga gritando a los presentes el por qué acudían a Pablo y en él a Jesús, e imaginarnos, en la misma actitud, al párroco de nuestra iglesia regañando a los niños porque ríen en el templo o a los papás porque no sacan al bebé que llora y le interrumpe su celebración, o increpando a los que hablaron sin ser todavía el momento de hacerlo, o a los que llegaron tarde a la Eucaristía, o regañando a los que no van. También muchos de nosotros somos demasiado apegados a las normas, a veces sin darnos cuenta, y olvidamos la libertad con la que Jesús asimiló la ley.
Todas esas ataduras que nos vamos creando por el apego a costumbres que nos impiden un acercamiento a las personas, son las mismas ataduras con las que el mal tenía maniatados a los cristianos de la época de Jesús y a los de la comunidad de Éfeso. Andamos a veces encorvados por el peso de nuestros egoísmos, ambiciones, pasiones, apegos, etc. La oración que nace del corazón nos devuelve la alegría y la capacidad de andar erguidos.

R: Seamos imitadores de Dios, como hijos queridos.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 13,10-17

“¿NO HABÍA QUE SOLTARLE LAS ATADURAS DEL SÁBADO?”

Un sábado Jesús se había puesto a enseñar en una sinagoga; y había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho años. Un espíritu maligno la había dejado jorobada, y no podía enderezarse para nada. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo:
Mujer, ya estás libre de tu enfermedad.
Entonces puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios. Pero el jefe de la sinagoga se enojó, porque Jesús la había sanado en sábado, y dijo a la gente:
Hay seis días para trabajar; vengan en esos días a ser sanados, y no en sábado.
El Señor le contestó:
Hipócritas, ¿no desata cualquiera de ustedes su buey o su burro en sábado, para llevarlo a tomar agua? Pues a esta mujer, que es descendiente de Abraham y que Satanás tenía atada con esta enfermedad desde hace dieciocho años, ¿acaso no se la debía desatar aunque fuera sábado?
Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron avergonzados; pero toda la gente se alegraba al ver las grandes cosas que él hacía.

REFLEXIÓN
El relato del evangelio de hoy es exclusivo de la comunidad lucana, y en él nos muestra el significado del Reino de Dios aconteciendo en la realidad humana el Reino es exclusivo de Dios y los pobres. La mujer de la cual nos habla hoy el evangelio, ésta “pequeña” del Reino que responde al poder de Dios en su vida alabándolo, muestra que la acción salvífica de Dios manifestada en Jesús a través de la curación de esta mujer, está en oposición a los dirigentes religiosos, cuya visión sobre cuándo y cómo puede actuar Dios les restringe el enfoque ante la presencia del Reino y la exigencia de transformar su vida en función de la salvación y liberación humanas.
La acción misericordiosa de Jesús es cumplir y llevar a plenitud el designio salvífico manifestado a los profetas del Antiguo Testamento: Devolver la vista a los ciegos liberar a los cautivos de la opresión del mal y poner en práctica la misericordia divina, superando las barreras de las leyes y normas que oprimen al ser humano.
Jesús nos exige hoy el reconocimiento de la libertad y la soberanía de Dios en nuestras vidas para que esta actitud nos posibilite una entrega al servicio de la solidaridad y la justicia del reino.

PARA REFLEXIONAR
¿Qué ataduras me impiden relacionarme con alegría y libertad?
¿De qué tengo necesidad de ser liberado?

ORACIÓN
Mírame, Señor, fíjate en mis enfermedades, pronuncia sobre mi Palabras de liberación, hazme nuevo, reconstruye mi ser. Amén.

Martes, 26 de octubre de 2010

"OBRAS SON AMORES"

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 5,21-33

“ES ESTE UN GRAN MISTERIO: Y YO LO REFIERO A CRISTO Y A LA IGLESIA”

Estén sujetos los unos a los otros, por reverencia a Cristo.
Las esposas deben estar sujetas a sus esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de la esposa, como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo; y él es también su Salvador. Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las esposas deben estar en todo sujetas a sus esposos.
Esposos, amen a sus esposas como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella. Esto lo hizo para santificarla, purificándola con el baño del agua acompañado de la palabra para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni nada parecido, sino santa y perfecta. De la misma manera deben los esposos amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a sí mismo. Porque nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida, como Cristo hace con la iglesia, porque ella es su cuerpo. Y nosotros somos miembros de ese cuerpo. "Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona. " Aquí se muestra cuán grande es el designio secreto de Dios. Y yo lo refiero a Cristo y a la iglesia. En todo caso, que cada uno de ustedes ame a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete al esposo.

REFLEXIÓN
San Pablo en la primera lectura nos dice: “Nadie aborrece a su propio cuerpo, más bien lo alimenta y cuida”. Que tal si pensáramos ¿para qué alimentarnos si después vamos a tener hambre, o para que bañarnos si después nos vamos a volver a ensuciar? Pues si protegemos un cuerpo que luego morirá, cómo no alimentar un espíritu que es inmortal que después nos dará vida eterna junto a Dios. El alimento del espíritu son todas las obras de amor que hacemos para con todos aquellos que en Cristo fuimos constituidos en familia e iglesia de Dios.
El vínculo que sentimos con la humanidad ha de ser como el de un par de esposos que se aman, se respetan y se guardan fidelidad.

R: Dichosos los que temen al Señor.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 13, 18-21

“CRECE EL GRANO Y SE HACE UN GRAN ARBUSTO”

Jesús dijo también: "¿A qué se parece el reino de Dios y con qué puedo compararlo? Es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo, y que crece hasta llegar a ser como un árbol, tan grande que las aves se posan en sus ramas. "

La parábola de la levadura
También dijo Jesús: "¿Con qué puedo comparar el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa. "

REFLEXIÓN
Casi siempre está presente en nosotros el deseo o la intención de dar algo, de ayudar a contribuir con una buena causa, pero siempre esperamos a tener mucho para poder colaborar, creemos que es la gran cantidad que se entregue lo que vale. Pensamos con frecuencia: si yo me ganara la lotería entonces...., y póngase a continuación cualquier cosa…., ayudaría a los niños huérfanos, o a los ancianos, los que sufrieron por el terremoto o la inundación, a los desplazados, etc., como nunca nos ganamos la lotería, o no nos encontramos una guaca entonces nunca hacemos nada, todo se queda en sueños y buenas intenciones. El evangelio de hoy nos enseña que todo lo grande y bueno parte de cosas sencillas. La semilla de mostaza es ciertamente la más pequeña, pero de ella nace un árbol que da abundante fruto, que acoge a las aves y provee sombra para el mismo hombre. Hagamos de cuenta hoy que esa semilla es una buena intención nuestra que se convierte en obra, que no pensó: “si yo fuera la semilla más grande entonces daría origen al árbol más alto”. Cada intención nuestra que se realiza atrae muchas bendiciones y hace que se multipliquen las gracias, pronto veremos que no era necesaria la plata de la lotería; toda gran obra a germinado de un granito de fe, “de un granito de amor y de uno de optimismo”.
Esta parábola de hoy nos enseña a los discípulos que tomando conciencia de la presencia de Jesús en nosotros tenemos que seguir haciéndole frente a la violenta oposición a los signos del Reino en la vida de los seres humanos más débiles y empobrecidos.

PARA REFLEXIONAR
¿Me lanzaré hoy con valentía a identificar con claridad una intención sencilla que he mantenido aplazada, luego colocaré la semilla para que se comience a realizar?

ORACIÓN
Ayúdanos a encontrarle sentido a lo que somos y hacemos, especialmente si es considerado pequeño, invisible, para que comprendamos hoy que estás actuando en ello, aunque no sea como queremos o como esperamos. Amén.

Miércoles, 27 de octubre de 2010

PERSEVERANCIA Y OBEDIENCIA

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 6, 1-9

“SOMOS NO COMO QUIEN SIRVE A HOMBRES, SINO COMO SERVIDORES DE CRISTO”

Hijos, obedezcan a sus padres como agrada al Señor, porque esto es justo. El primer mandamiento que contiene una promesa es este: "Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y vivas una larga vida en la tierra. "
Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino más bien edúquenlos con la disciplina y la instrucción que quiere el Señor.
Esclavos, obedezcan ustedes a los que aquí en la tierra son sus amos. Háganlo con respeto, temor y sinceridad de corazón, como si estuvieran sirviendo a Cristo. Sírvanles, no solamente cuando ellos los están mirando, para quedar bien con ellos, sino como siervos de Cristo, haciendo sinceramente la voluntad de Dios. Realicen su trabajo de buena gana, como un servicio al Señor y no a los hombres. Pues deben saber que cada uno, sea esclavo o libre, recibirá del Señor según lo que haya hecho de bueno.
Y ustedes, amos, pórtense del mismo modo con sus siervos, sin amenazas. Recuerden que tanto ustedes como ellos están sujetos al Señor que está en el cielo, y que él no hace discriminaciones.

REFLEXIÓN
El Reino de Dios se abre para todos los pueblos de la tierra, todos son convocados, incluso los que antes se tenían por más alejados del proyecto del Señor, pero es necesario comprometernos en el trabajo por nuestra salvación no sea que nos pase como aquellos que llegaron cuando la puerta se había cerrado; no es que Dios haga exclusiones, sino que nuestra desidia puede hacernos perder la invitación amparados en falsas seguridades o confiando quizá en nuestros méritos. Algo de lo que podemos hacer en ese esfuerzo por vivenciar el Reino de Dios es asumir para la vida de cada día los consejos que nos da el apóstol Pablo. Son recomendaciones que muestran el espíritu cristiano dentro de las relaciones sociales y familiares. A la luz de la mentalidad de hoy podríamos entender en la lectura una justificación del esclavismo y las desigualdades, pero el mensaje no es ese sino el de resaltar el valor de la obediencia, el del buen comportamiento, que sólo puede traer bendiciones.

R: El Señor es fiel a sus palabras.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 13, 22-30

“VENDRÁN DE ORIENTE Y OCCIDENTE AL REINO DE DIOS”

En su camino a Jerusalén, Jesús enseñaba en los pueblos y aldeas por donde pasaba. Uno le preguntó:
Señor, ¿son pocos los que se salvan?
Y él contestó:
Procuren entrar por la puerta angosta; porque les digo que muchos querrán entrar, y no podrán. Después que el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, ustedes, los que están afuera, llamarán y dirán: 'Señor, ábrenos. 'Pero él les contestará: 'No sé de dónde son ustedes. 'Entonces comenzarán ustedes a decir: 'Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras calles. 'Pero él les contestará: 'No sé de dónde son ustedes. ¡Apártense de mí, malhechores! 'Entonces vendrán el llanto y la desesperación, al ver que Abraham, Isaac, Jacob y todos los profetas están en el reino de Dios, y que ustedes son echados fuera. Porque va a venir gente del norte y del sur, del este y del oeste, para sentarse a comer en el reino de Dios. Entonces algunos de los que ahora son los últimos serán los primeros, y algunos que ahora son los primeros serán los últimos.

REFLEXIÓN
En el evangelio de hoy Jesús exhorta a sus interlocutores para que se esfuercen en tomar conciencia de las exigencias que implica seguirlo: capacidad de transformar la vida mediante el arrepentimiento y la reconciliación, total fidelidad a Él y su proyecto y optar por la puerta estrecha, por el camino de la liberación del ser humano.
No basta hoy realmente beber y comer ocasionalmente con Jesús (Eucaristía); es necesario compartir su vida y destino, cuyo símbolo es la comunión de la mesa con los humildes y sencillos. Es decir, el Reino de Dios es para Jesús un banquete donde todos nos reconozcamos como seres humanos con dignidad con derechos y deberes; hombre y mujeres que vayan más allá de las fronteras del color, la raza, religión, color político o nación y que abran las puertas del reino a toda persona.
Indudablemente quienes no quieren compartir el proyecto y destino de Jesús, no participan de su banquete de justicia, solidaridad y misericordia. Y es que la salvación no es un asunto de exclusión de los malos, los extranjeros, los huérfanos, las viudas, los pecadores, los niños y los ancianos. La salvación es una buena noticia para todos y los más afligidos y marginados tienen su lugar predilecto.

PARA REFLEXIONAR
¿Cuáles son los parámetros con las que me rijo en mis relaciones familiares, eclesiales y sociales?

ORACIÓN
Señor, queremos hacer tu voluntad, que la oración se convierta en el motor de nuestros actos, que podamos hacer coherencia entre nuestra espiritualidad y las acciones. Amén.

Jueves, 28 de octubre de 2010

TESTIMONIO Y SEGUIMIENTO

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 2, 19-22

“ESTÁN EDIFICADOS SOBRE EL CIMIENTO DE LOS APÓSTOLES”

Por eso, ustedes ya no son extranjeros, ya no están fuera de su tierra, sino que ahora comparten con el pueblo santo los mismos derechos, y son miembros de la familia de Dios. Ustedes son como un edificio levantado sobre los fundamentos que son los apóstoles y los profetas, y Jesucristo mismo es la piedra principal. En Cristo, todo el edificio va levantándose en todas y cada una de sus partes, hasta llegar a ser, en el Señor, un templo santo. En él también ustedes se unen todos entre sí para llegar a ser un templo en el cual Dios vive por medio de su Espíritu

REFLEXIÓN
En la fiesta litúrgica de hoy celebramos la vida de los apóstoles Simón y Judas. Del primero se sabe muy poco, los evangelios de Mateo y Marcos lo apodan “El Zelote o el Cananeo”, para distinguirlo de Simón Pedro, el apodo hace referencia a la supuesta pertenencia a un grupo de fanáticos conservadores de las tradiciones hebreas. Nada sabemos de su llamado. Él es el prototipo de tantos discípulos anónimos, como tú y yo y otros tantos, que trabajamos en el Reino de Dios.
A Judas de apodo Tadeo para distinguirlo del otro Judas, el que entregó al Señor, se le identifica como autor de la carta que lleva su nombre.
La vinculación profunda que en Cristo nos une es más fuerte que las razones políticas, religiosas, étnicas y culturales, sobre las cuales justificamos la división; Pablo nos comparte en esta carta a los Efesios que nadie puede ser extraño para el otro porque todos pertenecemos a la única y universal familia de Dios. Por el testimonio de los apóstoles, en unidad con ellos y por el amor de Cristo, fundamento de nuestra vida, todos hemos sido constituidos en “Casa de Dios”, es decir, en el lugar verdadero donde Dios mismo habita.

R: A toda la tierra alcanza su pregón.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6, 1-19

“LLAMÓ A LOS DISCÍPULOS Y ELIGIÓ A DOCE DE ELLOS”

Un sábado, Jesús caminaba entre los sembrados. Sus discípulos arrancaban espigas de trigo, las desgranaban entre las manos y se comían los granos. Entonces algunos fariseos les preguntaron:
--¿Por qué hacen ustedes algo que no está permitido hacer en sábado?
Jesús les contestó:
--¿No han leído ustedes lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre? Entró en la casa de Dios y tomó los panes consagrados a Dios, comió de ellos y dio también a sus compañeros, a pesar de que solamente a los sacerdotes se les permitía comer de ese pan.
Y añadió:
--El Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.

Jesús sana a un enfermo en sábado
Otro sábado, Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había en ella un hombre que tenía la mano derecha tullida; y los maestros de la ley y los fariseos espiaban a Jesús para ver si lo sanaría en sábado, y así tener algún pretexto para acusarlo. Pero él, que sabía lo que estaban pensando, le dijo al hombre que tenía la mano tullida:
--Levántate y ponte ahí en medio.
El hombre se levantó y se puso de pie, y Jesús dijo a los otros:
--Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?
Luego miró a todos los que lo rodeaban, y le dijo a aquel hombre:
--Extiende la mano.
El hombre lo hizo así, y su mano quedó sana. Pero los otros se enojaron mucho y comenzaron a discutir qué podrían hacer contra Jesús.

Jesús escoge a los doce apóstoles
Por aquellos días, Jesús se fue a un cerro a orar, y pasó toda la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a quienes llamó apóstoles. Estos fueron: Simón, a quien puso también el nombre de Pedro; Andrés, hermano de Simón; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo; Simón, al que llamaban el celote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue quien traicionó a Jesús.

Jesús enseña a mucha gente
Jesús bajó del cerro con ellos y se detuvo en un llano. Se habían juntado allí muchos de sus seguidores y mucha gente de toda la región de Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y Sidón. Habían llegado para oír a Jesús y para que los curara de sus enfermedades. Los que sufrían a causa de espíritus impuros, también quedaban sanos. Así que toda la gente quería tocar a Jesús, porque los sanaba a todos con el poder que de él salía.

REFLEXIÓN
El evangelio de hoy, en consonancia con la fiesta de los apóstoles Simón y Judas, nos narra la elección de los doce apóstoles. La designación de estas personas comunes, pescadores, campesinos, comerciantes e incluso de algunos que ejercían profesiones consideradas pecaminosas, procede de Dios. Es la conformación del nuevo Pueblo de Dios que ya no sólo se circunscribe a Israel sino que se abre a todos los pueblos, a toda la humanidad. Para la comunidad lucana por ende, los doce se convierten en el vínculo de continuidad entre la proclamación del Reino por Jesús y la predicación de la palabra del Padre Dios por la comunidad eclesial. La función de la elección hecha por Dios a través de Jesús no sólo persigue una finalidad de acompañamiento del maestro o de disfrutar de su enseñanza, sino más bien y principalmente era el compromiso de realizar una misión, de asumir el proyecto al que El invita. Tenemos que tomar conciencia de la llamada de Dios para aprender a vivir como discípulos y volcarnos hacia la construcción del Reino y la consiguiente transformación del mundo. Este es quizá el sentido profundo de celebrar hoy la fiesta de Simón y Judas Tadeo.

PARA REFLEXIONAR
¿Siento que también soy un escogido por el Señor para ser su enviado?
¿Cómo estoy respondiendo a la misión que se me ha encomendado?

ORACIÓN
Te pedimos hoy Señor, que nos concedas la gracia de trabajar por hacer realidad entre nosotros el Reino de Dios, mediante la entrega generosa de la vida que nos has dado. Amén.

Viernes, 29 de octubre de 2010

“FIDELIDAD Y REALIZACIÓN CRISTIANA”

PRIMERA LECTURA
FILIPENSES 1, 1-11

“EL QUE HA INAGURADO ENTRE USTEDES UNA EMPRESA BUENA”

Saludo
Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, saludan a los que en la ciudad de Filipos pertenecen al pueblo santo por estar unidos a Cristo Jesús, es decir, a toda la comunidad con los que la presiden y los diáconos. Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre ustedes.
Acción de gracias
Cada vez que me acuerdo de ustedes doy gracias a mi Dios; y cuando oro, siempre pido con alegría por todos ustedes; pues ustedes se han hecho solidarios con la causa del evangelio, desde el primer día hasta hoy. Estoy seguro de que Dios, que comenzó a hacer su buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin hasta el día en que Jesucristo regrese. Es muy justo que yo piense así de todos ustedes, porque los llevo dentro de mi corazón y porque todos ustedes son solidarios conmigo de la bondad que Dios me ha mostrado, ya sea que esté yo en la cárcel o que me presente delante de las autoridades para defender y confirmar el anuncio del evangelio. Pues Dios sabe cuánta nostalgia siento de todos ustedes, con el tierno amor que me infunde Cristo Jesús. Pido en mi oración que su amor siga creciendo más y más todavía, y que Dios les dé sabiduría y entendimiento, para que sepan escoger siempre lo mejor. Así podrán vivir una vida limpia, y avanzar sin tropiezos hasta el día en que Cristo vuelva; pues ustedes presentarán una abundante cosecha de buenas acciones gracias a Jesucristo, para honra y gloria de Dios.

REFLEXIÓN
En esta primera lectura San Pablo se presenta como siervo de Dios ante los miembros de la comunidad y sus líderes, los cuales tenían la responsabilidad de edificar a los hermanos sobre la base de la palabra de Dios. Toda la carta es un canto de alegría porque ellos han aceptado el Evangelio y contribuido a difundir el mensaje de Cristo, es la semilla del gran árbol de la vida, sólo se necesita tiempo y buenas disposiciones ambientales para lograr el crecimiento; por eso Pablo se llena de alegría y alaba a Dios porque llevará a buen término la obra que se está gestando.
Dos hechos, al menos podríamos rescatar para nosotros hoy: No somos menos apóstoles que los de los primeros tiempos, por eso no tengamos temor de seguir sembrando esa semilla del Reino de Dios pues será Dios mismo quien la hará crecer. Por otra parte, tampoco ocultemos la alegría de ser cristianos y manifestémoslo en cada acción de la vida diaria, como el saludo. A los creyentes de hoy a veces nos da pena hablar de Dios, tememos a las burlas y a las críticas, por el contrario, testimoniarlo nos hará crecer y nos preservará de tropiezos para acercarnos a Cristo.

R: Grandes son las obras del Señor

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 14, 1-6

“¿ESTÁ PERMITIDO SANAR EN SÁBADO, O NO?”

Jesús sana a un enfermo de hidropesía
Sucedió que un sábado Jesús fue a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos lo estaban espiando. También estaba allí, delante de él, un hombre enfermo de hidropesía. Jesús les preguntó a los maestros de la ley y a los fariseos:

¿Se permite sanar en sábado a un enfermo, o no?
Pero ellos se quedaron callados. Entonces él tomó al enfermo, lo sanó y le dijo que se fuera. Y a los fariseos les dijo:
¿Quién de ustedes, si su hijo o su buey se cae a un pozo, no lo saca en seguida, aunque sea sábado?
Y no pudieron contestarle nada.

REFLEXIÓN
Una vez más en el evangelio de hoy queda confirmado que Jesús es el Señor de la vida y del sábado; sin importar que era vigilado actúa conmovido por la situación de postración del enfermo. En el relato de hoy el anfitrión de Jesús es uno de los jefes de los fariseos, y al frente de ellos se encuentra un enfermo de hidropesía, un enfermo cuyo cuerpo retiene mucho líquido, con los siguientes problemas de inflamación y mala circulación, causados por un alto consumo de sodio. Pues bien, en el contexto de esta curación en sábado se da una discusión entre Jesús y sus oponentes. La pregunta realizada por Jesús, ¿Se puede curar en sábado o no?, y el cuestionamiento hecho a los fariseos de no actuar con misericordia, revelan que Jesús es “Señor del Sábado” y que defiende la realización de las obras del Reino en cualquier situación. Jesús se convierte, una vez más en modelo para todo cristiano de actuar con libertad y sentido crítico en la misión de Dios. No podemos hoy, sus discípulos, sucumbir ante las presiones de la ley obviando lo realmente importante: La persona, su dignidad y el proyecto de Dios Padre, su reinado en medio de la humanidad afligida, en resistencia pacífica y con esperanza de salvación y liberación humana.
Obrar coherentemente en esta sociedad no es fácil, no es raro que un testimonio de vida auténtico choque con tantos intereses mezquinos. La fidelidad de Jesús al Padre expresada en fidelidad a los necesitados, lo hace libre y coherente. Ese es el modelo que debemos seguir los creyentes: El compromiso fiel, la búsqueda de equidad, el trabajo por la dignidad humana.

PARA REFLEXIONAR
¿Me considero fiel al proyecto de vida de Jesús?
¿En qué reconocen los demás que soy cristiano?

ORACIÓN
Oh Dios, te pedimos que en cada uno de los corazones, sobre todo de los creyentes en Ti, haya un impulso de amor que los lleve a servir a los demás con valentía y compromiso. Amén.

Sábado, 30 de octubre de 2010

“MORIR ES UNA GANANCIA”

PRIMERA LECTURA
FILIPENSES 1,18-26

“PARA MI EL VIVIR ES CRISTO, Y LA MUERTE GANANCIA”

Pero ¿qué importa? De cualquier manera, con sinceridad o sin ella, anuncian a Cristo; y esto me causa alegría.

Y todavía me alegraré más, pues yo sé que todo esto será para mi salvación, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda que me da el Espíritu de Jesucristo. Pues espero firmemente que Dios no me dejará quedar mal, sino que, ahora como siempre, se mostrará públicamente en mí la grandeza de Cristo, tanto si sigo vivo como si muero. Porque para mí, seguir viviendo es Cristo, y morir, una ganancia. Y si al seguir viviendo en este cuerpo, mi trabajo puede producir tanto fruto, entonces no sé qué escogerme es difícil decidirme por una de las dos cosas: por un lado, quisiera morir para ir a estar con Cristo, pues eso sería mucho mejor para mí; pero, por otro lado, a causa de ustedes es más necesario que siga viviendo. Y como estoy convencido de esto, sé que me quedaré todavía con ustedes, para ayudarlos a seguir adelante y a tener más gozo en su fe. Así me tendrán otra vez entre ustedes, y haré que aumente su orgullo en Cristo Jesús.

REFLEXIÓN
El título dice que Dios puede valerse de muchos medios para hacer que su reino crezca en medio de la humanidad, incluso de las circunstancias que parecieran más adversas, como la muerte misma. Así mismo Cristo es la vida del cristiano: Esta vida se desarrolla en medio de tensiones, pero todo fluye para bien de los que aman a Dios. Cuando se vive según Cristo, es decir en clave del Amor, las alegrías, los triunfos, así como las persecuciones y la muerte sirven para darle gloria al Dios mismo. La meta del cristiano es llegar a sentir que todo, incluyendo la muerte es de Cristo. Anunciar el evangelio no es andar siempre con las palabras de la Biblia en los labios sino encarnar sus valores en cada situación que se hace y se vive. Cristo puede ser predicado también por los que son de otra corriente religiosa, diferente a la nuestra, pero que viven de manera coherente con la voz de Dios que les habla en el sagrario de su propia conciencia, que les lleva a preocuparse de sus hermanos y de restablecer la justicia y la misericordia que han sido desterrados.

R: Mi alma tiene sed del Dios vivo.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 14, 1-11

“EL QUE SE HUMILLA SERÁ ENGRANDECIDO”

Los invitados a un banquete
7 Al ver Jesús cómo los invitados escogían los asientos de honor en la mesa, les dio este consejo:
Cuando alguien te invite a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, pues puede llegar otro invitado más importante que tú; y el que los invitó a los dos puede venir a decirte: 'Dale tu lugar a este otro. ' Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento. Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó, te diga: 'Amigo, pásate a un lugar de más honor. ' Así recibirás honores delante de los que están sentados contigo a la mesa. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.

REFLEXIÓN
En el evangelio de hoy la comunidad lucana nos pone en sintonía con uno de los temas vitales de la comunidad de su tiempo: El del prestigio y el honor de ocupar los primeros puestos. En la mesa de los fariseos hay disputas por esos primeros puestos. Todos los invitados los desean. Los primeros en ocuparlos son los distinguidos los supuestos elegidos. Para ellos “ocupar los últimos puestos es una vergüenza” se muestra en este escenario, en contexto de la mesa y de la comida, el reflejo de la estratificación y exclusión social del tiempo de Jesús. Sin embargo, en la mesa del Reino de Dios los invitados buscan el último puesto. En la mesa de Jesús los últimos suben y los primeros deben estar dispuestos a bajar de manera que se llegue a conformar una mesa en la equidad, donde no haya jerarquías opresoras y delimitadoras de la dignidad humana.
Los invitados a la mesa del Reino, son invitados al gran banquete que es abierto a todos, en especial a los más pobres, necesitados, marginados, que en el evangelio son los considerados los “últimos”. El verdadero honor y prestigio evangélico del discípulo de Jesús tiene que pasar por el permanente servicio desinteresado a los demás. Estos son los rostros y las coordenadas del Reino de Dios.

PARA REFLEXIONAR
¿Es mi fe del tamaño, que hoy puedo decir: “Mi vida es Cristo”?
¿Cuáles son mis motivaciones cuando comparto algo con otra persona?

ORACIÓN
Señor mío, enséñame a servir como Tú, con el corazón enteramente comprometido, sin fijarme en si el servicio es merecido o no, sin que tenga excusas para no darlo todo. Amén.

Domingo, 31 de octubre de 2010

“HOY ME HOSPEDARÉ EN TU CASA”

PRIMERA LECTURA
SABIDURIA 11, 22- 12,2

“TE COMPADECES DE TODOS SEÑOR, PORQUE AMAS A TODOS LOS SERES”

Porque el mundo entero es ante ti
como la pesa más pequeña en la balanza,
o como una gota de rocío
que cae al amanecer sobre la tierra.
Por eso, a los que pecan
los corriges y reprendes poco a poco
y haces que reconozcan sus faltas,
para que, apartándose del malcrean en ti, Señor

REFLEXIÓN
La palabra de hoy nos enseña que el Señor no discrimina sino que acoge a todos porque su amor no tiene fronteras. De muy poco hubiera servido la entrega salvadora de Cristo Jesús si ésta se hubiera hecho apenas por los que ya no tenían mayor necesidad de ser perdonados. El libro de la Sabiduría exalta el poder de Dios, quien a pesar de haber recibido múltiples ofensas de su pueblo, que lo olvidó para irse detrás de falsos dioses, e incluso llegó a rendirle culto a animales irracionales, se mantiene en la espera de que los seres humanos reconozcan el pecado y se conviertan, precisamente porque son obra de sus manos. El Señor es amigo de la vida, por eso se acerca individualmente para amarlo, perdonarlo, levantarlo e invitarlo a ser miembro comprometido en la construcción de su Reino.

Este bello mensaje del libro de la Sabiduría nos muestra la capacidad que tiene el ser humano de crear un conciencia alternativa ante las realidades y situaciones humanas, capacidad que está fundamentada en el Dios de la creación, el Dios de la elección y el Dios que inscribe su alianza en el corazón de la persona. Para el pueblo de Israel, ésta era su conciencia, saber que esa realidad alternativa era posibilitada por el Dios de amor que los había liberado del poder de la opresión, de la guerra, del hambre y de la injusticia de las instituciones humanas. Más aún, la fragilidad de la historia, de las deficiencias de cada persona y las limitaciones del conocimiento humano. De este amor de Dios por la creación nace la posibilidad de crear una conciencia humana alternativa. Dios es un ser que se auto comunica tiernamente a cada uno de los suyos. Él no puede evitar que nos equivoquemos, pero si nos puede posibilitar, darnos una oportunidad para que construyamos una historia ligada y comprometida con su reinado de amor.

R:

SEGUNDA LECTURA
SEGUNDA DE TESALONICENSES 1,11- 2,2

“QUE CRISTO SEA GLORIFICADO EN USTEDES, Y USTEDES EN ÉL”

Con este fin oramos siempre por ustedes, pidiendo a nuestro Dios que los haga dignos del llamamiento que les hizo, y que cumpla por su poder todos los buenos deseos de ustedes y los trabajos que realizan movidos por su fe. De esta manera, el nombre de nuestro Señor Jesús será honrado por causa de ustedes, y él los honrará conforme a la bondad de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
Aclaraciones sobre el regreso del Señor
Ahora, hermanos, en cuanto al regreso de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, les rogamos que no cambien fácilmente de manera de pensar ni se dejen asustar por nadie que diga haber tenido una revelación del Espíritu, o haber recibido una enseñanza dada de palabra o por carta, según la cual nosotros habríamos afirmado que el día del regreso del Señor ya llegó.

REFLEXIÓN
El sentido de esta segunda carta a los Tesalonicenses apunta a no identificar la parusía o segunda venida del Señor con cataclismos, eventos sísmicos o climáticos que son la manifestación cotidiana de la misma naturaleza. La segunda venida del Señor tiene un significado más profundo y revelador del carácter de nuestro Dios: En primer lugar, no tiene que ver con el final del mundo o de la historia, ya que los que creemos y apostamos por el Reino de Dios no creemos en el fin de la vida y la historia humana; y en segundo lugar, la parusía es una trasformación radical de la vida humana en todas sus dimensiones. Esta visión de la venida del Señor acaba con esas concepciones falsas y mágicas que identifican el poder trascendente de Dios con destrucciones naturales y catástrofes inimaginables.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 19, 1-10

“EL HIJO DEL HOMBRE VINO A SALVAR LO PERDIDO”

Jesús y Zaqueo
Jesús entró en Jericó y comenzó a atravesar la ciudad. Vivía allí un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma. Este quería conocer a Jesús, pero no conseguía verlo porque había mucha gente y Zaqueo era pequeño de estatura. Por eso corrió adelante y, para alcanzar a verlo, se subió a un árbol cerca de donde Jesús tenía que pasar. Cuando Jesús pasaba por allí, miró hacia arriba y le dijo:

Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que quedarme en tu casa.
Zaqueo bajó aprisa, y con gusto recibió a Jesús. Al ver esto, todos comenzaron a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en la casa de un pecador. Zaqueo se levantó entonces y le dijo al Señor:

Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo; y si le he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.

Jesús le dijo:
Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.

REFLEXIÓN
La comunidad lucana nos trae un texto exclusivo de su evangelio: La salvación llega a la casa de Zaqueo. Encontramos en el texto de Zaqueo una trama de reconocimiento y de cambio de situación de la persona que se deja afectar por Jesús; y más aún, esta trasformación de la persona sólo es posible por el reconocimiento de Jesús en los pobres. Esta es la función narrativa del pasaje del evangelio de hoy. Pues bien, con el compartir la morada, la mesa, el alimento y optar por la solidaridad y el reconocimiento de Jesús en los rostros de los pequeños del Reino, es posible vivir auténticamente el proyecto salvador de Dios. Por tanto, el significado de este proyecto salvador es universal y pasa ineludiblemente por la práctica de la solidaridad y de la justicia. Esta es la salvación que Jesús dona: Dar la posibilidad de que lo reconozcamos en los hermanos sufrientes, en el rostro adolorido de los marginados de la sociedad.
Zaqueo es precisamente el modelo de alguien, que habiendo conocido al maestro se despoja con prontitud de lo material y de los vicios de una vida construida sobre la injusticia y la explotación, esta trasformación que empieza desde adentro le lleva a restituir los daños causados y a comenzar un nuevo proyecto, es también lo que nos posibilita cumplir eficazmente todo buen propósito y toda acción de la fe.

PARA REFLEXIONAR
¿Cuáles de mis comportamientos le cierran las puertas de mi casa a Jesús? ¿Qué puedo hacer para que Él entre?

ORACIÓN
Señor, como Zaqueo, necesitamos que pases por nuestra vida y nos mires con ojos de misericordia. Cambia nuestra vida, déjanos sentir tu hoy de salvación y devuélvenos el gusto de amar, de vivir y de servir. Amén.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Miércoles 1 de Septiembre

"SOMOS COLABORADORES DEL REINO DE DIOS"

PRIMERA LECTURA
1ª CORINTIOS 3,1-9

"SOMOS COLABORADORES Y USTEDES SON EL CAMPO DE DIOS"

Yo, hermanos, no pude hablarles entonces como a gente madura espiritualmente, sino como a personas débiles, como a niños en cuanto a las cosas de Cristo. Les di una enseñanza sencilla, igual que a un niño de pecho se le da leche en vez de alimento sólido, porque ustedes todavía no podían digerir la comida fuerte. ¡Y ni siquiera pueden digerirla ahora, porque todavía son débiles! Mientras haya entre ustedes envidias y discordias, es que todavía son débiles y actúan con criterios puramente humanos. Porque cuando uno afirma: "Yo soy de Pablo", y otro: "Yo soy de Apolo", están manteniendo criterios puramente humanos.
A fin de cuentas, ¿quién es Apolo?, ¿quién es Pablo? Simplemente servidores, por medio de los cuales ustedes han llegado a la fe. Cada uno de nosotros hizo el trabajo que el Señor le señaló: yo sembré y Apolo regó, [a] pero Dios es quien hizo crecer lo sembrado. De manera que ni el que siembra ni el que riega son nada, sino que Dios lo es todo, pues él es quien hace crecer lo sembrado. Los que siembran y los que riegan son iguales, aunque Dios pagará a cada uno según su trabajo. Somos compañeros de trabajo al servicio de Dios, y ustedes son un sembrado y una construcción que pertenecen a Dios.

REFLEXIÓN

De forma habitual, San Pablo inicia sus cartas identificándose como apóstol y siervo de Jesucristo. En el texto de hoy, una vez más, confirma esa condición reconociendo que tanto él como Apolo, son únicamente colaboradores de la obra de Dios y, por tanto, la comunidad de Corinto no puede entrar en discordia y división al tomar partido a favor de uno u otro. Lejos de ellos cualquier intención de dividir a la comunidad; al contrario, se declara símbolo de unidad, instrumentos por medio de los cuales la comunidad ha abrazado la fe en Cristo. Nosotros hoy también, a la luz de las palabras de San Pablo, tenemos una bella oportunidad para confrontar en qué grado de madurez se halla nuestra vida cristiana; seguramente a veces somos causa de división en lugar de promover la unión y la fraternidad, poniendo así en evidencia que somos todavía niños en la fe, que nuestra dimensión espiritual debe ser fortalecida aun más. El compromiso es madurar, volvernos adultos, independientes, autónomos y libres.

SALMO RESPONSORIAL: 32
R: Dichoso el pueblo que el Señor escogió como heredad.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 4,38-44

"DEBEMOS LLEVAR LA BUENA NOTICIA A OTRAS PARTES"

Jesús salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba enferma, con mucha fiebre, y rogaron por ella a Jesús. Jesús se inclinó sobre ella y reprendió a la fiebre, y la fiebre se le quitó. Al momento, ella se levantó y comenzó a atenderlos.
Jesús sana a muchos enfermos
Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diferentes enfermedades los llevaron a Jesús; y él puso las manos sobre cada uno de ellos, y los sanó. De muchos enfermos también salieron demonios, que gritaban:
--¡Tú eres el Hijo de Dios!
Pero Jesús reprendía a los demonios y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.
Jesús anuncia el mensaje en las sinagogas
Al amanecer, Jesús salió fuera de la ciudad, a un lugar solitario. Pero la gente lo buscó, y llegaron a donde él estaba. Querían detenerlo, para que no se fuera, pero Jesús les dijo:
--También tengo que anunciar la buena noticia del reino de Dios a los otros pueblos, porque para esto fui enviado.
Así iba Jesús anunciando el mensaje en las sinagogas del país de los judíos.

REFLEXIÓN

El evangelio de Lucas nos presenta hoy a Jesús desempeñando la misión que Dios le ha encomendado realizar en la tierra: “me ha enviado a llevar la buena nueva a los pobres, a anunciar la libertad a los presos, a dar la vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos (Lc.4, 18)” precisamente en el episodio de hoy Jesús cura a la suegra de Pedro, quien estaba postrada en cama a causa de una fiebre muy alta. Jesús tiene muy claro que el lugar prioritario de su misión se debe desarrollar en el seno familiar.
El evangelista resalta la compasión que Jesús tenía ante las enfermedades que sometían al pueblo pobre, imponiéndoles las manos le salían demonios que gritaban desesperados. Pero también se siente urgido para ir a otros pueblos a llevarles la buena noticia del Reino de Dios. Servir a Jesús es equivalente a servir a todas las personas, de manera especial a los más pobres y menesterosos. Por eso, quien diga que sirve a Jesús y no ayuda al hermano solo y desamparado, dice mentiras. Ambos servicios son inseparables, mejor dicho, ambos se complementan mutuamente. Entonces, ¿Cuál es nuestra misión y nuestro compromiso en el Reino de Dios?

PARA REFLEXIONAR
¿Cuál es mi actitud ante la enfermedad y el sufrimiento de las personas, especialmente aquellas que han estado a mi lado y me han servido incondicionalmente?

ORACIÓN
Señor, al comenzar este nuevo mes te damos gracias por todas tus bendiciones en el mes que acaba de terminar, y te consagramos estos treinta nuevos días; dirígenos con la presencia de tu Espíritu. Con nuestros ojos en tí, que eres nuestro modelo y maestro, queremos seguir aprendiendo a vivir tu mismo estilo de vida. Dejándonos liberar de nuestras fiebres y ayudando a los demás a encontrar en ti, Señor Jesús, nuestra verdadera felicidad. Gracias por llamarnos a ser tus colaboradores en el Reino de Dios.