sábado, 1 de junio de 2013

Jueves 13 de junio de 2013


“LA GLORIA DE DIOS EN LA DIGNIDAD HUMANA”

PRIMERA LECTURA
2CORINTIOS 3,15-4,1.3-6

“Dios ha brillado en nuestros corazones, para que nosotros iluminemos, dando a conocer la gloria de Dios”
Hermanos: Hasta hoy, cada vez que los israelitas leen los libros de Moisés, un velo cubre sus mentes; pero cuando se vuelvan hacia el Señor, se quitará el velo. El Señor del que se habla es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor hay libertad. Y nosotros todos, que llevamos la cara descubierta, reflejamos la gloria del Señor y nos vamos transformando en su imagen con resplandor creciente; así es como actúa el Señor, que es Espíritu.
Por eso, encargados de este ministerio por misericordia de Dios, no nos acobardamos. Si nuestro Evangelio sigue velado, es para los que van a la perdición, o sea, para los incrédulos: el dios de este mundo ha obcecado su mente para que no distingan el fulgor del glorioso Evangelio de Cristo, imagen de Dios. Nosotros no nos predicamos a nosotros mismos, predicamos que Cristo es Señor, y nosotros siervos vuestros por Jesús. El Dios que dijo: "Brille la luz del seno de la tiniebla", ha brillado en nuestros corazones, para que nosotros iluminemos, dando a conocer la gloria de Dios, reflejada en Cristo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Era algo que tenía que suceder. Pablo tuvo como estrategia básica de evangelización, durante años enteros, cada vez que llegaba a un lugar comenzar su obra de predicación en las sinagogas, básicamente con un anuncio maravilloso: "las promesas hechas a nuestros padres han sido cumplidas en Jesucristo, muerto y resucitado".
Esta estrategia tuvo resultados ambiguos. Junto a algunas, más bien pocas, conversiones del judaísmo, un número muy sólido y más bien creciente de hermanos de raza se resistió con dureza a la predicación del Evangelio. Esa resistencia era un reto a la inteligencia y al amor; al celo apostólico tanto como a la paciencia y a la oración.
Pero el reto desbordó finalmente los esfuerzos de Pablo, Bernabé, Silvano, Juan Marcos, y toda aquella primera generación de predicadores. El balance es desilusionante entre los judíos, y por ello tuvimos que escuchar alguna vez a Pablo diciendo a los de su raza y religión: "ustedes son responsables de lo que les suceda... nosotros nos volvemos a los gentiles" (Hch 13,46).
Era pues inevitable que surgiera la pregunta que de algún modo subyace a la primera lectura de hoy: ¿por qué esta resistencia? Pablo nos habla de una especie de "velo"; es algo que no les permite reconocer la gracia que Dios otorga en virtud del sacrificio redentor de Jesucristo. ¿Y en qué consiste ese "velo"? Las palabras del gran apóstol resuenan con firmeza: se trata de "incrédulos cuyas inteligencias cegó el dios de este mundo"; y también: "sólo cuando se conviertan al Señor, desaparecerá el velo".

SALMO RESPONSORIAL: 84
R./La gloria del Señor habitará en nuestra tierra.

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
"Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos."
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,20-26

“Todo el que esté peleado con su hermano será procesado”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último cuarto." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este episodio se sitúa en un contexto mayor que comprende Mateo 5,20-48. En esta sección tenemos una introducción y seis antítesis, todas con la misma estructura. Se cita un mandamiento de la Ley, seguido por la respectiva enseñanza de Jesús. Hay una fase de conexión entre las partes:“han oído que se dijo a los antepasados”. La intencionalidad es mostrar la ruptura y continuidad de la Ley en el proyecto de Jesús, que tiene su mayor novedad en la práctica del amor, como símbolo de justicia plena. Y la clave de todo amor y de toda justicia es el hermano. El amor a Dios sólo es creíble cuando es amor al otro. ¿Cómo poder decir que se ama a Dios a quien no vemos, si no somos capaces de amar al hermano a quien vemos? (1 Jn 4,20). Jesús cita textualmente uno de los mandamientos del decálogo, “no matarás” (Éx 20,23). Mateo va a la fuente y no a la interpretación rabínica, para demostrar que la justicia no viene de lo que hago por Dios observando la Ley, sino de lo que Dios hace por mí acogiéndome, de la misma forma que yo acojo a mi hermano.

ORACIÓN

Gracias Señor, porque has hecho brillar tu luz en nuestros corazones para que recibiendo mensajes como el de hoy, nos dispongamos a tener una verdadera reconciliación con quienes hemos tenido contiendas y sobre todo, Señor, a cuidar nuestras actitudes para no ofender ni hacer daño a nadie. Por favor mantennos alerta, para que sepamos auto dominarnos y no fallar. Amén  

Viernes 14 de Junio de 2013


“LA RESURRECCIÓN DEBE MODELAR EL CORAZÓN HUMANO

PRIMERA LECTURA
2CORINTIOS 4,7-15

“Quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros

Hermanos: El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.
Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: "Creí, por eso hablé", también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Dos realidades en cierto modo opuestas le sirven hoy a san Pablo para describir nuestra condición cristiana: la luz y el barro. La luz es imagen de la gloria, es decir, el resplandor que podemos percibir de la grandeza, la bondad, el poder y la hermosura de Dios y de sus obras.  El barro es imagen de la tierra, es decir, de aquello que nos hace próximos a las necesidades y solicitudes que se imponen a nuestra voluntad racional y a nuestra misma inteligencia.
Porque somos barro nos cansamos; porque tenemos luz seguimos buscando. Porque somos barro nos envuelve la seducción del placer; porque tenemos luz nos enamora el esplendor de la virtud probada. Porque somos barro estamos sujetos al miedo; porque tenemos luz nos sobreponemos a los temores y vencemos a los prejuicios. Porque somos barro amamos la comodidad de una mentira a tiempo; porque tenemos luz somos capaces de arriesgar prebendas y beneficios en el altar de la verdad. Porque somos barro nos acobarda la muerte; porque tenemos luz avanzamos con firmeza hacia el umbral del más allá, y despedimos con garbo esto que se llama "prólogo" para saludar lo que en verdad se llama "vida".

SALMO RESPONSORIAL: 115
R./Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.

Tenía fe, aun cuando dije:
"¡Qué desgraciado soy!"
Yo decía en mi apuro:
"Los hombres son unos mentirosos." R.

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas. R.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,27-32

“El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio." Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio."

REFLEXIÓN
El evangelio continúa con las antítesis, una manera particular de Jesús para interpretar y explicar la Ley de Dios. En este trecho tenemos la segunda y tercera antítesis, que se refieren al adulterio y al divorcio. El v. 27 cita al pie de la letra el sexto mandamiento (Éx 20,14; Dt 5,17) acrecentando la mirada con malos deseos. Según la mentalidad rabínica, para que haya adulterio lo que importa es si la mujer es casada. El adulterio es una falta contra un matrimonio ajeno, es lesionar los derechos del hombre casado. Según esta visión, el hombre casado no comete adulterio con una mujer soltera. Mientras que la mujer casada comete adulterio con cualquier otro hombre que no sea su esposo. El lenguaje utilizado por Jesús no debe entenderse como expresiones legalistas, sino para expresar la exigencia cristiana de respetar el compromiso que se adquiere con una pareja como expresión concreta de la voluntad de Dios. La tercera antítesis v. 32 se relaciona con la anterior, destacando la inclinación de Jesús por rescatar la dignidad de la mujer, en una clara denuncia de una ley que cargaba sobre la mujer todas las culpas en la relación y estabilidad matrimonial.

ORACIÓN
Señor deseamos tener el corazón transparente, la conciencia recta, la mirada limpia, buenas intenciones y  estar alerta para adaptar tus preceptos de vida digna a nuestra conveniencia. Aunque esto sea difícil porque la realidad de este mundo nos puede ir arrastrando por el camino desviado, te suplicamos que nos ilumines a todo instante con tu ejemplo: Resucitaste porque venciste toda tentación. Amén               


Sábado 15 de junio de 2013

  
“LIBERADOS POR CRISTO DE ESTAR APARTADOS DE DIOS, VIVIMOS PARA ÉL”

PRIMERA LECTURA
2CORINTIOS 5,14-21

“Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado”

Hermanos: Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie según la carne. Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no. El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado.
Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el ministerio de la reconciliación. Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado la palabra de la reconciliación. Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hemos escuchado hoy en la primera lectura una de las frases más conocidas de san Pablo: "Nos apremia el amor de Cristo". ¡Bienaventurado el corazón que tiene gratitud suficiente para percibir la grandeza de lo que hemos recibido con el sacrificio redentor de Jesús!. La muerte de Cristo es buena noticia, y ello por dos razones: primera, porque la muerte marca un final. Y ello no necesariamente es malo. ¿Por qué no darle un final, un final definitivo, al pecado en nuestra vida?. En segundo lugar, porque más allá de la muerte nada pueden los poderes de esta tierra. La muerte marca una dirección en el sentido de la vida. Los que creemos en Cristo vivimos "para Cristo" y sabemos cuál es nuestro desenlace, que no acaba en muerte sino en vida eterna.
SALMO RESPONSORIAL: 102
R./El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,33-37

“Yo os digo que no juréis en absoluto”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor". Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir "sí" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La cuarta antítesis es “no jurar”. La fórmula es la misma, cita del mandamiento y enseñanza de Jesús, primero en forma general “no jurar” y luego en casos específicos: por el cielo, por la tierra, por Jerusalén, por tu propia cabeza. Estamos ante una crítica a los frecuentes juramentos que se hacían y no se cumplían. Fueron muchos los hombres y mujeres, generalmente los más humildes, condenados injustamente por juramentos falsos. La posición de Jesús es radical: no jurar. La palabra humana debe ser creíble sin necesidad de poner a Dios como testigo. Basta con decir sí o no. No hay por qué apelar a Dios para garantizar la veracidad de lo que decimos. La credibilidad se debe ganar día a día, por medio de acciones que así lo demuestren. Aunque es de humanos errar, también es humano tener el valor de rectificar nuestros errores cumpliendo nuestros compromisos. Así recobramos el valor de nuestras palabras, dichas y no dichas. La condena que hace Jesús a la casuística judía sobre el juramento no se refiere al hecho mismo de jurar, sino a la creencia de que, usando a Dios como sustituto por la palabra, el ser humano se liberaría de cualquier obligación.

ORACIÓN
Señor, reconocemos que con tu obra liberadora nos has hecho criaturas nuevas, por eso estamos llamados(as) a ejercitar nuevos valores tanto en la forma de ver la vida, como en la relación  con los otros y con Dios Padre, con quien hemos sido reconciliados y nos llama sus hijos(as), invitándonos a vivir para Él, divulgando y asumiendo su propuesta de vida en el amor. Amén.    


Domingo 16 de junio de 2013


“CON HUMILDAD RECONOZCAMOS NUESTRAS FALTAS DELANTE DEL SEÑOR”

PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 12, 7-10. 13

“El Señor ha perdonado ya tu pecado, no morirás”

En aquellos días, Natán dijo a David: "Así dice el Señor, Dios de Israel: "Yo te ungí rey de Israel, te libré de las manos de Saúl, te entregué la casa de tu señor, puse sus mujeres en tus brazos, te entregué la casa de Israel y la de Judá, y, por si fuera poco, pienso darte otro tanto.
¿Por qué has despreciado tú la palabra del Señor, haciendo lo que a él le parece mal? Mataste a espada a Urías, el hitita, y te quedaste con su mujer. Pues bien, la espada no se apartará nunca de tu casa; por haberme despreciado, quedándote con la mujer de Urías.""
David respondió a Natán: "¡He pecado contra el Señor!"
Natán le dijo: "El Señor ha perdonado ya tu pecado, no morirás." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En la primera lectura, David, el rey elegido por Dios, ha pecado gravemente. No sólo ha cometido adulterio con Betsabé, esposa de uno de sus generales más leales, sino que además hizo matar al esposo engañado. Se ha mofado así del mismo Dios, al arrogarse un derecho abusivo sobre la vida y la muerte en beneficio de sus deseos depravados, poniendo en entredicho la absolutez de la realeza divina, única fuente del auténtico derecho. Esto merece un castigo. Pero el rey reconoce su delito y se manifiesta humildemente arrepentido. Muestra así la profundidad de su fe, real a pesar de su pecado. Por eso Dios lo perdona. David quedará para siempre como el ejemplo vivo del hombre que, sobrepasando sus miserias, se ha situado en la dinámica divina que, sin desatender la justicia, aplica la misericordia y el perdón a quien se arrepiente, incluso por delitos enormes.

SALMO RESPONSORIAL: 31
R./Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado.

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito. R.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: "Confesaré al Señor mi culpa",
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
 me rodeas de cantos de liberación. R.

Alegraos, justos, y gozad con el Señor;
aclamadlo, los de corazón sincero. R.

SEGUNDA LECTURA
GÁLATAS 2, 16. 19-21

“Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí”

Hermanos: Sabemos que el hombre no se justifica por cumplir la Ley, sino por creer en Cristo Jesús.
Por eso, hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe de Cristo y no por cumplir la Ley.
Porque el hombre no se justifica por cumplir la Ley.
Para la Ley yo estoy muerto, porque la Ley me ha dado muerte; pero así vivo para Dios.
Estoy crucificado con Cristo: vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí.
Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí.
Yo no anulo la gracia de Dios.
Pero, si la justificación fuera efecto de la Ley, la muerte de Cristo sería inútil. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En la segunda lectura, Pablo no cesa de combatir la mentalidad que empuja al hombre a pensar que gracias a sus buenas acciones tiene derechos ante Dios. La religión fundada sobre la obediencia a la ley y sobre un contrato “te he dado y tienes que darme” falsea la verdadera relación con el Señor. Este tipo de religión condujo al judaísmo a rechazar el mensaje de misericordia de Jesús, para cerrarse en su frío esquema de la legalidad vacía. La fe transforma radicalmente esta mentalidad y nos hace abrirnos al amor divino tal como se ha mostrado en Jesús.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 7, 36-8, 3

“Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor”

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: "Si este fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora."
Jesús tomó la palabra y le dijo: "Simón, tengo algo que decirte." Él respondió: "Dímelo, maestro."
Jesús le dijo: "Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?" Simón contesto: "Supongo que aquel a quien le perdonó más." Jesús le dijo: "Has juzgado rectamente." Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama."
Y a ella le dijo: "Tus pecados están perdonados." Los demás convidados empezaron a decir entre sí: "¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?" Pero Jesús dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado, vete en paz."
Después de esto iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En el evangelio, una mujer -¡y qué mujer!- se atreve a estropear una sobremesa cuidadosamente preparada. La arrogante entrometida no sólo quebranta las leyes de la buena educación, sino que, además, comete una infracción de tipo religioso: un ser impuro no debe manchar la casa de un hombre socialmente puro (un fariseo).
Por un momento Cristo pierde su dignidad de profeta a los ojos de su anfitrión: “Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que le está tocando, y lo que es: una pecadora”. Ante la situación que se ha presentado, Jesús utiliza el recurso de los sabios: el método socrático de inducir la conclusión correcta a partir de argumentos correctos. En vez de corregir a su anfitrión, lo invita a salir de su ignorancia y a reconocer que el verdadero pecador es él; el fariseo que se cree puro. La mujer, a nadie ha engañado: ha repetido los gestos de su oficio; la misma actitud sensual que ha tenido con todos sus amantes. Pero esta tarde sus gestos no tienen el mismo sentido. Ahora expresan su respeto y el cambio de su corazón. El perfume lo ha comprado con sus ahorros, que son el precio de su “pecado”. Y sin dudarlo rompe el vaso (Mc 14,3), para que nadie pueda recuperar ni un gramo del precioso perfume. Una vez más, el gesto fino y elegante.  
Salen aquí a la luz dos dimensiones de la salvación. Por una parte, estalla la libertad propia del amor. En esta comida el fariseo tenía todo previsto y preparado. Pero basta con que una mujer empujada por su corazón entre sin haber sido invitada, y la sobremesa cambia del todo. Por otra parte, el episodio revela la liberación ofrecida por Jesús. El Mesías proclama con sus actos y palabras que el hombre ya no está condenado a la esclavitud de la ley y de una religión alienante. El cristiano es un ser liberado sobre la base de esa fe hecha amor práctico que predica Jesús: “tu fe te ha salvado”.

ORACIÓN
Señor la Palabra nos compromete a realizar signos que evidencien que hemos sido perdonados y   que estamos dispuestos a reconocer que somos infieles, pero que Tú siempre eres fiel. Por favor concédenos un corazón dispuesto a recibir de ti el perdón y la paz, que a la vez trascienda en el perdón y la reconciliación que debo ejercer con nuestro prójimo. Amén 


Lunes 17 de junio de 2013


“VIVIR LA FE DESDE LA RADICALIDAD DEL EVANGELIO”


PRIMERA LECTURA
2CORINTIOS 6,1-10

“Damos prueba de que somos ministros de Dios”

Hermanos: Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda"; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación.
Para no poner en ridículo nuestro ministerio, nunca damos a nadie motivo de escándalo; al contrario, continuamente damos prueba de que somos ministros de Dios con lo mucho que pasamos: luchas, infortunios, apuros, golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer; procedemos con limpieza, saber, paciencia y amabilidad, con dones del Espíritu y amor sincero, llevando la palabra de la verdad y la fuerza de Dios. Con la derecha y con la izquierda empuñamos las armas de la justicia, a través de honra y afrenta, de mala y buena fama. Somos los impostores que dicen la verdad, los desconocidos conocidos de sobra, los moribundos que están bien vivos, los penados nunca ajusticiados, los afligidos siempre alegres, los pobretones que enriquecen a muchos, los necesitados que todo lo poseen. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pablo, como colaborador de Dios, vuelve a exhortar a la comunidad cristiana de Corinto a que se convierta, a no seguir rechazado el Evangelio. Pablo nos da en estos versículos el retrato de lo que deber ser un servidor del Evangelio. El “mensajero” se debe identificar con el “mensaje” a ejemplo de Cristo. Para reforzar su mensaje de conversión cita al profeta Isaías (49,8), diciéndoles que el tiempo favorable y de salvación ha llegado ya.

Pablo y la comunidad de Corinto tuvieron relaciones en diversas fases, en ocasiones muy tensas, a su llegada, según cuenta él mismo, fue sobre todo la acción sensible del Espíritu Santo la que le abrió puerta en la atención y luego en el corazón de los corintios. Acostumbrados a oír toda clase de discursos religiosos y filosóficos, y a presenciar todo tipo de prácticas que hoy llamaríamos mentales o mágicas, su mente curiosa y voluble quedó fascinada por el tema de los carismas del Espíritu Santo, de modo que Pablo tuvo que instruirlos ampliamente sobre el sentido de estos dones, para que pudieran dar a cada uno su valor propio y sobre todo para que entendieran que lo primero es la edificación de la comunidad y el ejercicio sincero y continuo de la caridad.

Los corintios veían en los carismas especies de "poderes" en los que primaba los extraordinario, lo vistoso o lo que diera realce en medio de los demás hermanos. No fue poca tarea para el apóstol enfatizar en su enseñanza que el gran "poder" que buscamos no es el que halaga la vanidad o el que sirve para conseguir seguidores. El gran poder es el de la Cruz, es el del amor hasta el extremo, pues sólo en la sorprendente y casi escandalosa humillación de la Cruz hemos recibido la posibilidad de creer a fondo y sin reservas en el amor de Dios. El Señor Jesús nos ha manifestado qué significa un amor incondicional, puro y eficaz, y esto no es fruto de una obra que hayamos hecho ni es algo que pueda aprenderse como se aprenden las artes de la magia o los capítulos de las iniciaciones filosóficas que los corintios conocían.

Todas las crisis, persecuciones, las incomprensiones y cárceles, los naufragios y azotes, las humillaciones y burlas, todo ello es a los ojos de Pablo una "prueba" de su propia misión, en dos sentidos: primero, porque muestra la sinceridad y pureza de su intención; segundo, porque le une y abraza al contenido de su propia predicación.
Esto nos ayuda a entender el lenguaje usado por Pablo donde relata sus infortunios. En ellos siente que le "persigue" el misterio del amor más grande, el misterio del amor del crucificado.

SALMO RESPONSORIAL: 97
R./El Señor da a conocer su victoria.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclamad al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,38-42

“Yo os digo: No hagáis frente al que os agravia”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente". Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En este pasaje el evangelista presenta la famosa: “Ojo por ojo, diente por diente”, que lo que hace es generar más violencia de la que ya hay. Mahatma Gandhi decía con gran ironía: “Si aplicamos el ojo por ojo, pronto el mundo se quedará ciego”. La venganza es violencia y engendra violencia. Por tal motivo, Jesús presenta una nueva forma de actuar frente al mal que nos inflijan. Pareciera absurda la propuesta de Jesús, “colocar la otra mejilla”, “darle también el manto”; pero es que el Reino no se construye con la violencia, sino con la paz, la justicia, la verdad, el amor. Jesús mismo nos dio ejemplo de vida al comportarse como el “Siervo Sufriente” que no apartó su cara frente a los insultos, a las bofetadas y flagelos. Nos enseña a no responder al mal con el mal, sino, como dice San Pablo en Rom 12,17.21: “A nadie devuelvas mal por mal. Vence al mal haciendo el bien”. La propuesta evangélica de la no-violencia tiene que ser un ejercicio eficaz para ir asumiendo un nuevo estilo de vida.

ORACIÓN
Las actitudes propias del cristiano deben ser la sencillez, la humildad, la docilidad, la paciencia y muchas más que nos indica tu Palabra. Los textos de hoy son un fuerte llamado a mantenernos firmes en esas actitudes desde tu Espíritu, Jesucristo; aunque a los ojos del mundo  nos tachen de “locos y sin sentido”, pues es así como nos sentimos orgullosos de padecer por Ti. Amén    

Martes 18 de junio de 2013

EL RETO DE UN GRAN AMOR QUE SE EXTIENDE HASTA LOS ENEMIGOS”

PRIMERA LECTURA
2CORINTIOS 8,1-9

“Cristo se hizo pobre por vosotros”

Queremos que conozcáis, hermanos, la gracia que Dios ha dado a las Iglesias de Macedonia: En las pruebas y desgracias creció su alegría; y su pobreza extrema se desbordó en un derroche de generosidad. Con todas sus fuerzas y aún por encima de sus fuerzas, os lo aseguro, con toda espontaneidad e insistencia nos pidieron como un favor que aceptara su aportación en la colecta a favor de los santos. Y dieron más de lo que esperábamos: se dieron a sí mismos, primero al Señor y luego, como Dios quería, también a nosotros.
En vista de eso, como fue Tito quien empezó la cosa, le hemos pedido que dé el último toque entre vosotros a esta obra de caridad. Ya que sobresalís en todo: en la fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño y en el cariño que nos tenéis; distinguíos también ahora por vuestra generosidad. No es que os lo mande; os hablo del empeño que ponen otros para comprobar si vuestro amor es genuino. Porque ya sabéis lo generoso que fue nuestro Señor Jesucristo: siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Uno de los varios objetivos que Pablo tenía en la que nosotros llamamos "Segunda Carta a los Corintios" es motivar a estos fieles cristianos a mostrar su solidaridad económica a través de un proyecto grande: una colecta para apoyar a los cristianos de Palestina (Jerusalén). Pablo amó mucho ese proyecto, según podemos entender de sus escritos, y ello seguramente se debía a que veía en él algo más que una recolección y distribución de limosnas. Esta gran colecta era entre otras cosas un signo visible de unidad. Y esto, ya hermoso en sí mismo, se hacía más significativo por una circunstancia: se trataba de la unidad entre los convertidos del judaísmo y los convertidos del paganismo. Se trataba ni más ni menos que de aprender a dar signos claros de presencia solidaria y de apoyo generoso, allí donde antes sólo habían germinado el odio, la ironía y el resentimiento.

Para los cristianos gentiles el poder colaborar en dicha colecta era una oportunidad de reconocer y estar agradecidos por el pueblo judío, pues allí comenzó el anuncio del evangelio. Pablo quiere provocar la generosidad de los corintios y para ello, les habla de la actitud de las iglesias de Macedonia: aunque muy pobres, eran muy generosos, lo cual atribuye Pablo a la gracia de Dios. Él les había dado la voluntad de dar de lo poco que tenían, y hacerlo con gozo. Los macedonios demostraron que la madurez espiritual conduce a la generosidad material. Por lo tanto los corintios, que tenían más dinero y se consideraban a sí mismos más sobresalientes que otros, debían ser aún más generosos. Pablo, ante todo, quiere que los fieles sean conscientes para descubrir el bien recibido. Sin humillarlos les recuerda los tesoros que han llegado a sus vidas por el ministerio del Evangelio, porque sabe que sólo puede dar el que ha recibido.

Toda esta escena de vida cristiana, es un manantial de enseñanzas aplicables a nuestra vida, dos mil años después. En todo esto aprendemos que el amor debe dar señales, que las comunidades de creyentes deben apoyarse y que toda contribución verdadera y generosa nace de descubrir cuánto nos ha enriquecido el amor de Dios en Cristo Jesús.

SALMO RESPONSORIAL: 145
R./Alaba, alma mía, al Señor.

Alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista. R.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;
que mantiene su fidelidad perpetuamente. R.

Que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,43-48

“Amad a vuestros enemigos”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hoy continuamos el evangelio de ayer: Cultivamos la actitud de la no-violencia, del perdón y la reconciliación, para llegar a la perfección que es. Jesús propone algo que es difícil de llevar a cabo: “Amar a nuestros enemigos”, en contraposición del “odiar a los enemigos”, que es lo instintivo y, aparentemente, lo más lógico. ¿Por qué perdonar a quien me ha hecho tanto daño? Vivimos en un mundo donde la guerra, la violencia, la muerte nos rondan buscando a quién devorar. La propuesta del Reino se basa en el amor. El Reino de Dios se construye a fuerza de amor, no de violencia y agresividad. Quien ama es capaz de dar hasta su propia vida por los demás, perdonando inclusive a los que le persiguen, maltratan y asesinan. Este es el milagro del amor: El amor a los enemigos. Esa es la propuesta del Maestro. Esta frase hace posible, en el seguidor de Cristo, la relación filial con el Padre. Sólo así podremos llegar a ser sus hijos, siendo semejantes a Jesús, y llegar a ser misericordiosos como lo es él, nuestro Padre Dios.

ORACIÓN
Para muchos es inconcebible el perdonar y hasta amar a quienes les han hecho tanto daño; pero  Señor, en este sistema de vida donde prevalece el valor por la muerte que lleva a destruir familias enteras, te damos gracias porque se dan testimonios de personas a quienes en su corazón se ha sembrado el perdón en medio del dolor. Si Señor porque en Ti si es posible. Amén